- Tarde llegaron los heraldos aquí, cuando Andalu habia sucumbido, pero
del rey nada sabia nada hablaron ¡- dijo Fergus atormentado por las
lagrimas que le salian de los ojos.
- Ever fue traicionado…el mal estaba ya en Andalu , el destino fue
sometido a la traicion….- sentencio dirigiendose al enorme umbral por donde
la luz se retiraba lentamente opacada por distantes nubes que se
agrupaban al norte y alli quedo largo rato en silencio mecida su negra capa
por el viento que ingresaba al recinto con un sordo rumor
Y la voz del rey se escucho de nuevo rompiendo el silencio:
- Le temo alos designios,- dijo Fergus levantandose de su silla y
caminando hacia Siter - por ello no acudimos, hemos perdido la fe Siter….la
hemos perdido…- y su rostro barbudo se hallo con la alta figura del
caballero que contemplaba el horizonte. Un triste pesar parecio invadir
el alma del rey en aquel momento y estremecido por el viento que se
tornaba frio, bajo el rostro y dicen algunos que el rey lloro
desconsoladamente.
- Dime a mi que es la fe …- dijo Siter al cabo de un momento – dime a
mi si en verdad algun dia la tuve. En este mundo donde la oscuridad
crece con la brizna , dime si la fe es verdad….- concluyo mirando el cuerpo
encorvado del monarca.
pero ahun se puede luchar por la libertad, que mejor que eso que mejor
que el alma libre y el honor de los reinos….- continuo tristemente-
acaso eso es poco, ahun hay motivos, la sola esperanza de ver un dia la
luz del sol libre de las tinieblas en las que el destino se unde cada
dia. Eso es para mi suficiente, - dijo mirando de nuevo el distante
horizonte nublado. Una extensa sombra cubria los altos bosques y en sus
lejanas profundidades la bruma emergia ascendiendo a las montañas nevadas,
donde la vista humana ya no podia alcanzar a ver. Entonces Lander se
aproximo al rey le tendio su mano sobre el hombro y con recelo miro al
nigromante.
- quieres mandar a Teserot a la guerra.-dijo- Quieres ver a este pueblo
que durante muchos años no ha combatido contra nadie, sumido en una
devastacion cierto..- concluyo el caballero.
- No – contesto Siter volviendo su capucha – no les pido que marchen a
la guerra, esperen si quieren aquí sentados y comiendo, que la guerra
vendra …vendra de eso no duden….- sentencio con tono severo y el
viento alzo su larga capa azabache y por un momento, el horizonte se vio
cubierto por una espesa sombra bamboleante. – Lorgin a crecido, demasiado,
alla en el norte sus fuerzas crecen, nada las detiene y marchan,
marchan en lejiones que tus ojos no querran ver, el tiempo se tornara oscuro
como la pez y nada habra entonces mas que aguardar en las tinieblas si
los reinos no se levantan ahora...cuando ahun hay tiempo, cuando estas
libre de cadenas, pues si Argonia forja su cetro todos caeremos…
- Pero entonces…
- Entonces toquen la trompeta – dijo Siter interrumpiendo a Lander que
lo miraba con los ojos vidriosos. –cuanto mas antes mejor, toquenla y
salgan a pelear, no solo ustedes corren peligro las huestes de Lorgin
invadiran todo a su paso y demas reinos podran caer…
- Y ahora que has llegado aquí…- dijo Fergus con la voz entrecortada,
mirando a Siter con el semblante ensombrecido y demacrado- te pido estes
de mi lado, ahora, en la batalla..
- No pidas nada …-contesto solemne el nigromante descendiendo pronto
los escalones – siento que tu corazon esta acongojado y cubierto de
desesperanza.
Un hombre asi no puede ser forjador de las victorias, busca en ti y
talvez alles una razon para tomar tu espada por ultima vez…- y diciendo
esto bajo las escalinatas y una vez en el hancho pasaje de la plaza
miro al noble,y al rey que ahora se mostraba triste y afectado, y desde
alli les hablo por ultima vez como recordando algo que debía decir
antes de partir - recuerden que si ahun sobrevienen las tinieblas y el
fuego.. siempre abra una razón por la cual luchar…..volvere….- dijo ya
marchandose – en el fin cuando vean al cuervo negro….sabran que alli
estare…..- y diciendo esto Siter se perdio bajo los grandes arcos que
cubrian la plaza hasta que solo el viento frio azoto a Fergus y su noble
que sin despegar la mirada de la plaza se estremeció al ver la figura
negra del caballero desaparecer, envuelta en el mismo misterio con el
que habia llegado.
Sobre una alta colina humeda, Siter observaba en silencio el castillo.
Alli apoyado en el tronco del ultimo pino de los lindes del bosque el
nigromante, se estremecio y se envolvio en su negro manto. Sobre el
castillo las nubes se tornaron pesadas y oscuras y lentas cubrieron el
cielo de un pesar casi palpable y visible. La tormenta y el invierno
estaban cerca y Siter lo sabia pues en su corazon el frio del mundo habia
cantado ya hace mucho y dentro su pecho todo yacia congelado.
Sobre su hombro derecho, un negro cuervo miraba con igual atención la
ciudad que ya se perdia entre las nieblas del atardecer.
- el invierno…- dijo el ave con dulce voz y luego callo como tratando
de olvidar una oscura pesadilla.
