Diagnóstico craneosacral técnicas |
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LA EXTENSIÓN EN V
Es una técnica antiálgica que de momento no tiene explicación científica aunque si tiene hipótesis. El V spread es una técnica antiálgica local. Se puede hacer en cualquier parte del cuerpo. Primero tendremos que sentir el movimiento flexo-extensión en cualquier parte del cuerpo y localizar la zona donde no exista dicho movimiento y seguramente sea dolorosa. Se trata de poner las manos en V y trazar un vector opuesto que pase por el eje medial y en la zona opuesta del dolor colocamos un dedo y escuchar lo que llamamos un pulso terapéutico similar a un pulso cardiaco. En la otra zona colocaremos el dedo índice y el dedo medio a ambos lados del sitio dolorido, por eso se llama en V spread, que en ingles se traduce como extenderse. Estaremos ahí hasta que el pulso de la otra mano desaparezca y por tanto el dolor haya disminuido. La mano se tiene que fundir con los tejidos del paciente energéticamente hablando. Procuraremos que el paciente nos dé una escala de valoración del dolor, por ejemplo entre el uno y el diez. Podemos aplicar un poco de separación en el tejido fascial del paciente con la mano colocada en V. También podemos poner la mano opuesta en la parte superior del cráneo y la otra V en cualquier parte del cuerpo. Procuraremos que nuestra imaginación conecte ambos pulsos marcados por nuestros dedos, como una línea que atraviesa esos puntos. Va ha llegar un momento en que el punto de dolor va ha ir desapareciendo. La extensión en V es una técnica directa de la mente sobre la materia. Colocamos las dos manos juntas como indica el dibujo en cualquier tejido duro, en cualquier sutura o articulación u órgano. Después de unos momentos sentiremos una pulsación que crece o disminuye en intensidad o ritmo, después esto cederá y notaremos un ablandecimiento palpable del tejido o una mejoría en la articulación. También se pueden notar resultados muy satisfactorios aplicándolo a las zonas dolorosas o puntos gatillo. Nosotros procuraremos notar una corriente de energía fluyendo a través de nuestras manos.
LAS TECNICAS PARA REGULAR EL IMPULSO RÍTMICO CRANEAL
El terapeuta lo primero que tiene que hacer es escuchar el movimiento respiratorio primario, entrar en sintonía con esta pulsación. Este proceso tal vez es el más complicado por su sutilidad y por no estar acostumbrados a escucharlo. Sin embargo la práctica, la constancia y la sensibilidad que poco a poco vamos adquiriendo, nos traerán la percepción fácil y rápida de este movimiento respiratorio primario. Nosotros después de escuchar y seguir el movimiento respiratorio primario de la zona que estamos tratando por varias respiraciones, tendremos que saber el tipo de lesión que existe y la parte de la zona que no respira, o que no lo hace correctamente. Después de este proceso de escucha vendrá por el sólo, o nosotros podemos inducir un proceso de punto de parada. Esto se hace al tratar de evitar con nuestra intención el siguiente llenado del líquido cefalorraquídeo.
