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Todo el
mundo desea algo, si está vivo ¿Por qué triunfa una persona
donde otra fracasa? Sí, hay una respuesta y la puede encontrar a continuación, si es
capaz. Hay fórmulas,
recetas, reglas, principios, sistemas; que en una secuencia adecuada
le conducirán a conseguir las cosas buenas de la vida a aquellas
personas que las buscan. Son tan sencillas y obvias que pasan
desapercibidas a primera vista. Se requiere un esfuerzo de observación
y análisis solamente para reconocerlas y algunos otros esfuerzos
adicionales para ponerlas correctamente en práctica. Busque la receta del éxito, y
durante la búsqueda, algo maravilloso le ocurrirá: adquirirá conocimientos, ganará
en experiencia, se sentirá inspirado. Y entonces empezará a
reconocer los ingredientes necesarios para el éxito. Para moverse a
la acción, deben unirse el deseo con la ambición y la iniciativa. Las decisiones
que no llegan a convertirse en acción son inútiles. El fracaso puede
ser bueno para usted. No deje que los
“muros mentales” le bloqueen. Dirija sus
pensamientos, controle sus emociones, ordene su destino. Las decisiones son importantes si a ellas sigue la acción Estas experiencias personales le
indicarán que cada decisión que toma un niño o un adulto en unas
circunstancias dadas, inicia un esquema de pensamiento que más
adelante supone un impacto tremendo en su vida. Cuando un adulto toma
una decisión, es probable que sea acertada o estúpida según sus
experiencias pasadas en la toma de decisiones. Pues las cosas pequeñas y
buenas maduran en cosas grandes y buenas. Y las cosas pequeñas, si
son malas, maduran en cosas grandes y malas. Y esto se aplica a las
decisiones. Pero a las buenas
decisiones debe seguir la acción. Sin ésta, una buena decisión
carece de significado, pues el deseo puede morir por falta de impulso
para llegar a su realización. Por eso hay que actuar de inmediato
tras una buen decisión. Entrénese en buenas obras.
Cada semana reúnase con su
equipo, su grupo de amigos, socios, vendedores, empleados, etc. Y
hagan su concurso de buenas obras, anoten las buenas obras que
realizan a diario y luego otorguen un premio semanal simbólico al que
más obras hizo y a la más significativa. Eso motivará cada día, a
cada uno de ustedes, a buscar las buenas obras que puedan realizar sin
interés en recibir, de parte de la persona ayudada, ningún tipo de
compensación o siquiera reconocimiento. Llegará a
comprender al experimentarlo, que poseer dinero es magnífico...por el
bien se podrá hacer con el. Eso le dará una experiencia casi
inigualable. El éxito puede reducirse a una
fórmula. Y el fracaso también. Aplica la primera y evita la segunda.
Descúbrelo por ti mismo. Deduce los principios de tu propia experiencia diaria. De los días en
que tienes éxito y de los otros. No basta conocer los hechos, hay que
saber extraer los principios. De una experiencia un vendedor anotó en
su diario lo que un cliente le grito cuando cuándo se dirigió a el
,como siempre había hecho, diciéndole “¿Puede concederme un
minuto?” a lo que el otro contestó –Muchacho, ¡jamás en la vida le pidas
tiempo a un hombre! ¡Quítaselo!. El que le dijo esto era otro
vendedor y le estaba enseñando un principio que el supo apreciar y le
puso en el rastro para evaluar toas las situaciones de venta y
estableces sus propios principios. Encontró su fórmula para tomar
el tiempo ajeno es fue: “Creo que esto también le
interesa a usted” nadie dice “no” a esta introducción solo
preguntan “¿de qué se trata?” Claro que llegar a esta actuación
implicó un proceso de enfrentarse a sus temores, ya que en principio
se creía incapaz de hacerlo Los miedos El miedo, la
timidez el temor son naturales, necesarios y por tanto buenos La naturaleza nos
protege ante lo desconocido con esos mecanismos innatos de defensa,
por eso hemos progresado porque hemos sobrevivido por generaciones no
