R. Descartes 

Empirismo Ingl�s

I. Kant

El Proyecto

Moderno

La Posmodernidad

Tango Cambalache

 

 

   
 

R. Descartes:

Introducci�n

El siglo XVII franc�s es una �poca de crisis que coincide con el Barroco: hay cierta conciencia general de ruptura con una �poca anterior, el Renacimiento. Se estrena un nuevo saber: la revoluci�n est� ahora enfocada al futuro y no al pasado como en los siglos XV y XVI. El saber deja de ser meramente te�rico y se desprende de sus ra�ces teol�gicas no sin tr�gicas consecuencias: el proceso de Galileo en 1633 es el mayor ejemplo de la inadecuaci�n que exist�a entre la nueva realidad y las arcaicas e inadecuadas ideolog�as.

Pese a ello, el optimismo en la raz�n humana y sus futuras conquistas necesitaba no s�lo de un apoyo econ�mico que pudiera llevarlas a cabo, sino de una investigaci�n seria sobre el alcance y los l�mites del conocimiento, as� como sobre los m�todos m�s adecuados para intervenir exitosamente en la naturaleza. La ciencia no es �nicamente un conocimiento de las causas, sino que es un instrumento para mejorar la vida del hombre. Este saber que persigue el hombre como algo �til para la vida ha de poder construirse s�lidamente y con certeza. Se ha de encontrar un modo de conocer que impida el error y la subjetividad, a semejanza del que ya poseen la aritm�tica y la geometr�a. El privilegio de certeza de las matem�ticas deriva de su alejamiento de los enga�os de los sentidos. La matem�tica no recibe nada de la experiencia ni depende de ella, y por ello puede aportar verdades universales. Lo que sucumbe a la duda es lo emp�rico y sensible.

Dicho sea de paso, semejante concepci�n del mundo traer� consigo innumerables desgracias, muy bien expuestas en el libro de Morris Berman, "Cuerpo y esp�ritu" (Edit. Cuatro Vientos). Una cr�tica al paradigma cartesiano puede verse en la secci�n textos.

La necesidad del m�todo reside en remitir, a trav�s de ciertas reglas, todo conocimiento a la certeza.El m�todo no es m�s que un camino seguro para llegar a la verdad y evitar el error.

Este camino ha de ser �nico. No hay distintos m�todos para distintas ciencias, como postulaba Arist�teles. Si todas las ciencias que posee el hombre forman un �nico saber, que expresa la sabidur�a humana en su totalidad y como algo unitario, ha de haber tambi�n un �nico m�todo que se corresponda con esa unidad de saber y que se pueda aplicar despu�s a cualquier campo o regi�n del conocimiento.

Esta es la idea de una "mathesis universalis", es decir, de un saber que contiene los rudimentos necesarios para hacer salir de s� todas las verdades respecto a cualquier asunto. Este m�todo basado en las matem�ticas va a decidir de antemano sobre lo que encontramos de verdadero en las cosas y va a ser la instancia fundamental a partir de la cual se determina lo que puede llegar a ser objeto de conocimiento o de saber, y por lo tanto, de verdad. Eso que decide de antemano el m�todo ha de ser simple y "descualificado", y por lo tanto, susceptible de ser conocido con certeza. Lo simple, o se conoce o no se conoce y no puede ser de otra manera porque no tiene partes. Ve�moslo:

 

EL M�TODO CARTESIANO

Hemos visto que el m�todo que propone Descartes ha de ser matem�tico y universal, sea cual sea su aplicaci�n o campo del saber a que se refiera. La definici�n de lo que �l entiende por m�todo la podemos encontrar en la Regla IV de su obra Regulae ad directionem ingenii:

As� pues, entiendo por m�todo reglas ciertas y f�ciles, mediante las cuales el que las observe exactamente no tomar� nunca nada falso por verdadero, y, no empleando in�tilmente ning�n esfuerzo de la mente, sino aumentando siempre gradualmente su ciencia, llegar� al conocimiento verdadero de todo aquello de que es capaz.�

("Reglas para la direcci�n del esp�ritu". Alianza editorial, Madrid 1989, pg. 79 )

La primera ventaja que nos proporciona el m�todo es escabullirnos del error. Pero, adem�s de proporcionarnos un conjunto de reglas o procedimientos para deducir lo que ya conocemos, puede aplicarse a cualquier nuevo campo del saber. El m�todo permitir� que aumentemos nuestros conocimientos y descubramos verdades nuevas.

"Cerrar� ahora los ojos, me tapar� los o�dos, suspender� mis sentidos; hasta borrar� de mi pensamiento toda imagen de las cosas corp�reas, o al menos, como eso es casi imposible, las reputar� vanas y falsas; de este modo, en coloquio s�lo conmigo y examinando mis adentros, procurar� ir conoci�ndome mejor y hacerme m�s familiar a mi propio. Soy una cosa que piensa, es decir, que duda, afirma, niega, conoce unas pocas cosas, ignora otras muchas, ama, odis, quiere, no quiere, y que tambi�n imagina y siente, pues, como he observado m�s arriba, aunque lo que siento e imagino acaso no sea nada fuera de m� y en s� mismo, con todo, estoy seguro de que esos modos de pensar residen y se hallan en m�, sin duda. Y con lo poco que acabo de decir, creo haber enumerado todo lo que s� de cierto, o, al menos, todo lo que he advertido saber hasta aqu�.

Considerar� ahora con mayor circunspecci�n si no podr� hallar en m� otros conocimientos de los que a�n no me haya apercibido. S� con certeza que soy una cosa que piensa; pero �no s� tambi�n lo que se requiere para estar cierto de algo? En ese mi primer conocimiento, no hay nada m�s que una percepci�n clara y distinta de lo que conozco, la cual no bastar�a a asegurarme de su verdad si fuese posible que una cosa concebida tan clara y distintamente resultase falsa. Y por ello me parece poder establecer desde ahora, como regla general, que son verdaderas todas las cosas que concebimos muy clara y distintamente"

( R. Descartes, Meditaciones metaf�sicas, Madrid )

PREGUNTAS : En funci�n  de ambos textos y de la presentaci�n Power Point, que se encuentra en SEK-Forum responda  con claridad:

1. Analiza los t�rminos pensamiento, cosa que piensa, certeza,

2. Analiza la oraci�n: Son verdaderas las cosas que concebimos muy clara y distintamente

3. Relaciona el contenido del texto con el tema.

4. Exponer con brevedad el tema: La filosof�a cartesiana.

5. Compara el concepto de idea en Plat�n y en Descartes.

 

 

 

   
Texto 1:

 La Ilustraci�n seg�n Kant. �Qu� es Ilustraci�n? en Filosof�a de la Historia, Ed. Nova. Buenos Aires. I. KANT

La ilustraci�n es la salida del hombre de su minor�a de edad. El mismo es culpable de ella. La minor�a de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la direcci�n de otro. Uno mismo es culpable de esta minor�a de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisi�n y �nimo para servirse con independencia de �l, sin la conducci�n de otro. �Sapere aude! �Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aqu� la divisa de la ilustraci�n.

