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En primer lugar hay que diferenciar el concepto de motilidad del de movilidad, el primero es un movimiento inherente que del interior de las estructuras tisulares y/o orgánicas, incluso de las mismas células,  como si se tratara de una respiración.

El segundo por si mismo implica  un desplazamiento en relación a un objeto externo de referencia.   El sistema nervioso central, básicamente el cerebro y la médula espinal, es evidentemente una parte clave del SISTEMA DE RESPIRACIÓN PRIMARIA y, como sistema organizador del cuerpo, es el núcleo.

Se considera que el sistema nervioso central expresa el impulso de respiración primaria de dos formas: a) A nivel celular: se puede observar que las células del sistema nervioso central pulsan de una manera rítmica, similar en velocidad a la del impulso de respiración primaria. b) A nivel de tejidos: el cerebro y la médula espinal expresan el impulso de respiración primaria enroscándose y desenroscándose alrededor de un ejeembriológico, la lámina terminal, que forma la pared anterior del tercer ventrículo.

Este movimiento puede visualizarse como si el cerebro se enroscase hacia adelante, en un movimiento similar al del cuerno de un carnero, a la misma vez que estrecha la distancia de adelante hacia atrás y se ensancha lateralmente. Simultáneamente, la médula espinal sigue este movimiento hacia arriba, mientras se endereza y se alarga. Así se describe el movimiento en la fase de inhalación, que es cuando el líquido cefelorraquídeo, dentro del sistema de membranas,  fluctúa en un movimiento de marea hacia la cabeza.   En la fase de exhalación, cuando el líquido cefalorraquídeo se mueve hacia los pies, el cerebro se desenrosca y se estrecha lateralmente, mientras la médula pronuncia sus curvas y se acorta. Este ritmo de alargamiento y acortamiento del SISTEMA NERVIOSO CENTRAL puede palparse, proporcionando otra importante fuente de información para el terapeuta.

EL SISTEMA DE MEMBRANAS DE TENSIÓN RECIPROCA: las membranas que contienen el líquido cefalorraquídeo.  

Para comprender el concepto de SISTEMA DE MEMBRANAS DE TENSIÓN RECÍPROCA, resulta útil estudiar primero la anatomía de la duramadre que rodea el cerebro y forma:   la hoz del cerebro,  la hoz del cerebelo,  la tienda del cerebelo y el tubo o saco dural que contiene la médula espinal.

 

 

 

EL IMPULSO CRANEAL RITMICO Y EL MECANISMO RESPIRATORIO PRIMARIO

 

El cuerpo humano como muchas partes del universo posee una actividad rítmica. Por ejemplo recordemos los ritmos del electroencefalograma o del electrocardiograma o simplemente de la actividad vascular o respiratoria, o el peristaltismo. También tenemos otros ritmos en diferentes tejidos y a diferentes niveles.

Toda la naturaleza esta basada en ritmos o flujos y reflujos, las mareas alta y baja, el sol, la luna, las plantas hasta las piedras y cristales disponen de una pulsación rítmica, como el pulso del cristal de cuarzo. Desde lo más microscópico hasta lo más macroscópico, o sea desde lo microcósmico hasta lo microcósmico, esta regido por ritmos mas o menos sutiles.

En especial vamos a estudiar el movimiento rítmico craneal, llamado también movimiento respiratorio primario. Todos estos movimientos fisiológicos forman parte del movimiento inherente a la vida. Todos los organismos vivos presentan movimientos inherentes que llamaremos movimiento fisiológico, como es el ritmo cardiovascular, el de la respiración, el peristaltismo entre otros y el ritmo cráneo-sacral que es el que nos ocupa.

Esta sensación llamada impulso craneal rítmico, es el resultado del mecanismo respiratorio primario. Sutherland postuló la existencia de este mecanismo respiratorio primario, formado por los siguientes cinco puntos:

Movilidad inherente del cerebro y de la médula espinal.

