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¿Qué es y en qué consiste una parábola? "Narración de un suceso fingido, de que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral". DRAE XXI 2001 (c) Las conocemos o nos suenan del Evangelio, es como si las hubiese puesto de moda Jesucristo (en parte creo que sí). En realidad, como buen comunicador, las utilizaba para lograr el fin fundamental de la comunicación: llegar a su público objetivo adecuando el contenido de manera que atiendan, comprendan y actúen (reflexionen, compren, hagan, digan, etc.). Nuestra cultura occidental estuvo llena de metáforas-parábolas de la mano de Homero, Hesiodo, Píndaro, etc. con sus mitos, sus dioses y héroes de la antigüedad a través de diferentes relatos orales. El objetivo de las metáforas terapéuticas va más allá, pues actúan impregnando del contexto a quien lee, le hace reflexionar, orientar un problema o cuestión y buscar una salida. Y es que el primer y más importante paso para la solución de un problema es, precisamente la toma de conciencia del mismo. A través de las metáforas comprendemos mejor las realidades que en ellas vivimos, sabiendo que forman parte de la ficción, cumplen una función similar a los sueños, que nos preparan de la mejor manera para afrontar barreras o temores o para vivir previamente un deseo.
THOMAS ALVA
EDISON:
Solo pudo asistir unos meses a
la escuela, los profesores lo descartaron ante su incapacidad, era
“oligofrénico” para el aprendizaje... Sin embargo inventó, entre muchas otras cosas, la luz eléctrica. Cuando le preguntaron como consiguió tal magno descubrimiento, después de probar con más de 100.000 materiales distintos, el afirmó que no veía el fracaso, si no que sus 100.000 intentos eran 100.000 triunfos. En efecto, su actitud ante la vida, el ver como un triunfo lo que otros ven como un fracaso, le hizo ver que había descubierto 100.000 soluciones que no eran válidas. ¿Puedes
siquiera pensar en empezar un negocio creyendo que vas a fracasar?
El verdadero
secreto del éxito es el entusiasmo. Sí; y, más que
entusiasmo, Yo diría exaltación. Me gusta ver a las
personas exaltadas. Cuando se sienten
exaltadas Consiguen triunfar
en su vida. Puedes hacer
cualquier cosa si sientes entusiasmo. El entusiasmo es
la levadura que hace subir la esperanza hasta las estrellas. El entusiasmo es
la chispa en tu mirada, Es el ritmo de tu
paso, Es el apretón de
tu mano, El impulso
irresistible de tu voluntad Y la energía para
realizar tus ideas. Los entusiastas
son luchadores. Tienen fortaleza,
cualidades permanentes. El entusiasmo se
encuentra en la base de todo progreso. Con él hay
logros.
Si él, sólo pretextos.
UNA MAÑANA DE REYES Una familia tenía 2 hijos, eran los dos polos opuestos, en cuanto al carácter; el pequeño, era el ser más optimista que ellos pudieran ni imaginar: por el contrario el mayor era la personificación del pesimismo. Decididos a poner a prueba tan extremos caracteres, optaron por pedir a los reyes un regalo para ponerlos a prueba. En la mañana del 6 de enero se levantaron envueltos en sus batas, y vieron en el salón al mayor de sus hijos, junto a una flamante bicicleta. Pensaron, debe estar encantado con tan grandiosos regalo. Pero cuando le preguntaron que le habían traído los reyes, el muchachito, con cara de tristeza y preocupación, comenzó a enumerar, indignado, la serie de peligros que comportaría el uso de aquel trasto infernal. Definitivamente el pesimita hijo mayor, había entendido, que su bicicleta, no era otra cosa que un regalo envenenado. El pequeño no se veía por ninguna parte, seguramente el estaba ya correteando con su propia bicicleta, incluso se habría aventurado ya fuera de las calles más cercanas a su hogar y estaría haciendo nuevos amigos que también tuvieran bicicletas. Otearon desde la ventana mirando el jardín, pero no, ciertamente estaba por el vecindario, estaba buscando entre los árboles y arbustos del parque que había frente a su casa. Ambos se miraron y luego salieron a la
