PORTADA INTRODUCCI�N LA PARROQUIA EL CAMINO  EL MAGISTERIO LA COMUNIDAD  ENLACES

UTILIDADES

700 MIL JOVENES ARRANCAN CONFIDENCIAS Y ENTUSIASMO A JUAN PABLO II
Inaugura oficialmente las Jornadas Mundiales de la Juventud

11 de Agosto
12 de Agosto
14 de Agosto
15 de Agosto
16 de Agosto
17 de Agosto
18 de Agosto
19 de Agosto
20 de Agosto

Homil�a de Juan Pablo II en la Misa de Clausura de la XV Jornada Mundial de la Juventud � Tor Vergata, Roma 20 de agosto del 2000

Palabras del Papa en el �ngelus final de la XV Jornada Mundial de la Juventud

Discurso de Juan Pablo II en la Gran Vigilia de Tor Vergata, 19 de agosto del 2000

Rito de Acogida de los J�venes de Roma e Italia en la Plaza de San Juan de Letr�n, 15 de agosto de 2000

Rito de Acogida de los J�venes de los cinco continente en la Plaza San Pedro, 15 de agosto de 2000

Discurso del Santo Padre Juan Pablo II en la Plaza San Pedro, 15 de agosto de 2000

 

CIUDAD DEL VATICANO, 15 agosto (ZENIT.org).- �El Papa, un joven como nosotros�. Con esta pancarta acogieron a Juan Pablo II los 200 mil j�venes que se encontraban reunidos en la plaza de San Juan de Letr�n. En la otra gran plaza de Roma, en la de San Pedro, otros 300 mil le recibieron algo m�s tarde, cuando un implacable sol comenzaba a ponerse. Como los peregrinos con mochila no cab�an en las dos plazas, muchos se echaron a las calles para saludarle a su paso en coche. En total, en Roma se encontraban los primeros 700 mil chicos y chicas venidos para encontrarse con el pont�fice.

Fue una aut�ntica fiesta de color, luz, y amistad de j�venes venidos de todos los pa�ses del planeta. El pont�fice estaba particularmente en forma. Brome� durante buena parte de las tres horas y media que pas� con ellos. Y les repiti� las palabras con las que hab�a abierto el pontificado: �no teng�is miedo, abrid, abrid de par en par vuestros corazones y vuestras vidas a Cristo�.
�No teng�is miedo� Todo el discurso con el que Juan Pablo II inaugur� las Jornadas Mundiales de la Juventud, que concluir�n el pr�ximo domingo 20 de agosto, se convirti� de este modo en una invitaci�n a los j�venes a ser valientes, a descubrir la amistad de Cristo y a testimoniar su fe. Los j�venes volcaron todo su cari�o por el pont�fice. Como una muchacha que logr� saltar la valla para saludar al Papa, que la acogi� con una gran sonrisa. Le entreg� la bandera de Chile y el pont�fice, que estaba sentado, se la puso en las rodillas durante buena parte de la ceremonia.

��Viva el Papa!�, gritaban los muchachos. �Vive desde hace ochenta a�os y los j�venes quieren que siempre est� joven�, les respondi�.

De los �seis� continentes
En el gran encuentro, el de la plaza de San Pedro del Vaticano, Juan Pablo II comenz� saludando a los representantes de cada uno de los pa�ses. Las palabras del Papa fueron acompa�ados por espectaculares coreograf�as de j�venes que simbolizaban los �seis� continentes. En efecto, adem�s de los cinco continentes geogr�ficos, el Papa tuvo particulares palabras de cari�o para los chicos y chicas que proceden del �continente� sangriento que conforman los pa�ses en guerra.

Confidencias
Uno de los pocos momentos en los que el Papa suele dejar espacio 
p�blicamente a las confidencias es cuando se encuentra con los j�venes. Y en esta noche, no traicion� su costumbre. Record� con los muchachos los a�os de su infancia, en su familia, en los que aprendi� a rezar. Record� las lecciones que le dejaron �la experiencia de la guerra y los a�os de trabajo en una f�brica�, continu� diciendo emocionado.

�La maduraci�n definitiva de mi vocaci�n sacerdotal surgi� en el per�odo de la segunda guerra mundial, durante la ocupaci�n de Polonia --en ese momento los j�venes le escuchaban con particular atenci�n y los aplausos se calmaron--. La tragedia de la guerra dio al proceso de maduraci�n de mi opci�n de vida un matiz particular. En ese contexto se me manifestaba una luz cada vez m�s clara: el Se�or quiere que yo sea sacerdote. Recuerdo conmovido ese momento de mi vida cuando, en la ma�ana del uno de noviembre de 1946, recib� la ordenaci�n sacerdotal�.

De los a�os de juventud, sus confidencias pasaron a aquel 16 de octubre de 1978, cuando despu�s de ser elegido para la Sede de Pedro, se le hizo la pregunta: ��Aceptas?�. �Desde entonces --confes�-- trato de desempa�ar mi misi�n encontrando cada d�a la luz y fuerza en la fe que me une a Cristo�.
�Queridos amigos, �por qu� al comenzar vuestro Jubileo he querido ofreceros este testimonio personal?�, pregunt� el Papa. �Lo he hecho para aclarar que el camino de la fe pasa a trav�s de todo lo que vivimos. Dios act�a en las circunstancias concretas y personales de cada uno de nosotros: a trav�s de ellas, a veces de manera verdaderamente misteriosa, se presenta a nosotros la Palabra "hecha carne", que vino a habitar entre nosotros�.
�Juan Pablo II, �te quiere todo el mundo!�, respondieron los j�venes de la �generaci�n Wojtyla�.

Amor
�As� pues --concluy�--, no pens�is nunca que sois desconocidos a sus ojos, como simples n�meros de una masa an�nima. Cada uno de vosotros es precioso para Cristo, �l os conoce personalmente y os ama tiernamente, incluso cuando uno no se da cuenta de ello�.

Las Jornadas Mundiales de la Juventud no pod�an haber comenzado mejor. El calor pegajoso y asfixiante, las seis o siete horas que pasaron de espera y encuentro, bajo un sol implacable, no empa�aron el entusiasmo de los j�venes, ni siquiera cuando ya hab�a pasado las 9.40 de la noche. En los pr�ximos d�as, hasta el s�bado, los j�venes vivir�n momentos de oraci�n, encuentro y espect�culo que culminar�n en la noche del s�bado con el gran encuentro con el Papa y en la ma�ana del domingo, con la misa de despedida. Para ese momento, el n�mero de los participantes podr�a multiplicarse por dos.
 

3� Comunidad Neocatecumenal de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Merced (Burriana - Castell�n - Espa�a)

Hosted by www.Geocities.ws

1