

-|- EL PUNTO MAS ALTO DEL DESARROLLO HUMANO ES LA CONCIENCIA DE LA CARNE! -|-
EL Satanismo alienta a sus seguidores a darse gusto en sus instintos naturales. Sólo así puedes ser una persona completamente satisfecha sin frustraciones que puedan ser perjudiciales para ti y para las personas a tu alrededor. Por lo tanto, la descripción más simplificada de la creencia Satanista es:
La gente suele confundir la compulsión con la complacencia, pero entre
las dos hay una diferencia enorme. Una compulsión nunca es creada por el
complacerse, sino por no ser capaz de hacerlo. El hacer de algo un tabú, solo
sirve para intensificar el deseo. A todo el mundo le gusta hacer cosas que se
le dice que no hagan. "Las frutas prohibidas son las más dulces".
El Diccionario Enciclopédico Webster's define la complacencia de la
siguiente manera: "Entregarse, no abstenerse u oponerse, dar rienda suelta;
gratificarse condescendientemente, ceder." La definición de compulsión es "El
acto de obligar o dirigir por la fuerza, física o moral, constreñimiento de la
voluntad (por obligación)". En otras palabras, la indulgencia implica
elección, mientras que la compulsión indica una carencia de capacidad de
elección.
Cuando una persona no satisface sus deseos de manera apropiada, comienza
rápidamente a desarrollar compulsiones y a volverse compulsivo. Si todo el
mundo tuviese un momento y lugar con el propósito de darse gusto y complacerse
periódicamente en sus placeres personales, sin temor al reproche o a
avergonzarse por ello, estarían lo suficientemente libres de llevar vidas sin
tipo alguno de frustración en el mundo cotidiano. Serían libres de zambullirse
por completo en cualquier empresa que elijan, en lugar de hacer sus deberes a
medias, sus necesidades creativas frustradas por negarse a sí mismos sus
deseos naturales. En la mayoría de los casos, esto se aplicaría, pero siempre
habrán quienes trabajen mejor bajo presión.
Generalmente, quienes necesitan soportar algo de dificultad para producir
al máximo casi siempre tienen vocaciones artísticas. (Más adelante hablaremos
de la satisfacción a través de la auto negación.) Esto no quiere implica todos
los artistas encajen en esta categoría. Al contrario; muchos artistas son
incapaces de producir a menos que hayan sido satisfechas sus necesidades
animales básicas .
La mayoría de las veces, no es el artista o el individualista, sino los
hombres y mujeres comunes de clase media, quienes carecen de medios para
expresar sus deseos de manera adecuada. Es irónico que la persona responsable
y respetable -la que paga las cuentas de la sociedad –sea quien menos recibe a
cambio. Es él quien debe ser consciente de sus "obligaciones morales", y a
quien se le condena por complacerse en sus deseos naturales.
La religión Satánica considera esto una gran injusticia. Aquel que cumple
con sus responsabilidades debería ser quien tenga mayor derecho a disfrutar de
los placeres de su elección, sin censura de la sociedad a la que sirve.
Al fin se ha formado una religión (Satanismo) que encomia y recompensa a
quienes apoyan la sociedad en la que viven, en lugar de denunciarlos por sus
necesidades humanas.
De todo conjunto de principios (ya sean éstos religiosos, políticos o
filosóficos), puede extraerse algo bueno. En medio de la locura del concepto
hitleriano, hay un punto que sobresale como ejemplo brillante de esto –"fuerza
a través de la alegría!" Hitler no era ningún tonto cuando ofreció al pueblo
alemán felicidad, a nivel personal, para asegurarse su lealtad hacia
él, a la vez que incrementaba el nivel de eficiencia de ellos.
Se ha establecido claramente que la mayoría de todas las enfermedades son
de naturaleza psicosomática, y que las enfermedades psicosomáticas son
resultado directo de la frustración. Se ha dicho que "lo bueno muere joven", o
"lo bueno dura muy poco". Lo bueno según los parámetros del cristianismo, sí
muere joven. Es la frustración de nuestros instintos naturales la que lleva a
la deterioración prematura de nuestros cuerpos y mentes.
