El lunes 14 de octubre, Paulus
lanzó un nuevo ataque frontal contra Stalingrado, el objetivo
era esta vez las fabricas del norte (Véase
mapa, situación d). Chuikov
empleó su principal fuerza acorazada, la 84.ª brigada de
tanques, frente al principal ataque. Los alemanes lanzarón todo
lo que tenían, las baterías de artillería, el bombardeo
en cadena de los Stukas y los cañones de asalto autopropulsados.
Los soldados soviéticos resistian con una eficiencia increíble,
sin embargo, era imposible poder aguantar la fuerza en el punto central
del ataque. Al día siguiente los alemanes aseguraban controlar
la mayor parte de la fabrica de tractores aunque el frente estaba difuminado,
se luchaba cuerpo a cuerpo y habían quedado tropas soviéticas
aisladas.
El
19 de octubre se organizaron contraofensivas de distracción desde
el frente del Don hacia el noroeste y por el 64.º ejército
hacia el sur, que aliviaron la presión alemana sobre el 62.º
ejército durante unos días. Aunque las bajas alemanas
eran enormes, el 62.º ejército había quedado reducido
a unas pocas cabezas de puente aisladas unas de otras en el margen occidental
del Volga.
En la retaguardia de Stalingrado
la principal preocupación de los alemanes, era sostener las líneas
de defensa y enfrentarse a los ataques de sondeo. Pero pronto estas
preocupaciones fueron sustituidas por la preparación de unos
buenos cuarteles de invierno y pusieron a trabajar a los prisioneros
rusos y a los hiwis (soldados soviéticos que se habían
pasado a los alemanes). El 9 de noviembre, la temperatura bajo a 18º
bajo cero, el Volga comenzó a dejar de ser navegable; el invierno
había llegado a Stalingrado.
Durante los primeros días
de noviembre, la presión alemana se mantuvo con ataques constantes
de pequeña escala aunque el combate seguía siendo encarnizado.
El 11 de noviembre, comenzó el ataque final de Paulus.
Grupos recien organizados se lanzaron contra los reductos que quedaban,
los edificios clave fueron conquistados y reconquistados por ambos bandos,
quedando finalmente en manos soviéticas. La noche del 11 de noviembre,
el 62.º ejército se lanzó al ataque para atenuar
la presión alemana pero fueron frenados por los bombardeos alemanes.
El ataque fue tan devastador que algunos batallones soviéticos
fueron totalmente aniquilados, aunque el resto seguía resistiendo
con el Volga a su espalda (Véase
mapa, situación e)..
El 19 de noviembre, los alemanes
compredieron que Stalingrado se había convertido en un gran cebo.
Acababa de comenzar la Operación Urano.

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