La mayor�a de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atr�s de conducci�n ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobard�a. Por eso les es muy f�cil a los otros erigirse en tutores. �Es tan c�modo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por m�, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un m�dico que juzga acerca de mi dieta, y as� sucesivamente, no necesitar� del propio esfuerzo. Con s�lo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomar� mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayor�a de los hombres (y entre ellos la totalidad del bello sexo) tienen por muy peligroso el paso a la mayor�a de edad, fuera de ser penoso, aquellos tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre s� semejante superintendencia. Despu�s de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pac�ficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que est�n metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues despu�s de algunas ca�das habr�an aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo com�n producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia.

Por tanto, a cada hombre individual le es dif�cil salir de la minor�a de edad, casi convertida en naturaleza suya; inclusive, le ha cobrado afici�n. Por el momento es realmente incapaz de servirse del propio entendimiento, porque jam�s se le deja hacer dicho ensayo. Los grillos que atan a la persistente minor�a de edad est�n dados por reglamentos y f�rmulas: instrumentos mec�nicos de un uso racional, o mejor de un abuso de sus dotes naturales. Por no estar habituado a los movimientos libres, quien se desprenda de esos grillos quiz� diera un inseguro salto por encima de alguna estrech�sima zanja. Por eso, s�lo son pocos los que, por esfuerzo del propio esp�ritu, logran salir de la minor�a de edad y andar, sin embargo, con seguro paso.

Pero, en cambio, es posible que el p�blico se ilustre a s� mismo, siempre que se le deje en libertad; incluso, casi es inevitable. En efecto, siempre se encontrar�n algunos hombres que piensen por s� mismos, hasta entre los tutores instituidos por la confusa masa. Ellos, despu�s de haber rechazado el yugo de la minor�a de edad, ensanchar�n el esp�ritu de una estimaci�n racional del propio valor y de la vocaci�n que todo hombre tiene: la de pensar por s� mismo. Notemos en particular que con anterioridad los tutores hab�an puesto al p�blico bajo ese yugo, estando despu�s obligados a someterse al mismo. Tal cosa ocurre cuando algunos, por s� mismos incapaces de toda ilustraci�n, los incitan a la sublevaci�n: tan da�oso es inculcar prejuicios, ya que ellos terminan por vengarse de los que han sido sus autores o propagadores. Luego, el p�blico puede alcanzar ilustraci�n s�lo lentamente. Quiz� por una revoluci�n sea posible producir la ca�da del despotismo personal o de alguna opresi�n interesada y ambiciosa; pero jam�s se lograr� por este camino la verdadera reforma del modo de pensar, sino que surgir�n nuevos prejuicios que, como los antiguos, servir�n de andaderas para la mayor parte de la masa, privada de pensamiento.

Preguntas

 1.- �A qu� Dogmas y Tutores se refiere?

2.-�Qu� significado  tiene  el poseer la Minor�a de Edad?

3.- �Qu� sentido tiene la m�xima �Sapere Aude�

4.-�Qu� relaci�n se establece entre Raz�n y Libertad?

5.- �A que se refiere con Autonom�a de la Raz�n?

6.- Establezca un paralelo entre el llamado que Hizo Kant al hombre de la Ilustraci�n, y un posible llamado efectuado  hoy en d�a al Hombre Contempor�neo ,  �Qu� sentido y Significado tendr�a?

7.- Por ultimo, Los Ideales de la Ilustraci�n �Cu�les son?  �Qu� le parecen? �Poseen a�n sentido

 

 

Texto 2:

 ï¿½Representa un gran avance el poder reducir multitud de investigaciones a la f�rmula de un �nico problema. No s�lo se alivia as� el propio trabajo, determin�ndolo con exactitud, sino tambi�n la tarea cr�tica de cualquier otra persona que quiera examinar si hemos cumplido o no satisfactoriamente nuestro prop�sito. Pues bien, la tarea propia de la raz�n pura se contiene en esta pregunta: �C�mo son posibles los juicios sint�ticos a priori?

 El que la metaf�sica haya permanecido hasta el presente en un estado vacilante, inseguro y contradictorio se debe �nicamente al hecho de no haberse planteado antes el problema -y quiz�s ni siquiera la distinci�n- de los juicios anal�ticos y sint�ticos. De la soluci�n de este problema o de una prueba suficiente de que no existe en absoluto la posibilidad que ella pretende ver aclarada depende el que se sostenga o no la metaf�sica. David Hume, el fil�sofo que m�s penetr� en este problema, pero sin ver, ni de lejos, su generalidad y su concreci�n de forma suficiente, sino qued�ndose simplemente en la proposici�n sint�tica que liga el efecto a su causa (principium causalitatis) crey� mostrar que semejante proposici�n era totalmente imposible a priori. Seg�n las conclusiones de Hume, todo lo que llamamos metaf�sica vendr�a a ser la mera ilusi�n de pretendidos conocimientos racionales de algo que, de hecho, s�lo procede de la experiencia y que adquiere la apariencia de necesidad gracias a la costumbre. Si Hume hubiese tenido presente nuestro problema en su universalidad, jam�s se le habr�a ocurrido semejante afirmaci�n, que elimina toda la filosof�a pura. En efecto, hubiera visto que, seg�n su propio razonamiento, tampoco ser�a posible la matem�tica pura, ya que �sta contiene ciertamente proposiciones sint�ticas a priori. Su sano entendimiento le hubiera prevenido de formular tal aserto.� 

I. Kant, Cr�tica de la Raz�n Pura.

 

1.- Distingue entre juicios anal�ticos y sint�ticos seg�n Kant. �Qu� caracter�sticas y posibilidades tienen los juicios sint�ticos a priori?

