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Texto 1:
La
Ilustraci�n seg�n Kant. �Qu� es Ilustraci�n? en Filosof�a de la
Historia, Ed. Nova. Buenos Aires. I. KANT
La
ilustraci�n es la salida del hombre de su minor�a de edad. El mismo es
culpable de ella. La minor�a de edad estriba en la incapacidad de
servirse del propio entendimiento, sin la direcci�n de otro. Uno mismo
es culpable de esta minor�a de edad cuando la causa de ella no yace en
un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisi�n y �nimo
para servirse con independencia de �l, sin la conducci�n de otro. �Sapere
aude! �Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aqu� la
divisa de la ilustraci�n.
La
mayor�a de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado
desde tiempo atr�s de conducci�n ajena (naturaliter maiorennes),
permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la
pereza y la cobard�a. Por eso les es muy f�cil a los otros erigirse en
tutores. �Es tan c�modo ser menor de edad! Si tengo un libro que
piensa por m�, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un m�dico
que juzga acerca de mi dieta, y as� sucesivamente, no necesitar� del
propio esfuerzo. Con s�lo poder pagar, no tengo necesidad de pensar:
otro tomar� mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayor�a de los
hombres (y entre ellos la totalidad del bello sexo) tienen por muy
peligroso el paso a la mayor�a de edad, fuera de ser penoso, aquellos
tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre s� semejante
superintendencia. Despu�s de haber atontado sus reses domesticadas, de
modo que estas pac�ficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de
las andaderas en que est�n metidas, les mostraron el riesgo que las
amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es
tan grande, pues despu�s de algunas ca�das habr�an aprendido a
caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo com�n producen
timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante
experiencia.
Por tanto, a cada hombre individual le es dif�cil salir de la minor�a
de edad, casi convertida en naturaleza suya; inclusive, le ha cobrado
afici�n. Por el momento es realmente incapaz de servirse del propio
entendimiento, porque jam�s se le deja hacer dicho ensayo. Los grillos
que atan a la persistente minor�a de edad est�n dados por reglamentos
y f�rmulas: instrumentos mec�nicos de un uso racional, o mejor de un
abuso de sus dotes naturales. Por no estar habituado a los movimientos
libres, quien se desprenda de esos grillos quiz� diera un inseguro
salto por encima de alguna estrech�sima zanja. Por eso, s�lo son pocos
los que, por esfuerzo del propio esp�ritu, logran salir de la minor�a
de edad y andar, sin embargo, con seguro paso.
Pero, en cambio, es posible que el p�blico se ilustre a s� mismo,
siempre que se le deje en libertad; incluso, casi es inevitable. En
efecto, siempre se encontrar�n algunos hombres que piensen por s�
mismos, hasta entre los tutores instituidos por la confusa masa.
Ellos, despu�s de haber rechazado el yugo de la minor�a de edad,
ensanchar�n el esp�ritu de una estimaci�n racional del propio valor y
de la vocaci�n que todo hombre tiene: la de pensar por s� mismo.
Notemos en particular que con anterioridad los tutores hab�an puesto
al p�blico bajo ese yugo, estando despu�s obligados a someterse al
mismo. Tal cosa ocurre cuando algunos, por s� mismos incapaces de toda
ilustraci�n, los incitan a la sublevaci�n: tan da�oso es inculcar
prejuicios, ya que ellos terminan por vengarse de los que han sido sus
autores o propagadores. Luego, el p�blico puede alcanzar ilustraci�n
s�lo lentamente. Quiz� por una revoluci�n sea posible producir la
ca�da del despotismo personal o de alguna opresi�n interesada y
ambiciosa; pero jam�s se lograr� por este camino la verdadera reforma
del modo de pensar, sino que surgir�n nuevos prejuicios que, como los
antiguos, servir�n de andaderas para la mayor parte de la masa,
privada de pensamiento.
Preguntas
1.- �A qu� Dogmas y Tutores se
refiere?
2.-�Qu� significado tiene el poseer
la Minor�a de Edad?
3.- �Qu� sentido tiene la m�xima
�Sapere Aude�
4.-�Qu� relaci�n se establece entre
Raz�n y Libertad?
5.- �A que se refiere con Autonom�a de
la Raz�n?
6.- Establezca un paralelo entre el
llamado que Hizo Kant al hombre de la Ilustraci�n, y un posible
llamado efectuado hoy en d�a al Hombre Contempor�neo , �Qu� sentido
y Significado tendr�a?
7.- Por ultimo, Los Ideales de la
Ilustraci�n �Cu�les son? �Qu� le parecen? �Poseen a�n sentido
Texto 2:
�Representa un gran avance el
poder reducir multitud de investigaciones a la f�rmula de un �nico
problema. No s�lo se alivia as� el propio trabajo, determin�ndolo con
exactitud, sino tambi�n la tarea cr�tica de cualquier otra persona que
quiera examinar si hemos cumplido o no satisfactoriamente nuestro
prop�sito. Pues bien, la tarea propia de la raz�n pura se contiene en
esta pregunta: �C�mo son posibles los juicios sint�ticos a priori?