PUNTO DE PARADA O STILL POINT
Casi que el pilar fundamental de esta terapia es la técnica de forzar el punto fijo o Still Point. Para forzar este punto gentilmente impediremos la fase del llenado o expansión del ritmo cráneo-sacral. El punto de parada lo realizaremos con la intención, con nuestra voluntad e intento de que el líquido cefalorraquídeo no pulse, impidamos que respire. Esta técnica se puede aplicar en cualquier parte del cuerpo, desde el dedo del pie hasta en los parietales, en una sutura o en un músculo pequeño, en un órgano, en una vértebra, da igual, sus beneficios van ha ser muy importantes allá donde lo hagamos. Con esta técnica ayudamos a que el LCR circule por todo el organismo con un buen ritmo y simetría, o sea que respire correctamente. El LCR se ve muy influenciado con nuestra mente. Este líquido tan especializado circula en un campo semi-cerrado y sé vera obligado a no pulsar, si así se lo pedimos, lo que creará una presión extra en su circuito, que tras su liberación servirá para mejorar su circulación, y por tanto el tejido fascial se relajara. El punto fijo se percibe como un apagón del ritmo cráneo-sacral y puede ser interpretado como una oportunidad neurológica para procesar cambios neurológicos en la zona. O sea el propio IRC del paciente al contacto con nuestras manos y evitando el siguiente llenado del IRC entrará en su proceso de borboteo o desenroscamiento. Lo mejor de esto es que el LCR es muy influenciable por nuestro pensamiento y por nuestro intento. Así que cuando queramos podemos poner nuestra intención mental y forzar un Still Point. Así que con nuestra mente viajaremos por los tejidos y mantendremos la parada del impulso rítmico craneal. En la mayoría de los casos puede venir un borboteo y a los minutos el LCR volverá a circular con mayor fuerza. Es como retener el agua de un arroyo durante un rato y después volver a liberarla, en este momento el agua saldrá con mayor fuerza y debido a su presión podrá limpiar de residuos el arroyo y así poder abrir y ensanchar las parte que estaban bloqueadas o atascadas. Practicar el punto de parada neurológica fortalece las fascias y por tanto el órgano o sistema en el que se encuentra. Si practicamos esta técnica en cualquier parte del cuerpo que sintamos dolor o exista alguna enfermedad, ayudaremos a que el líquido cefalorraquídeo circule por su interior y por tanto todo el sistema nervioso central pueda conectarse con la zona y realizar todos los ajustes necesarios para su auto-curación.
EL UNWINDING O DESENROSCAMIENTO
Después de la escucha del movimiento respiratorio craneal y de inducir el punto de parada o Still Point, vendrá casi con total seguridad y de una manera espontánea un proceso de desenroscamiento llamado también unwinding. El unwinding es un movimiento fisiológico inherente correctivo que puede ser inducido desde el sistema nervioso, desde nuestra voluntad o intento. Esta es una técnica muy importante de esta terapia. O sea después del punto de parada o Still Point vendrá y sentiremos como el sistema empieza a desorganizarse rítmicamente, empieza un borboteo o temblor en la zona. Nosotros con nuestras manos tenemos que seguir o acompañar este desenroscamiento natural que el tejido efectúa. Nuestras manos girarán en todas las direcciones, subirán, bajarán, darán vueltas en un sentido y en otro, harán zigzag, se separarán del cuerpo, volverán a aproximarse, se moverán más rápido, luego más lento, hasta que el tejido se encuentre libre de esa tensión que estamos liberando en este proceso de Unwinding o desenroscamiento. En este momento es cuando las fibrillas minúsculas del tejido fascial van encontrando una mejor alineación y se orientan en una nueva dirección, idónea para que el tejido fascial se relaje y por tanto permita que el IRC entre en sus fibrillas o forme parte del proceso de expansión y contracción. El desenroscamiento es un proceso que cuando colocamos nuestras manos en el cuerpo el sólo viene. Aunque este proceso se ve mejorado y potenciado cuando viajamos con nuestra mente al interior de los tejidos, cuando ponemos toda nuestra energía y atención al interior de las partes que estamos tratando, e incluso cuando le pedimos al tejido que se relaje o le enviamos algún tipo de color de luz que le pueda favorecer. Este momento es de vital importancia para esta terapia, por ello dependerá de la energía que en ese momento tenga el terapeuta, de su nivel de conciencia y de su poder de curación. Estamos llenos de pequeñas y grandes tensiones físicas, musculares, ligamentosas, tendinosas, fasciales o de cualquier otra índole. Es el momento de deshacer todas las líneas energéticas que envuelven esa tensión, y cuanto más vueltas o movimientos tengamos que hacer alrededor de la zona de