Por la mañana el mismo caos que el día anterior, risas, sueño, duchas y moverse hacia el Pabellón para iniciar el trabajo.
No hubo mucho diferencia con el día anterior (aunque hizo mejor tiempo) la gente fue llegando, se iniciaron las partidas y los talleres.
Yo aproveché que el taller de Enrique no había empezado para hacer la entrevista que teníamos pendiente y para que me hiciera otro original en mi block (que en estas jornadas se ha visto tocado por la magia de Edu Ramos, Sara Calzada, Ana Villasana, Javier Arregui y Chus Verger, además de Enrique).
Esta vez no se cerró para comer, así que algunos (Como Oscar) se quedaron a vigilar mientras el resto nos marchamos hacia el bar del día anterior para descubrir nuevas comidas (como esas hamburguesas crudas que gritaban cuando te las comías).
Aparte de los del día anterior, fue más gente como David, Enrique, Putu, Jesús o Dani... y como os podéis imaginar la cosa fue más animada (todavía).
Regresamos a nuestro amado pabellón, Jesús y yo nos pusimos en manos de Irene y Gorka para que nos hicieran alguna cosilla en la cara; a Jesús se la hicieron, en mi caso parecía que me habían metido una paliza entre cinco personas, aunque gracias a esto salieron unas cuantas fotos geniales.
Las jornadas llegaban a su fin, a las siete de la tarde el Crime Syndicate se marchaba, así que reunimos a los que pudimos y engañamos a Edu para que nos tirara unas fotillos (unas cinco o asó con cinco cámaras distintas, la verdad, que el sí estaba de foto) y tras esto nos despedimos de ellos.
Mientras unos cuantos recogíamos, se entregaron premios a los niños y se preparaba el concierto de cierre.
El grupo comenzó a tocar, pero todavía nos faltaba un espectáculo... el piercing de Luke, fue increíble, como las bestias al olor de la sangre; empezó Alex a hacérselo y allí fuimos a verlo los amiguetes y un desconocido, todos cámara en mano (no tenemos arreglo); después de esto, los tres Vallisoletanos ayudamos a Chus y Alex a sacar las cosas hasta el coche y nos despedimos de todos.
Volvimos al fantástico Trancos móvil y fuimos hasta el albergue seguidos por la furgoneta de Gorka e Irene (o de los hombres de Harrelson) y allí nos despedimos de ellos.
Aunque parecía que estaríamos muy solos, la noche fue bastante divertida (tenemos la teoría de que Trancos hechó algo a la coca cola, Trancos Cola mejor dicho), cenamos de maravilla (esto es muy relativo) e incluso pudimos dormir.
A la mañana siguiente nos levantamos, nos duchamos, recogimos nuestras cosas, cerré el albergue y caminamos bajo la lluvia hasta el FEVE para ir a Torrelavega, donde todavía nos quedarían dos horas bajo la lluvia hasta llegar a la estación de Renfe, allí comimos algo y a las cinco y veinte de la tarde nos montamos en el tren para Valladolid (donde Luke y Txopo durmieron un poco).
Cuatro días geniales, en los que me lo pasé como un crío y me dejaron destrozado (de Lunes a Martes dormí 12 horas, además de una siestecilla), pero mañana mismo montaba otra vez en el tren para volver a las Encabe 2004.
Trancos, Gorka, Irene, Javi, Julio, Iñaki, Miguel, Hector, Sara, Edu, Enrique, Alberto, Chopy, David, Sheila, Dani, Jesús, Alex, Chus, Diego (que vino a verme), Putu, Luke, Txopo... (toda la gente que me olvido y a la que pido disculpas por ello) y por supuesto Oscar y Ana de Nexus 4, gracias por un fin de semana inolvidable, por las 400 fotos que saqué, por esas dos horas bajo la lluvia (que han cambiado mi forma de ver el mundo).
Gente, esto hay que repetirlo ¿cuándo y dónde?