El que la metaf�sica haya permanecido
hasta el presente en un estado vacilante, inseguro y contradictorio se
debe �nicamente al hecho de no haberse planteado antes el problema -y
quiz�s ni siquiera la distinci�n- de los juicios anal�ticos y
sint�ticos. De la soluci�n de este problema o de una prueba suficiente
de que no existe en absoluto la posibilidad que ella pretende ver
aclarada depende el que se sostenga o no la metaf�sica. David Hume, el
fil�sofo que m�s penetr� en este problema, pero sin ver, ni de lejos,
su generalidad y su concreci�n de forma suficiente, sino qued�ndose
simplemente en la proposici�n sint�tica que liga el efecto a su causa
(principium causalitatis) crey� mostrar que semejante proposici�n era
totalmente imposible a priori. Seg�n las conclusiones de Hume, todo lo
que llamamos metaf�sica vendr�a a ser la mera ilusi�n de pretendidos
conocimientos racionales de algo que, de hecho, s�lo procede de la
experiencia y que adquiere la apariencia de necesidad gracias a la
costumbre. Si Hume hubiese tenido presente nuestro problema en su
universalidad, jam�s se le habr�a ocurrido semejante afirmaci�n, que
elimina toda la filosof�a pura. En efecto, hubiera visto que, seg�n su
propio razonamiento, tampoco ser�a posible la matem�tica pura, ya que
�sta contiene ciertamente proposiciones sint�ticas a priori. Su sano
entendimiento le hubiera prevenido de formular tal aserto.�
I.
Kant, Cr�tica de la Raz�n Pura.
1.- Distingue entre juicios anal�ticos
y sint�ticos seg�n Kant. �Qu� caracter�sticas y posibilidades tienen
los juicios sint�ticos a priori?
2.-�Existe alguna ciencia que formule
juicios sint�ticos a priori, seg�n Kant? �Son posibles estos juicios
en la metaf�sica? �Es la metaf�sica una ciencia?
3.- La est�tica trascendental, la
anal�tica trascendental y la dial�ctica trascendental son los tres
apartados b�sicos de la Cr�tica de la Raz�n Pura. �Qu� facultades
humanas y qu� ciencias o saberes, seg�n Kant, corresponden a cada uno
de esos componentes?
4.- �Cu�l es la importancia del
Imperativo Categ�rico kantiano para la constituci�n y desarrollo de la
Moral Moderna? Juzgue cr�ticamente el Imperativo Categ�rico
TEXTO 3 :
Conteste en funci�n de lo discutido en clases:
1.
�Cu�l es el punto de
arranque de la filosof�a kantiana?
2.
�Qu� comparte I.
Kant con el Empirismo?
3.
�En qu� contribuye
la Conciencia y la Experiencia al proceso del conocer?
4.
�Qu� es la
Conciencia Moral?
5.
�Qu� representan
las matem�ticas para I. Kant?
6.
�Cu�l
es la diferencia entre No�meno y Fen�meno?
Posmodernidad, Globalizaci�n y �tica :(Sergio Quintanilla Venegas.)
"Todo es igual, nada es mejor,
lo
mismo un burro,
que
un gran profesor"
"Cambalache",E. Santos Disc�polo
Nada mejor que
rescatar la estrofa de este antiguo tango para graficar el sentimiento
de desafecci�n y escepticismo que hoy reina en el ciudadano medio,
todo esto por ejemplo, a prop�sito del bochorno de la denominada ley
�D.C.�, cuerpo jur�dico especial que finalmente permiti� a los
candidatos de la Democracia Cristiana inscribirse correctamente en los
registro electorales para la contienda parlamentaria de diciembre
(2001). La pol�tica hoy en d�a se ha transformado en un espect�culo
medi�tico, en una actividad de t�cnicos que genera un profundo
desarraigo en el sentir de la gente com�n y corriente, quiz� este sea
un bot�n de muestra que permita visualizar concretamente la condici�n
actual de nuestra cultura. Es este s�ntoma el que genera un escenario
radical en donde las antiguas preguntas de la Filosof�a cobran hoy m�s
fuerza que nunca, �hacia d�nde camina la humanidad? y � de qu� forma
los dr�sticos cambios que se avecinan trastocar�n al hombre y a su
relaci�n con los otros, con el mundo y el medio ambiente? . Vale
decir, surgen nuevamente los �Por qu�?, �Para qu�?, y �Despu�s de esto
qu�? . Por otra parte, parece ser que estos cambios dicen relaci�n con
la aparici�n de una nueva �poca, de un nuevo periodo hist�rico que se
ha dado a llamar de distintos modos, para algunos es Posmodernidad,
para otros implica el Fin de la Historia, hay quienes lo definen como
sociedad Postindustrial y por �ltimo hay quienes m�s recientemente
hablan de Sociedad de la Informaci�n en el contexto de la
Globalizaci�n.
Este periodo se
caracterizar�a por la Sociedad del pluralismo y las minor�as, de la
fragmentaci�n social, del repudio a los proyectos a largo plazo y a la
noci�n de totalidad , desconfianza en los cambios sociales y en las
rom�nticas utop�as modernas, cambios significativos en las
instituciones sociales, tales como la familia, el estado y la escuela,
adem�s de una producci�n econ�mica altamente tecnol�gizada . Por
�ltimo, la entrada en escena de la inform�tica y los nuevos medios a
partir de los noventa viene a coronar todo este gran cambio
socio-cultural.
En el presente
trabajo nos hemos dado la tarea de establecer las posibles relaciones
entre Posmodernidad y Globalizaci�n , adem�s constatar que esta
condici�n repercute significativamente en el nuevo paradigma �tico,
pues la nueva forma de relaci�n entre los seres humanos estar�a
estigmatizada por los signos de estos nuevos tiempos, lo que se
traducir�a en cambios notables en la jerarqu�a de los valores morales
propuestos e impuestos por el Cristianismo y la Ilustraci�n; como la
fraternidad, la justicia, la solidaridad, el amor, etc. Que
paulatinamente est�n siendo sustituidos por el Consumismo, el
Hedonismo, el Conformismo, Individualismo, etc. Tambi�n por la
masificaci�n de lo esot�rico, la vida prudente y silenciosa alejada de
lo pol�tico y social, lo light y de bajas calor�as para el cuidado el
cuerpo , y la cr�tica a la excesiva racionalidad y cientificismo.
