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La lluvia había cesado recientemente y el agua aún metalizaba gran parte de la ciudad, él caminaba sonriente, sucio y mojado. Así lo conocí. Contar ese encuentro quizás me ayude a entenderlo.
Cuando me abrazó
sentí pánico: venía distraído, adiviné
que me quería robar y sentí miedo. Pero había adivinado
mal, sólo quería confiarme su historia, estaba muy orgulloso
de ella.
Supongo que
no soy el único que la conoce, pero soy, que me haya enterado, el
primero que la transmite. Aproximada y censurada por la memoria.
Con su olor
a humedad y vino prodigado por la ropa rotosa y el aliento pesado y áspero,
me regaló una sonrisa, sonrisa de borracho y un "de te fábula
narratur" que logró fascinar mi atención. La frase decidió
mi atención: ¿cómo alguien en ese estado y sin ninguna
formación, conocía una frase de Horacio?
Eso fue el
comienzo, continuó asombrándome con cada oración,
tenía un lenguaje culto, conocía autores y los citaba con
facilidad y compresión.
A pesar de
los zapatos recogidos de la basura y de su barba de algunos días,
ese hombre merecía ser escuchado, tenía el don de la conversación
alimentado de conocimiento
"La información
esta, aún sin medios, uno la puede encontrar: una radio vieja, los
diarios de ayer que no valen nada e informan las noticias con sólo
un día de retraso.
Es quizás
lo que más me cuestiono: no puedo evitar informarme, tengo al conocimiento
como vicio, con eso no se puede romper; si ésa es la herencia más
pesada de mis genes no he logrado mi objetivo, sin embargo estoy contento:
hasta donde sé soy quien más lejos ha llegado".
Y le doy la razón, escasean quienes establecen un ideal pero la simbiosis de una vida con un ideal es sólo para elegidos. Él lo había hecho, lo había conseguido aun a pesar de sus padres y estudios (me dijo que había concurrido a los más altos claustros, le creí y aún le sigo creyendo).
"Todo está
en los genes, o casi todo, nos queda muy poco por hacer: la altura, el
color de los ojos, el gusto o disgusto por una fruta, nuestra fecha y forma
de muerte
Poco espacio
queda en la conciencia y lo ocupa la educación de los padres, el
colegio, y el barrio. Cuanto más alto es el nivel de estudios, más
educación recibimos y menos libertad nos queda".
La narración
me fue llevando del susto a la perplejidad, hacía mucho tiempo que
relataba su historia a quien quisiera escucharla y había adquirido
la habilidad de contarla fascinando a su auditorio rápidamente.
De no haberlo hecho nadie lo hubiera escuchado
Cuando percibía
que había captado la atención del espectador se retiraba
un poco y sostenía su argumentación con ademanes, gestos,
utilizaba lo que tenia a mano: un papel de diario, una pared, una rama,
todo le servía para explicar, para encantar con su historia.
Y merecía
esa atención a pesar de su aspecto, lo merecía y justamente
su aspecto era lo que hacía mas creíble su historia.
"Llegó
un momento en el que me cuestioné mis objetivos de vida, ¿eran
realmente mis objetivos?, ¿o eran los objetivos de mis genes, de
mis padres, de mi escuela?
Siempre me
inculcaron una carrera -carrera que yo seguí-, una familia que tenía
decencia, un trabajo. Todo lo que se esperaba de mí y lo que yo
mismo esperaba lo tenía.
¿Pero
era realmente yo?, ¿cuánto de mi había en la vida
que vivía?".
En este punto
hizo una pausa, no me miraba. En tanto yo, como un zombie, esperaba la
continuación, los brazos pesados, imaginando finales para esa historia
que se acercaba al estilo de aquellos que se retiran de la sociedad o rechazan
al consumismo; que tan bien, rápido y superficial saben contar las
series de TV.
Mi cerebro
hervía tratando de jugar al ajedrez con ese hombre, intentando conocer
su próxima jugada, adelantándome a sus palabras, pero de
un salto me escamoteó la pieza.
"Lo que yo
creía que había conquistado era exactamente lo que querían
de mí... lo que precisaba la sociedad en ese momento para que la
máquina siga funcionando.
Era el grano
de la arena que se junta para hacer una torre, como lo son los obreros,
los empleados, pero también los héroes, los revolucionarios,
los grandes adelantados, todos sirven al propósito de mejorar y
continuar la especie.
Cuando me
di cuenta pasé de la perplejidad al pánico: ¿como
podía desafiar esto?, ¿se podía hacer?
De haberme
convertido en héroe, líder de multitudes, habría servido
de nexo entre la gente De terrorista la función seria la misma,
sólo que en lugar de unirlos en mi favor lo hacía en mi contra.
¿Había
forma de escapar, de negar genes y sociedad?
Pasó
de idea a obsesión, mi rendimiento en el trabajo se redujo a un
mínimo, mi familia pasó a un segundo plano. En forma indeclinable
mi mente comenzó a trabajar en esa idea.
La falta de
solución me llevo a no poder dormir, la falta de sueño me
llevo al alcohol para dormir y el alcohol me trajo la solución".
La solución
me cayó encima, no tenía las defensas preparadas para ese
golpe, ¿realmente se podía hacer? El lo había hecho,
¿lo había hecho realmente o todo era un buen relato?
A medida que
hablaba, el agua bajaba, la humedad aumentaba y el calor se hacía
cada vez más denso. Los automóviles ya circulaban, el ruido
de los motores, de las ambulancias, el humo de los colectivos invadían.
La gente comenzaba
a ocupar nuevamente la ciudad y a quitarme al borracho, su historia no
podía demorarse mucho. Había logrado sustraerme durante algún
tiempo, pero la ciudad comenzaba a revivir.
Eso me causaba
una gran angustia, no podría quedarme sin saber el final, él
lo sabía pero no se apresuraba, lo había contado muchas veces
y lo seguiría haciendo.
"La respuesta
era alguien opuesto a lo que yo era, alguien sin futuro, sin ningún
aporte a la sociedad, sin familia, sin dinero, sin casa, alguien que en
definitiva no fuera. Esa persona sería individuo en el sentido más
absoluto del término.
A partir de
entonces, caminando como el Judío Errante, me alimento de restos,
me visto con sobras para sobrevivir; una radio con pilas gastadas, diarios
de ayer y libros rotos robados a la basura me permiten mi vicio único".
Su voz ya tenía
el volumen de las cosas que no son, el cuerpo la acompañaba. Se
dio vuelta lentamente en un movimiento estudiado y se alejó pensativo,
consciente de que lo miraba pero no lo seguía, que no lo podía
seguir, que no lo quería seguir.
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