El hogar es un espejo de los retos y de la dirección que toma tu
vida.
Actuamos activamente sobre el entorno, los lugares donde vivimos o
trabajamos. Lograr espacios sanos y positivos que nos hagan felices no es
tan difícil.
Con una decoración equilibrada y armónica podemos lograr
ambientes llenos de bienestar. Puedes dormir mejor, encontrar un buen
empleo o acabar las peleas eternas. Es como una cura milagrosa y sin salir
de casa.
Por ejemplo te has preguntado: ¿De qué color son las luces en
tu casa? ¿Son blancas, o un poco azuladas? ¿Están en el
techo, son lámparas de pie, o pequeñas lamparitas de mesa?
La luz con que iluminamos nuestras casas es muy importante en cómo
nos afecta el humor. Puedes crear ambientes diferentes en cada espacio o
en cada habitación.
Si llegas a casa después del trabajo y lo que realmente te apetece
es relajarte y ver la tele, una luz suave, más bien color crema o
amarillenta es lo mejor. También es importante dónde
está colocada la luz, si vas a ver la televisión, siempre es
mejor tener el foco de luz detrás de tu cabeza, así el
reflejo no te molestará en la pantalla del televisor,
y tener un poco de luz es mejor que si estás totalmente a oscuras,
porque los ojos se cansan más.
Si lo que sientes es más bien tristeza o melancolía o has
tenido un mal día en el trabajo, o el tiempo fuera es lluvioso y
frío, lo que te sugiero es una luz más fuerte, bien
blanca y directa que llene la habitación en que te encuentras, o
bien azulada, que en el invierno da más sensación de
luminosidad.
Si estás trabajando en casa con el ordenador y es de día,
utiliza la luz que entra por la ventana. Aparte de darte claridad, le
envía a tu cuerpo y a tu mente el mensaje insconciente
de "estar despierto". Más tarde cuando ya no quede luz natural, lo
mejor es una lámpara detrás del ordenador o en un lado,
nunca directa sobre tus ojos, o tu cara, porque los ojos se
cansarán muy rapidamente, y también tendrás un
incómodo reflejo en tu pantalla.
Muy pronto: Mucho más sobre la luz y la energía que
tú creas.
Lee ahora el nuevo cuento: Corazón.