El cerebro parece tener un movimiento inherente, observable mediante una craneotomía. Esta movilidad ha sido descrita como un enrollamiento y desenrollamiento de los hemisferios cerebrales, a la vez que el movimiento respiratorio primario activa  la articulación esfeno-basilar.

Durante el proceso de desenrollamiento los hemisferios cerebrales parecen oscilar hacia arriba, al tiempo que los huesos impares se mueven hacia la flexión y los pares hacia la rotación externa. Durante el proceso de enrollamiento los hemisferios cerebrales descienden, los huesos impares hacen extensión y los pares hacen rotación interna.

Fluctuación del líquido cefalorraquídeo (LCR).

El LCR se forma en las vesículas de los ventrículos laterales y fluye a través del tercer y del cuarto ventrículos, hasta las cisternas del cráneo y a lo largo de todo el canal medular. Este líquido es de vital importancia y aparece en pequeñas proporciones en muchas fascias a lo largo y ancho del cuerpo.

Este líquido circula en el interior de la aracnoides, capa hueca que se encuentra en la parte intermedia del tejido fascial y por supuesto en los nervios espinales. La fabricación de este líquido por los plexos coroideos esta bien organizada para que se realice de una manera pulsátil y rítmica.

Movilidad de las membranas intracraneales e intraespinales.

La hoz del cerebro, la hoz del cerebelo y la tienda del cerebelo son apéndices de la dura madre intracraneal. Las fibras de estas membranas presentan un patrón peculiar e intrincado, que sugiere bandas de tensión.

Las membranas intracraneales se encuentran permanentemente sometidas a tensiones dinámicas, de forma que el cambio en una de ellas exige algún tipo de adaptación en otra.

Durante la flexión esfeno-basilar, la tienda del cerebelo desciende y se aplana y la hoz del cerebro se acorta de delante hacia detrás. En la extensión esfeno-basilar ocurre todo lo contrario.

Las membranas intracraneales conectan con las membranas intraespinales debido a su continuidad desde el agujero occipital hasta el sacro. El movimiento del agujero occipital altera la tensión en las superficies anterior y posterior de la dura madre espinal, provocando la movilidad del sacro entre los iliacos.

Los huesos craneales y  las suturas están íntimamente unidos a la dura madre y ambos contienen elementos vasculares y nerviosos.

La amplitud de movilidad de una sutura parece imperceptible, pero la amplitud de movimiento de varias suturas es fácilmente palpable.

La frecuencia normal del ritmo craneal oscilara entre 6 y 12 pulsos por minuto.

El ritmo cardiaco es de 60-70 pulsaciones por minuto y el respiratorio puede estar entre 10 y 20 respiraciones por minuto.

Algunos senos vasculares de la cabeza pueden darnos pulsaciones en la mano y no hay que confundirlos con el ritmo cráneo sacral.

En cuanto a  la presión de desarrollo es muy parecida a la de la linfa que es de unos 8 Mm. de mercurio de presión.

La flexión y la extensión esfeno-basilar pueden verse influidas por la actividad respiratoria.

Pues parece que están directamente relacionadas. La inspiración aumenta la flexión esfeno-basilar y la espiración favorece la extensión.

La tienda del cerebelo puede ser considerada el diafragma del mecanismo cráneo-sacro. La tienda del cerebelo desciende y se aplana durante la inspiración. Parece que el diafragma pélvico y toraco-abdominal hace movimientos parecidos.

La salud de estos diafragmas esta relacionado con la extensión y flexión del movimiento cráneo-sacro.

El ajuste del ritmo cráneo sacral también estará basado principalmente en la intención, en unas técnicas de sensibilidad y de voluntad mental que mediante nuestra concentración haremos que el IRC recobre su movimiento fluido.

En las fases del ritmo cráneo-sacral se produce una suave tracción intermitente de la dura espinal, generando una oscilación en el sacro.