Todo lo anterior
originar�a un vivir alejado de los grandes temas modernos, por eso ya
no habr�a nada por que batallar, ning�n gran referente imaginario
colectivo al cual tomarse , ya todo dar�a igual.
Por �ltimo, el que
estos tiempos se denominan posmodernos no est�n excepto de pol�mica,
es m�s, algunos plantean que la posmodernidad no es mas que un ardid
moderno que permite a la raz�n desenvolverse interminablemente
"...criticarse a s� misma y darse por muerta, puede ser una nueva
astucia de la modernidad para sobrevivir..." (1). Y otros que tambi�n
nos exhortan a confiar en la raz�n, que el proyecto moderno es a�n un
hecho incompleto e inacabado. "En una palabra: el proyecto de la
modernidad todav�a no se ha realizado..."(2)
Para comenzar,
tratemos de explicar la consistencia de lo Moderno, luego
esclareceremos el tema de la Posmodernidad y la Globalizaci�n , por
�ltimo identificar los cambios que se han producido en la pr�xis moral
actual producto de la irrupci�n del actual paradigma.
El sentido de lo
Moderno
"Todo lo s�lido se
desvanece en el aire"
Carlos Marx
No existe acuerdo
en qui�n y cu�ndo se comienza a utilizar este t�rmino, pero lo
concreto es que la humanidad desde hace ya varios siglos transita por
caminos claramente determinados por el paradigma fruto de la
racionalidad cient�fica surgida de la revoluci�n copernic�na del siglo
XVI.
Se dice que fue
Francesco Petrarca quien emple� el t�rmino "Modernus" en una ep�stola
de la �poca , en la Edad Media a los magistrados elegidos se le
llamaban "Modernus" en oposici�n a aquellos antiguos cuyo mandato
espiraba. La idea de moderno encerraba la renovaci�n, la aparici�n de
lo nuevo.
J�rgen Habermas
retrocede a�n m�s y encuentra que la palabra moderno ya se utilizaba
en el siglo V a fin de distinguir el presente, que se hab�a vuelto
oficialmente cristiano del pasado romano y pagano. Este t�rmino
expresar� una conciencia que se relaciona con el pasado, que surge a
partir de lo pret�rito "a fin de considerarse a s� misma como el
resultado de una transici�n de lo antiguo a lo nuevo"(3)
Tambi�n nos
comenta Habermas que siglos despu�s el concepto ser�a utilizado por
Juan Jacobo Rousseau para referirse a aquellos que se imbu�an con el
nuevo esp�ritu revolucionario, quienes se inspiraban en "la ciencia
moderna, en el proceso infinito del conocimiento y el avance hacia la
mejor�a social y moral"(4)
La modernidad se
comienza a impregnar de lo nuevo, de lo revolucionario y ut�pico, de
lo en constante mutaci�n, del progreso indefinido, y quiere
necesariamente dejar de lado las vetustas y arcaicas instituciones
premodernas , desea alejarse de la enso�aci�n del mundo religioso y
medieval, por ello, con raz�n afirmar� Marx: " Todo lo s�lido se
desvanece en el aire y todo lo sagrado es profanado y los hombres al
fin se ven obligados a considerar serenamente sus condiciones de
existencia y sus relaciones reciprocas"(5)
Si tuvi�semos que
sintetizar los rasgos modernos estos ser�an:
1.- La creencia en
la exclusividad de la raz�n para conocer la verdad, sospechando de
todo conocimiento venido de la fe o de una intuici�n no probada
emp�ricamente.
2.-La Inspiraci�n
que el conocimiento se traduzca en f�rmulas f�sico-matem�ticas.
3.-Postular la
libertad incondicional del hombre para regir su destino. El paso del
nivel de la Heteronom�a a la Autonom�a moral.
4..-La creencia en
la superioridad absoluta del hombre por sobre los otros seres de la
creaci�n
5.-En el siglo XVI
la raz�n cartesiana manifiesta su poder en los descubrimientos
producidos por las ciencias emp�ricas, la ciencia y la t�cnica
comienzan su reinado. Por ello el porvenir es visto con natural
optimismo, y mirar al pasado, a la tradici�n, parece casi absurdo.
6.-El mundo
moderno es el orden. En el vivir feudal el tiempo no se media, s�
viv�a en el pasar natural del despertar y del descanso, del apetito y
del comer, pero al aparecer la mentalidad moderna y utilitaria, todo
se cuantifica. En una sociedad en que el transcurso del tiempo
multiplica el dinero en que " el tiempo es oro", es inevitable que se
lo mida, y que se lo mida cuidadosamente, desde el siglo XVI los
relojes invaden las ciudades y las f�bricas
7.- Por �ltimo,
algo consustancial a la modernidad son los Ismos vanguardistas, sobre
todo en pol�tica y Arte; Marxismo, Anarquismo, Liberalismo, Dada�smo,
Surrealismo, Futurismo, Cubismo, etc. Son la expresi�n de novedad de
las luces. Como dir�a Mart�n Heidegger el Hombre Moderno vive devorado
por el af�n de novedades.
Si bien es cierto
la modernidad ha permitido mediante el vertiginoso avance
cient�fico-t�cnico un desarrollo insospechado en el �mbito
epistemol�gico, y por ende una notable evoluci�n del g�nero humano,
tambi�n es cierto que lo que ha empobrecido lo ha deshumanizado: El
amor, la imaginaci�n, los deseos, las ambiciones, la solidaridad, es
decir, lo que constituye la esencia del vivir pero que no es posible
matematizar o formular en ecuaciones es definitivamente olvidado.