puerta de la casa desde donde le llamaron. Vino corriendo con una extraña caja en sus manos. Su alegría se notaba ya desde la acera frontal, cuando miraba a ambos lados de la calle, antes de cruzar. ¡Papi!, ¡mami! Mirad que suerte tengo, los reyes me han traído una caballo, mientras mostraba el contenido de la caja. ¿Un caballo? Preguntaron extrañados sus padres mirando atónitos el contenido de la caja, que el mostraba con orgullo y satisfacción. Si mirad he encontrado esta caja junto a mis zapatos debajo del árbol. ¿Pero que es eso? Le interrogaron ambos al unísono. Pues caca de caballo ¿no lo veis?, eso quiere decir que el caballo no debe de estar muy lejos y lo estaba buscando por el parque. EL VENDEDOR DE HOT DOGS Esta es la historia de un ignorante y próspero vendedor que empezó vendiendo Hot Dogs que cada día se anunciaba con grandes carteles y con grandes voces de entusiasmo. Como el nunca estudió quiso que su hijo tuviera un título y se esforzaba cada día más en su pequeño puesto ofreciendo otros productos y mejorando su negocio, hasta que llegó el tiempo y envió a su hijo a la universidad para que fuera un gran economista. Cuando regresó varios años después su hijo que ya tenía su flamante título, le advirtió que estaban en una época de crisis, de recesión, que no debería ampliar más su negocio, sino al contrario, reducir su publicidad y su oferta y que no tenía motivos para estar tan contento y optimista. Esto le hizo entrar en razón al padre que empezó a reducir su oferta, a ahorrar en la compra de los ingredientes, pues había crisis y eso era necesario, redujo su publicidad y sus ánimos. Paulatinamente que las ventas y los clientes disminuían, entonces el padre tuvo que reconocer al hijo cuanta razón tenía y que útil habían resultado sus conocimientos de la realidad económica, ya que en verdad la recesión era importante y había afectado a su negocio, y que el en su ignorancia no se habría dado cuenta nunca. Se mostró agradecido a su hijo y con eso se dio por satisfecho; reconoció que sus esfuerzos al enviar a su hijo a obtener su título en la Universidad habían sido recompensados.
DEL CONDE LUCANOR Un padre y su hijo van de camino al mercado y llevan una pequeña carga sobre su burrito. Los que los ven pasar todos dan su opinión según como van haciendo el camino cada uno de los tres. Si el padre va montado en el burro y el hijo caminando, se le critica por hacer que su hijo camine mientras el va los más cómodo sobre el burrito. Cuando el padre oye estas críticas, aunque son entre dientes y en voz baja,. deja perder de vista a estos caminantes y decide que sea el hijo quien sea el que se monte mientras el camina junto al burrito, pero no pasa mucho tiempo que otros caminantes se los cruzan y vuelven a escuchar veladas críticas. Esta vez reprochan al hijo que siendo un muchachito joven y fuerte se aproveche de ir cabalgando mientras el pobre padre hace el camino a pié. Lo que produce que a la vuela de un recodo del camino padre e hijo caminen ambos junto al pollino. Pero que calamidad tan grande cuando ahora los caminantes miran casi con sorna a los dos y casi se burlan de los necios que son teniendo un burro y yendo caminando, ¿para que quieren entonces la cabalgadura?. Por lo visto es inevitable que la gente opine y critique así es que para resolverlo ambos deciden montar su pequeño rucio sí satisfechos caminan el resto del camino ignorando a cuanto transeúnte se cruzan que van criticando la crueldad de ambos que cabalgan su doble peso sobre un pequeño burrito que casi asfixian. Y es que todos opinan y siempre te podrán
criticar no importa lo que hagas ni porque lo hagas, tampoco te debes
molestar en explicarte ni en dar tus razones, lo interpretarán como que
necesitas excusarte por algo malo que sin duda tu sabes que estás
