a.- Tipo de Investigación
Con el desarrollo del presente proyecto, se persigue intervenir en una realidad, como lo es la formación del profesorado en el uso de entornos virtuales de aprendizaje. Este hecho lo enmarca dentro de la metodología de un estudio empírico que se hará desde la investigación-acción, entendida como una forma de aprendizaje llevada a cabo por los profesores sobre sus propias prácticas. Kemmis (1998) argumenta que:
“Es una forma de búsqueda autorreflexiva, llevada a cabo por participantes en situaciones sociales (incluyendo las educativas), para perfeccionar la lógica y equidad de a) las propias prácticas sociales o educativas en las que se efectúan estas práctica, b)comprensión de estas prácticas, y c) las situaciones en las que se efectúan estas prácticas”. (p. 42)
El propósito que anima este tipo de investigación es intervenir para encontrar respuestas a problemas de la comunidad o del colectivo investigado. Elliot (1994), considera que por medio de ella se interpreta lo que ocurre en el proceso de formación desde el punto de vista de los autores implicados y se reconoce la posibilidad de generar teoría a partir de la reflexión sobre esa práctica.
Cada una de las fases en que se divide esta investigación, hará uso de una o varias herramientas metodológicas acordes a la naturaleza de las mismas.
La metodología con la que se desarrollará este proyecto se apoya en la corriente constructivista del aprendizaje, que propone que la formación es una experiencia personal de construcción del conocimiento, influenciada por el contexto social en el que ocurre el aprendizaje.
b.- Diseño de Investigación
Fase I
En esta fase se desarrollarán los fundamentos teórico-conceptuales básicos conducentes al diseño y elaboración del producto tecnológico, el cual estará representado por un Curso en Línea que servirá como plataforma de aprendizaje. El diseño y desarrollo de esta fase implicará la utilización de elementos tanto técnicos como pedagógicos para hacerlo pertinente en cuanto a la metodología planteada.
El diseño del contenido programático se realizará desde la concepción del perfil por competencias, con el fin de orientar el proceso formativo hacia metas más concretas y precisas. Ser competente, desde esta mirada, implica la idea de una mente activa y compleja y por tanto, la de un sujeto constructor de su propio conocimiento y desarrollo. Un sujeto que trabaja de manera activa el conocimiento y los conocimientos que recibe, a partir de lo que posee y lo que le es brindado desde su entorno. Puede jugar con el conocimiento, lo transforma, lo abstrae, lo deduce, lo induce, lo particulariza, lo generaliza y lo aplica.
Asumir un perfil de competencias compromete a darle unicidad a la formación e implica que los elementos del conocimiento tienen sentido sólo en función del conjunto. En efecto, aunque se pueden fragmentar sus componentes, éstos por separado no constituyen la competencia: ser competente implica el dominio de la totalidad de elementos y no sólo de alguna(s) de las partes.
De acuerdo con Noguera (2004), el rasgo diferencial de una competencia se asocia con un saber hacer, que se aplica y se adecua a diversos contextos. Por tanto, el eje principal de la educación por competencias es la promoción del desempeño, entendido como la expresión concreta de los recursos que pone en juego el individuo cuando lleva a cabo una actividad, y que pone el énfasis en el uso o manejo que el sujeto debe hacer de lo que sabe, no del conocimiento aislado, en condiciones en las que el desempeño sea relevante. Ser competentes, entonces, exige establecer relaciones entre teoría y práctica, transferir los aprendizajes, resolver problemas y actuar con creatividad.
Fase II
Para la aplicación del curso en línea creado en la Fase I, se empleará una metodología basada en lo que se conoce como blended learning que consiste en “mezclar” la formación presencial con la formación mediada por las TIC’s. Se trata de aprovechar todas las ventajas de éstas en los procesos de aprendizaje presenciales. Para ello se contemplará un componente presencial y otro a distancia de 20 horas cada uno.
La modalidad híbrida desde la cual se enfocará esta fase, enfatiza la formación basada en la experimentación y la cooperación, y está centrada en el participante, al entender que éste es el máximo responsable de su propia formación. La misma lo ve implicado activamente en su aprendizaje para que le dé significado, y este tipo de enseñanza busca que el mismo pueda analizar, investigar, colaborar, compartir, construir y generar basándose en lo que ya sabe. Dado que se empleará la plataforma Moodle para el desarrollo y aplicación de esta fase del proyecto, el método de trabajo expuesto, se apoyará en los criterios de constructivismo social con que fue creada dicha plataforma, los cuales afirman que el aprendizaje es especialmente efectivo cuando se realiza compartiéndolo con otros.
Fase III
La tercera fase, que consiste a asesoramiento en línea a los participantes del curso aplicado en la fase II, utilizará una metodología de formación a distancia, conocida como e-learning, la cual se basa en el uso de las TIC.