En consecuencia,
el Modernismo y el Capitalismo, han desvalorizado a la persona
convirti�ndola en un ente productivo, disciplinado, normalizado y
sometido a la explotaci�n econ�mica, a la despersonalizaci�n, la
masificaci�n y el consumo. Como dir�a Ernesto Sabato en "El Escritor y
Sus Fantasmas" -y mucho antes que los llamados posmodernos- el hombre
libre y creador termina siendo esclavo de lo que ha creado, es decir,
la m�quina contra el hombre: "El reloj que surgi� como un elemento de
ayuda para el hombre ahora lo tortura. Antes cuando se sent�a hambre
se miraba el reloj para ver que hora era, ahora se observa el reloj y
se sabe si se tiene hambre". (6)
LA POSMODERNIDAD
A comienzos de
1998 fallece un pensador franc�s, que con su obra a dado y seguramente
seguir� dando que hablar. Nos referimos a Jean-Francois Lyotard, no
tan celebre como J.P.Sartre, A. Camus o J. Lacan y M. Foucault, su
figura ha se�oreado la discusi�n filos�fica, est�tica y �tica durante
las �ltimas dos d�cadas.
Al Hablar de
Lyotard se habla de posmodernidad y este concepto, problem�tico y
dif�cil, y que decididamente lo lanzar�a al debate internacional,
surge pocos menos que inesperadamente. El autor lo utiliza
primeramente para referirse a un estilo o contraestilo en la pl�stica
contempor�nea, y luego aplicar� esta denominaci�n a los nuevas
condiciones socioculturales. Posteriormente un informe sobre el
conocimiento y sus instituciones para el gobierno de Canad� se
convierte en la afamada "Condici�n Posmoderna", texto de alrededor de
100 p�ginas que se transforma en abierto testigo de lo que estaba
aconteciendo.
La primera piedra
es arrojada por �l filosofo franc�s, pero a continuaci�n innumerables
pensadores han reflexionado en torno a esta condici�n y han tomado
partido generando un lucido intercambio: unos siguen la l�nea
discursiva de Lyotard, en cambio otros siguen creyendo que a la
modernidad le queda un �ltimo suspiro.
Los primeros
piensan que el proyecto de las luces est� acabado, incluso le han
puesto fecha (1970), despu�s de ocurrida la revuelta estudiantil del
mayo del �68 franc�s, que ser�a la �ltima utop�a de occidente.
La posmodernidad
se referir�a a un movimiento global presente en casi todos las artes,
desde las pel�culas de Q. Tarantino y P. Almod�var a la arquitectura
del Collage, desde la literatura de W. Burruoghs a la navegaci�n por
Internet y la realidad virtual. Podr�amos decir que el posmodernismo
es una reacci�n y al mismo tiempo es una superaci�n del modernismo:
"El Posmodernismo...
no es el fin del modernismo sino su estado naciente, y este estado es
constante. Lo Posmoderno ser�a aquello que alega lo impresentable en
lo moderno y en la presentaci�n misma; aquello que se niega a la
consolidaci�n de las formas bellas, al consenso de un gusto que
permitir�a experimentar en com�n la nostalgia de lo imposible; aquello
que indaga por presentaciones nuevas, no para gozar de ellas sino para
hacer sentir que hay algo que es impresentable. Un artista o un
escritor posmoderno, est�n en la situaci�n de un fil�sofo: el texto
que escriben, la obra que llevan a cabo, en principio, no est�n
gobernados por reglas ya establecidas, y no pueden ser juzgados por
medio de un juicio determinante, por la aplicaci�n de este texto, a
esta obra, de categor�as. Estas reglas y estas categor�as son lo que
la obra o el texto investigan. El artista y el escritor trabajan sin
reglas y para establecer las reglas de aquello que habr� sido hecho.
De ah� que la obra y el texto tengan las propiedades del
acontecimiento; de ah� tambi�n que lleguen demasiado tarde para su
autor, o, lo que viene a ser lo mismo, que su puesta en obra comience
demasiado pronto. Posmoderno ser� comprender seg�n la paradoja del
futuro(post) anterior (modo)" (7)
Lo posmoderno se
caracterizar�a por un no a la utop�a, se evaden las cosmovisiones, los
grandes relatos, se da paso a "puntos de referencia" m�s accesible
como nacionalismos, ecologismos, esoterismos, feminismos y el auge de
lo micro. Desaparecidas las Utop�as, pierden su asidero los dogmas y
las verdades absolutas, aparece una �tica individual que permite �l "
aprovecha ahora�, la anarqu�a respecto a usos y costumbres y la
sensualidad desatada.
Como dijimos, la
posmodernidad habr�a comenzado recientemente, y no se caracterizar�a
por ser algo nuevo, en cuyo caso ser�a otra vez modernidad, ser�a algo
completamente "distinto", palabra esta �ltima en la cual se coloca el
acento. Aparentemente la posmodernidad habr�a aparecido por fatiga
luego de tres siglos de incesantes transformaciones cada vez m�s
aceleradas sobre todo en las ciencias y las artes.
