| Si ya hace
un tiempo que entrenas con pesos, seguramente que
habrás sufrido algún tipo de lesión,
sobre todo en el hombro o en la zona lumbar.
Si eres aspirante a culturista
y acabas de empezar a entrenarte con más
peso e intensidad y todavía no has sufrido,
prepárate, porque es algo inevitable.
Por desgracia la misma pasión
que te hace entrenar con mucho peso y gran intensidad,
es la misma que te hace cometer errores. El sobreentrenamiento
es un problema frecuente para los culturistas,
a igual que no hacer caso al dolor. Cuando esto
ocurre, las lesiones no tardan en aparecer. El
cuerpo tiene un limite.
· Hielo
· Calentamiento
· Estiramiento
· Alimentacion
· Medico
· Analizis de sangre
· Descanso
· Congestionar musculos opuestos
· Aminoacidos
· Cartilago de tiburon
· Aspirina
LESIONES CRONICAS Y LESIONES
AGUDAS
Existen dos tipos de lesiones:
las crónicas y las agudas. Las crónicas
son las que se producen por el uso y el abuso
de una articulación o un músculo.
Son producto del uso. Un culturista
que machaque una articulación, realizando
el mismo ejercicio durante varios años,
puede causar una lesión tan dolorosa que
obligue a moderar el entrenamiento o abandonarlo
definitivamente.
Una sobrecarga continuada puede
causar varios tipos de bursitis, tendinitis y
lesiones. No solo los atletas las sufren, también
las personas que desarrollan algún tipo
de trabajo sedentario.
La Tendinitis es la inflamación
de un tendón. Los tendones son gruesas
cuerdas fibrosas por las que los músculos
se insertan en los huesos. Su función es
transmitir la fuerza generada por la contracción
muscular para el movimiento de los huesos.
La Bursitis es la inflamación
o irritación de una "bursa",
que son pequeñas bolsas con líquido
sinovial, situadas entre el hueso y otras estructuras
móviles como los músculos, la piel
o los tendones y facilitan un desplazamiento suave
de estas estructuras. Tanto los tendones como
las bolsas se sitúan próximos a
las articulaciones, por lo tanto, la inflamación
de estas estructuras es percibida por quien la
sufre como dolor articular.
Las lesiones agudas, por el contrario,
son repentinas y graves. Tropezarse y romperse
una pierna, es una lesión aguda, también
lo son los desgarros musculares súbitos.
El problema surge en una sola
serie, aunque lo mas seguro es que sea por no
hacer caso de un dolor en una determinada articulación
o músculo, y continuar entrenándose
hasta que el tendón o músculo alcanza
su limite y lo rebasa.
Los culturistas son proclives
a las lesiones tanto crónicas como agudas,
debido a la naturaleza repetitiva del entrenamiento
con pesos y al esfuerzo que realizan en el gimnasio.
Otro problema es la ejecución frecuente
de determinados ejercicios como el press de banca
con agarre ancho, remo al cuello, arrancadas de
potencia, press tras nuca, press francés,
las dominadas con agarre extra ancho, fondos con
agarre ancho, pulover pesado, elevaciones laterales
con giro excesivo.
Rebotar al hacer sentadillas
con mucho peso, hacer sentadillas sissy o sentadillas
hack pesadas con los pies en la parte inferior
de la plataforma, puede suponer demasiada carga
en las rodillas.
Redondear la espalda en los pesos
muertos, o en el remo inclinado, carga demasiado
la espalda baja y las caderas.
En general si pones demasiado
peso y te pasas al hacer trampas, estás
condenado a una lesión.
También puedes pillarte
la mano al dejar la barra o la mancuerna en el
soporte. Puedes tropezar y romperte una pierna,
o caerte una pesa en el pié.
Sin duda la zona que más
lesiones sufre es la articulación esférica
del hombro, que es muy vulnerable al estrés
y la degradación si se realizan ejercicios
inadecuados o se utiliza demasiado peso en determinados
movimientos.
El problema es el pinzamiento
que se produce cuando los nervios, los tendones,
los músculos, los ligamentos o las bolsas
quedan aprisionados en el punto de contracción
de una repetición.
Seria demasiado extenso tratar
todo lo que deberías saber sobre las lesiones,
sobre todo las del hombro, en esta página.
Además, puede que sea
demasiado tarde, ya sufres una lesión de
hombro, muñeca, codo, rodilla, o algún
tendón. He aquí unos consejos.
HIELO
Para la tendinitis, bursitis y codo del tenista
agudo, coloca hielo en la zona afectada e intenta
realizar un estiramiento suave.
El hielo reduce la inflamación
y evita las adherencias. Envuelve una bolsa de
hielo en una toalla y aplícatelo sobre
la zona dañada.
Cuando empieces a mejorar, alterna
con paños calientes, mejora la circulación
y alivia los músculos rígidos y
doloridos.
CALENTAMIENTO
Calienta bien antes de levantar peso con la zona
dañada. Haz unas series con muy poco peso
y muchas, muchas, repeticiones. Dedica un par
de minutos a estirar el músculo. Que no
te dé vergüenza calentar con mancuernas
de un kilo, o con la barra vacía, sin peso.