enfrentando situaciones de incierto peligro. Pero ya no
vivimos en cuevas, ya no debemos reaccionar ante una situación
desconocida con un temor atávico e irracional. Debemos saber que es
bueno es natural pero hay que superarlo si queremos progresar. Sólo consiguen el éxito los que lo intentan Como no hay hada
que perder al probar, y si mucho que ganar con el éxito, ¡inténtelo,
por supuesto! Aunque los
pensamientos no neutralizan una emoción indeseable, la acción sí lo
consigue. ¡Haz lo que
temes hacer! Crea que puedes...!y lógralo¡ ¡Atrévete a apuntar muy
alto¡ Cuesta menos trabajo triunfar
que fracasar. Y cuesta menos tiempo lograr el éxito si usted
concentra sus pensamientos y esfuerzos en aprender mucho sobre una cosa para convertirse en un experto, que
si disipa sus energías tratando de aprender un poco sobre muchas
cosas. Por tanto, concentre su atención y esfuerzo para adquirir el
conocimiento, habilidad y motivación necesarios para llegar a ser un
experto y conseguir su objetivo deseado y específico. El fracaso
significa que usted ha trabajado intensamente para nada. Con menos
trabajo, sistemáticamente dirigido, habrá triunfado. Haz
lo que temes hacer; ve donde temes ir. Cuando
escapas corriendo porque temes hacer algo grande, estás dejando pasar
una oportunidad. Enfréntese a sus temores y estos desaparecerán Tal vez usted no
sea un emperador, rey o líder a los ojos de los demás, pero si es el
dueño absoluto en lo relativo al control de lo que piensa, siente,
cree e intenta realizar. Los libros que no estudia, le resultan tan inútiles
como si hubieran sido quemados o destruidos. Por eso pregúntese: ¿Qué muros
invisibles he construido? Desde que dejé
la escuela, ¿he tratado de hallar ideas, conceptos y filosofías
distintas de las que tenía entonces? ¿Me mantengo al
ritmo de los avances económicos, sociales, religiosas, científicos,
políticos, y cualquier desarrollo, importante de nuestro tiempo? ¿Leo algún
libro de autoayuda, como si el autor fuera un amigo personal y
escribiera para mí y sólo para mí? ¿O ya he
aprendido todos los principios fundamentales que he de aprender en la
vida? En este momento,
¿sabe exactamente cuáles son sus bazas? ¿Es consciente de sus
habilidades auténticas, de su potencial para el desarrollo, sus éxitos
del pasado por pequeños que sean? De lo contrario, haga inventario de
sí mismo. Para saber dónde va, y cómo conocerse a si mismo. ¿Ha dejado el futuro a sus espaldas? ¿Tiene un futuro por delante, o
eso es ya cosa del pasado? Tal vez la respuesta correcta dependa de si
ha tratado de eliminar los muros invisibles existentes –hábitos
negativos, pensamientos y acciones indeseables- y reforzar y construir
hábitos positivos: buenos pensamientos y obras. Pues el carácter es
la clave del éxito verdadero. La esencia de la perfección jamás
se alcanza, pero se gana en carácter al tratar de alcanzarla. Buena
suerte o mala suerte al ir transformándose los días en semanas; éxito
o fracaso al ir convirtiéndose las semanas en meses y años...¿qué
le aguarda a usted? La elección es suya. Usted lleva el timón. Usted
puede fijar el curso que prefiera y en la dirección donde desea
hallarse hoy, mañana o en el futuro. Pero ¿dónde está usted? Ahora
es el momento de descubrirlo. Y ahora es el momento de comprobar sus hábitos
de pensamiento y acción, pues éstos le han traído al punto en que
ahora se encuentra. Lo que piense y lo que haga ahora determinarán su
destino futuro. ¿Sigue usted el rumbo adecuado para ir desde donde
está ahora hasta donde realmente quiere estar? Sin tener en cuenta lo que es, o
lo que ha sido, aún puede convertirse en lo que quiere ser. Pues,
mientras continúa su viaje por la vida usted, como el capitán de un
barco, puede elegir su primer puerto de visita y luego continuar hasta
llegar al segundo. Cruzará mares serenos y aguas tormentosas mientras
vaya de un puerto a otro, pero usted es el que debe fijar el curso.