Seg�n el
psiquiatra Armando Roa "se habr�a perdido el deseo de ahondar en la
realidad del hombre como ser individual y social, se mirar�a con
escepticismo la fe en la raz�n propia de los siglos XVII, XIX y XX, y
ya no habr�a, por lo mismo, voluntad alguna para darse explicaciones
sobre la totalidad de la realidad y sus sentidos para favorecer la
aparici�n de otros metarrelatos o de nuevas vanguardias en el arte o
concepciones filos�ficas, en lugar de ello, s�lo se percibir� ahora la
posibilidad de ver apenas parcialidades de cuanto ocurre"(8)
Esta nueva �poca
se refiere m�s a una atm�sfera que a un significado preciso. Esta
atm�sfera parte con la cr�tica nietzscheana a la cultura occidental,
se impregna de psicoan�lisis y se deja llevar por la danza
surrealista, sin cortar la comunicaci�n con el esp�ritu de Marx. Como
resultado de lo anterior el siglo XX y la d�cada del �60 ser�n
plenamente estructuralistas y esto germinar� guerrillas y rebeliones
estudiantiles. Sin embargo, estos sue�os se diluyen y muestran la
derrota de los j�venes radicales, derrota por desintegraci�n y
reabsorci�n. As�, Lacan , Barthes y Foucault se hicieron
postestructuralistas, Andr� Glusksman y Henry-levy se integran a los
"Nuevos Fil�sofos" y Garaudy se hizo al Islamismo, la atm�sfera
posmoderna recogi� esta derrota y anticip� lo que vendr�a:
1. Perdida de las
Utop�as, de los metarrelatos, fin de las Ideolog�as, fin de la
Historia (Francis Fukuyama) y predominio sin contrapeso del
Capitalismo. Escaso inter�s por lo te�rico, por lo ajeno a la utilidad
inmediata
2. En la �tica se
soslayan los referentes te�ricos modernos(Imperativo Categ�rico
Kantiano) y se aceptan todas las posiciones sin necesidad de
justificarlos racionalmente, ya todo da lo mismo, es cuesti�n de
agrado decidirse por esto o lo otro. Aparece un relativismo moral a
ultranza, se decide en base a lo m�s c�modo para el individuo. "Se
podr�a hablar de �ticas de bolsillo destinadas a resolver el caso
individual"(9).
3. Aparece una
b�squeda desenfrenada por el placer sin considerar las consecuencias
de lo que se hace. El Hedonismo genera consumismo en cuanto l�dica
fuente de placer sin problemas.
4. A nadie le
interesa bucear en la realidad misma, se conforman con la percepci�n
superficial de lo real. Ni tampoco interesan los grandes ideales
antropol�gicos, que anta�o indicaban qu� era el hombre y para donde
avanzaba.
5. La meta de la
existencia no es ya su realizaci�n heroica, asceta, altruista, buena o
feliz, sino su trivializaci�n, su no crear conflictos y dejar pasar el
tiempo sin mayores complicaciones.
6. Desaparici�n
del sujeto trascendental Kantiano, ya las barreras que delimitan
sujeto cognoscente y objeto conocido se tornan difusas. La ciencia, la
f�sica cu�ntica, la inform�tica e Internet han disminuido las
distancias entre ambos. Ya es problem�tico distinguir lo real de lo
no-real, la realidad y la vida a trav�s de las carreteras de la
informaci�n es ya un lugar com�n en nuestro vivir.
7. - El Arte
posmoderno intenta validarse est�ticamente al mostrar en lo intimo un
pluralismo hist�rico, es decir, algo que al observarlo ponga en
contacto el esp�ritu del observador con las diversas realidades que se
han conformado a trav�s del tiempo. T�pico del Arte posmoderno es la
arquitectura, en la cual se privilegia lo est�tico sobre lo funcional
y se combinan en un mismo edificio diversos estilos, como el cl�sico,
g�tico, barroco o moderno.
Globalizaci�n y
Posmodernidad
Desde la ca�da del
Muro de Berl�n y la desintegraci�n de la Uni�n Sovi�tica, los Estados
Unidos han extendido de manera notable su campo de influencia, lo que
se ha traducido en la pr�ctica en la mundializaci�n de la Econom�a de
Libre Mercado y el status de guardian del mundo de los estadounidenses
y la Otan.
La Globalizaci�n ,
ser�a un proceso a trav�s del cual los postulados de la teor�a
econ�mica neoliberal se han transformado en religi�n para los
distintos pa�ses del mundo , y quienes verdaderamente mueven los hilos
de la econom�a mundial son grupos como el FMI, el Banco Mundial, el
BID, etc. Aunque tambi�n , y producto del notable desarrollo de la
inform�tica y las comunicaciones, la globalizaci�n alcanza de
distintas maneras al mercado de trabajo, a la producci�n econ�mica, a
la noci�n de estado, a la educaci�n tradicional, a la forma de hacer
pol�tica, etc.
Lo que nosostros
proponemos es que Globalizaci�n y Posmodernidad son dos concepto s que
se utilizan para designar dos �mbitos de una misma realidad, y en esto
concordamos con J.J. Bruner; �Mientras el concepto de globalizaci�n
procura dar cuenta de la novedad de un capitalismo que ha extendido
sus l�mites hasta los confines del planeta, envolvi�ndolo en la l�gica
de los mercados y las redes de informaci�n, la idea de la
posmodernidad pretende expresar el estilo cultural correspondiente a
esa realidad global� (10). Es decir, la Globalizaci�n designa el
espacio econ�mico-pol�tico en torno al cual se entrecruzan redes
marcadas por el estilo de la posmodernidad.
Globalizaci�n y
Posmodernidad habitan en el reino de lo ef�mero, lo novedoso es lo de
ayer , no existe anclaje en las tradiciones y los usos y las
costumbres son avasalladas por el cambio continuo y sin signatura
especifica.� La fugacidad se ha vuelto parte del paisaje cultural que
habitamos�(11)
Pues bien, ahora
trataremos de explicar como lo posmoderno y lo global se incrustan en
dos campos de acci�n humana, a saber; la Pol�tica y la �tica, dejando
en claro que el relativismo moral es producto del �nfasis que se le
asigna a los sistemas morales como construcciones humanas, y por tanto
como elaboraciones perecederas y finitas.
La pol�tica ha
sido uno de los fen�menos m�s intensamente bombardeados por la acci�n
globalizadora, hoy poco importa el aspecto sem�ntico, lo relevante es
una imagen repetida hasta el cansancio que se inocule en las cansadas
mentes de los electores . Frente a la desaparici�n de la alternativa
de izquierda y a procesos de transici�n semejantes en los pa�ses de la
regi�n, existe una receta segura, llevar a cabo una pol�tica
tecnocr�tica amparada en los Media Mass, y que siga los dict�menes del
dogma neoliberal.