A mí me ha dado excelentes resultados realizar
a diario ejercicios con solo un palo.
ESTIRAMIENTOS
Dedica unos 10 minutos a estirar los músculos
con suavidad, antes y después del entrenamiento,
entreteniéndote un poco más en la
zona lesionada. Si te duelen los hombros debes
invertir la mayor parte del tiempo en ellos. Empieza
con suavidad, sin rebotes ni movimientos bruscos.
No fuerces el estiramiento hasta haber calentado
bien.
ALIMENTOS
Si sientes un ligero dolor en la rodilla, muñeca
o codo, aplícate un linimento antes del
entrenamiento. También puedes utilizarlo
antes de ir a la cama. Estas pomadas calientan
la zona lesionada. Una vez caliente y estirada
la zona, colócate una protección
para reforzar la articulación y reducir
la tensión. Para la espalda baja te recomiendo
que te apliques la pomada y te coloques una faja
de neopreno. Eso mantiene el calor y da un pequeño
refuerzo. Ajusta después el cinturón
de entrenamiento sobre la faja de neopreno para
tener una protección adicional.
ACUDIR
AL MEDICO
Si sufres una lesión consulta a un médico
deportivo o a un fisioterapeuta inmediatamente.
Mientras más tardes más empeorará
la lesión. Existen multitud de tratamientos:
ultrasonidos, masajes, estiramientos, acupresión,
hidroterapia, estimulación eléctrica,
etc. El médico determinará cual
es el más apropiado. Cuando hay problemas,
lo mejor es consultar a un profesional.
ANALISIS
DE SANGRE
Si sientes dolor en las articulaciones o te despiertas
por la mañana con las manos rígidas,
molestias en los codos, y dolor en manos y muñecas
que no desaparecen, hay que realizar un análisis
de sangre para detectar posibles problemas reumatoides.
También debería revisarse la velocidad
de sedimentación.
DESCANSO
Si la lesión es lo bastante grave, tomate
una semana o dos de descanso para que el cuerpo
inicie el proceso de recuperación. Es mejor
perder un par de semanas de entrenamiento, que
arriesgarse a empeorar una lesión. Si puedes
seguir entrenando, experimenta y busca si hay
algún ejercicio que puedes hacer sin aumentar
el dolor en la zona lesionada.
Es posible que no puedas hacer
un press tras nuca, pero sí unas elevaciones
laterales. A veces los problemas de hombros son
el resultado de un desequilibrio muscular. Los
deltoides frontales ganan fuerza con el press
de banca, el inclinado, los fondos y el press
de hombros, que los deltoides laterales y los
posteriores se convierten en vulnerables.
Lo mismo sucede con los femorales
y la espalda baja.
Si desarrollas en exceso una
parte, puede que estés, preparando el terreno
para una lesión en la zona que no trabajas.
CONGESTIONAR
LOS MUSCULOS OPUESTOS
Intenta trabajar las partes opuestas o antagonistas
antes de entrenar un músculo. Por ejemplo:
si tienes previsto hacer pecho, no solo has de
hacer un par de series de calentamiento de press
de banca antes de empezar a mover peso de verdad,
sino que debes hacer lo mismo con un par de series
de jalón para los dorsales.
Aplica este mismo principio a
todos los músculos que desees trabajar.
Las series de calentamiento de los músculos
antagonistas no deben de ser pesadas. Solo se
pretende calentar la zona, lubricar las articulaciones
y hacer fluir la sangre.
AMINOACIDOS
Cuando sufres una lesión de cualquier tipo,
el cuerpo necesita más proteínas
y nutrientes para iniciar el proceso de recuperación.
De este modo aumenta de un 25% a un 50% tu consumo
de proteínas.
Unas cápsulas de aminoácidos
y unos comprimidos de hígado desecado,
es una buena forma de mantener un aporte de proteínas
a la zona afectada. Aumenta también el
consumo de vitaminas, calcio, magnesio, manganeso
y antioxidantes.
CARTILAGO
DE TIBURON
El cartílago de tiburón es muy útil
para mitigar los problemas artríticos,
la artritis reumatoide, y la tendinitis. Reduce
el dolor, la hinchazón, la inflamación,
y estimula la acción de los glóbulos
blancos, lo que ayuda al organismo a combatir
las infecciones y reducir el tiempo de recuperación.
IBUPROFENO
O ASPIRINA
Toma ibuprofeno o aspirina, lo que toleres mejor,
antes y después de los entrenamientos y
antes de acostarte por la noche. Con sus efectos
antiinflamatorios, no solo te reducirá
la inflamación, además reducirá
el dolor. El médico te dirá cual
es la dosis adecuada para ti. Esta puede ser de
hasta seis comprimidos al día.
Sin embargo el consumo a largo
plazo de la aspirina, puede irritar el estomago
y causar hemorragias rectales. Esto no sucede
con el ibuprofeno.
|