haciendo. EL HORNO DE LA ABUELA La pequeña observa atentamente junto al fogón, mira como su mamá mete al horno una gran bandeja con dos cochinillos que serán el plato especial de la fiesta familiar y pregunta intrigada ¿mamita por qué siempre le cortar las pezuñas a los cochinitos cuando los haces asados? Porque así es como se debe hacer, ¿pero porque? Insiste ¿Porque siempre se ha hecho así cariño? ¿pero por qué siempre se ha hecho así mamá? No se siempre vi a mi madre hacerlo de esta manera y siempre yo lo he hecho de esta forma. La niña tiene un espíritu
inquisitivo muy grande y no parece conformarse con la respuesta de la
madre, ya que a ella no parece importarle cual es la razón sino que
simplemente repite una forma aprendida de hacer el cochinillo cortando
las pezuñas antes de hornearlo. Se ha ido al jardín, allí su abuela está cortando unas flores para adornar la mesa del almuerzo familiar, hoy es un gran día `para la familia. Abuela ¿por qué cuando mama mete al horno los cochinillos mamá debe cortarle antes las pezuñas? Porque así es como se debe hacer, ¿pero porque abuela? Insiste de nuevo la pequeña ¿Porque siempre se ha hecho así cariño? ¿pero por qué siempre se ha hecho así ? No se siempre vi a mi madre hacerlo de esta manera y siempre yo lo he hecho de esa forma. La niña ha hecho una cuestión personal de averiguar desde cuando y porqué para que ha de córtasele las pezuñas a los cochinos de su familia. No se lo piensa y sube a la habitación de la bisabuela en busca de respuesta. Entra y espera hasta acostumbra sus ojos a la penumbra, luego se acerca a la mecedora donde descansa la homenajeada del día, hoy la bisabuela cumple 100 años. Bisabuela, ¿estás dormida? Dice la pequeña en un susurro. No querida ven a mi lado que te vea bien. ¡Que grande estás ya! ¿cuántos años tienes cielo? Cumplo 5 en mayo. ¿y que quieres que la bisabuela te regale? ¿te gustaría una muñeca Mariquita Pérez? Siempre quise tener una pero mis padres eran pobres y era demasiado cara para nosotros. No abuelita yo lo que quiero es una video consola de Nintendo que saldrán para mi cumpleaños. Bueno pues si eso es lo que quieres creo que tus padres te lo pueden comprar, ahora no les falta de nada, son otros tiempo. Bueno cielo sino quieres nada más ahora déjame descansar. Bisabuela solo quiero preguntarte algo que necesito saber Dime cielo ¿qué es? Mamá y la abuela dicen que le cortan
las pezuñas a los cochinillos antes de ponerlos en el horno porque
siempre se ha hecho así, ¿pero por qué se tienen que cortar las pezuñas
a los cochinitos, a mi me da lástima. ¿Te da lástima, pero si luego te encanta comértelos? No se hijita, no estoy segura pero creo que cuando mi madre los metía en nuestro pequeño horno de casa era la única forma de que entraran. Ya te digo hijita ahora todo es a lo grande, pero entonces teníamos sólo lo imprescindible para vivir y aún así yo creo que antes éramos más felices.
COMO
ENCONTRAR UNA PERLA
La historia de la "ostra " ha estado circulando por la
industria del Networking desde hace años, en diferentes versiones. No sé
quien la inventó. Pero contiene perfectamente la metodología adecuada
para seleccionar a tus posibles usuario de nuestros servicios
financieros.
Había
una vez dos buscadores de perlas en una isla griega, Artos y Giorjo,
Artos tenía mucho éxito, pero Giorjo casi no podía mantener a su
familia.
Un
día Artos le ofreció a Giorjo bucear con él, para ver si podía
ayudarle.
Giorjo
buceó al fondo del mar y cogió una ostra con buen aspecto. La llevó a
la superficie, llevándola con cariño a la playa y empezó a abrir la
ostra con su cuchillo.
¿
Por qué has salido tan pronto ? le preguntó Artos. ¡ Has
desperdiciado toda esa energía para coger sólo una ostra ! " Se
lo que hago " le respondió Giorjo.
Tengo
un presentimiento sobre esta ostra. Tiene algo especial
Artos
observó en silencio mientras su amigo acababa de abrir la ostra. ¡Dios
mío, no había perla! Giorjo cerró la ostra con cuidado, la sostuvo
entre sus manos y se sentó sin moverse, balanceándose con los ojos
cerrados.
Giorjo,
¿ qué estas haciendo ahora ? preguntó Artos. " Creo en esta ostra " respondió Giorjo.
"
Si la cuido y la mantengo caliente, quizás acabe haciendo una perla por
gratitud ".
Negando
con la cabeza, Artos se marchó. Se estaba haciendo tarde y necesitaba
trabajar.
