22 de
Noviembre de 2002
Con el fin de proteger a uno de lo últimos remanentes de bosques primarios del
planeta, Greenpeace anunció esta mañana, en Coyhaique, la incorporación del Proyecto
Alumysa en su campaña internacional de bosques.
Greenpeace ha estado desarrollando una campaña internacional para proteger los bosques
antiguos del mundo, de cuya superficie original ha desaparecido el 80%. Los bosques
templados lluviosos de la Patagonia forman parte de esos últimos remanentes boscosos y
son, por ello, reserva de la biodiversidad del planeta.
Estamos frente a un mega proyecto comercial que amenaza a uno de los últimos
bosques antiguos del planeta, a cambio de dudosos beneficios económicos para algunas
personas. Sabemos que los bosques antiguos han desaparecido producto de su
sobreexplotación y mal uso y, aún así, hay gente que hoy quiere arrasar con lo que
queda de ellos. El proyecto Alumysa es inaceptable y por ello llamamos a Noranda a no
continuar con su proyecto, señaló Tim Birch, Coordinador Internacional de
Greenpeace.
En tanto Phil Aikman, Coordinador de la Campaña de Comercio Internacional de Greenpeace,
se refirió al Proyecto Alumysa como una mala inversión para la región en
términos sociales, medioambientales y económicos. Los problemas y pérdidas ambientales
que sufrirá Aysén, anularán cualquier posible beneficio económico del proyecto.
Alumysa pretende ser la planta refinadora de aluminio más cuantiosa del mundo en cuanto a
su inversión. El proyecto pertenece a la compañía transnacional canadiense Noranda,
cuyo prontuario ambiental a nivel mundial incluye 87 violaciones ambientales en Canadá y
EEUU.
No puede desconsiderarse a la gente que será afectada directamente por el proyecto,
que solo en el caso de la Central Hidroeléctrica río Blanco alcanzará a 44 familias.
Ellos viven de la esquila de ovejas y de la ganadería, y aspiran a realizar proyectos de
eco-turismo en terrenos que serán inundados por Alumysa. Lo anterior no es invento de
Greenpeace, sino que es información obtenida del contacto directo con las comunidades
locales, señaló por su parte Rodrigo Herrera, Coordinador de la Campaña de
Bosques de Greenpeace Chile.
La Región de Aysén no supera los 80 años de colonización. Actualmente tiene una
población que bordea los 100.000 habitantes. Ello le ha permitido mantener casi intactas
características que hoy en día son escasas en el mundo. Posee amplias hectáreas de
bosques y ecosistemas con múltiples especies de fauna y flora propias del bosque templado
lluvioso, cielos limpios y aire puro; lagos y ríos sin contaminación que son alimentados
por una pluviosidad que supera los 3.000 mm al año en algunos sectores.
El proyecto Alumysa no representa una alternativa de desarrollo real para la Región, ya
que las características antes mencionadas permiten la realización de actividades
sustentables como el ecoturismo, la pesca artesanal, la agricultura y la ganadería
tradicional y orgánica, entre otras, consideradas, además, en el Plan de Desarrollo
Regional de Aysén.

fuente: http://www.grrenpeace.cl/
Texto y fotografías: Greenpeace.