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Inquietud...
Se deshabita el alma
tras la erosión del no estar,
en la oscuridad de una apretada boca...
... la clausura de gritar.
Tan sólo un tacto me rescata
de este absurdo pensar,
y en acunar soledades
me desbordo si no estás.
Guárdame de mí,
calma el mar de mi norte,
cubre esta inquietud,
deja caer un beso... y en su poder
descubre todo lo que me acaricia.
Eunice
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