Mientras
Giorjo cuidaba de su " ostra especial ", Artos se tiró a
bucear solo, metiendo 100 ostras en su bolsa de red, trayéndola a la
playa y abriendo metódicamente
A
la caída del sol, Artos fue a ver como estaba su amigo.
Giorjo
todavía estaba cuidando su ostra vacía.
¿
Has tenido suerte ? le preguntó Giorjo.
Si,
respondió Artos. He tirado 95 ostras vacías. Pero he encontrado 5 que
tenían perla. Creo que esta noche llevaré a mi familia a celebrarlo.
UNA CHARLA ENTRE AMIGOSJuan y Luis son dos compañeros de colegio que tuvieron la suerte de empezar a trabajar en la misma fábrica desde que dejaron el colegio. Fue una casualidad que se conocieran, porque aunque vivían en el mismo pueblo no se hubieran conocido nunca a no ser por Severino, el padre de Luis. Severino, el padre de Luis, había trabajado en la fábrica desde los 14 años, donde entró como aprendiz y estaba a punto de jubilarse como conserje del presidente. Como no pudo ir demasiado a la escuela, ya que nació en 1937, y ese era un mal año para nacer en una familia tan humilde como la suya. Siempre había tenido un empeño, mejorar el y sobre todo que lo hiciera su hijo, trabajaba muchas más horas que la mayoría de sus compañeros incluso cuando ya no estaba eso de moda, pero cuando en la fábrica no necesitaban mucha gente para echar horas Severino se las arreglaba para ser el único que seguía limpiando las máquinas cuando todos se iban y ganando así uno o dos duros más. No parecía importarle lo mismo que a los demás compañeros, ni si quiera el fútbol, p.e cuando casi todos se iban los fines de semana al campo de su pequeña ciudad; y mucho menos cuando varios de ellos se desplazaban a animar a su equipo fuera de casa. Haciendo un gran esfuerzo económico Severino había llevado a Luisito al mejor colegio de la ciudad, no importaba demasiado que fuera de curas, era lo mejor que podía darle ya que valoraba mucho lo que era la enseñanza que a el le había faltado y que arrastraba como una pesada carga durante su vida. Severino era una persona despierta y sobre todo dispuesta, que se había ganado el cariño de la familia dueña de la fábrica, una de las mejores de la pequeña ciudad, muy industriosa por otra parte y que era conocida por ellos en España y fuera de sus fronteras gracias a la calidad de sus galletas. Hace 10 años, a la hora del almuerzo y estaban los dos compañeros tomando un bocadillo sentados en un banco en los jardines frente a su fábrica. Luis mañana vamos a ganar a esos borricos del Gullón, sobre todo si tu estás tan sembrao como el sábado pasao, jo que tío que goles metiste, yo desde la defensa no puedo ni acercarme al área contraria que si no ya verías ya. ¿Te busco en mi coche? Lo siento Juan, te lo iba a decir ahora pero no sabía como. No me digas que otra vez te lo vas a perder Si lo siento chico. Me han pedido que trabaje el sábado y que el próximo mes haga otras 20 h extras. Pero tío no seas negao, te lo pierdes todo,
total a mi no me importa tanto por el equipo que por ti, trabajas
demasiado y total ¿para que? Yo cuanto más trabajo menos gano gracias a
los Impuestos, no merece la pena. Juan también puedes buscar la manera de
aprovechar las desgravaciones, las ventajas fiscales. No me fastidies tío y menos a la hora del
bocata tío, ¿desgravaciones?