 2.-�Existe alguna ciencia que formule juicios sint�ticos a priori, seg�n Kant? �Son posibles estos juicios en la metaf�sica? �Es la metaf�sica una ciencia?

3.-  La est�tica trascendental, la anal�tica trascendental y la dial�ctica trascendental son los tres apartados b�sicos de la Cr�tica de la Raz�n Pura. �Qu� facultades humanas y qu� ciencias o saberes, seg�n Kant, corresponden a cada uno de esos componentes?

 4.- �Cu�l es la importancia del Imperativo Categ�rico kantiano para la constituci�n y desarrollo de la Moral Moderna?  Juzgue cr�ticamente  el Imperativo Categ�rico

 

 

TEXTO 3 :

Conteste en funci�n de lo discutido en clases: 

1.    �Cu�l es el punto de arranque de la filosof�a kantiana?

2.    �Qu� comparte I. Kant con el Empirismo?

3.    �En qu� contribuye la Conciencia y la Experiencia al proceso del conocer?

4.    �Qu� es la Conciencia Moral?

5.    �Qu�  representan  las matem�ticas para  I. Kant?

6.       �Cu�l es la diferencia entre No�meno y Fen�meno?

           

 

 

 

 

Posmodernidad, Globalizaci�n y �tica :(Sergio Quintanilla Venegas.)

 

"Todo es igual, nada es mejor,

lo mismo un burro,

que un gran profesor"

"Cambalache",E. Santos Disc�polo

 

Nada mejor que rescatar la estrofa de este antiguo tango para graficar el sentimiento de desafecci�n y escepticismo que hoy reina en el ciudadano medio, todo esto por ejemplo, a prop�sito del bochorno de la denominada ley �D.C.�, cuerpo jur�dico especial que finalmente permiti� a los candidatos de la Democracia Cristiana inscribirse correctamente en los registro electorales para la contienda parlamentaria de diciembre (2001). La pol�tica hoy en d�a se ha transformado en un espect�culo medi�tico, en una actividad de t�cnicos que genera un profundo desarraigo en el sentir de la gente com�n y corriente, quiz� este sea un bot�n de muestra que permita visualizar concretamente la condici�n actual de nuestra cultura. Es este s�ntoma el que genera un escenario radical en donde las antiguas preguntas de la Filosof�a cobran hoy m�s fuerza que nunca, �hacia d�nde camina la humanidad? y � de qu� forma los dr�sticos cambios que se avecinan trastocar�n al hombre y a su relaci�n con los otros, con el mundo y el medio ambiente? . Vale decir, surgen nuevamente los �Por qu�?, �Para qu�?, y �Despu�s de esto qu�? . Por otra parte, parece ser que estos cambios dicen relaci�n con la aparici�n de una nueva �poca, de un nuevo periodo hist�rico que se ha dado a llamar de distintos modos, para algunos es Posmodernidad, para otros implica el Fin de la Historia, hay quienes lo definen como sociedad Postindustrial y por �ltimo hay quienes m�s recientemente hablan de Sociedad de la Informaci�n en el contexto de la Globalizaci�n.

 Este periodo se caracterizar�a por la Sociedad del pluralismo y las minor�as, de la fragmentaci�n social, del repudio a los proyectos a largo plazo y a la noci�n de totalidad , desconfianza en los cambios sociales y en las rom�nticas utop�as modernas, cambios significativos en las instituciones sociales, tales como la familia, el estado y la escuela, adem�s de una producci�n econ�mica altamente tecnol�gizada . Por �ltimo, la entrada en escena de la inform�tica y los nuevos medios a partir de los noventa viene a coronar todo este gran cambio socio-cultural.

En el presente trabajo nos hemos dado la tarea de establecer las posibles relaciones entre Posmodernidad y Globalizaci�n , adem�s constatar que esta condici�n repercute significativamente en el nuevo paradigma �tico, pues la nueva forma de relaci�n entre los seres humanos estar�a estigmatizada por los signos de estos nuevos tiempos, lo que se traducir�a en cambios notables en la jerarqu�a de los valores morales propuestos e impuestos por el Cristianismo y la Ilustraci�n; como la fraternidad, la justicia, la solidaridad, el amor, etc. Que paulatinamente est�n siendo sustituidos por el Consumismo, el Hedonismo, el Conformismo, Individualismo, etc. Tambi�n por la masificaci�n de lo esot�rico, la vida prudente y silenciosa alejada de lo pol�tico y social, lo light y de bajas calor�as para el cuidado el cuerpo , y la cr�tica a la excesiva racionalidad y cientificismo.

Todo lo anterior originar�a un vivir alejado de los grandes temas modernos, por eso ya no habr�a nada por que batallar, ning�n gran referente imaginario colectivo al cual tomarse , ya todo dar�a igual.

Por �ltimo, el que estos tiempos se denominan posmodernos no est�n excepto de pol�mica, es m�s, algunos plantean que la posmodernidad no es mas que un ardid moderno que permite a la raz�n desenvolverse interminablemente "...criticarse a s� misma y darse por muerta, puede ser una nueva astucia de la modernidad para sobrevivir..." (1). Y otros que tambi�n nos exhortan a confiar en la raz�n, que el proyecto moderno es a�n un hecho incompleto e inacabado. "En una palabra: el proyecto de la modernidad todav�a no se ha realizado..."(2)

Para comenzar, tratemos de explicar la consistencia de lo Moderno, luego esclareceremos el tema de la Posmodernidad y la Globalizaci�n , por �ltimo identificar los cambios que se han producido en la pr�xis moral actual producto de la irrupci�n del actual paradigma.

 

 

El sentido de lo Moderno

 

"Todo lo s�lido se desvanece en el aire"

Carlos Marx

No existe acuerdo en qui�n y cu�ndo se comienza a utilizar este t�rmino, pero lo concreto es que la humanidad desde hace ya varios siglos transita por caminos claramente determinados por el paradigma fruto de la racionalidad cient�fica surgida de la revoluci�n copernic�na del siglo XVI.

Se dice que fue Francesco Petrarca quien emple� el t�rmino "Modernus" en una ep�stola de la �poca , en la Edad Media a los magistrados elegidos se le llamaban "Modernus" en oposici�n a aquellos antiguos cuyo mandato espiraba. La idea de moderno encerraba la renovaci�n, la aparici�n de lo nuevo.