tensión será indicativo del nivel o tamaño de la lesión. Si el nudo fascial es grande el desenroscamiento o diarrea quinética será mayor. Nuestras manos seguirán las líneas de tensión marcando la velocidad y la forma que el tipo de lesión nos indique. Es muy probable que al disolver una forma de tensión redonda nos aparezca otra elíptica y luego una línea que nos lleve a otra parte del cuerpo del paciente para desenroscar otra forma elíptica o lineal o cualquier tipo de línea de tensión. Las líneas energéticas que rodean nuestro cuerpo en forma de tensión pueden ser de muchas maneras o clases, redondas, elípticas, en espiral, con diferentes tamaños, diámetros y número de vueltas, en forma cuadrada o triangular, unas se entrelazan con otras, etc. casi en cualquier parte del cuerpo podemos tener un tejido contraído que mejoraremos su estado descargándolo de energía mediante la técnica de disolver todas las líneas energéticas de su alrededor. Este hecho se puede hacer simplemente acariciando y masajeando dicha zona contraída. Si tenemos habilidades sanadoras este proceso de desenroscamiento será muy efectivo y salutífero. Este proceso es cuando el terapeuta y el trauma o la tensión del paciente se convierten en uno y el terapeuta tiene que absorber dicha tensión a través suya y hacerla trascender, elevarla o hacerla desaparecer. Por tanto es posible que el terapeuta realice pequeños movimientos o giros sobre si, a la vez que mueve las manos para hacer el efecto de espiral y conseguir eliminar dicha tensión con mayor rapidez y efectividad. Existe un profundo intercambio de energía en este momento que puede que genere al terapeuta o al paciente algún pequeño espasmo, eructo, temblor, respiración acelerada, o cualquier otro movimiento involuntario que permitiremos que suceda, para favorecer el desenroscamiento. Todo esto es muy buena señal de que algo sé esta moviendo en ambas personas y que la transferencia y liberación de energía está sucediendo. A veces el unwinding no es apreciable y otras veces es dramático, con borboteos en los tejidos y diarreas quinestésicas, o sea de movimientos involuntarios y violentos. Tenemos que aprender a escuchar la tendencia del cuerpo a moverse, doblarse o rotar y seguir ese movimiento terapéutico espontáneo, para liberar las tensiones. Tenemos que sentir la energía en nuestras manos y allí donde notemos la energía con más fuerza, allí donde esté el bloqueo nos quedaremos ahí un rato. Si continuamos descargando energía el bloqueo se reducirá y se restablecerá la corriente energética. Mantendremos el contacto con este punto de energía bloqueada hasta que no sintamos ninguna diferencia con el área que lo rodea o hasta que vuelva el impulso rítmico craneal. Luego moveremos las manos hasta que encontremos otro punto de tensión o bloqueo energético. Este desenroscamiento es una de las técnicas más efectivas para aliviar las tensiones o bloqueos energéticos. El caso es que el desenroscamiento sobreviene en todos los procesos de esta terapia, desde el cráneo hasta el diafragma pélvico. El desenroscamiento viene siempre después de colocar nuestras manos en el tejido, hueso o sutura y después de impedir con nuestra intención el siguiente proceso de expansión o llenado del LCR. El tejido va ha dejar de respirar y entonces casi de inmediato viene un proceso de borboteo o desenroscamiento del tejido fascial En muchas ocasiones hemos querido doblarnos o hacer girar los brazos o las piernas, para encontrarnos mejor y ajustar nuestro cuerpo. Este desenroscamiento espontáneo es un acto natural que si aprendemos a utilizarlo nos será de gran ayuda en el intento de liberar las tensiones internas del tejido fascial. Hasta el bostezo o el desperezamiento típico de las mañanas los podemos considerar como un desenroscamiento del tejido fascial. También se realiza un ajuste de este tejido en los momentos de llanto o risa, en los eructos o aires estomacales o anales, en el castañeo por un nerviosismo o por el frío, en los espasmos o tetanias, hay muchas reacciones naturales del cuerpo que conllevan inevitablemente a una liberación de una tensión corporal y por tanto a un nuevo y mejor ajuste del tejido fascial. Hoy en día hay varias escuelas de expresión corporal, danza libre y otras que usan principios parecidos a este unwinding. Nosotros si nos dejamos llevar por la espontaneidad y naturalidad del cuerpo, tras un golpe o lesión nuestro instinto es el de colocar nuestras manos en la zona afectada e incluso de acariciarla o hacer círculos alrededor de la zona traumatizada. De igual manera si nos duele el estomago o cualquier otro órgano o articulación nuestro instinto será el de colocar nuestras manos en su proximidad y moverlas para aliviar el dolor, damos vueltas alrededor de la