|
labrado en jade.
En el extremo opuesto del patio norte del Complejo A, cubierto por los dos pequeños montículos circundados por las columnas de basalto mencionados más arriba, se encontró uno de los rasgos únicos de La Venta y sin igual en el mundo mesoamericano. Se trata de una de las construcciones subterráneas, de 8 metros de profundidad, donde se erigieron unas plataformas de más de 500 bloques de serpentina burda, sobre las cuales asentaron un pavimento de bloque del mismo material, finamente acabados, configurados en un diseño abstracto a los cuales, imaginativamente, se les ha dado el nombre de "máscaras de jaguar"
Esto a su vez fue cubierto por una capa gruesa de arcilla arenosa, sobre la cual se constuyó un montículo de adobe que se apreciaba en una superficie delimitada por las columnas de basalto. El significado de estas ofrendas masivas ha estado sujeto a variadas interpretaciones; la más coherente es que pudo haber sido una ofrenda a la madre tierra, ya que el ofrendar a la tierra es una creencia común entre sociedades nativas de América desde tiempos prehispánicos.
El enterrar cantidades masivas de bloques de serpentina no se limitó a contextos como los anteriormente descritos: también se encontraron otros tres en el Complejo A, pero de una construcción menos elaborada. Por ejemplo la ofrenda masiva 3, ubicada en el sector norte del patio norte del Complejo A, fue depositada a una profundidad de cerca de 4 metros en un espacio de aproximadamente 20 metros cuadrados, donde se depositaron seis hileras sobrepuestas de bloques de serpentina, que fueron cubiertos por una mezcla de arenas y arcillas y donde se encontró la famosa ofrenda 4 de La Venta.
Dicha ofrenda consiste en un grupo de 16 figurillas masculinas y seis hachas. Quince de ellas (dos de jade y el resto de serpentina) estaban dispuestas en un semicírculo mirando hacia la figurilla central (de arenisca), la cual daba la espalda a las seis hachas, todas de jade, erigidas igual que las figurillas y que probablemente fueron representaciones de estelas. Este conjunto es único, ya que presentan una escena, seguramente de tan gran envergadura que consideraron necesario labrarlo en piedra para la posteridad.
|
|