J�rgen Habermas retrocede a�n m�s y encuentra que la palabra moderno ya se utilizaba en el siglo V a fin de distinguir el presente, que se hab�a vuelto oficialmente cristiano del pasado romano y pagano. Este t�rmino expresar� una conciencia que se relaciona con el pasado, que surge a partir de lo pret�rito "a fin de considerarse a s� misma como el resultado de una transici�n de lo antiguo a lo nuevo"(3)

Tambi�n nos comenta Habermas que siglos despu�s el concepto ser�a utilizado por Juan Jacobo Rousseau para referirse a aquellos que se imbu�an con el nuevo esp�ritu revolucionario, quienes se inspiraban en "la ciencia moderna, en el proceso infinito del conocimiento y el avance hacia la mejor�a social y moral"(4)

La modernidad se comienza a impregnar de lo nuevo, de lo revolucionario y ut�pico, de lo en constante mutaci�n, del progreso indefinido, y quiere necesariamente dejar de lado las vetustas y arcaicas instituciones premodernas , desea alejarse de la enso�aci�n del mundo religioso y medieval, por ello, con raz�n afirmar� Marx: " Todo lo s�lido se desvanece en el aire y todo lo sagrado es profanado y los hombres al fin se ven obligados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones reciprocas"(5)

Si tuvi�semos que sintetizar los rasgos modernos estos ser�an:

1.- La creencia en la exclusividad de la raz�n para conocer la verdad, sospechando de todo conocimiento venido de la fe o de una intuici�n no probada emp�ricamente.

2.-La Inspiraci�n que el conocimiento se traduzca en f�rmulas f�sico-matem�ticas.

3.-Postular la libertad incondicional del hombre para regir su destino. El paso del nivel de la Heteronom�a a la Autonom�a moral.

4..-La creencia en la superioridad absoluta del hombre por sobre los otros seres de la creaci�n

5.-En el siglo XVI la raz�n cartesiana manifiesta su poder en los descubrimientos producidos por las ciencias emp�ricas, la ciencia y la t�cnica comienzan su reinado. Por ello el porvenir es visto con natural optimismo, y mirar al pasado, a la tradici�n, parece casi absurdo.

6.-El mundo moderno es el orden. En el vivir feudal el tiempo no se media, s� viv�a en el pasar natural del despertar y del descanso, del apetito y del comer, pero al aparecer la mentalidad moderna y utilitaria, todo se cuantifica. En una sociedad en que el transcurso del tiempo multiplica el dinero en que " el tiempo es oro", es inevitable que se lo mida, y que se lo mida cuidadosamente, desde el siglo XVI los relojes invaden las ciudades y las f�bricas

7.- Por �ltimo, algo consustancial a la modernidad son los Ismos vanguardistas, sobre todo en pol�tica y Arte; Marxismo, Anarquismo, Liberalismo, Dada�smo, Surrealismo, Futurismo, Cubismo, etc. Son la expresi�n de novedad de las luces. Como dir�a Mart�n Heidegger el Hombre Moderno vive devorado por el af�n de novedades.

 

Si bien es cierto la modernidad ha permitido mediante el vertiginoso avance cient�fico-t�cnico un desarrollo insospechado en el �mbito epistemol�gico, y por ende una notable evoluci�n del g�nero humano, tambi�n es cierto que lo que ha empobrecido lo ha deshumanizado: El amor, la imaginaci�n, los deseos, las ambiciones, la solidaridad, es decir, lo que constituye la esencia del vivir pero que no es posible matematizar o formular en ecuaciones es definitivamente olvidado.

 

En consecuencia, el Modernismo y el Capitalismo, han desvalorizado a la persona convirti�ndola en un ente productivo, disciplinado, normalizado y sometido a la explotaci�n econ�mica, a la despersonalizaci�n, la masificaci�n y el consumo. Como dir�a Ernesto Sabato en "El Escritor y Sus Fantasmas" -y mucho antes que los llamados posmodernos- el hombre libre y creador termina siendo esclavo de lo que ha creado, es decir, la m�quina contra el hombre: "El reloj que surgi� como un elemento de ayuda para el hombre ahora lo tortura. Antes cuando se sent�a hambre se miraba el reloj para ver que hora era, ahora se observa el reloj y se sabe si se tiene hambre". (6)

 

 

LA POSMODERNIDAD

 

A comienzos de 1998 fallece un pensador franc�s, que con su obra a dado y seguramente seguir� dando que hablar. Nos referimos a Jean-Francois Lyotard, no tan celebre como J.P.Sartre, A. Camus o J. Lacan y M. Foucault, su figura ha se�oreado la discusi�n filos�fica, est�tica y �tica durante las �ltimas dos d�cadas.

Al Hablar de Lyotard se habla de posmodernidad y este concepto, problem�tico y dif�cil, y que decididamente lo lanzar�a al debate internacional, surge pocos menos que inesperadamente. El autor lo utiliza primeramente para referirse a un estilo o contraestilo en la pl�stica contempor�nea, y luego aplicar� esta denominaci�n a los nuevas condiciones socioculturales. Posteriormente un informe sobre el conocimiento y sus instituciones para el gobierno de Canad� se convierte en la afamada "Condici�n Posmoderna", texto de alrededor de 100 p�ginas que se transforma en abierto testigo de lo que estaba aconteciendo.

 

La primera piedra es arrojada por �l filosofo franc�s, pero a continuaci�n innumerables pensadores han reflexionado en torno a esta condici�n y han tomado partido generando un lucido intercambio: unos siguen la l�nea discursiva de Lyotard, en cambio otros siguen creyendo que a la modernidad le queda un �ltimo suspiro.

Los primeros piensan que el proyecto de las luces est� acabado, incluso le han puesto fecha (1970), despu�s de ocurrida la revuelta estudiantil del mayo del �68 franc�s, que ser�a la �ltima utop�a de occidente.

