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A partir de nuestra cosmovisión, podemos decir
que efectivamente tenemos un código moral y estético.
En cuanto al primero, que describe nuestra forma de vida, ser gótico es primero
estar lejos de todo prejuicio, cada ser humano es distinto entre sí por lo cual
todas sus preferencias son respetadas siempre y cuando se mantenga el respeto a
la vida del otro.
Para nosotros el pecado es un concepto inexistente, pues significa aplicar una
misma ley a seres humanos distintos, la igualdad en este sentido es algo
repulsivo pues se vuelve en una forma de estandarización. Nosotros creemos, sin
embargo, que tenemos algo de iguales en el echo de que la muerte nos espera
invariablemente a todos.
Por esto entender que la vida es lo único es el poder ver que estamos aquí, que
no podemos perder vida en convencionalismos superfluos pues el tiempo no es
compasivo, la muerte llegará. Vivir la vida con la mayor intensidad implica el
entender primero que el ser humano es un ente que tiene en sus formas la
capacidad de experimentar el placer más inmenso a través de múltiples
experiencias: toleramos la libertad sexual, las así llamadas perversiones. Por
otra parte estimulamos la creación artística en todas sus variantes pues en esas
formas el hombre puede cumplir con la misión del vivir: alcanzar la plenitud en
la creación.
Por otra parte, la indiferencia hacia los esquemas convencionales significa que
existimos primera y necesariamente como individuos, cada quien tiene su propia
naturaleza y son nuestras diferencias lo que nos da la posibilidad de vivir
plenamente, pues así sabemos que finalmente somos cada uno de nosotros quien
hará su vida un arte o una repetición monótona.
Por esto no podemos decir que seamos inmoralistas, pues no toleramos todas las
cosas del hombre: no nos gusta el igualitarismo, ni creemos en el ideal de una
sociedad fundada en valores comunitaristas, el hombre es individualidad pura en
lo más íntimo de su existencia. Pretender hacerlo más social que individual es
una destrucción de su identidad y la pérdida de su posibilidad de ser libre en
el mundo. Además, no nos gusta la idea de la vida ascética, pues implica la
negación de las potencias del ser humano en beneficio de una forma inexistente
de la existencia.
Para nosotros la virtud está en darse la libertad de disfrutar climáticamente
las cosas que la vida va ofreciendo a cada instante, en el enfrentamiento al
dolor que invariablemente aparece en la vida, pero hay virtud donde el dolor se
goza al lado de la alegría, es el vivir con igual intensidad y afirmar con igual
valor los dos aspectos de la existencia: el dolor y la dicha. El ideal ético es
entonces el que permite crear en medio de la contingencia de las emociones y de
lo azaroso de la vida.
La pregunta por Dios y lo trascendental y metafísico es relevante para toda
cultura y está puesta para nosotros en un plano diferente a si existe o no. La
cuestión de Dios, muy importante desde luego, está presente en la visión gótica.
Por un lado, habemos los góticos ateos, en donde la falta de Dios es una
realidad más dentro del absurdo de la existencia, a falta de él, es como
enfrentamos la vida: sin un camino establecido, en la soledad más profunda. Sin
embargo, hay góticos teístas, inclusive cristianos, para los cuales, sin
embargo, Dios es algo tan trascendente que nunca se hace notar en la vida.
Siendo sinceros, yo no sé cómo poder combinar el gótico con el teísmo, por eso
no analizaré más éste punto.
Así se entiende que nuestra "negatividad" y nuestro aspecto sombrío no es otra
cosa que el estar alejado de la candidez de los hombres convencionales que hacen
de su vida una repetición monótona de un molde establecido antes de nacer que en
realidad no existe.
La estética gótica expresa nítidamente el culto a la muerte, pero a través de la
vida, no es un deseo de que la muerte llegue, sino que es simplemente la
realidad absoluta de la vida, y hay que vivir con ello. Por eso para nosotros la
belleza está en todo aquello que nos hace volver la mirada del alma a las formas
oscuras de la realidad, donde la muerte, su omnipresencia, es el sentido en sí
de la vida y con ello del mundo: sus fuerzas ocultas, casi místicas, pero
siempre en el plano de lo que para la conciencia moral convencional le parece
como sombrío. Por eso lo viejo, lo aparentemente extraño, que revela el paso de
ser a no-ser pero que finalmente sigue ahí, como parte de la eternidad, pero
puesto en la oscuridad, tras las sombras del falso "progreso".
Ahora veamos el simbolismo de nuestra expresión:
El color negro en la sociedad contemporánea. Tenemos que acercarnos a las
palabras de Jung, "El Negro es el lugar de las germinaciones, es el color de los
orígenes, del comienzo, de las impregnaciones, de las ocultaciones, en su fase
germinativa antes de la explosión luminosa del nacimiento..."
El negro es el color de la substancia primordial de la materia prima, de la
indiferenciación al que se le atribuye un sentido de obscuridad. Pero también s
símbolo de la no manifestación y de la virginidad primordial, y en este ultimo
sentido lo encontramos simbolizado en las Vírgenes Negras medievales, la Piedra
de la Meca, etc.
Esta es la dicotomía entre la vida y la muerte a la que el hombre finalmente
está expuesto.
Por otra parte, el negro representa pena, dolor, soledad, tristeza, destrucción
y muerte. Es la ausencia de la alegría (es decir de otros colores), la presencia
atmosférica de la muerte, que es el final, la nada presente en cada instante de
la vida.
La cruz Egipcia, Ankh, es el símbolo de la vida eterna, que incluye al reino de
los muertos como parte inseparable de la vida para que se pueda hablar realmente
de eternidad. El gusto por los cráneos, las gárgolas y demás objetos similares,
reflejan ese gusto por lo viejo y lo raro, lo sombrío de lo humano.
La estética gótica expresa claramente el culto
a la muerte y se tiene una variedad de intereses, de gustos y de fondos.
Los goticos mantienen vivo el mito del vampiro y tienen una fascinación mórbida
por la muerte y en esto basan su apariencia.
Hombres y mujeres pintan sus caras de blanco aludiendo la palidez de la muerte,
delinean y sombrean sus ojos de negro
y colorean sus labios de rojo carmesí o negro. La joyería de plata es básica
entre los góticos, la mayoría con símbolos
religiosos de diversas culturas (el ankh, cruces celtas, pentagramas, etc.)
El concepto andrógino el cual manifiesta una manera unisex de vestir también es
una característica de los góticos, los
hombres usan faldas y se maquillan al igual que la mujer puede usar trajes
masculinos. Les fascina el significado y el
miedo a la muerte y los personajes de terror como el Vampiro. En particular el
vampiro marca una pauta muy interesante
en el contexto gótico, ya que muchas personas adaptan su imagen con el icono
vampírico. El vampiro es una figura oscura,
erótica y enigmática que ha capturado la atención de los individuos, en donde
pueden formarse a parte de las características
estéticas, también pueden adaptar una forma de vida alternativa, en donde los
goths (vampiros) se reúnen en clanes, hacen
ceremonias especiales, toman sangre y realizan juegos eróticos. Es gente que
duerme en ataúdes, muchas veces tiene
implantes de colmillos y no sale en la luz del día tal es el casos de el actor
Bela Lugossi que no podía conciliar el sueño si
no dormía en un ataúd. Una influencia muy importante en el tema del vampirismo,
son las novelas de Anne Rice que con
sus Crónicas Vampíricas han logrado que los góticos adopten el estilo de los
personajes de estas novelas en su forma de
vestir y de vivir.