Se ha vuelto muy de moda el concentrarse en el mejoramiento de la mente y
el espíritu, y el darle placer a nuestro propio cuerpo (la envoltura sin la
cual no podrían existir nuestra mente y nuestro espíritu) es algo tosco,
grosero y vulgar. ÚLTIMAMENTE, LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS QUE SE CREEN A SI
MISMAS EMANCIPADAS HAN DEJADO LA NORMALIDAD SÓLO PARA "TRASCENDER" A LA
IDIOTEZ! Al pasar todo su tiempo inclinando sus espaldas hasta tocarse los
ombligos, subsistiendo a base de dietas exóticas de arroz y té, sienten que
llegarán a un gran estado de desarrollo espiritual.
"Bazofia!" dice el Satanista. El preferiría comer una comida apetitosa,
ejercitar su imaginación, y trascender mediante la satisfacción física y
emocional. Le parece que después de haber sido acosado durante tantos siglos
con exigencias religiosas irrazonables, ¡debería darle la bienvenida a la
oportunidad de ser humano por una vez!
Si alguien cree que negando sus instintos naturales puede evitar la
mediocridad, debería examinar las creencias místicas Orientales, que durante
los últimos años han gozado del favor intelectual de Occidente. El
Cristianismo ya es un "trapo viejo", y los que desean escapar de sus grilletes
se han vuelto hacia las así llamadas 'religiones iluminadas', como el Budismo.
Si bien el Cristianismo se merece toda la crítica que ha recibido, tal vez
haya tomado más carga de culpa de lo que debiera. Los seguidores de las
creencias místicas son tan culpables del poco humanismo como los Cristianos
"descarriados". Ambas religiones están basadas en filosofías trilladas,
triviales, pero los místicos religiosos dicen ser iluminados y estar
emancipados del dogma culpabilizante tipificado por el Cristianismo. Sin
embargo, el místico oriental está mucho más preocupado que el Cristianismo con
evitar acciones y comportamientos "animales" que le recuerden que no es un
"santo" , sino un hombre -solo otra forma de animal, a veces mejor,
la
mayoría de las veces peor que el resto de animales, quien, por su "divino
desarrollo espiritual e intelectual" se ha convertido en el más vicioso de los
animales!
El Satanista pregunta, "¿qué hay de malo en ser humano, y tener
limitaciones humanas así como recursos humanos?" Al negar sus deseos el
místico no se acerca más a compulsiones que su alma gemela, el cristiano. Las
creencias místicas orientales le han enseñado a la gente a contemplar sus
ombligos, pararse de cabeza, mirar paredes en blanco, evitar el uso de
apelativos, y disciplinarse a ellos mismos contra cualquier deseo de placer
material. No obstante, estoy seguro que habrán visto muchos yogas
supuestamente disciplinados con la misma incapacidad de controlar su hábito de
fumar que cualquiera; o tal como tantos Budistas supuestamente emancipados se
excitan igual que alguien "menos iluminado" cuando se encuentra a un miembro
del sexo opuesto –y en algunos casos del mismo. Sin embargo cuando se le pide
que explique la razón de su hipocresía, se refugian en la ambigüedad que
caracteriza a su fe –nadie los puede atrapar ya que no dan respuestas
directas!
El hecho es que lo que ha llevado a este tipo de persona a una fe que
predica la abstinencia, es la indulgencia. Su masoquismo compulsivo es la
razón para elegir una religión que no solo defiende la auto negación, sino
que también los ensalza por ello, y les da una manera santurrona de expresar
sus necesidades masoquistas. Mientras mas abusos puedan aguantar, mas santos
se vuelven.
Para muchas personas, el masoquismo representa un rechazo de la
indulgencia. El Satanismo señala muchos significados ocultos tras ello, y
considera que el masoquismo puede ser indulgencia si cualquier método empleado
para apartar a esa persona de sus rasgos masoquistas da como resultado el
resentimiento por parte de la persona, y/o termina en fracaso. El Satanista no
condena a estas personas por dar rienda suelta a sus necesidades masoquistas,
pero siente un desprecio máximo hacia quienes no pueden ser lo suficientemente
honestos (por lo menos con ellos mismos) para enfrentar y aceptar su
masoquismo como parte natural de su los rasgos de su personalidad.