La posmodernidad se referir�a a un movimiento global presente en casi todos las artes, desde las pel�culas de Q. Tarantino y P. Almod�var a la arquitectura del Collage, desde la literatura de W. Burruoghs a la navegaci�n por Internet y la realidad virtual. Podr�amos decir que el posmodernismo es una reacci�n y al mismo tiempo es una superaci�n del modernismo:

"El Posmodernismo... no es el fin del modernismo sino su estado naciente, y este estado es constante. Lo Posmoderno ser�a aquello que alega lo impresentable en lo moderno y en la presentaci�n misma; aquello que se niega a la consolidaci�n de las formas bellas, al consenso de un gusto que permitir�a experimentar en com�n la nostalgia de lo imposible; aquello que indaga por presentaciones nuevas, no para gozar de ellas sino para hacer sentir que hay algo que es impresentable. Un artista o un escritor posmoderno, est�n en la situaci�n de un fil�sofo: el texto que escriben, la obra que llevan a cabo, en principio, no est�n gobernados por reglas ya establecidas, y no pueden ser juzgados por medio de un juicio determinante, por la aplicaci�n de este texto, a esta obra, de categor�as. Estas reglas y estas categor�as son lo que la obra o el texto investigan. El artista y el escritor trabajan sin reglas y para establecer las reglas de aquello que habr� sido hecho. De ah� que la obra y el texto tengan las propiedades del acontecimiento; de ah� tambi�n que lleguen demasiado tarde para su autor, o, lo que viene a ser lo mismo, que su puesta en obra comience demasiado pronto. Posmoderno ser� comprender seg�n la paradoja del futuro(post) anterior (modo)" (7)

 

Lo posmoderno se caracterizar�a por un no a la utop�a, se evaden las cosmovisiones, los grandes relatos, se da paso a "puntos de referencia" m�s accesible como nacionalismos, ecologismos, esoterismos, feminismos y el auge de lo micro. Desaparecidas las Utop�as, pierden su asidero los dogmas y las verdades absolutas, aparece una �tica individual que permite �l " aprovecha ahora�, la anarqu�a respecto a usos y costumbres y la sensualidad desatada.

Como dijimos, la posmodernidad habr�a comenzado recientemente, y no se caracterizar�a por ser algo nuevo, en cuyo caso ser�a otra vez modernidad, ser�a algo completamente "distinto", palabra esta �ltima en la cual se coloca el acento. Aparentemente la posmodernidad habr�a aparecido por fatiga luego de tres siglos de incesantes transformaciones cada vez m�s aceleradas sobre todo en las ciencias y las artes.

Seg�n el psiquiatra Armando Roa "se habr�a perdido el deseo de ahondar en la realidad del hombre como ser individual y social, se mirar�a con escepticismo la fe en la raz�n propia de los siglos XVII, XIX y XX, y ya no habr�a, por lo mismo, voluntad alguna para darse explicaciones sobre la totalidad de la realidad y sus sentidos para favorecer la aparici�n de otros metarrelatos o de nuevas vanguardias en el arte o concepciones filos�ficas, en lugar de ello, s�lo se percibir� ahora la posibilidad de ver apenas parcialidades de cuanto ocurre"(8)

 

Esta nueva �poca se refiere m�s a una atm�sfera que a un significado preciso. Esta atm�sfera parte con la cr�tica nietzscheana a la cultura occidental, se impregna de psicoan�lisis y se deja llevar por la danza surrealista, sin cortar la comunicaci�n con el esp�ritu de Marx. Como resultado de lo anterior el siglo XX y la d�cada del �60 ser�n plenamente estructuralistas y esto germinar� guerrillas y rebeliones estudiantiles. Sin embargo, estos sue�os se diluyen y muestran la derrota de los j�venes radicales, derrota por desintegraci�n y reabsorci�n. As�, Lacan , Barthes y Foucault se hicieron postestructuralistas, Andr� Glusksman y Henry-levy se integran a los "Nuevos Fil�sofos" y Garaudy se hizo al Islamismo, la atm�sfera posmoderna recogi� esta derrota y anticip� lo que vendr�a:

 

1. Perdida de las Utop�as, de los metarrelatos, fin de las Ideolog�as, fin de la Historia (Francis Fukuyama) y predominio sin contrapeso del Capitalismo. Escaso inter�s por lo te�rico, por lo ajeno a la utilidad inmediata

2. En la �tica se soslayan los referentes te�ricos modernos(Imperativo Categ�rico Kantiano) y se aceptan todas las posiciones sin necesidad de justificarlos racionalmente, ya todo da lo mismo, es cuesti�n de agrado decidirse por esto o lo otro. Aparece un relativismo moral a ultranza, se decide en base a lo m�s c�modo para el individuo. "Se podr�a hablar de �ticas de bolsillo destinadas a resolver el caso individual"(9).

3. Aparece una b�squeda desenfrenada por el placer sin considerar las consecuencias de lo que se hace. El Hedonismo genera consumismo en cuanto l�dica fuente de placer sin problemas.

4. A nadie le interesa bucear en la realidad misma, se conforman con la percepci�n superficial de lo real. Ni tampoco interesan los grandes ideales antropol�gicos, que anta�o indicaban qu� era el hombre y para donde avanzaba.

5. La meta de la existencia no es ya su realizaci�n heroica, asceta, altruista, buena o feliz, sino su trivializaci�n, su no crear conflictos y dejar pasar el tiempo sin mayores complicaciones.

6. Desaparici�n del sujeto trascendental Kantiano, ya las barreras que delimitan sujeto cognoscente y objeto conocido se tornan difusas. La ciencia, la f�sica cu�ntica, la inform�tica e Internet han disminuido las distancias entre ambos. Ya es problem�tico distinguir lo real de lo no-real, la realidad y la vida a trav�s de las carreteras de la informaci�n es ya un lugar com�n en nuestro vivir.

7. - El Arte posmoderno intenta validarse est�ticamente al mostrar en lo intimo un pluralismo hist�rico, es decir, algo que al observarlo ponga en contacto el esp�ritu del observador con las diversas realidades que se han conformado a trav�s del tiempo. T�pico del Arte posmoderno es la arquitectura, en la cual se privilegia lo est�tico sobre lo funcional y se combinan en un mismo edificio diversos estilos, como el cl�sico, g�tico, barroco o moderno.

 

Globalizaci�n y Posmodernidad

 

Desde la ca�da del Muro de Berl�n y la desintegraci�n de la Uni�n Sovi�tica, los Estados Unidos han extendido de manera notable su campo de influencia, lo que se ha traducido en la pr�ctica en la mundializaci�n de la Econom�a de Libre Mercado y el status de guardian del mundo de los estadounidenses y la Otan.