"La posmodernidad
es para algunos el agotamiento del marxismo y la necesidad de un nuevo
pacto social y econ�mico que logre una cierta versi�n de modernismo en
el pa�s"(12). En la d�cada del �60 las grandes certezas de la contra
cultura se tornaron sagradas, la utop�a era la necesidad hist�rica, y
los cambios eran "necesarios". Pero se esfum� el Socialismo Real, cay�
el muro de Berl�n y esas catedrales se derrumbaron. As�, la nueva
�poca y las transiciones de los pa�ses de la regi�n, han desacralizado
estas verdades, han diluido estas naciones, y los nuevos tecn�cratas
no son sino izquierdistas redimidos; estos Nouveaux Philosophes ser�an
quienes han modernizado la regi�n seg�n la receta neoliberal. Lo
anterior se expresar�a en dos hechos caracter�sticos:
Pol�tica del
consenso: El consumo se ha transformado en el eje articular de la
pol�tica y de los partidos pol�ticos defensores del estableshiment, se
comprometen en "pol�ticas de acuerdo" para generar estabilidad y
desarrollo: " para instaurar un clima de transici�n ser�a
indispensable aliviar a la pol�tica de los compromisos
�tico-religiosos, origen de la anterior intransigencia, y de
expectativas desmesuradas, se trata en resumidas cuentas de "descargar
una pol�tica sobrecargada". Ello exige no s�lo desmontar la b�squeda
de reducci�n y plenitud. Si no tambi�n cierto descompromiso en los
valores, motivaci�n y afectos involucrados"(13)
La pol�tica como
expresi�n del pragmatismo: ya no s� esta en presencia de un accionar
pol�tico en torno a principios �tico-ideol�gicos de quien gu�a la
agenda partidaria. Se ha reaccionado contra la posici�n "principista"
contra una visi�n heroica de la vida y enfoque redentor del futuro,
ahora la pol�tica es el arte de lo posible, se desplaza el campo
sem�ntico de lo necesario a lo posible, es decir, "�justicia en la
medida de lo posible?"
La pol�tica actual
ha asimilado los postulados neoliberales, el mercado se ha
transformado en eje central de la actividad, el debate pol�tico es
visto como intercambio y transacci�n de bienes. Por ello, temas
presentes en las antiguas Democracias hoy carecer�an de peso
espec�fico, y no merecer�an la atenci�n y la pasi�n que se les
dedicaba. Como respuesta a lo anterior ha surgido la fragmentaci�n y
el escepticismo social.
La posmodernidad
no va tras la trascendencia espiritual, e inyecta a las personas un
sentimiento de apat�a y desconfianza, que se expresa en la falta de
participaci�n de la sociedad civil en los grandes temas por resolver.
La marginaci�n y al autoexclusi�n ha generado el nihilista l "no estar
ni ah�".
Por otra parte,
en el escenario cultural actual la vida humana posee valor si tiene
posibilidad de ser disfrutada al m�ximo, de ah� aparece el postulado
posmoderno y Globalizador de la calidad de vida, que sustituye a la
sacralidad de la vida moderna. Algunos incluso dicen" la vida de un
cerdo sano, es mucho m�s respetable que la de un ni�o con s�ndrome de
down" (14)
Hoy d�a todo es
posible, no hay l�neas demarcatorias entre el bien y el mal, pues las
decisiones se toman de acuerdo a lo que conviene. Relacionado con lo
anterior aparece la pr�ctica de la eutanasia, el aborto inducido ,la
clonacci�n de seres humanos, el comercio de �rganos y embriones,
arriendo de vientres,etc.
Dentro del ideal
del hombre medieval, cl�sico y moderno, ni siquiera se vislumbr� la
posibilidad cierta de que el hombre desplazara a dios como generador
de Vida. Hoy por ejemplo, es hecho com�n la pr�ctica de la eutanasia e
incluso legislar al respecto, valdr�a la pena recordar antiguos casos
decidores ,como el de las enfermeras austriacas apodadas "Los �ngeles
de la muerte", el de Mary Ann Quinlan o tambi�n algo m�s reciente como
el caso de Jack Kevorkian, el famoso Dr. Muerte.
El que Iam Wilmut
en 1997 haya producido a la famosa Dolly ha abierto un insospechado
campo para el desarrollo de la Ingenier�a Gen�tica, y hoy es sabido
que es perfectamente posible desde el plano cient�fico-t�cnico el
clonar seres humanos . Cuando se reflexiona en lo anterior no se puede
sino en recordar aquella feliz utop�a descrita por Aldous Huxley.
Pensar que el hombre puede crear al hombre a su imagen y criterio, no
puede sino hacernos tener un mal presagio: �qu� suceder�a si esta
t�cnica cae en manos de un sujeto enfermo de poder?
Es decir, la vida
humana misma, lo m�s sagrado para el hombre cristiano y moderno, hoy
se torna en un elemento m�s, posible de ser transado en las bolsas de
comercio del mundo; bancos de esperma y �rganos: el cerebro de Hawking,
las piernas de Javier Sotomayor, el brazo de Gustavo Kuerten, la
belleza de la Bolocco, etc. Todo aquello podr�a ser comercializado por
los mercaderes de la "vida"? . El cuerpo ser�a una mera fuente de
�rganos para trasplantes y experimentos, y se vuelve un producto de
desecho como cualquier otro.