eso es cosa de ricos. ¿Y no has pensado en ahorrar Juan? Ahorrar para que, hoy por hoy Pili y yo
tenemos trabajo y la nóminas seguras. Yo en la fábrica y ella figúrate, en la
tienda de los padres. Hemos ahorrado para la entrada del piso cada
mes y con lo que tenemos pasa algo increíble, que cada vez tenemos
menos. ¿Cómo es posible Juan? Cuando miramos los pisos valen
más y más y mi dinero parece no valer lo mismo, como te digo Luis,
cada vez vale menos. Pero no te preocupes que cuando nos casemos entre
mis padres y los de Pili nos darán para el piso, ya verás. Ya bastante ahorraron nuestros padres. Se la
pasaron ahorrando toda la vida para comprar cualquier cosa. Hasta que
llegaron las letras y las compras a plazos, tenían que pagarlo todo al
contado. ¿Y el futuro Juan? ¿No has pensado en el
futuro? Luis del futuro ya nos preocuparemos en el futuro ja ja ja. Hace una año se repetía la escena, Luis y Juan comían en el comedor de la empresa. Los compañeros de Luis le reprochaban que
se bajara al comedor común en lugar de acompañarlos al restaurante
donde los jefes y mandos superiores iban en grupos a comer. Luis seguía
comiendo junto sus antiguos compañeros y se sentaba con el calavera de
su amigo Juanito. Toma Juan el anticipo que me has pedio esta
mañana. Gracias Luis pero podías habérmelo dado en
tu despacho, ya sabes que estos no pierden detalle. Como me dijiste que era tan urgente, que
Pili vendría a por el dinero, yo mimo saque un vale de caja y aquí lo
tienes. Total como tu me has dicho no tienes nada que ocultar, ni mucho
menos de que avergonzarte, es tu dinero porque de todas maneras dentro
de 15 días te lo tenía que pagar. Juan hermano, ¿Cómo os las arregláis para
no llegar nunca a fin de mes? ¿Es que no tienes nada ahorrado? o ¿es
que no puedes sacarlo porque está a plazo fijo? ¿Ahorrar? Ahora gastamos lo que no tenemos Tu sabes lo que gano; entre los descuentos
para la Seguridad Social y el IRPF, me quedan algo más de 1000 €. De la hipoteca me faltan 26 años y pago
1.500 €, del coche que me compré el año pasado pagaré 150 €
durante otros 4 años más, de los muebles 80 €, de la Visa pago el mínimo,
pero no baja de otros 70€, y como en Navidad ya nos habíamos fundido
la paga extra, Pili y yo tuvimos que ir a la capital a comprar los
regalos en El Corte Inglés y aún estoy pagando 50€. ¿Tu eres contable, no? pues calcula Total que os quedáis con 150 €
, 150 € para comer ¿Cómo que 150 € para comer? ¿Y el resto
como lo completáis? Lo completamos comiendo bocatas a ½ día
como hoy y cenas livianas en casa cada noche, menos los fines de semana,
que sacamos el coche (durante la semana usamos el bonobús), tiramos la
casa por la ventana y comemos y cenamos fuera, el sábado en casa de los
papás de Pili y el domingo tenemos que ir a cumplir con mis padres;
para que no se encelen y para comer caliente aunque sena dos días. Juan me refería al resto de cosas, el gas,
el agua, la luz, etc Bueno en realidad esos gastos los están
pagando los padres de Pili, como ella ya no puede trabaja en su tienda,
ellos han tenido que meter a su amiga Conchi, pero el negocio no da para
dos sueldos, así es que los padres hacen lo que pueden y por lo menos
pagan esos gastos. ¿Y el teléfono? No ese ya nos lo han cortado por falta de
pago, menos mal que existen los móviles De hecho los padres de Pili nos dieron el
dinero para el teléfono pero nos lo gastamos en las ecografías, como
en la seguridad social no las hacen a tiempo. ¿Qué pasa tiene algún problema Piluca con
su embarazo? No nada pero por si acaso Bueno en realidad lo que nos preocupaba
saber era si será niño o niña, ya sabes para el color del cuarto, de
la ropita y esas cosas que los niños necesitan cuando nacen. Lo pero es que no se como voy a hacer para conseguir el dinero, porque todo eso costará un pastón ¿verdad Luis?