Muchos barcos han perdido el timón y muchas personas han perdido su
carácter y se han convertido en restos de naufragio, perdidos para el
mundo. Esto puede suceder en casi cualquier instante de un viaje por
mar... y por la vida. Pues el carácter es el único denominador común
de todas las cualidades personales que aseguran un auténtico futuro
de éxito. Cómo vencerse a si mismo Que lástima, tener todos los
ingredientes necesarios para el éxito menos uno, el más importante:
¡carácter! Utilice de todos los poderes mentales de que dispone,
conocidos y desconocidos, y contrólelos para vencerse a si mismo.
Utilice la sugestión y busque ayuda en personas buenas y libros de
autoayuda que le motiven para tratar de convertirse en una persona
mejor. El valor de los consejos no es el que el que los da sino lo que
usted obtiene de y asimila para
mejorar su propia vida. Intenta hacer lo adecuado, porque es lo
adecuado. La repetición aumenta la efectividad de cualquier forma de
sugestión. Mediante la repetición, usted creará un hábito, un buen
hábito que le ayudará a construir su futuro. Pues su futuro depende
de su carácter, y el carácter depende del éxito en vencer las
tentaciones. Sea usted quien sea, o lo que haya sido, aún puede ser
lo que desea. Actitud mental adecuada Es con frecuencia un compendio
de las características “extras” simbolizadas por palabras tales
como integridad, fe, esperanza, optimismo, valor, iniciativa,
generosidad, tolerancia, tacto, amabilidad y el buen sentido común. La actitud mental errónea tiene las características opuestas. Sin
embargo , la persona más maravillosa del mundo no logrará progresar
hasta que se halle totalmente insatisfecha. Porque la insatisfacción
inspiradora es lo que convierte la magia del deseo en realidad. Todo organismo vivo llega a la
madurez, decae y muere, amenos que haya nueva vida, nueva sangre,
nueva actividad, ha sido el resultado de la acción de hombres y
mujeres que experimentaron la insatisfacción inspiradora, y no de
aquellos que se sintieron satisfechos. Pues la insatisfacción
inspiradora es el resultado de la Actitud Mental Adecuada. Con la
actitud mental errónea, la fuerza de impulso de la insatisfacción
puede ser insultante. Para estar satisfecho usted ha
de querer algo. Y , si lo desea con la intensidad suficiente, hará
algo. E intentará conseguirlo. La buena disposición a
aprender puede
transformar un fracaso temporal en un éxito a largo plazo. La fuerza de avance es el motor místico del espíritu.
Es el impulso interior que puede llevarle al éxito. Su
“combustible” es la emoción, el deseo o el impulso. Para desarrollar la fuerza de avance repita todas las noches,
durante diez días, y por lo menos cincuenta veces: Lo que la mente puede concebir
y creer, la mente puede lograrlo. Cuando la fuerza de avance le mueva a una buena acción,
reaccione conscientemente realizándola. Cada vez que la haga,
aumentará su capacidad de utilizar a voluntad esa fuerza de avance. Resuelva cada
problema cuando se presente. ¡El éxito lo consiguen los que lo
intentan! Un problema es una oportunidad disfrazada. No tema lo
desconocido. La sugestión voluntaria hace de usted su propio dueño.
