SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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Charla del libro "Un llamado a la Liberación" de swami chidananda

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¿POR QUÉ SOIS LLAMADOS RADIANTE ATMAN?


¡Radiante Atman! ¡Amados hijos de lo Divino! Día a día cuando os reunís en la proximidad de la presencia espiritual de Gurudev en este Samadhi Hall, cantáis kirtan, repetís guru stotra, recitáis santi path, y entráis en silencio. A este período de silencio y quietud física lo llamamos meditación.
En esta etapa de nuestra vida en yoga, nuestro interior se econsidera estar constituido de tres factores durante este proceso llamado meditación. Primeramente, tenemos el objeto de meditación que es Divinidad; es Dios, es lo eterno, infinito, siempre puro, la realidad detrás de todas las apariencias, existente cuando nada más existía. El segundo factor es el proceso de meditación-un continuo e ininterrumpido flujo de atención y pensamiento sobre un objeto. Estos dos factores son claros. Mas el tercer factor, el que medita, no está claro. ¿Quién está meditando? ¿Qué sentimiento tenemos sobre nosotros como meditadores? ¿Con qué conciencia, propósito, bhava, meditamos?
Al final de este período de meditación son siempre considerados Hijos de lo Divino-siempre. ¿Por qué se les llama así? ¿Tiene alguna conexión con la meditación? ¿Qué había detrás de esta grande e invariable práctica de Gurudev? Esto deriva de los tiempos Védicos: srivantu sarve amritasya putrah (Escuchad, hijos de la Inmortalidad). Vosotros sois llamados de manera similar, y existe una conexión entre ser llamados así y cual debería ser el fruto de vuestra meditación.
Al llamarlos con epítetos tales como "Radiante Atman" o "Hijos de lo Divino" es, indicar lo que debe ser logrado durante vuestro período de meditación-trascender vuestra conciencia más allá de su presente estado de identificación con una personalidad pasajera, hacia un estado más elevado que es vuestra verdadera identidad: "Yo soy un ser inmortal, divino y radiante, parte del Espíritu Cósmico. Yo me encuentro más allá del tiempo y el espacio. No tengo ni cuerpo ni mente, ni nacimiento ni muerte."
Gurudev solía decir: "Nada existe. Nada me pertenece. No soy ni el cuerpo ni la mente. Soy el Ser Inmortal".Esa fue su fórmula; su descripción negativa. Es la manera neti, neti de expresar la Realidad. Mas, Gurudev dió un paso adelante. Dió una descripción positivo: "chidananda hum, har halme satchidananda hum ajarananda hum, amarananda hum, kaivalya kevalu kutastha ananda hum, nitya suddha siddha satchidananda hum-Yo soy esto, soy eternamente puro. Eternamente perfecto. Soy Existencia-Conciencia-Bienaventuranza Absoluta. Soy siempre libre, inamovible como los Himalayas, como el Monte Meru. Yo soy el Ser que se encuentra firmemente establecido en un cierto estado de conciencia. Soy sin cambio. Soy inamovible."
Aquellos que tuvieron la buena fortuna de vivir en su época recordarán el impacto transformador que tenía cuando rugía con su gran voz: "chidananda, chidananda, chidananda hum, har halme almast satchidananda hum (Conocimiento-Gozo, Conocimiento-Gozo, Gozo Absoluto. En todas las condiciones Yo soy Conocimiento y Bienaventuranza Absoluta). ¡Cómo brillaba su rostro! ¡Con qué fuerza y énfasis cantaba! Cantaba a modo de divina inyección. Él afirmaba y aseguraba lo que somos de manera positiva.
Algunas veces en meditación, nuestros cuerpos están quietos, mas dentro de nosotros hay agitación, vikshepa y chanchalatva (movimiento de la mente y agitación). La mente se extiende por todo el universo. Desaparece ese proceso sereno del meditador, el proceso de meditación y el objeto de la meditación conectados armoniosamente en un solo estado unificado-un continuo, ininterrumpido flujo del meditador hacia el objeto de meditación, como el río Ganga que fluye hacia el océano. Algunas veces no está ahí. El cuerpo puede estar quieto, mas la mente está agitada.
El propósito mismo de ser llamados Radiante Atman o Hijos de lo Divino al final de vuestra meditación es para hacerles ver claramente que no es ese el caso. Vuestro cuerpo puede estar envuelto en cien movimientos diferentes, en continua actividad, mas dentro de vosotros debería haber un estado firme, inamovible de estar establecidos en kutastha atma svarupa, establecidos en Lo inamovible. Es como el Monte Meru.
Dentro de vosotros os deberíais encontrar firmemente establecidos en vuestra Auto-conciencia como un Espíritu divino, eterno, sin nacimiento, siempre perfecto. Si esta firmeza inamovible de morar en el Ser se encuentra ahí, entonces, cientos de miles de actividades os pueden rodear y no os afectarán. No os moverán ni un pelo de lo que sois, lo eterno, del estado invariable del ser. Pues, es la realidad y ésta no cambia. No se encuentra sujeta a cambio.
Así establecidos, os moveréis por el mundo haciendo todo el bien posible, en todas las formas posibles y a todos los seres posibles, todo el tiempo y en todo lugar. Constantemente debéis elevar vuestra vida entera al mismo nivel como vuestro propio ser eterno-no permitiendo ser empujado, mas con el poder que os da el estar establecidos en el Ser, elevando todo a través de cada movimiento de vuestra vida. Comiendo, bebiendo, durmiendo, sentado, de pie, respirando-todo debe ser elevado, y mantenido en ese estado.
Esta debe ser la condición. Esto debe prevalecer: morar en el Ser que se encuentra dentro, permitiendo al cuerpo, mente, sentidos, manos y pies comprometerse en actividad sin prejuicio de ese continuo morar en el Ser. Esa debe ser vuestra condición. Ese debería ser vuestro estado, vuestro interior.
Si moráis firmemente en vuestro interior, si os encontráis enraizados en vuestro Ser, entonces, todos los movimientos de vuestra vida, vuestro servicio desinteresado, servicio al guru, servicio a la humanidad-refinarán vuestra entera vida y harán sus movimientos sutiles y sattvicos. Y, por último, llevaréis vuestra entera vida hacia una dimensión más elevada. Espiritualizaréis todo. Nada permanecerá grosero; nada permanecerá secular. Todo devendrá espiritual. Toda actividad llegará a ser yóguica. Vuestra vida llegará a ser una vida espiritual.
Es por eso que se os recuerda día a día: No sois ni este cuerpo ni esta mente. No sois un mero jivatma con nacimiento y muerte. Sois eternos, kutastha atman, siempre libres, siempre puros, siempre perfectos, siempre plenos. Debéis vivir conscientes de esto, y dejar que vuestro cuerpo se comprometa en actividad noble, en servicio desinteresado sublime. Y con el poder de vuestro Ser interior, debéis llevar incluso la actividad exterior a un plano más elevado de divinidad.
El gran Sankaracharya nos dio una fórmula para transformar cada actividad en gloriosa adoración al siempre presente, siempre impregnante Divino: yadyat karma karomi tattad akhilam sambho tava aradhanam (Cualesquiera acciones que efectúe son para adorarte, oh Señor). Debéis meditar esto y transformar vuestra vida en divinidad. Que la gracia de Dios y la kripa de Gurudev os permita hacer esto aquí y ahora.

Actualizada el sábado, 7 de abril de 2001

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