zona lesionada con nuestras manos, acariciamos la zona de muchas maneras y al final las manos se deben de quedar quietas en la zona dolorida, durante un buen rato. También se puede usar la técnica de poner la mano izquierda para absorber la tensión o energía psíquica y purificarla a través del amor en nuestro corazón. La mano derecha es la que dará energía nueva y salutífera. Esto también lo podemos considerar como un desenroscamiento del tejido fascial que nos ayudará a que la tensión interna mejore y se convierta en tejido fascial relajado, abierto a que circule por su interior el impulso rítmico craneal. En la parada neurológica que se realiza por sí sola después del proceso del desenroscamiento y que tras esta parada, el movimiento respiratorio vendrá con mayor fuerza y equilibrio. Se percibe como un apagón del IRC y una oportunidad para procesar cambios neurológicos. Si hacemos esta técnica en todos los tejidos que nos duelan o estén tensos, nuestra salud y vitalidad general mejorarán indudablemente. Todo el cuerpo es una fascia en perfecta comunicación entre ella y el sistema nervioso central y periférico. Tenemos que procurar que todas nuestras fascias estén relajadas y pueda circular por ella el IRC. Este va ha ser nuestro trabajo en esta terapia. Lo que suele pasarnos es que nos cansamos antes de poder ver y observar los resultados. Si le hacemos el desenroscamiento a una parte del cuerpo, ésta mejorará, pero seguro que tenemos más fibras o tejidos internos que requieren que le hagamos esta técnica, el caso es que todo el cuerpo es una fascia y muchas de éstas están esclerotizadas y necesitan de nuestro cuidado. Si sanamos una pequeña parte del tejido fascial nuestro Ser total no notará casi el cambio a escala general, aunque si que podremos percibirlo mediante el tacto. La mejoría general la notaremos si estamos perceptibles a nuestro Ser o nuestra salud general y al cabo de varias sesiones terapéuticas. Si el LCR pulsa con normalidad por el interior de las fascias es casi imposible que este tejido y sus alrededores se encuentren tensos o con problemas. El problema está en que el LCR no circula, debido a que las fascias se tensan con mucha facilidad, principalmente por motivos psicológicos o psíquicos, como el estrés, los trastornos emocionales o mentales, los sobresaltos emocionales como el miedo, los golpes o lesiones, etc. En muchos momentos del día nuestro cuerpo reacciona y se tensa por diversas circunstancias emocionales, mentales, o de cualquier otra índole. Nuestro trabajo personal reside en saber soltar la tensión a su debido tiempo y asimilar correctamente todas las situaciones. Un refrán que nos puede ayudar es que no nos preocupen los problemas, si no que simplemente nos ocupemos de ellos. También tenemos que tener en cuenta las situaciones que nos están estresando y procurar evitarlas.
PARADA NEUROLOGICA
Después del borboteo o desenroscamiento vendrá una parada neurológica, una parada del impulso rítmico craneal, un silencio, una tranquilidad después del estrés del unwinding. Esto se puede interpretar como un momento de paz para que el sistema nervioso central y el tejido fascial se reorganicen y equilibren para el nuevo y mejorado IRC. Al cabo de unos segundos o pocos minutos vendrá el impulso rítmico craneal con mayor amplitud, simetría y mejor ritmo. Nosotros seguiremos con nuestro ligero contacto en la zona hasta que vuelva el impulso rítmico craneal. De nuevo, si tardara en volver el impulso rítmico craneal sería indicativo de la importancia de la lesión. Al volver el impulso rítmico craneal en todo el cuerpo conseguiremos que el micro articulaciones del cuerpo, las suturas craneales, el sacro con la pelvis, etc., recobren su movimiento de flexo-extensión. Este es un bello momento en donde podemos observar la curación sutil de la zona, la vuelta a la normalidad del IRC en la zona que estamos tratando. El cuerpo, una vez establecido este movimiento respiratorio y por tanto pulsando su campo energético, el sistema nervioso central y periférico están de nuevo mejor conectados y ellos se encargarán de llevar toda la sanación y la salud a la zona. La comunicación neurológica y eléctrica de la zona funcionará mucho mejor y el cuerpo sabrá llevar toda la actividad química, motora o fisiológica a la zona, para su recuperación. Por supuesto gracias a los movimientos de flexión y extensión cráneo-sacral la circulación sanguínea del cerebro, y de todo el organismo se mejorará considerablemente, sobre todo en las uniones de los huesos, tendones y ligamentos. Por ejemplo entre las suturas craneales existen micro venillas y tejido fascial que recobrarán su salud si desbloqueamos las suturas craneales. El cuerpo es suficientemente sabio para reencontrar su homeostasis.