La Globalizaci�n , ser�a un proceso a trav�s del cual los postulados de la teor�a econ�mica neoliberal se han transformado en religi�n para los distintos pa�ses del mundo , y quienes verdaderamente mueven los hilos de la econom�a mundial son grupos como el FMI, el Banco Mundial, el BID, etc. Aunque tambi�n , y producto del notable desarrollo de la inform�tica y las comunicaciones, la globalizaci�n alcanza de distintas maneras al mercado de trabajo, a la producci�n econ�mica, a la noci�n de estado, a la educaci�n tradicional, a la forma de hacer pol�tica, etc.

Lo que nosostros proponemos es que Globalizaci�n y Posmodernidad son dos concepto s que se utilizan para designar dos �mbitos de una misma realidad, y en esto concordamos con J.J. Bruner; �Mientras el concepto de globalizaci�n procura dar cuenta de la novedad de un capitalismo que ha extendido sus l�mites hasta los confines del planeta, envolvi�ndolo en la l�gica de los mercados y las redes de informaci�n, la idea de la posmodernidad pretende expresar el estilo cultural correspondiente a esa realidad global� (10). Es decir, la Globalizaci�n designa el espacio econ�mico-pol�tico en torno al cual se entrecruzan redes marcadas por el estilo de la posmodernidad.

Globalizaci�n y Posmodernidad habitan en el reino de lo ef�mero, lo novedoso es lo de ayer , no existe anclaje en las tradiciones y los usos y las costumbres son avasalladas por el cambio continuo y sin signatura especifica.� La fugacidad se ha vuelto parte del paisaje cultural que habitamos�(11)

 

Pues bien, ahora trataremos de explicar como lo posmoderno y lo global se incrustan en dos campos de acci�n humana, a saber; la Pol�tica y la �tica, dejando en claro que el relativismo moral es producto del �nfasis que se le asigna a los sistemas morales como construcciones humanas, y por tanto como elaboraciones perecederas y finitas.

 

La pol�tica ha sido uno de los fen�menos m�s intensamente bombardeados por la acci�n globalizadora, hoy poco importa el aspecto sem�ntico, lo relevante es una imagen repetida hasta el cansancio que se inocule en las cansadas mentes de los electores . Frente a la desaparici�n de la alternativa de izquierda y a procesos de transici�n semejantes en los pa�ses de la regi�n, existe una receta segura, llevar a cabo una pol�tica tecnocr�tica amparada en los Media Mass, y que siga los dict�menes del dogma neoliberal.

"La posmodernidad es para algunos el agotamiento del marxismo y la necesidad de un nuevo pacto social y econ�mico que logre una cierta versi�n de modernismo en el pa�s"(12). En la d�cada del �60 las grandes certezas de la contra cultura se tornaron sagradas, la utop�a era la necesidad hist�rica, y los cambios eran "necesarios". Pero se esfum� el Socialismo Real, cay� el muro de Berl�n y esas catedrales se derrumbaron. As�, la nueva �poca y las transiciones de los pa�ses de la regi�n, han desacralizado estas verdades, han diluido estas naciones, y los nuevos tecn�cratas no son sino izquierdistas redimidos; estos Nouveaux Philosophes ser�an quienes han modernizado la regi�n seg�n la receta neoliberal. Lo anterior se expresar�a en dos hechos caracter�sticos:

 Pol�tica del consenso: El consumo se ha transformado en el eje articular de la pol�tica y de los partidos pol�ticos defensores del estableshiment, se comprometen en "pol�ticas de acuerdo" para generar estabilidad y desarrollo: " para instaurar un clima de transici�n ser�a indispensable aliviar a la pol�tica de los compromisos �tico-religiosos, origen de la anterior intransigencia, y de expectativas desmesuradas, se trata en resumidas cuentas de "descargar una pol�tica sobrecargada". Ello exige no s�lo desmontar la b�squeda de reducci�n y plenitud. Si no tambi�n cierto descompromiso en los valores, motivaci�n y afectos involucrados"(13)

La pol�tica como expresi�n del pragmatismo: ya no s� esta en presencia de un accionar pol�tico en torno a principios �tico-ideol�gicos de quien gu�a la agenda partidaria. Se ha reaccionado contra la posici�n "principista" contra una visi�n heroica de la vida y enfoque redentor del futuro, ahora la pol�tica es el arte de lo posible, se desplaza el campo sem�ntico de lo necesario a lo posible, es decir, "�justicia en la medida de lo posible?"

La pol�tica actual ha asimilado los postulados neoliberales, el mercado se ha transformado en eje central de la actividad, el debate pol�tico es visto como intercambio y transacci�n de bienes. Por ello, temas presentes en las antiguas Democracias hoy carecer�an de peso espec�fico, y no merecer�an la atenci�n y la pasi�n que se les dedicaba. Como respuesta a lo anterior ha surgido la fragmentaci�n y el escepticismo social.

 

 

 

 La posmodernidad no va tras la trascendencia espiritual, e inyecta a las personas un sentimiento de apat�a y desconfianza, que se expresa en la falta de participaci�n de la sociedad civil en los grandes temas por resolver. La marginaci�n y al autoexclusi�n ha generado el nihilista l "no estar ni ah�".

 

 Por otra parte, en el escenario cultural actual la vida humana posee valor si tiene posibilidad de ser disfrutada al m�ximo, de ah� aparece el postulado posmoderno y Globalizador de la calidad de vida, que sustituye a la sacralidad de la vida moderna. Algunos incluso dicen" la vida de un cerdo sano, es mucho m�s respetable que la de un ni�o con s�ndrome de down" (14)

Hoy d�a todo es posible, no hay l�neas demarcatorias entre el bien y el mal, pues las decisiones se toman de acuerdo a lo que conviene. Relacionado con lo anterior aparece la pr�ctica de la eutanasia, el aborto inducido ,la clonacci�n de seres humanos, el comercio de �rganos y embriones, arriendo de vientres,etc.

Dentro del ideal del hombre medieval, cl�sico y moderno, ni siquiera se vislumbr� la posibilidad cierta de que el hombre desplazara a dios como generador de Vida. Hoy por ejemplo, es hecho com�n la pr�ctica de la eutanasia e incluso legislar al respecto, valdr�a la pena recordar antiguos casos decidores ,como el de las enfermeras austriacas apodadas "Los �ngeles de la muerte", el de Mary Ann Quinlan o tambi�n algo m�s reciente como el caso de Jack Kevorkian, el famoso Dr. Muerte.

