Jamás en mi vida he estado de acuerdo con George W. Bush, absolutamente en nada, solo hasta hace un par de meses, cuando nuestro presidente Álvaro Uribe recibe la condecoración a la libertad de manos de su pronto ex homologo norteamericano.
Solo estoy en desacuerdo con el nombre de la medalla, pero en lo demás estoy absolutamente convencido que Uribe se la merece, pues esta es una medalla al servilismo, una medalla por permitir el cumplimiento de las políticas globales del pentágono, una medalla por el buen manejo mediático de los problemas, una condecoración a quien ha sido capaz de mantenerse en el poder pisoteando la democracia, y sobre todo, alguien que hace sentir orgullosos a muchos colombianos, pese a las constantes violaciones constitucionales y de Derecho Internacional Humanitario. Debería llamarse “medalla a la obediencia”.
Pienso que para don Varito es un orgullo recibir esta medalla, lo supongo por el rostro de monaguillo tierno que puso cuando se paro al lado de Bush, por esa carita que me hizo sentir un buen colombiano, porque en esos cortos segundos olvide las numerosas ejecuciones extrajudiciales, el pésimo salario mínimo, la para-política, la yidis-política. Es también motivo de orgullo el hecho de recibir esta distinción de manos de una persona que no solo invadió un país como Afganistan, sino que además tumbo las torres gemelas para justificar dicha intervención a sangre y fuego (ver el documental zeitgeist), y el cual cada 11 de septiembre se presenta sin ninguna vergüenza a orar por los muertos que tiene al hombro.
Quien más idóneo para entregar esta medalla, y quien más la puede merecer, esto es comparable con una supuesta medalla que entregara Stalin a Chavez, pero como Stalin no está vivo le toca a Chavez condecorarse el mismo. Lo verdaderamente triste de todo esto, es el nacionalismo estúpido y desmesurado que se desbordo en ese momento, las grandes empresas de comunicación van incentivando este premio que poco poco lo comparan con el novel de paz, como insinúo en su momento la “imparcial” periodista Vicky Dávila.
Para celebrar, les anexo la primera imagen de la medalla que nos hará orgullosos, ciegos, sordos, mudos y que permitirá una epidemia colectiva de Alzheimer, total lo que hacen “algunos miembros” del DAS no puede empañar la transparencia de los pacifistas e inquisidores de la casa de nari. Adelante presidente, dígale toda la verdad al país.
[JHAFH (Colombiano residente) ] |