“Doctor Papaderos, ¿cuál es el sentido de la vida?”, pregunté al anciano profesor alemán de historia y cultura griega. Se oyó la risa acostumbrada y los alumnos se levantaron, disponiéndose a marcharse. El profesor Papaderos levantó la mano para hacerlos callar a todos. El aula quedó en silencio. Me miró un largo rato, escudriñándome con la mirada para ver si hablaba en serio. Leyó en mis ojos que efectivamente así era. “Responderé a su pregunta”, respondió al fin. Se llevó la mano a un bolsillo y extrajo una billetera de cuero. De esta sacó un espejo redondo muy pequeño, como del tamaño de una moneda. Luego, relató lo siguiente: "Durante la guerra, cuando yo era muy pequeño, mi familia era muy pobre. Vivíamos en un pueblo muy alejado de todo. En una ocasión, al pasar por un camino, encontré los trozos de un espejo roto. Una motocicleta alemana se había destrozado en un accidente en ese lugar. Busqué, sin éxito, todos los trozos para reunirlos y pegarlos. Entonces, me quedé sólo con el más grande. Este. Lo froté contra una piedra para darle forma redonda. Se convirtió en mi juguete y me quedé fascinado al ver que podía reflejar la luz en lugares adonde el sol jamás llegaría: por ejemplo, en hoyos profundos, grietas y armarios oscuros. Inventé un juego: introducir la luz en los lugares más inaccesibles que encontrara. Fui creciendo, y me quedé con aquel espejito. Lo sacaba en ratos de ocio y continuaba aquel juego desafiante. En la edad adulta llegué a la conclusión de que aquello era algo más que un juego de niños: era una ilustración de lo que podía hacer con mi vida. Comprendí que no soy la luz ni la fuente de ella. No obstante, la luz -es decir, la verdad, el entendimiento, el conocimiento- está presente y sólo resplandecerá en muchos lugares oscuros si yo la reflejo. Soy el trozo de un espejo cuyo diseño y forma desconozco. Sin embargo, con lo que poseo puedo reflejar la luz en rincones oscuros -es decir, en los puntos más lóbregos del corazón de los hombres- y obrar transformaciones en algunas personas. Es posible que otros vean y hagan lo mismo. Eso es lo que soy. Ese es el sentido de mi vida." Seguidamente, sostuvo de nuevo el pequeño espejo y con cuidado atrapó unos luminosos rayos de luz que provenían de la ventana, reflejándolos en mi rostro y mis manos, que descansaban cruzadas sobre el escritorio. Recuerdo muy poco de lo que estudié de historia y cultura griega aquel año. Pero en la billetera de mi memoria todavía guardo un pequeño espejo redondo. Ted Cashion ¿Cree usted en la suerte? La suerte no existe. En todo caso la llamada suerte se presenta cuando la preparación encuentra una oportunidad. Además la suerte puede ser una desgracia, y viceversa. Un niño tenía un ardiente deseo de poseer un caballo. Un día pasó un potro que no podía seguir a la manada, el dueño de la manada se lo regaló. ¡Qué suerte tiene su hijo! Puede ser una suerte o una desgracia comentó el padre. Un día ya crecido el animal huyó. ¡Qué mala suerte tiene su hijo! Puede ser una suerte o una desgracia, comentó el padre. Al tiempo, el caballo regresó con una manada salvaje. ¡Que buena suerte tiene su hijo! Puede ser una suerte o una desgracia, comentó el padre. Más tarde el joven se rompió una pierna al domar a uno de los caballos. ¡Qué mala suerte tiene su hijo! Puede ser una suerte o una desgracia, comentó el padre. Días después se declaró la guerra en el reino donde vivían. ¿Qué suerte tiene su hijo! Puede ser una suerte o una desgracia... Versión más larga Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?.... Pensar que las cosas deberían haber ocurrido de otra forma o que las personas deberían ser distintas de cómo son puede que no sea lo mejor. En ocasiones lo que nos parece mala suerte puede ser el comienzo de una nueva vida, o incluso de haber evitado algún mal peor. Lee con detenimiento esta historia y saca tus propias conclusiones. Se cuenta que en un pueblo muy pequeño, vivía un joven con su familia. En cierta ocasión, el mejor caballo de la familia se escapó y desapareció en el monte. El joven fue a contarle a su padre la mala suerte que habían tenido y su padre le contestó: "Buena suerte, mala suerte... ¿quién sabe?". A los pocos días, el caballo regresó trayendo consigo una manada de yeguas. Muy contento el joven fue a contárselo a su padre quien le volvió a decir: "Buena suerte, mala suerte… ¿quién sabe?". El joven comenzó a domar las yeguas, con tal mala fortuna que, debido al cansancio, se cayó y se rompió una pierna. Cuando le contó a su padre la mala noticia, el padre le contestó, como de costumbre: "Buena suerte, mala suerte... ¿quién sabe?" Al día siguiente, pasaron