¿Por qué una página sobre desiertos? Sencillamente, porque el desierto es bello.

"La belleza es verdad, y la verdad belleza:
Nada más es necesario saber en la tierra."

Jhon Keats

“El hombre está más, o menos vivo,
en proporción a su capacidad para
asimilar la belleza”

              Yo, como griego de alma, intento buscar la belleza allí donde se halle. La meta última de los griegos era apoderarse de la belleza; y lo demuestran en sus obras, su arquitectura, sus esculturas... su magnífica historia.

            Podemos contemplar la historia de la humanidad con ojos milenarios, y comprobar, que las épocas y culturas más gloriosas  han sido aquellas cuyos ciudadanos eran refinados en el sentido de la belleza. Pongamos como ejemplo Egipto, la China antigua, la cultura Maya, o mi amada Grecia entre otras. Ellas florecieron, y sembraron de cultura, literatura, filosofía, valores morales, y estética arquitectónica el mundo conocido, llegando su influjo hasta nuestros días.

            Después llegó la barbarie; el agujero histórico que sembró la Tierra de oscuridad; esos mil años de historia sórdida que produjo la edad media europea, y el imperialismo. ¿Por qué este atraso evolutivo? Porque las personas de aquella época habían perdido el sentido de la belleza, haciéndose toscas y brutales; auténticos animales.

            Hubo que esperar hasta el renacimiento, para retomar el cauce de la historia donde lo habían dejado los griegos y los romanos; y a partir de ahí, la civilización fue en auge... hasta nuestros días. Todo porque el hombre desarrolló su sensibilidad para crear obras de arte, piezas musicales, filmes, aparatos para aumentar el confort humanos, y un largo etcétera.

            De ahí la importancia de la belleza; pues es un puente hacia realidades superiores; ya que la belleza es sinónimo de sensibilidad. Así, una persona evolucionada será capaz de encontrar la belleza en numerosos lugares. En cambio, un ser de baja evolución tendrá dificultades para hallarla.

            Yo busco la belleza por doquier. En una puesta de sol, unos bellos ojos, un paisaje agradable, el océano infinito, una pieza musical, un escrito poético, o un rostro hermoso. La belleza me estremece; la belleza me impulsa a vivir; la belleza me da la capacidad de amar.

            Hasta ahora, la mejor definición que he encontrado sobre la belleza, es la siguiente:

En el fondo, el hombre se mira en el espejo
de las cosas, y considera como bello todo lo
que le devuelve su reflejo”

                                                       Nietzsche

            Mucha gente piensa que el desierto es algo monótono, aburrido e inhóspito; simplemente lo ignoran o lo ven como una amenaza que galopa cada año un poco más. Nada más lejos, el desierto alberga en su simplicidad una belleza inigualable en su contraste con su color ocre y su cielo azul radiante. Además, el desierto nunca es igual; nunca encontrarás dos desiertos iguales.

            Yo nunca he estado en el desierto, la verdad sea dicha, pero he estado en otros desiertos más sutiles; los de mi interior. Esos estados de aparente vacuidad en los que parece que nada fluye, que todo está detenido y fuera del alcance del tiempo y del espacio. Esos lugares que la gran mayoría de la gente evita a toda costa (igual que en los desiertos propiamente dichos) y huye de ellos; pero tarde o temprano, todo hombre ha de vérselas con un desierto, sea de la naturaleza que sea.

            El desierto es también un símbolo de retiro y de introspección; recordemos a grandes profetas y maestros del pasado; en el desierto encontraron la iluminación y las grandes revelaciones. ¿Por qué será? Tal vez porque el desierto sea el lugar adecuado para tales empresas. Nada existe por casualidad.

            En el desierto, suceden cosas muy extrañas; tales como espejismos, delirios, calor extremo de día y frío extremo de noche, espejismos... Pero nos damos cuenta de que las cosas más sencillas son las más importantes. En el desierto reina la sencillez.

            Mas, ¿a qué se asemeja esto?, ¿no es acaso una analogía de nuestra mente y de nuestro mundo interior? Si lo analizamos detenidamente nos daremos cuenta de ello.
 

  • Todo el mundo huye del desierto; todo el mundo huye de su YO.
  • En el desierto reinan los cambios de temperatura extremos; la mente es de naturaleza oscilatoria.
  • Las dunas cambian con el viento, pero el desierto permanece igual; así ocurre con nosotros, cambiamos con los años en apariencia, pero nuestra verdadera naturaleza permanece igual.
  • El desierto es sencillo; así también nuestra esencia.
  • En el desierto son frecuentes los espejismos; ¿no funciona acaso igual nuestra mente?.
  • En el desierto reina el silencio, uno de los bienes más preciados; el silencio es la voz del alma.
En resumen, quienes quieran hallar la verdad y autorrealizarse, tarde o temprano tendrán que cruzar un desierto. Podremos eludirlo, podremos posponerlo... pero jamás huir de él... pues hasta que no lo crucemos, no seremos libres.

                        "El desierto es la Piedra Filosofal que transmuta el alma en Dios".


 index \ introducción \ desiertos \ Principito \ Estrellas \ Cultivar \Paciente Inglés\ Alquimista\ Enseñanzas\ Contacta \
 
 

 
Hosted by www.Geocities.ws

1