De ah� surge que
casi no valga la pena el esfuerzo por la conquista de algo
dificultoso. "...No nos dejemos enga�ar, la excesiva irracionalidad
que expresa el sistema capitalista hace conjugar el hiper-consumo por
parte de unos pocos (comprar embriones u �rganos) con la imposibilidad
de sobrevivir para millones". (15)
El estado del Alma
propio de la Posmodernidad y la Globalizaci�n lo ha llevado a
desencantarse con casi todo, la excepci�n ser�a al parecer el placer
que brinda el erotismo, hoy en d�a el cuerpo mirado desde lo sexual es
una mercanc�a m�s, el cuerpo se transa, se obtiene a la carta v�a
Internet, se le despoja de sentimientos, del amor, se le disfruta al
m�ximo, pues es lo �nico que "vale la pena". Adicionalmente pensemos
en el llamado sexo virtual .El sexo resulta m�s esplendoroso cuando
m�s joven y bello el cuerpo, se hace preciso esforzarse en su cuidado,
pues un cuerpo de carnes firmes y tiernas es una fuente irremplazable
de placer, proporciona una autoestima que no concede ning�n otro bien
espiritual, de ah� el expansivo mercado de los centros de est�tica y
acondicionamiento f�sico, de la comida natural y la alimentaci�n diet.
P�ginas atr�s
dijimos que propio de la modernidad era el capitalismo, y
aparentemente la modernidad va siendo soslayada pero el capitalismo
permanece intacto y con larga vida por delante. Siguiendo la l�nea
discursiva que establece el soci�logo Tom�s Moulian en su libro "Chile
Anatom�a de un Mito" podr�amos decir que hoy en d�a el capitalismo y
su nueva expresi�n: el neoliberalismo ejercen control total en el
mundo, y para ello es necesario construir una cultura
hedonista-consumista, que le permita reciclar y absorber su inmensa
capacidad productiva. Para esto la econom�a capitalista se servir� de
m�ltiples medios, entre ellos la de mayor profusi�n son la propaganda
y la publicidad. Es claro que este sistema est� movido por la obsesi�n
de mayor ganancia y no por satisfacer necesidades, se da la tarea de
ofrecer bienes s�lo para quienes pueden acceder por su dinero. El
dinero hace la felicidad y este se adquiere externamente mediante el
consumo de bienes materiales, que hacen la vida m�s confortable, la
felicidad es lo que se puede comprar. Desaparecen por ello los
misterios del amor y la muerte, la b�squeda del absoluto como forma de
intentar trascender la finitud de la vida. El nuevo capitalismo no
genera grandes enfrentamientos interclases, sino m�s bien
fragmentaci�n y desintegraci�n social, aumento de la delincuencia,
violencia, drogas, corrupci�n, etc. Por ello, ya no tienen sentido los
sindicatos y las asociaciones de trabajadores y estos se desviven por
imitar las formas de vida de la elite en el poder, el trabajador y su
af�n arribista genera un endeudamiento vertiginoso. El consumismo se
transforma en los actos de endeudamiento, para calmar su ansiedad de
consumo hipoteca su futuro, y se implementa una nueva forma de control
disciplinario. Es decir, el hombre de la Globalizaci�n es en hombre-credi-card
y el Mall se transforma en el templo del consumo, son los testimonios
manifiestos del Ethos consumista que padecemos.
Para terminar, no
podemos no dejar de manifiesto nuestra posici�n en torno a la
incertidumbre que nos impone la contingencia, nos consideramos
nostalgicos del proyecto de las luces y nos sentimos responsables de
las consecuencias que ello implica. Por eso, rescatamos ciertamente
los valores de la modernidad y asumimos como inevitable el devenir
actual. Sin embargo, creemos necesario destacar que tambi�n es
imprescindible una globalizacion en �mbitos �tico-sociales.
A nuestro juicio,
se debe explicitar una norma moral b�sica, semejante a la Declaraci�n
de los DD. HH del a�o 1948, y que recoja los principios y valores
recurrentes en las distintas tradiciones culturales y religiosas de la
humanidad, cuyos temas al ser contrastados dicen relaci�n con la
importancia de la vida humana, el alivio a los que sufren, la
protecci�n al d�bil y la posibilidad de participar en las decisiones
de la comunidad. A�n reconociendo el car�cter situacional de la moral,
creemos necesario, destacar lo importante de una norma moral m�nima
que asegure el derecho a la vida y a una buena vida para la totalidad
de los seres que habitan en este mundo, sabiendo que este es un
imposible, nos reconocemos irremediablemente modernos.
1. Casullo,
Nicol�s "Debate Modernidad-Postmodernidad". Ediciones el Cielo por
Asalto.B.Aires.1995. P�g. 15
2. �dem, p�g. 55
3. Habermas,
jurgen. "Ensayos sobre la Cultura Postmoderna". Hall Foster
compilador. Ediciones Kairos. Barcelona. 1985, p�g. 20
4. �dem, p�g. 20
5. Marx, Carlos.
Engels, Federico "El Manifiesto Comunista". Editorial Progreso .Mosc�.
p�g. 32.
6. Sabato,
Ernesto. "El Escritor y sus Fantasmas".Editorial Losada. Buenos aires.
1985. P�g. 87.
7. Casullo,
Nicol�s. "Debate Modernidad Postmodernidad". Ediciones el Cielo por
Asalto. B. Aires, p�g. 89.
8. Roa, Armando
"Modernidad y Postmodernidad". Editorial Andr�s Bello, Santiago, 1995.
P�g. 40.
9. �dem, p�g. 42
10. Br�nner, Jos�
Joaqu�n. �Globalizaci�n Cultural y Posmodernidad�. Editorial Fondo de
Cultura Econ�mica, 1998. P�g. 11
11.�dem, p�g.16
12. Achugar, Hugo,
Revista de Cr�tica Cultural, Santiago, N� 1, A�o 1 , mayo de 1990,
p�g. 18.