El que Iam Wilmut en 1997 haya producido a la famosa Dolly ha abierto un insospechado campo para el desarrollo de la Ingenier�a Gen�tica, y hoy es sabido que es perfectamente posible desde el plano cient�fico-t�cnico el clonar seres humanos . Cuando se reflexiona en lo anterior no se puede sino en recordar aquella feliz utop�a descrita por Aldous Huxley. Pensar que el hombre puede crear al hombre a su imagen y criterio, no puede sino hacernos tener un mal presagio: �qu� suceder�a si esta t�cnica cae en manos de un sujeto enfermo de poder?

Es decir, la vida humana misma, lo m�s sagrado para el hombre cristiano y moderno, hoy se torna en un elemento m�s, posible de ser transado en las bolsas de comercio del mundo; bancos de esperma y �rganos: el cerebro de Hawking, las piernas de Javier Sotomayor, el brazo de Gustavo Kuerten, la belleza de la Bolocco, etc. Todo aquello podr�a ser comercializado por los mercaderes de la "vida"? . El cuerpo ser�a una mera fuente de �rganos para trasplantes y experimentos, y se vuelve un producto de desecho como cualquier otro.

 

De ah� surge que casi no valga la pena el esfuerzo por la conquista de algo dificultoso. "...No nos dejemos enga�ar, la excesiva irracionalidad que expresa el sistema capitalista hace conjugar el hiper-consumo por parte de unos pocos (comprar embriones u �rganos) con la imposibilidad de sobrevivir para millones". (15)

 

 

El estado del Alma propio de la Posmodernidad y la Globalizaci�n lo ha llevado a desencantarse con casi todo, la excepci�n ser�a al parecer el placer que brinda el erotismo, hoy en d�a el cuerpo mirado desde lo sexual es una mercanc�a m�s, el cuerpo se transa, se obtiene a la carta v�a Internet, se le despoja de sentimientos, del amor, se le disfruta al m�ximo, pues es lo �nico que "vale la pena". Adicionalmente pensemos en el llamado sexo virtual .El sexo resulta m�s esplendoroso cuando m�s joven y bello el cuerpo, se hace preciso esforzarse en su cuidado, pues un cuerpo de carnes firmes y tiernas es una fuente irremplazable de placer, proporciona una autoestima que no concede ning�n otro bien espiritual, de ah� el expansivo mercado de los centros de est�tica y acondicionamiento f�sico, de la comida natural y la alimentaci�n diet.

P�ginas atr�s dijimos que propio de la modernidad era el capitalismo, y aparentemente la modernidad va siendo soslayada pero el capitalismo permanece intacto y con larga vida por delante. Siguiendo la l�nea discursiva que establece el soci�logo Tom�s Moulian en su libro "Chile Anatom�a de un Mito" podr�amos decir que hoy en d�a el capitalismo y su nueva expresi�n: el neoliberalismo ejercen control total en el mundo, y para ello es necesario construir una cultura hedonista-consumista, que le permita reciclar y absorber su inmensa capacidad productiva. Para esto la econom�a capitalista se servir� de m�ltiples medios, entre ellos la de mayor profusi�n son la propaganda y la publicidad. Es claro que este sistema est� movido por la obsesi�n de mayor ganancia y no por satisfacer necesidades, se da la tarea de ofrecer bienes s�lo para quienes pueden acceder por su dinero. El dinero hace la felicidad y este se adquiere externamente mediante el consumo de bienes materiales, que hacen la vida m�s confortable, la felicidad es lo que se puede comprar. Desaparecen por ello los misterios del amor y la muerte, la b�squeda del absoluto como forma de intentar trascender la finitud de la vida. El nuevo capitalismo no genera grandes enfrentamientos interclases, sino m�s bien fragmentaci�n y desintegraci�n social, aumento de la delincuencia, violencia, drogas, corrupci�n, etc. Por ello, ya no tienen sentido los sindicatos y las asociaciones de trabajadores y estos se desviven por imitar las formas de vida de la elite en el poder, el trabajador y su af�n arribista genera un endeudamiento vertiginoso. El consumismo se transforma en los actos de endeudamiento, para calmar su ansiedad de consumo hipoteca su futuro, y se implementa una nueva forma de control disciplinario. Es decir, el hombre de la Globalizaci�n es en hombre-credi-card y el Mall se transforma en el templo del consumo, son los testimonios manifiestos del Ethos consumista que padecemos.

Para terminar, no podemos no dejar de manifiesto nuestra posici�n en torno a la incertidumbre que nos impone la contingencia, nos consideramos nostalgicos del proyecto de las luces y nos sentimos responsables de las consecuencias que ello implica. Por eso, rescatamos ciertamente los valores de la modernidad y asumimos como inevitable el devenir actual. Sin embargo, creemos necesario destacar que tambi�n es imprescindible una globalizacion en �mbitos �tico-sociales.

 

 A nuestro juicio, se debe explicitar una norma moral b�sica, semejante a la Declaraci�n de los DD. HH del a�o 1948, y que recoja los principios y valores recurrentes en las distintas tradiciones culturales y religiosas de la humanidad, cuyos temas al ser contrastados dicen relaci�n con la importancia de la vida humana, el alivio a los que sufren, la protecci�n al d�bil y la posibilidad de participar en las decisiones de la comunidad. A�n reconociendo el car�cter situacional de la moral, creemos necesario, destacar lo importante de una norma moral m�nima que asegure el derecho a la vida y a una buena vida para la totalidad de los seres que habitan en este mundo, sabiendo que este es un imposible, nos reconocemos irremediablemente modernos.