Trataremos de que el movimiento del occipital este en armonía con el movimiento del sacro. Ambos están sincronizados y cuando el occipital hace flexión craneal, o sea el llenado, la apertura o ligera bajada, el sacro también ara el llenado, la apertura y bajara la parte superior un poco, haciendo el movimiento de retroversión de la pelvis.

 

 

EL MOVIMIENTO FISIOLOGICO DE FLEXION Y EXTENSIÓN DEL IRC

 

Este movimiento de flexo-extensión es generado por el impulso rítmico craneal.

La bóveda craneal y las estructura fasciales y así como todo el cuerpo se expanden y contraen en respuesta a la fluctuación de la presión del líquido cefalorraquídeo, por el interior de las fascias. El movimiento es sutil y se puede entender también como una pulsación, más que como un movimiento.

El impulso rítmico cráneo-sacral está formado por la flexión y extensión que son términos utilizados para designar las dos fases de la respiración cráneo-sacral. Representan las fases sistólicas y diastólicas de la producción del fluido cerebro espinal (FCE) y por tanto no tienen nada que ver con los movimientos de flexión o extensión del tronco o extremidades. Incluso parecen a veces contradictorios.

En la flexión craneal (sístoles coroides) el cráneo se ensancha por los lados y se acorta longitudinalmente.

En la extensión craneal (diástoles coroides) el cráneo aumenta longitudinalmente y se estrecha por los lados.

Un ciclo completo incluye una fase de flexión y de extensión. Según la persona  los ciclos del IRC suelen ser entre 6 ó 12 ciclos por minuto.

Este movimiento es percibido más como un impulso que, como un movimiento en sí.

En el ámbito energético esta pulsación del LCR se convierte en una potente bomba transmisora de energía, que mantiene nuestro cuerpo y nuestro campo de energía o aura en perfecto estado.

Si el ritmo y la pulsación del LCR son buenos en todo nuestro cuerpo, nuestro Ser en cuerpo, emociones y pensamientos se encontrará en perfecto estado de salud.

Nuestra calidad de vida esta directamente relacionada con la libre circulación del líquido cefalorraquídeo por el interior de las fascias y por tanto del libre movimiento de todas las articulaciones craneales.

Si actuamos y mejoramos la libre circulación de este fluido, mejoraremos el movimiento de flexión y extensión. Entonces ya no nos veremos influenciado por las energías de otras personas, ya que nuestra energía está pulsando, pues es nuestro ritmo cráneo-sacral el que está pulsando y haciendo que su aura esté bien formada y por tanto bien protegida.

En el ámbito energético cada vez que pulsa el LCR manda una onda de energía hacia el aura  que la recarga y le da forma y vida. Esta onda áurica, o sea esta onda energética se proyecta alrededor del cuerpo entre  unos centímetros hasta cerca de un metro del cuerpo físico.

Es imprescindible hacer que nuestro cuerpo, que nuestra aura pulse por todos y cada uno de sus rincones. La perfección de este sistema nos lleva indudablemente a la salud holística de la persona.

Seguro que muchos de los problemas mentales, emocionales, de conducta o cualquier patología que venga de la psique, se pueden tratar con éxito desde el nivel cráneo-sacral.

Muchos de estos problemas psicológicos nosotros somos los que le hemos permitido que entren y no los hemos asimilado bien, se están somatizando en el tejido fascial, en forma de bloqueo o trauma.

Si nosotros ponemos de nuevo a pulsar todo el cráneo y el cuerpo entero, dichos problemas no entrarán con tanta facilidad ni se somatizarán en el cuerpo, ya que la pulsación del líquido cefalorraquídeo, por tanto el impulso rítmico craneal, nunca permitirá que  absorbamos ningún tipo de energía negativa, es como estar conectado con Dios con la fuente universal que solo permitirá que únicamente entre en nosotros la perfección. O sea que todos los psicólogos y psiquiatras deberían apoyarse en técnicas cráneo-sacrales, para ayudar en el origen de la mayoría de los problemas psicológicos.