TÉCNICA T.D.O.A.A. O DESCOMPRESION OCCIPITO-ATLA-AXIOIDEA.
Aquí se trata de dejar que el peso de la cabeza se hunda en nuestros dedos, entonces sentiremos el arco posterior del atlas. Con el meñique palparemos la cresta externa del occipital y suavemente y con la intención procuraremos fraccionar el occipital y separarlo del cuello. Tracción del atlas y tracción del occipital. En cualquier trastorno craneal como un dolor de cabeza, etc. se aconseja la T.D.O.A.A. Descompresión O.A.A. Con la cabeza en el aire, dejaremos descansar los seis dedos encima de las protuberancias occipitales y la dirección de los dedos irá hacia las órbitas oculares. La cabeza se quedará en el aire, sobre los punteos de los dedos. La cabeza se va hundiendo poco a poco y el efecto es visco elástico. Desde aquí podemos llegar hasta el arco posterior del atlas cuando los dedos se van hundiendo. Es fácil tocar la transversa del atlas pero es muy difícil tocar el arco posterior del atlas. Cuando esto pasa, los dos meñiques comienzan a trabajar con una pequeña tracción y el occipital se va separando del atlas. La sensación es de profundidad y tracción visco elástico y poco a poco las fibras van cediendo y el occipital poco a poco se va separando del arco del atlas. Nosotros aquí hacemos una inducción mental buscando la vértebra o segmento que queremos trabajar, lo demás el desenroscamiento del tubo dural, el cuerpo sólo lo hará. Aquí se trata de un sentido de profundidad y de tracción. Si pretendemos que el líquido baje del tercero al cuarto ventrículo y de aquí a la médula, entonces tenemos que reblandecer esta zona.
DIBUJO 25 Y 26
DESCOMPRESION O.A.A. TRACCION TUBO DURAL. DESCOMPRESION S1 ESPINOSA L5.
TECNICA DEL RECORRIDO MÉDULAR O TRACCION TUBO DURAL
Hay que hacerla con la imaginación. Con la cabeza aplomada y los dedos hundidos en la región occipital notaremos una sensación viscosa elástica en nuestros dedos, como de mantequilla. A continuación arrastramos el occipital un poco hacia nosotros, cerramos los ojos y cada vez producimos un poco más de tracción de la médula espinal y con la mente imaginamos éste recorrido a través de las vértebras cervicales, de ahí a las dorsales, lumbares, hasta terminar en el sacro. Percibiremos qué parte de la médula está atascada mediante una sensación viscosa. Aquí haremos una parada, regresaremos un poco atrás y haremos que se libere. Es en este momento que sentimos un borboteo o temblequeo en la médula y paramos esperando a que se ajuste. Una vez logrado esto, seguiremos nuestro viaje por el tubo medular fraccionando cada vez un poco más. Si volviésemos a sentir una resistencia en esta tracción, volveríamos a realizar la operación antes descrita. Con esta manipulación también liberamos la tensión en el occipucio, atlas y axis. A partir de aquí hacemos el viaje imaginativo en donde se produce la descompresión del tubo dural hasta llegar al sacro, o lo que es lo mismo realizamos el viaje por la médula hacia abajo, segmento a segmento. La sensación es como la de una goma que se va estirando poco a poco. Cuando se para, es que hay un bloqueo. Nosotros sólo hacemos una inducción espacial, el cuerpo hace el desenroscamiento del tubo dural, él sólo. Las yemas de los dedos van a arder, a quemar, que es sinónimo de la descarga de los músculos extensores cervicales. Las hernias postero-laterales son tratables. Sin embargo, en los derrames craneales esta técnica está desestimada. La médula espinal siempre está en movimiento de subida y bajada y con ella los pares raquídeos, por ello los agujeros de conjunción son tan grandes.