Fase IV
En esta última fase se medirá el alcance de la aplicación del programa. Para ello se utilizarán instrumentos que permitan determinar el impacto de los EVA en las clases presenciales. En primer lugar, se aplicará una encuesta al finalizar cada edición del curso que permitirá determinar la apreciación de los participantes respecto a la efectividad del uso de plataformas mediadas por TIC’s. Finalizado el programa de formación, se creará y aplicará un instrumento que permita determinar la eficiencia y el impacto del uso de estos entornos virtuales.
c.- Universo de Estudio
Desde el punto de vista Estadístico, de acuerdo con Balestrini (1999, p. 122), la población o universo puede estar referido a cualquier conjunto de elementos de los cuales se pretende indagar y conocer sus características, o una de ellas. Es el conjunto finito o infinito de personas, casos o elementos que presentan características comunes. “A esta población o universo se le aplican las generalizaciones obtenidas para explicar los comportamientos del grupo total” (Hashemi, 2006, p. 156).
En muchas ocasiones, el universo de estudio puede llegar a ser muy amplio por lo que la recolección de información puede resultar un proceso difícil o costoso, lo que influiría de manera negativa en los resultados, hecho este poco deseable cuando se trata de obtener datos válidos en la investigación. Cuando la población muestra características como las descritas, es preferible recurrir a la selección de una muestra.
Hernández (2003, p. 302) la describe desde el punto de vista cualitativo como un “subgrupo de la población de la cual se recolectan los datos y debe ser representativo de dicha población”. La importancia de la este elemento de medición estadístico está muy bien planteada por Mendelhall (2002, p. 3) cuando dice que la muestra es indispensable “[…] cuando pretendemos describir o predecir la conducta de la población con base a la información obtenida a partir de una muestra representativa de esa población”.
Sin embargo, antes de determinar la muestra se debe definir la unidad de análisis, esto es ¿sobre quiénes se va a recolectar la información? Para este caso en particular, la unidad de análisis son los docentes universitarios de la Universidad de Los Andes Táchira.
Ahora bien, el procedimiento para seleccionar la muestra se denomina muestreo y puede ser de dos tipos: muestreo probabilístico y no probabilístico. Hashemi (2006) los describe de la siguiente manera
“En las muestras probabilísticas todos los elementos tienen la misma posibilidad de ser elegidos; mientras en las muestras no probabilísticas, la selección de los elementos no depende la probabilidad, sino de las características de la investigación, por lo tanto, depende del investigador realizar la selección informal” (p. 156).
Para el caso específico de este proyecto y de los docentes que responderán el cuestionario, se utilizará el muestreo probabilístico estratificado que representa el subgrupo “en el que la población se divide y se selecciona una muestra por cada segmento” (Hernández, 2003, p. 312). La selección de este tipo de muestreo obedece a las características del mismo y que son señaladas por Rodríguez (1991) citado por Hashemi (2006, 157):
- Reducir las varianzas de las estimaciones muestrales […]
- Aumentar la precisión de las estimaciones.
- Facilitar la tarea de la recogida de información.
- Aumentar la validez de la muestra.
Para el muestreo de este proyecto se ha considerado oportuno dividir la población en segmentos de acuerdo al departamento al cual están adscritos los docentes, mismos que se detallan a continuación:
- Administración
- Básica Integral
- Centro de Estudios de Frontera e Integración (CEFI)
- Ciencias
- Ciencias Sociales
- Computación e Informática
- Comunicación Social
- Español y Literatura
- Evaluación y Estadística
- Idiomas
- Orientación y Psicología
- Pedagogía
En base a los docentes integrantes de cada departamento y empleando el método estadístico pertinente, se hará el cálculo de la muestra a la cual se le aplicará el cuestionario de la encuesta mediante la cual se pretende recopilar la información que apoye el estudio.
- Instrumentos de Recolección de Información
Por “Instrumento de Recolección de Información” se entiende a aquel “recurso que utiliza el investigador para registrar información o datos sobre las variables que tiene en mente” (Hernández, 2003, p. 346). Para este proyecto se ha considerado utilizar como Instrumento de recolección de información el cuestionario.
Para Bisquerra (1989) los cuestionarios “consisten en un conjunto más o menos amplio de preguntas o cuestiones que se consideran relevantes para el rasgo, características o variables que son objeto de estudio”.
La escogencia de este tipo de instrumento está dada por la naturaleza de la investigación y las características propias del mismo que lo hacen confiable para recolectar información válida y que describa el hecho que se quiere conocer, por lo cual representa una selección bastante apropiada.
La construcción del cuestionario estará basada en dos aspectos: el marco teórico y los objetivos del proyecto. Lo que se busca es que el instrumento refleje las ideas que se han ido construyendo tras la revisión bibliográfica que apoya gran parte de esta investigación y de otros trabajos similares y que también permita, en base a las interrogantes surgidas durante la fase de investigación, apoyar el conjunto de objetivos que se pretenden alcanzar.