los militares por el pueblo buscando a todos los jóvenes para incorporarlos a filas y luchar en una guerra, pero como nuestro personaje tenía una pierna inútil optaron por dejarlo en el pueblo. Muy contento fue a contárselo a su padre. Este volvió a decirle: "Buena suerte, mala suerte... ¿quién sabe?". Moraleja: ¿Quién puede saber si lo que nos depara el destino después de un acontecimiento es bueno o malo? Adaptarnos a las circunstancias es fundamental para sobrevivir felizmente. No tenemos porqué resignarnos, pero si aceptar la realidad y poner de nuestra parte para modificarla sin desanimarnos por lo que ocurra y no podamos controlar. Parece que lo que mueve a casi todo el mundo es lograr el éxito personal, y para ellos todos tratan de encontrar atajos que conduzcan a esa meta de la forma más segura. Se cuenta que este era el caso de un joven discípulo que tras largas jornadas escuchando las preguntas de su maestro, a las cuales trataba de dar respuestas según su parecer, siempre esperaba del mismo una respuesta que vez tras vez le hacía a su maestro sin lograr respuesta, hasta que en cierta ocasión el advirtió que al día siguiente marcharían a un lago, en el cual le mostraría dicho secreto. Una vez llegado al lago, el maestro le indicó que montaran en una barca y que se trasladarían al centro del lago. Se detuvieron y parecía que la concentración del maestro era tal que dejó en suspenso y casi ni respiraba su discípulo por miedo a perderse un gesto o una palabra indicadora del gran y esperado secreto del éxito. En ese momento el maestro se abalanzó sobre el cogote del joven deseoso de conocer el secreto y le sumerge la cabeza en el lago. El discípulo piensa en un primer momento que lo está poniendo a prueba, y que lo que está recibiendo es una especie de bautismo inspirador, pero el tiempo pasa, el oxígeno le falta a todas sus células y siente que se ahoga. Se defiende e intenta sacar la cabeza del agua, pero las posiciones de ambos en la barca literalmente hacen infructuosos todos sus esfuerzos por escapar de las garras de su poderosos maestro. Cuando no tiene ni aliento para pensar en su ya próximo fin, y en las razones que puede tener su maestro para hacerle esto, siente como su maestro tira de su cabeza y puede inhalar aire de forma desesperada, casi sin tiempo vuelve a sentirse empujado bajo el agua y las ideas se entrecruzan nuevamente: es una locura, su maestro se ha vuelto loco, quizá la culpa es suya, su insistencia en conocer un secreto demasiado importante para ser desvelado, eso debe ser lo que le ha condenado a morir ahogado... Nuevamente no le llega el oxígeno ni para seguir con sus pensamientos, ni para seguir peleando por su vida, cuando la operación se vuelve a repetir, sacado del agua sus pulmones a punto de estallarle toman una enorme bocanada y vuelve a ser introducido en el agua repitiéndose sus esfuerzo por liberarse, pues ya no intenta entender las razones de su situación, lo prioritario es la vida, es el aire que le falta a todo su cuerpo para sobrevivir. Ya no intenta ni explicarse por qué su amado maestro está tratando de ahogarlo, sólo por su insistencia en conocer el secreto acerca del sentido del éxito. Por cuando al fin es sacado, recula en la barca quedándose fuera del alcance de su maestro, y cuando recupera el aliento vital le dice de forma interrogadora ¡Yo solo quería saber cual era el secreto del éxito!. La respuesta del maestro no fue otra que esta: ¡Cuando desees el éxito con tanta ansia como deseabas poder respirar, estarás en condiciones de obtener el éxito tan deseado. Más de la mitad de la lista de millonarios de Forbes se ha arruinado alguna vez en su vida, pero después lo han seguido intentando. ¿Influye la suerte? Sin duda estar en el lugar preciso y en el momento adecuado ayuda. Sin embargo, este tipo de suerte puede provocarse a base de sentido común y mucho trabajo. La buena suerte hay que buscarla, no viene sola, sólo hay una forma de ganar dinero: con un trabajo concienzudo y sin opción al desánimo. Claro que los vendedores no consiguen el éxito de un día para otro, sino que es el resultado de un duro trabajo en equipo. Pregúntate a ti mismo: ¿Cuántas veces eres capaz de soportar que te digan que no? Poseer entusiasmo y visión creadora, aprender de la derrota y mantener la autodisciplina. Unos se han hecho ricos con el petróleo, otros con los ordenadores o los teléfonos móviles, pero la mayoría ha tenido tres cosas en común: Hacen lo que debían hacer y hacerlo en el momento y lugar adecuados. El resto no son más que detalles... y un poco de carácter.
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