13. Lechner,
Norbert, Revista de Cr�tica Cultural,Santiago, N� 5, Julio de 1992,
p�g. 39.
14. Roa, Armando.
"Modernidad y Postmodernidad". Editorial Andr�s Bello. Santiago, p�g.,
43.
15. Moulian,
Tom�s. �Chile Actual: Anatom�a de un Mito�. Editorial LOM, Santiago,
1998. P�g 44.
Cambalache
Que el mundo fue y
ser� una porquer�a, ya lo s� . . .
En el quinientos
seis y en el dos mil tambi�n.
Que siempre ha
habido chorros,
maquiavelos y
estafaos,
contentos y
amargaos, varones y dubl�.
Pero que el siglo
veinte
es un despliegue
de maldad insolente
ya no hay quien lo
niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseaos .
. .
Hoy resulta que es
lo mismo ser derecho que traidor . . .
ignorante, sabio,
chorro, generoso o estafador.
Todo es igual.
Nada es mejor.
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni
escalaf�n,
los inmorales nos
han igualao.
Si uno vive en la
impostura y otro roba en su ambici�n,
da lo mismo que
sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o poliz�n.
Qu� falta de
respeto.
qu� atropello a la
raz�n.
Cualquiera es un
se�or.
Cualquiera es un
ladr�n.
Mezclao con
Stravinsky va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y
Napole�n,
Carnera y San
Mart�n.
Igual que en la
vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida
y herida por un
sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calef�n.
Siglo veinte
cambalache
problem�tico y
febril.
El que no llora no
mama
y el que no afana
es un gil.
Dale nom�s! Dale
que va!
Qu� all� en el
horno nos vamo a encontrar.
No pienses m�s,
sentate a un lao.
Que a nadie
importa si naciste honrao.
Es lo mismo el que
labura noche y d�a como un buey
que el que vive de
los otros,
que el que mata,
que el que cura,
o est� fuera de la
ley.
Enrique Santos Disc�polo
Lea
con atenci�n los textos y las preguntas , responda fundamentando
claramente sus aseveraciones .
1 �
An�lisis de texto :
a)
� El
proyecto de la modernidad , formulado por la ilustraci�n , consisti�
en intentar desarrollar una ciencia objetiva , una moralidad y leyes
universales y un arte aut�nomo , acorde con su l�gica interna . Al
mismo tiempo , este proyecto pretend�a liberar los potenciales
cognoscitivos de cada uno de estos dominios de sus fuerzas esot�ricas
.Los fil�sofos de la ilustraci�n quer�an utilizar esa aculturizacion
de cultura especializada para el enriquecimiento de la vida cotidiana
.
Los
ilustrados cre�an que las artes y las ciencias no solo promover�an el
control de las fuerzas naturales , sino tambi�n la comprensi�n del
mundo y del yo ; el progreso moral , la justicia de las instituciones
e incluso la felicidad de los seres humanos . El siglo xx ha demolido
ese optimismo . La diferenciaci�n de la ciencia , de la moralidad y
del arte ha llegado a significar la autonom�a de los segmentos
tratados por el especialista y su separaci�n del de la hermen�utica de
la comunicaci�n cotidiana . Esta decisi�n es el problema que ha dado
origen a los esfuerzos de negar la cultura de los expertos .Pero el
problema subsiste : � habr�amos de tratar de asistirnos a las
intenciones de la ilustraci�n , por d�biles que sean , o deber�amos
declarar a todo proyecto como causa perdida � ?
Jurgen habermas , la modernidad , kairos ,barcelona , 1985 , pag 28
ss.
�
Qu� responder�a a la pregunta formulada por Habermas ?( 3 puntos )
b)
�
Simplificando el relato al m�ximo ; se tiene por posmoderna la
incredulidad con respecto a los metarrelatos. Esta es sin duda un
efecto del progreso de las ciencias ; pero este progreso , a su vez ,
la vez , la presupone. La funci�n narrativa pierde sus funciones , el
gran h�roe , los grandes peligros , y el gran prop�sito . Hay muchos
juegos del lenguaje diferentes , es la heterogenidad de los elementos.
El criterio de la legitimidad es tecnol�gico , y no resulta pertinente
para juzgar lo verdadero de lo justo �.
Jean
� Francois Lyotard � la condici�n posmoderna � , ediciones C�tedra ,
Madrid , 1984 . pag 10.
�Por
qu� Lyotard afirma el escepticismo con respecto a los grandes
discursos ? ( 2 puntos )
c)
� La
noci�n de verdad ya no subsiste y el fundamento ya no obra , pues no
hay ningun fundamento para creer en el fundamento , ni por tanto para
creer en el hecho de que el pensamiento deba fundar algo �
Gianni Vattino , � el fin de la modernidad � gedisa , barcelona , 1986
, pag . 148
1.-�
Qu� relaci�n puede establecer entre lo afirmado por Vattino y F. Nietzsche ? ( 2 puntos )
2 -
�Seg�n la Posmodernidad que ha sucedido con las ilusiones de la
Ilustraci�n ? ( 2 puntos )
3- �
Qu� razones aportan los posmodernos para justificar su afirmaci�n de
que resulta vano el intento de encontrar un fundamento ultimo a las
obras , a las conductas y las concepciones humanas ? 2 puntos
4-
�Qu� significa el imperio de lo ef�mero ? � crees que en nuestro
tiempo se da un imperio de lo ef�mero ? � por que ? � que hechos lo
ponen en evidencia ? 2 puntos
5.-�Qu� relaci�n podr�a existir entre el discurso de la
Posmodernidad y el planteamiento de F. Nietzsche?
6.-�En qu� consiste la moral posmoderna?
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