Dado que se tratará de llegar a un número importante de docentes y de obtener información sobre varios aspectos, se consideró oportuno dividir las preguntas del cuestionario en cuatro bloques que reflejen todos los aspectos que abarcan los mencionados objetivos. De esta manera, el primer bloque lo conformarán las preguntas de carácter general, por lo que ese bloque se ha identificado como “Generalidades”; el segundo tipo de información que interesa está referida a la formación en tecnología que posee el encuestado, por lo que ese bloque se llamará “Formación en TIC’s”; en el tercer bloque se quiere medir el acceso que se tiene a la tecnología, por lo que recibe ese mismo nombre: “Acceso a la tecnología”; el cuarto y último bloque permitirá explorar un muy importante aspecto para la investigación, como lo es la “Actitud hacia las TIC”.
Se estima que el cuestionario tendrá un máximo de 25 preguntas y cada bloque estará conformado por un máximo de 7. La mayoría de las interrogantes será del tipo “pregunta cerrada” y, para obtener información sobre aspectos particulares, se utilizarán algunas preguntas del tipo “abiertas”. Las primeras son más fáciles de responder y tabular; las segundas no tanto pero aportan información que la mayoría de las veces no es posible recabar con una pregunta de otro tipo. En palabras de Hernández (2003, p. 397), “la elección del tipo de preguntas que tenga el cuestionario depende del grado en que se puedan anticipar las posibles respuestas, los tiempos de que se disponga para codificar y si se quiere una respuesta más precisa y profundizar en alguna cuestión”.
Al momento de escribir este informe ya se tiene una primera versión del cuestionario y el mismo se encuentra en etapa de revisión y validación por parte de expertos, estas dos fases son necesarias para lograr un instrumento de medición que cumpla con el objetivo de recolectar información útil y confiable.
Cuando se habla de “validez de un instrumento”, se está haciendo referencia “al grado en que un instrumento realmente mide la variable que se pretende medir” (Hernández, 2003, p. 346). Por esta razón, la validación permitirá conseguir un mayor grado de precisión al momento de estudiar los individuos y las características que se pretenden evaluar.
Como se mencionó un par de párrafos más arriba, se empleará el tipo de validación conocida como juicio de expertos. Para este caso, se considera que es el modo más eficiente de llevar a cabo este proceso. La validación de los contenidos permitirá lograr un instrumento confiable a la vez que adecuado a la investigación y sus características, tales como el tipo de población que será sometida al estudio, las características propias de la temática y el nivel de representatividad y pertinencia de cada una de las preguntas.
Uno de los expertos que validará el cuestionario es una Doctora en Educación profesora agregada de la institución, se utilizará también el juicio de otros dos profesores, uno del Departamento de Evaluación y otro del de Estadística. Hechas las modificaciones y sugerencias que probablemente propondrá este panel de expertos, se procederá a aplicar el cuestionario a la muestra señalada en un punto anterior.
La prueba piloto se hará con aquellos docentes que pertenecen a algunos de los grupos de investigación que hacen vida en la universidad. Cada uno de ellos está adscrito a alguno de los departamentos mencionados en líneas anteriores y poseen cuentas de correo institucionales los que facilitará el contacto.
Se pretende distribuir el cuestionario vía correo electrónico, para ello se construirá como un formulario en formato PDF. La aplicación Adobe Reader ofrece esta posibilidad y la de recibir el cuestionario de vuelta luego que los encuestados los hayan respondido. Con este método se consigue el valor agregado de la facilidad para digitalizar los datos recabados en cada encuesta recibida. El tener digitalizada la información ahorrará mucho tiempo en la fase posterior de análisis de los resultados.
d.- El Análisis e Interpretación de los Resultados
Para el análisis e interpretación de los resultados, una vez se hayan recuperado todas las encuestas respondidas, se procederá a realizar un análisis descriptivo porcentual de todos los datos. El bloque de generalidades de la encuesta permitirá hacer una distribución de la información atendiendo a valores como edad, sexo, grado académico, entre otros. Estos permitirán determinar la correlación que pueda existir con la información de los demás bloques.
La información obtenida se representará en tablas y se apoyará con gráficos, para ellos se pretende utilizar el programa estadístico SPSS, el cual permitirá incorporar de forma sencilla las preguntas cerradas y proporcionará la posibilidad de generar un tipo de gráfico que permitirá apreciar las diferencias de forma fácil y concreta. Para las preguntas de tipo abierto se hará un análisis tipo entrevista: se establecerán categorías de datos con las respuestas dadas. Luego de categorizadas, se procederá a analizar esas respuestas en base a frecuencias y porcentajes de los bloques del cuestionario a los cuales pertenecen.
Finalmente, y basados en los resultados obtenidos del análisis e interpretación, se procederá a elaborar las conclusiones y recomendaciones pertinentes.
1.- El Problema - 2.- Marco teórico - 4.- Cronograma - Bibliografía
Realizado por Jorge Eliecer Jaimes Jimenez - Noviembre de 2007
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