AJUSTAR LOS HUESOS PALATINOS Los palatinos al igual que el vómer se pueden tocar, nosotros pondremos muy suavemente dos dedos al fondo de la bóveda bucal, del paladar duro y los palatinos se encontrarán a cada lado del vómer. Si la boca es pequeña como la de un niño entonces lo haremos con un sólo dedo en un palatino y luego el otro palatino con un dedo. Sentiremos el movimiento respiratorio de los palatinos en la flexión craneal, como realizan una rotación externa y en la extensión hacen una rotación interna. O notaremos como descienden y lateralizan. Aquí tenemos el dedo en la entalladura del vómer, a cada lado del vómer se encuentran los palatinos. Observaremos como el movimiento del esfenoides influye en el descenso de los palatinos, sobre todo a través de las apófisis pterigoidea. Es como una palanca. Entonces notaremos en los dedos como un descenso y una apertura, un ascenso y un cierre. Flexión rotación externa extensión rotación interna. La lesión de los palatinos puede ser como la del vómer, cada palatino puede rotar en su eje, pues son individuales, o en traslación lateral, estos giros son movimientos patológicos. Otras patologías que pueden provocar la alteración mecánica de los palatinos junto con el vómer son: patologías auditivas, del nervio trigémino, acúfenos, alergias respiratorias de las vías altas, trastornos en la deglución, trastornos de las cuerdas vocales, defectos en la vocalización, infecciones de garganta o de encías, etc. Parece que los palatinos actúan de caja de resonancia, cuando hablamos los palatinos están vibrando, moviéndose. Aquí realizaremos el test con dos dedos pero a la hora de tratar lo realizaremos con un sólo dedo en el lado de la lesión de la falta de movilidad. Llevaremos el hueso palatino lesionado a más lesión para luego acompañarlo a su lugar y a su movimiento respiratorio fisiológico. Primero potenciarle la lesión para hacer el desenroscamiento ahí, luego el sólo volverá a su sitio y entonces es cuando hacemos la parada en el vaciado a los dos palatinos juntos. Impedimos el llenado y vendrá otro desenroscamiento, giramos con nuestra intención y con el ojo de la mente el desenroscamiento a todos los sentidos que el tejido nos lleve. Es como seguir con la mirada la zona a tratar. Luego vendrá la parada neurológica y al poco volverá en impulso rítmico craneal mejorado. Realizar varias veces todo el proceso ayudará a mejorar esta zona tan importante. Procuraremos poner toda la energía posible en el interior del paciente para con el ojo de la mente disolver las posibles tensiones en las suturas palatinas y así devolver el movimiento respiratorio primario en la zona con un buen ritmo y simetría. Un proceso que sucede con los niños que nacen por cesárea es que la osificación de los palatinos sucede muy prematuramente de manera que el paladar tiende a calcificarse. Estos niños pueden recurrir en problemas de adaptación, de aprendizaje o de maduración. Ya que los palatinos son apareados con el vómer y si existe resistencia en los palatinos por osificación el esfenoides se verá seriamente afectado. Trabajar con los niños es de lo mejor para ellos y su futuro. En el nacimiento el bebe debe de pasar por la experiencia de la superposición de fontanelas y un enorme acercamiento de los palatinos. Total que todo se comprime para volver a abrirse. Si el bebe nace por cesárea no puede vivir esta experiencia y tenderá todo a osificarse mucho antes. Las suturas craneales se sueldan mucho antes y el cráneo se endurece con mucha anticipación. Nuestro trabajo está en liberar las tensiones de las membranas.
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