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Características
La musculatura abdominal suele tener un
carácter fásico, es decir,
suele estar con falta de tono muscular,
si a esto le añadimos que su antagonista
(musculatura lumbar) suele tener un excesivo
tono, nos lleva a descompensaciones en la
región pélvica y lumbar que
desembocará en hiperlordosis con
problemas de ciáticas y sobrecargas
lumbares.Interviene por lo tanto, en el
mantenimiento de la postura consiguiendo
una correcta alineación corporal.
Manteniendo una alineación corporal
correcta aumentará la efectividad
del ejercicio, aumentando el rendimiento
y disminuyendo el riesgo de lesión.Actúa
como fijador y estabilizador del tronco
en distintas acciones motrices. En esfuerzos
donde levantamos, empujamos y traicionamos
resistencias, mantiene la columna como una
base sólida, permitiendo que los
brazos y piernas realicen el esfuerzo.
Correcta ejecución del ejercicio
Ya destacábamos anteriormente que
manteniendo una alineación corporal
correcta aumentará la efectividad
del ejercicio, aumentando el rendimiento
y disminuyendo el riesgo de lesión.Podemos
destacar los siguientes aspectos a tener
en cuenta durante la ejecución de
los ejercicios abdominales:
· La cabeza debe estar relajada
para no forzar la musculatura del cuello,
para ello, la mirada la mantendremos en
un ángulo de 45º; mirando hacia
arriba y adelante, quedando la barbilla
separada del cuerpo. Las manos nunca las
colocaremos detrás de la nuca.
· La columna realiza una flexión
dorsal; bien elevándose del suelo
las escápulas (si trabajamos la zona
superior) o la zona lumbar (si trabajamos
la zona inferior).
· Las piernas permanecerán
con las rodillas flexionadas, evitando así
que la zona lumbar se arquee.
· Expulsar el aire siempre al realizar
la fase concéntrica. Cuando hagamos
el máximo esfuerzo, debemos tener
conciencia de expulsar todo el aire. La
contracción del abdomen produce presión
abdominal, lo cual ayuda a eliminar el aire
de los pulmones.
· Cuando elevamos la parte superior
del tronco, la zona lumbar siempre quedará
en contacto con la superficie, elevamos
el tronco tan sólo 30º grados.
Si seguimos elevando el tronco, aunque el
abdomen siga contraído, el responsable
de esta última acción será
el psoas.
Mitos y Errores
· Trabajar los abdominales, eliminar
la barriga. Si tenemos una cintura con acúmulo
de tejido graso y deseamos una cintura definida
y tonificada, debemos proporcionar tono
a la musculatura abdominal con ejercicios
específicos. Con los ejercicios de
abdominales conseguiremos una musculatura
rocosa y dura pero estará debajo
del tejido adiposo y no conseguiremos verlos
jamás. Por lo que es fundamental
eliminar ese tejido adiposo (grasa), esto
lo conseguiremos con un sistema de alimentación
correcto y bien planificado, también
nos debemos ayudar con ejercicio cardiovascular
de tipo aeróbico, de mucha duración
y poca intensidad, como carrera, bicicleta,
natación, aeróbic, etc.
· Es necesario realizar muchos ejercicios
y repeticiones para trabajarlos adecuadamente.
Es cierto que es un grupo muscular que acepta
mucho nivel de entrenamiento y que lo podemos
trabajar a diario, pero no por eso debemos
dedicarle excesivo tiempo. Lo que interesa
más es la calidad, no la cantidad,
seleccionando ejercicios que localicen bien
el trabajo, podremos conseguir una congestión
rápida y eficaz. Existen personas
que realizan cientos de abdominales y además
de forma continua; esta forma de trabajo
es de muy dudosa efectividad, ya que para
hacer ese volumen de entrenamiento se introducen
rebotes e impulsos que involucran a otros
grupos musculares no deseados (psoas, cuello,
etc.), con lo cual se pierde efectividad.
· Si se usan plásticos o
neoprenos a modo de faja reducimos cintura.
Eso es una verdad a medias. Es cierto que
el volumen de la cintura se reduce, pero
no nos ilusionemos, esa reduccion se debe
a una perdida de agua, que irremediablemente
volveremos a recuperar. Además, corremos
el riesgo de deshidratarnos, perdiendo sales
minerales, necesarias para el bien funcionamiento
del organismo, además podemos padecer
mareos, contracturas, calambres, etc.
Orden de trabajo
Los músculos que conforman la pared
abdominal tienen la característica
de ser sinergistas entre sí. Esto
quiere decir, que en las acciones motrices
propias del tronco suelen interacionar entre
ellos y no sólo la acción
se debe al protagonismo de un único
músculo. Es cierto que muchas veces
hablamos de ejercicios para el abdomen inferior
o superior, esto en la práctica no
sucede de esa forma. Para empezar, diremos
que anatómicamente no existe un músculo
abdomen superior y otro inferior, sin embargo,
gracias a elegir los ejercicios adecuados
podremos dar más énfasis a
una u otra zona, pero nunca conseguiremos
aislar un músculo en concreto. A
través de los estudios electromiográficos
se ha observado que la zona superior del
recto abdominal es muy sinergista, es decir,
interviene siempre que trabajemos la zona
abdominal, por el contrario, la zona inferior
del recto abdominal se ve muy poco solicitada.
Según estas conclusiones es lógico
empezar a trabajar por aquellas zonas que
menos trabajan o intervienen, y dejar para
la parte final las zonas más sinergistas,
que siempre van a estar presentes. La orden
de trabajo debería ser entonces:
1. Zona inferior del recto abdominal.
2. Músculos Oblicuos.
3. Zona superior del recto abdominal.
Sinergismo
Anteriormente apuntábamos que no
era conveniente involucrar en exceso al
músculo psoas en nuestros ejercicios
para al trabajo abdominal, ya que los inconvenientes
sobrepasan a los beneficios, ¿cómo
evitaremos involucrar al psoas?, muy fácil,
evitando todas aquellas acciones motrices
específicas de él. Su acción
principal es la flexión de la cadera,
por lo tanto evitaremos acciones como: elevar
las piernas estiradas o semi-flexionadas
desde la posición de tumbado o elevar
el tronco hasta la máxima flexión.
Por lo tanto, debemos deshacernos de todos
los ejercicios clásicos y tradicionales
en el entrenamiento abdominal de elevar
las piernas rectas, tijeras, "uves",
bicicleta, elevación de tronco, llevar
la barbilla a las rodillas etc.
Principios de
entrenamiento
1. Sobrecarga progresiva.o Aumentando las
inclinaciones. o Aumentando las sobrecargas.
o Aumentando las series o disminuyendo las
repeticiones. o Cambiando las palancas.
2. Confusión muscular. o Realizar
modificaciones en ángulos y posiciones.
o Cambiar de ejercicios.
Sistemas de trabajo
Básicamente disponemos de dos formas
de trabajo, a través de un sistema
de series convencionales o con un sistema
de pirámide mixta en superserie.
Como ejemplo podría valer:
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