 

 

1. Casullo, Nicol�s "Debate Modernidad-Postmodernidad". Ediciones el Cielo por Asalto.B.Aires.1995. P�g. 15

2. �dem, p�g. 55

3. Habermas, jurgen. "Ensayos sobre la Cultura Postmoderna". Hall Foster compilador. Ediciones Kairos. Barcelona. 1985, p�g. 20

4. �dem, p�g. 20

5. Marx, Carlos. Engels, Federico "El Manifiesto Comunista". Editorial Progreso .Mosc�. p�g. 32.

6. Sabato, Ernesto. "El Escritor y sus Fantasmas".Editorial Losada. Buenos aires. 1985. P�g. 87.

7. Casullo, Nicol�s. "Debate Modernidad Postmodernidad". Ediciones el Cielo por Asalto. B. Aires, p�g. 89.

8. Roa, Armando "Modernidad y Postmodernidad". Editorial Andr�s Bello, Santiago, 1995. P�g. 40.

9. �dem, p�g. 42

10. Br�nner, Jos� Joaqu�n. �Globalizaci�n Cultural y Posmodernidad�. Editorial Fondo de Cultura Econ�mica, 1998. P�g. 11

11.�dem, p�g.16

12. Achugar, Hugo, Revista de Cr�tica Cultural, Santiago, N� 1, A�o 1 , mayo de 1990, p�g. 18.

13. Lechner, Norbert, Revista de Cr�tica Cultural,Santiago, N� 5, Julio de 1992, p�g. 39.

14. Roa, Armando. "Modernidad y Postmodernidad". Editorial Andr�s Bello. Santiago, p�g., 43.

15. Moulian, Tom�s. �Chile Actual: Anatom�a de un Mito�. Editorial LOM, Santiago, 1998. P�g 44.

 

 

Cambalache

Que el mundo fue y ser� una porquer�a, ya lo s� . . .

En el quinientos seis y en el dos mil tambi�n.

Que siempre ha habido chorros,

maquiavelos y estafaos,

contentos y amargaos, varones y dubl�.

Pero que el siglo veinte

es un despliegue de maldad insolente

ya no hay quien lo niegue.

Vivimos revolcaos en un merengue

y en el mismo lodo

todos manoseaos . . .

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor . . .

ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador.

Todo es igual.

Nada es mejor.

Lo mismo un burro que un gran profesor.

No hay aplazaos ni escalaf�n,

los inmorales nos han igualao.

Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambici�n,

da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o poliz�n.

Qu� falta de respeto.

qu� atropello a la raz�n.

Cualquiera es un se�or.

Cualquiera es un ladr�n.

Mezclao con Stravinsky va Don Bosco y La Mignon,

Don Chicho y Napole�n,

Carnera y San Mart�n.

Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida

y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calef�n.

Siglo veinte cambalache

problem�tico y febril.

El que no llora no mama

y el que no afana es un gil.

Dale nom�s! Dale que va!

Qu� all� en el horno nos vamo a encontrar.

No pienses m�s,

sentate a un lao.

Que a nadie importa si naciste honrao.

Es lo mismo el que labura noche y d�a como un buey

que el que vive de los otros,

que el que mata,

que el que cura,

o est� fuera de la ley.

Enrique Santos Disc�polo

 

 

Lea con atenci�n los textos y las preguntas , responda fundamentando claramente sus aseveraciones .

1 � An�lisis de texto :

a)     � El proyecto de la modernidad , formulado por la ilustraci�n , consisti� en intentar desarrollar una ciencia objetiva , una moralidad y leyes universales y un arte aut�nomo , acorde con su l�gica interna . Al mismo tiempo , este proyecto pretend�a liberar los potenciales cognoscitivos de cada uno de estos dominios de sus fuerzas esot�ricas .Los fil�sofos de la ilustraci�n quer�an utilizar esa aculturizacion de cultura especializada para el enriquecimiento de la vida cotidiana .

Los ilustrados cre�an que las artes y las ciencias no solo promover�an el control de las fuerzas naturales , sino tambi�n la comprensi�n del mundo y del yo ; el progreso moral , la justicia de las instituciones e incluso la felicidad de los seres humanos . El siglo xx ha demolido ese optimismo . La diferenciaci�n de la ciencia , de la moralidad y del arte ha llegado a significar la autonom�a de los segmentos tratados por el especialista y su separaci�n del de la hermen�utica de la comunicaci�n cotidiana . Esta decisi�n es el problema que ha dado origen a los esfuerzos de negar la cultura de los expertos .Pero el problema subsiste : � habr�amos de tratar de asistirnos a las intenciones de la ilustraci�n , por d�biles que sean , o deber�amos declarar a todo proyecto como causa perdida � ?

Jurgen habermas  , la modernidad , kairos ,barcelona , 1985 , pag 28 ss.

� Qu� responder�a a la pregunta formulada por Habermas ?( 3 puntos )

 

b)     � Simplificando el relato al m�ximo ; se tiene por posmoderna la incredulidad con respecto a los metarrelatos. Esta es sin duda un efecto del progreso de las ciencias ; pero este progreso , a su vez , la vez , la presupone. La funci�n narrativa pierde sus funciones , el gran h�roe , los grandes peligros , y el gran prop�sito . Hay muchos juegos del lenguaje diferentes , es la heterogenidad de los elementos. El criterio de la legitimidad es tecnol�gico , y no resulta pertinente para juzgar lo verdadero de lo justo �.

Jean � Francois Lyotard � la condici�n posmoderna � , ediciones C�tedra , Madrid , 1984 . pag 10.

 

�Por qu� Lyotard afirma el escepticismo con respecto a los grandes discursos ? ( 2 puntos )

 

c)     � La noci�n de verdad ya no subsiste y el fundamento ya no obra , pues no hay ningun fundamento para creer en el fundamento , ni por tanto para creer en el hecho de que el pensamiento deba fundar algo �

Gianni Vattino , � el fin de la modernidad � gedisa , barcelona , 1986 , pag . 148

 

1.-� Qu� relaci�n puede establecer entre lo afirmado por Vattino y F. Nietzsche ? ( 2 puntos )

 

2 - �Seg�n la  Posmodernidad  que ha sucedido con las ilusiones de la Ilustraci�n  ? ( 2 puntos )

 

3- � Qu� razones aportan los posmodernos para justificar su afirmaci�n de que resulta vano el intento de encontrar un fundamento ultimo a las obras , a las conductas y las concepciones humanas ? 2 puntos

 

4- �Qu� significa el imperio de lo ef�mero ? � crees que en nuestro tiempo se da un imperio de lo ef�mero ? � por que ? � que hechos lo ponen en evidencia ? 2 puntos

5.-�Qu� relaci�n podr�a existir entre el  discurso de la Posmodernidad y  el planteamiento de F. Nietzsche?

6.-�En qu� consiste la moral   posmoderna?

 

 

 

 

 

 
   
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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