El tener que utilizar la religión como una excusa para su masoquismo ya
es algo nocivo de por sí, pero estas personas tienen el descaro de sentirse superiores a quienes no se entregan a la expresión auto-engañosa de sus
fetiches! Estas personas deberían ser las primeras en condenar a un hombre que
halló su descarga semanal con una persona que lo golpeó bastante, librándose
por lo tanto de una necesidad que, de no ser satisfecha, lo convertiría –más
de lo que ya es –en un asistente compulsivo a la iglesia, o en un fanático
religioso. Al hallar una descarga adecuada para sus deseos masoquistas, no
necesita degradarse y negarse a sí mismo a cada segundo que pasa, como lo
hacen éstos masoquistas compulsivos.
Los Satanistas son alentados a darse gusto en los "siete pecados
mortales" ya que no requieren herir a nadie; sólo fueron inventados por la
Iglesia Cristiana para asegurar el sentimiento de culpa de parte de sus
seguidores. La Iglesia Cristiana sabe que para cualquiera es imposible evitar
cometer tales "pecados", ya que son cosas que, siendo humanos, la mayoría
hacemos de la manera más natural. Después de haber cometido inevitablemente
uno de estos "pecados", se ofrecen donativos financieros a la iglesia para
"sobornar" a Dios por los pecados, y para apaciguar la conciencia del
feligrés!
Satán nunca ha necesitado un libro de reglas, ya que las fuerzas vitales
de la naturaleza se ha ocupado de mantener al hombre "en pecado", y su
propósito es mantenerlo así, tanto a él como a sus sensaciones. No obstante,
se han hecho varios intentos desmoralizadores tanto en su cuerpo como en su
ser para salvar su "alma", lo cual sólo sirve para ilustrar qué tan mal
concebidos y mal utilizados se hallan los conceptos "indulgencia" vs.
"compulsión".
Ciertamente, la actividad sexual está más que`permitida y alentada por el
Satanismo, pero obviamente el hecho que sea la única religión que toma esta
posición honestamente, es la única razón por la que tradicionalmente se le ha
dado tanto espacio literario.
Naturalmente, si la mayoría de la gente pertenece a religiones que los
reprimen sexualmente, cualquier cosa escrita sobre este tema tan provocativo
les hará leerlo cuidadosamente.
Si todos los intentos de vender algo (bien sea un producto o una idea)
han fracasado –el sexo siempre lo venderá. La razón para esto es que aunque
ahora la gente acepta el sexo conscientemente como una función normal y
necesaria, su inconsciente sigue atado al tabú que la religión ha
impuesto sobre éste tema . Así pues, una vez más, lo que es negado es lo que
se desea más intensamente. Es el "misterio" que rodea al sexo lo que hace que
la literatura dedicada a los puntos de vista Satánicos sobre el tema oscurezca
todo lo que se ha escrito sobre el Satanismo.
El
verdadero Satanista no se deja dominar por el sexo más de lo
que se deja dominar por cualquiera de sus otros deseos. Tal como ocurre con
todas las cosas que producen placer, el Satanista impera sobre su sexo, en vez
de ser controlado por el sexo. No es el monstruo pervertido que acecha
esperando la oportunidad de desflorar cuanta joven virgen se encuentre, ni es
el degenerado que recorre "furtivamente" los puestos de revistas "sucias",
excitándose con las fotografías "obscenas". Si la pornografía satisface su
necesidad del momento, compra algunos "artículos especiales" y los lee
cuidadosamente en su tiempo libre.
"Tenemos que aceptar el hecho que el hombre está disgustado por ser
reprimido constantemente, pero debemos hacer todo lo que podamos para por lo
menos templar los deseos pecaminosos del hombre, para que no surjan rampantes
en esta nueva era" le contesta el religioso convencional al Satanista, a lo
cual éste le replica: “Por qué seguir pensando en esos deseos como vergonzosos
y como algo a lo que hay que reprimir, si ahora admite que son naturales?”
¿Podría ser que los religiosos de “luz blanca” están un poco “resentidos” por
no haber pensado en una religión, antes que lo hiciese el Satanismo, que fuera
agradable profesar; y que si se supiese la verdad, no les gustaría disfrutar
un poco más de la vida, pero por temor a desprestigiarse, no pueden admitirlo?
¿Podría ser también que temen que la gente, después de enterarse qué es el
Satanismo, se dirán a sí mismos: “Esto es para mí