- Si…- contesto Siter – el invierno esta cerca…
- Y la victoria lejos…- continuo Tael con tono lastimero
- Tienes razon una vez mas… no he visito en los hojos del rey una luz
de esperanza… alli solo hay miedo….- dijo Siter con tono severo- solo
temor …
- Lo lamento en verdad , pero Teserot perdio el valor hace tiempo y es
su rey el que ha heredado aquel legado.- respondio el cuervo mirando al
caballero – si tu no hallaste esperanza en el rey…- dijo suspirando
luego y meneando la cabeza- entonces han perdido de ante mano.
- Y ahora ….?- pregunto Siter irgiendose y aferrando el mango de su
espada que yacia envuelta en arapos grises bajo su hancho manto. Un viento
helado azoto su capa y sobre teserot la luz se trorno opaca y gelida.
Y mirando al cuervo Siter
Hablo con tristeza:
- no me digas que es este el fin…el fin mio pero el de los reinos no…-
sentencio- eso quiero escuchar …- Tael esquivo la mirada del caballero
negro ahun sin poder verla Tael sabia que Siter llevaba el semblante
palido y enfermo y que en sus ojos del color de la nada la vida parecia
un eterno suplicio.
- No te voy a decir nada nigromante, - le dijo el cuervo escrutando el
horizonte. – si quieres ver la victoria debes saber que todavía no te
lleagra la hora, si es eso lo que en verdad quieres…- y al ohir la
suave voz del cuervo, Siter bajo el rostro y nada dijo hasta que un lejano
rumor entre las nubes grises se sintio en todo el paraje.
- Dificil es el destino…- lamento el caballero negro alzando la mirada
hacia Teserot , difícil son sus designios para quien debe cumplirlos…
- Asi es – respondio Tael – pero cuando todos los designios hayan se
cumplido, facil seran las glorias, y tu lo sabras…todos lo sabran….
- Dime Tael que debo hacer…?- dijo Siter ansioso de ver todo por fin
acabado.
- Marcharemos al norte, donde las montañas se esconden entre la bruma y
el eterno frio, donde nace el invierno y la oscuridad, alli debemos
llegar, lo mas antes posible. Antes de que el sol caiga preso entre las
tinieblas de Nidor. Alli nos estan esperando…
- Quienes aguardan en aquel frio y soledad….- dijo Siter aflijido .
- Lo sabras a su debido tiempo. – respondio Tael estirando las negras
alas al parecer dispuestas ya para el largo viaje – vamos nigromante,
que la guerra no puede esperarnos, la guerra se viene con el invierno…
te prometo que estaras aquí en el fin … te lo prometo- dijo y enseguida
alzo vuelo frente al caballero que parecia seguir al ave con su
mirada.
- Ahora …! – grito Siter sacando su larga espada que llevaba la hoja
envuelta en trapos viejos que danzaron con el viento – y Teserot, que
pasara ¡ - dijo, y el pajarraco dando circulos sobre la colina
respondio con la voz clara y severa
- Deja que Teserot acabe como tiene que acabar, deja que el rey
decida… ahora tu debes venir conmigo, sin perder tiempo, no puedes quedarte,
aquí no!- y diciendo esto Tael alzo su vuelo hasta muy alto y desde
alli casi invisible entre la penumbra del atardecer, cayo vertiginosamente
sobre las planicies verdes que precedian a los bosques neblinosos, y
mirando al cuervo Siter oyo que tambien el viento susurraba su nombre y
con su mano cubierta de un frio huantelete acaricio la hoja envuelta en
arapos, y dentre ellos parecio nacer una timida luz verde, mas
enseguida se apago cuando Siter volvio a cubrirla con su capa azabache y cuando
lanzo su ultima mirada al los muros blancos de la ciudad que estaba
ahora cubierta casi, con la humedad de una densa niebla ocultando
bosques y montañas del ojo de los hombres, y que nublaba el corazon de los
nobles y valientes para apresar su fe entre las tinieblas.
- Eso no …!- se dijo asi mismo Siter, y mirando luego al cielo en busca
de Tael, descendio la cuesta al ver que el cuervo revoloteba en los
distantes cielos sobre los bosques, listo para emprender con el
nigromante una ultima empreza, un a empreza de la que Siter no olvidaria y que
los Hombres jamas querran recordar, - agurada Tael…..! – grito Siter
corriendo pronto por el valle mojado. Nadie lo vio, nadie oyo su voz, eso
dicen los viejos relatos del pasado , cuando relatan de la traicion de
l caballero negro, solo el viento que arremolino su capa como el
crepúsculo sobre las montañas, alla en la distancia mientras el nigromante
miraba al mundo sumergido en tinieblas, eso oyen los que guardan su
nombre en lo profundo del recuerdo.
Lento fue el amanecer del nuevo dia, el sol apenas brillo sobre el
horizonte ondulado del norte. rayos opacos cayeron sobre el semblante viejo
y demacrado de Fergus mientras miraba pensativo atravez de la gran
ventana de la torre principal.
Su armadura esmaltada puesta sobre un mastil en la esquina del cuarto,
brillo de repente cuando los fuegos de una antorcha iluminaron su
amplia alcoba. Los pasos de unas pesadas botas ingreason al recinto del rey
segidos por el susurro sutil de unas rapidas sandalias. Fergus no se
inmuto ante sus repentinas visitas.
Capítulo 1 (parte 3)Relato enviado por Victor M. Sossa
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