Para una vida sana y equilibrada en todos sus niveles es necesario que el ritmo del LCR vaya fluidamente por todo el organismo y que por tanto se realice el movimiento de flexo-extensión por todo el cuerpo, en especial por el cráneo. .

 

Palancas de movimiento en el sistema cráneo-sacral

En el sistema cráneo-sacral existe el movimiento de expansión y contracción, así como el de rotación interna y rotación externa. Este movimiento es con respecto a la línea media del cuerpo y existen unos puntos fijos que llamamos fulcros o puntos de apoyo de la palanca. Los fulcros naturales en el ser humano son la línea media del cuerpo, la articulación esfeno basilar , el fulcro de Sutherland y la base del sacro junto con la quinta vertebra lumbar, entre otros.

La línea media del cuerpo actúa como principio orientador  y organizador de las estructuras corporales y energéticas, así como en las mareas y en especial el movimiento respiratorio primario. Esto es así desde antes del nacimiento a las pocas semanas de desarrollo embrionario.  El embrion se desarrolla a partir de la medula espinal y su linea media en el cuerpo.

Un fulcro de lo mas importante es el descrito por Sutherland, el formado por la confluencia de tejido fascial super importante y eje de las tensiones reciprocas de casi todo el sistema cráneo-sacral. Este fulcro esta formado en el lugar donde confluyen la hoz del cerebro, la tienda del cerebelo y la hoz del cerebelo. Este fulcro contiene el seno recto y se mueve anterior y superiormente durante la inhalación del movimiento respiratorio primario  y posterior e inferiormente durante la exhalación del movimiento respiratorio primario . Podemos entender este lugar  como el punto de tensión reciproca mas importante para el resto de membranas y, durante el desarrollo embrionario es el lugar donde convergen las fuerzas que forman las membranas durales. El fulcro natural que hace de palanca para el resto de movimientos de los huesos craneales sobre sus suturas es la articulación esfenobasilar.

En un estado de salud completa el movimiento respiratorio primario se forma alrededor de estos fulcros naturales y es igual para todos. Este movimiento es conocido  y percibido por el terapeuta cráneo-sacral .

En la mayoría de las personas se puede encontrar fulcros de movimiento erróneos y por tanto zonas fasciales o musculares, o tendinosas, etc. contraídas debido a muchos factores que luego intentaremos describir. Estas zonas que generan movimientos  erróneos del  impulso rítmico craneal se les llama fulcros inerciales. Debido a la falta de sensibilidad interior del cuerpo humano y a un mal global de la sociedad que se ha generalizado en una inconsciencia corporal en pro del estrés y el materialismo, todos o casi todos llevamos fulcros inerciales. Dependiendo de la cantidad y potencia de estos fulcros inerciales negativos, nuestra vida se vera afectada enormemente aunque no nos demos cuenta.

Yo veo muy importante  que todos nos revisemos nuestro sistema cráneo-sacral y nuestro sistema energético, para poner soluciones a esos puntos negros de nuestra salud que nos están afectando y seguirán haciéndolo hasta el resto de nuestros días. Es absurdo que no ponga cada uno de nosotros su granito de arena para sanarse a si mismo y asi sanar el mundo. El cambio seria impresionante y maravilloso si uno a uno fueramos  teniendo la experiencia de eliminar esas cargas negativas y exponerlas a otros amigos que hicieran lo mismo, y asi en una cadena el mundo viviría mucho mejor. Estos fulcros inerciales nos están afectando negativamente al cuerpo físico y  energético y por tanto al cuerpo emocional, mental y espiritual. Si no pulsa  correctamente el sistema cráneo-sacral, no hay energía en todo el cuerpo por igual y esto es lo que yo hago con facilidad aunque sea a distancia.

 

 

 

   
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