|
|
|
|
|
|
|
•La
pérdida auditiva de los aprendices conlleva dificultades de distintos
grados en la comunicación oral y en el lenguaje, que a su vez afectan el
desempeño académico, la adaptación social, o ambos. En segundo, la
escuela representa exigencias de comunicación en particular difíciles
para los aprendices con problemas auditivos.La comunicación es
principalmente verbal; a menudo, las personas no voltean a ver a la
persona con la que hablan, los horarios se rigen por el toque de campana y
con frecuencia se utiliza material audiovisual de apoyo. Además cuando
estos aprendices no logran satisfacer sus necesidades particulares, se
puede presentar baja autoestima y aislamiento social.
•
Las habilidades de
vocabulario también son diferentes en los aprendices con problemas
auditivos y en los individuos que pueden oír. En promedio, los niños con
hipoacusia parecen retrasarse de dos o tres años en el desarrollo de
vocabulario. Esto talvez se deba a que los aprendices con problemas de
audición no aprenden tanto vocabulario incidental ni adquieren el
vocabulario de moda necesario para conversar con los compañeros y amigos.
Los aprendices con hipoacusia o con sordera no pueden utilizar modelos
verbales de manera efectiva ni beneficiarse de la retroalimentación que les
proporcionan quienes le rodean.Es necesario reconocer que la integración
social depende de la comunicación, puesto que se basa en relaciones
interpersonales, como hablar, reír, bromear y platicar. Los aprendices con
problemas auditivos se enfrentan a ambientes como el aula, la escuela y la
comunidad, que comprenden distintas demandas de comunicación. Las
NEE de comunicación relacionadas con la sordera se presentan principalmente
cuando se necesita poder “oír” para interactuar en un escenario
determinado; en otras circustancias, pueden no estar presentes.
•La
ley Pública 94-142 define la condición de sordo como “… tener un
problema auditivo tan severo que limite la capacidad del niño para
procesar la información lingüística que se obtiene a traves del oido,
con o sin amplificación, y, en consecuencia, afecte en forma negativa su
desempeño académico”. La misma ley define la hipoacusia como “ un
trastorno auditivo, ya sea permanente o fluctuante, que afecte en forma
negativa el desempeño educativo de un niño, sin llegar a ser tan severo
como para incluirlo en la definición de sordo”
|
|
|
|