Cuando el camino se hace duro.. el duro sigue adelante. “Cuando el hombre comprende
que el fin de esta vida no es beneficio material sino la vida misma, deja de fijar su atención
exclusivamente en el mundo exterior” –Alexis Carrel- En su libro
Reflexiones sobre la vida 1953 Lo más difícil es dar el
primer paso, vencer
la inercia, es una ley universal: Se necesita más energía para
vencer la inercia y ponerse en marcha desde un punto, que para
continuar el impulso de un cuerpo móvil cuando ya está en
movimiento. El temor a lo desconocido es lo
que impide que una persona se ponga en marcha, aunque pueda sentir un gran
deseo. Tal vez el otro también sienta temor, pero si se pone en
marcha y, una vez en
movimiento, ya no permite que nada le detenga. La automotivación de arranque, de puesta en marcha funciona
así:
El conocimiento consiste en saber algo. La habilidad consiste en saber hacerlo. El
conocimiento es información. La habilidad es técnica. Se necesitan
los dos en el sistema infalible para triunfar. El conocimiento
se obtiene en cualquier parte y en todas partes. Puede adquirir
conocimiento en los libros, de las personas, codas, sucesos, la
historia, l observación casual. Pero, para que sea útil, ha de ser
organizado. Uno debe saber lo que sabe. Dos
automotivaciones que le ayudarán a adquirir conocimiento son: Pida
consejo a la persona que puede ayudarle, y nunca es demasiado tarde
para aprender. Toda consecución personal
comienza en la mente del individuo. Lo que usted haga, ha de nacer en su mente. El primer paso consiste en
saber exactamente cuál es su problema, objetivo o deseo. Si no lo
tiene claro, entonces haga el esfuerzo por escribirlo y re escribirlo
hasta que puede expresarlo en pocas palabras y sea exactamente lo que
usted busca. Cada inconveniente va acompañado de una ventaja mayor si
se toma la molestia de buscarla. Aprenda a hacerlo y superará siempre
la adversidad. Pida consejo a la persona que
pueda ayudarle. Cuando tenga un problema delicado, es decir si hay temor a un
enfrentamiento emocional, acuda directamente a la persona involucrada
y pídale consejo para resolver ese problema, evite siempre la
confrontación con ella. Porque es quien puede ayudarle La
palabra habilidad no significa saber hacer algo; eso es conocimiento técnico. La habilidad
consiste en hacer algo correctamente, con arte y eficiencia, y con el
mínimo de tiempo y esfuerzo. Cuando uno tiene habilidad, puede
realizar algo con éxito una y otra vez. Es un hábito, y surge de
modo natural de la experiencia. La habilidad es uno de los tres
ingredientes esenciales del sistema infalible para triunfar. Pero, ¿Cómo se
consigue? No se consigue,
se acumula, la habilidad se desarrolla haciendo lo mismo una y otra
vez pero de forma cada vez más perfecta. Mediante la repetición, la
experiencia, la acción, usted obtiene esa habilidad. Cuando la tenga,
lo sabrá... y conocerá su poder. La habilidad
permite realizar las cosas cuando otros aún siguen preguntándose si
es posible hacerlo. Ha permitido desde la construcción de las pirámides
hasta la llegada del hombre a la luna. Inténtelo, inténtelo y siga
intentándolo es la regla que debe seguir para llegar a ser un experto en lo que sea.
Pero a su debido tiempo, y empleando los hábitos adecuados de
trabajo, uno se convierte en experto. Entonces se experimenta el gozo
de trabajar, y el trabajo deja de ser una ocupación y se convierte en
diversión. Muchos hombres que triunfan
extraordinariamente en su negocio, profesión o puesto actual,
fracasan en una nueva aventura. Han conseguido habilidad mediante la experiencia, y así han llegado a
la cumbre de su trabajo. Pero, al entrar en otro negocio, profesión o
puesto de mayor responsabilidad, pero para el que se requieren
diferentes conocimientos y habilidades, no están dispuestos a buscar
dichos conocimiento y la experiencia imprescindibles para triunfar en
la nueva actividad. Siempre por falta de humildad, al creerse que ya
lo saben todo, o bien por no dar el crédito al aprendizaje que le
llevó a su anterior éxito al que llegaron guiados por alguien y
ellos no fueron conscientes del proceso y de su importancia. Un modo esencial de hacer
fortuna consiste en vender una necesidad de costo bajo pero repetido. La
fortuna se obtiene con la repetición. |
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