SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

Om Namo Bhagavate Sivanandaya! Om Namo Bhagavate Chidanandaya! Om Namo Bhagavate Krishnanandaya! Om Namo Bhagavate Brahmanandaya!

 

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Charlas del libro "Medita estas Verdades" de Swami Chidananda

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LA CLAVE DE TODOS LOS YOGAS


¡Gloriosa Atman Inmortal! ¡Amados y benditos hijos de lo Divino! Rindo homenaje a la Presencia Divina eterna y universal, fuente y substrato de toda existencia, Dios uno, que se encuentra detrás y más allá de todas las religiones. Origen y base de la que sois una parte. Al ser una parte de esa grande, suprema y divina Presencia, divino Principio, divina esencia llamada Brahman, sois divinos. Esta es la clave en la cual deberíais fundamentar vuestra conciencia: "Yo soy divino."
El gran Maestro del Mundo, Señor Krishna, nos recuerda nuestra divinidad cuando dice: "mamaivamso jivaloke jivabhutah sanatanah, parte eterna Mía, oh Arjuna, deviene el alma individual en este mundo de nacimiento y muerte de las almas por siempre encarnadas. Este es jiva loka, donde las almas individuales nacen debido a la fuerza del prarabdha karma, y parte Mía es el alma individual.
Y en nuestros tiempos, el reverenciado y amado Sagrado Maestro Gurudev Swami Sivanandaji nos recordaba: "Tú eres Eso, tat tvam asi." Una y otra vez él solía decir: "No os identifiquéis con esta jaula perecedera de carne y huesos. Debéis asegurar y afirmar vuestra divinidad. Vosotros sois el Atman inmortal." No se cansaba de repetir una y otra vez esta gran verdad, gran factor uno de nuestra vida, nuestra divinidad.
Por lo tanto, que vuestra clave sea la divinidad. Que vuestra conciencia no se desvíe jamás de este centro interior de conciencia divina, conciencia de vuestra divinidad. Que esa sea la base de todos vuestros pensamientos, sentimientos, y acciones. Pensad en ello siempre, recordadlo siempre, contempladlo siempre, concentrados en ello, siempre centrados en ello, conscientes de ello, para que por la sola persistencia y perseverancia en la afirmación de esta verdad, os transforméis en un nuevo ser.
Mana eva manushyanam karanam bandhamokshayoh (La mente es la causa de atadura y liberación del hombre). De acuerdo a lo que piense, eso llegará a ser. Siempre centrados en vuestra divinidad. Entonces, todo lo demás le seguirá. Cuando brilla el sol, desaparece la oscuridad. Cuando esta conciencia brilla en vuestro corazón, no puede haber nada que le sea contrario. No puede haber ajnana nidra (sueño de ignorancia) cuando hay jagrata chetanah (vigilia consciente).
Ese debería ser la sadhana, ya seáis bhakta, Yogui, Vedantino, jnani o karma yogui. Todos consideran que no debería haber oscuridad en el centro del ser, que deberíamos estar centrados en la luz, que deberíamos despertar a la luz y que ésta debería brillar, sin excepción. El bhakta brilla con esa luz, porque sabe que él es un amsa (parte) de paramatma. El Vedantino brilla con esa luz, porque sabe que él es la Luz. El Yogui sabe que él no es el jivatman con ataduras, es purusha, libre de aflicciones, independiente, siempre trascendiendo maya, siempre en estado de jnana, satyam jnanam anantam (verdad, conocimiento, infinito). Y el karma yogui necesita estar basado en este conocimiento. Si no, estará perdido. Las circunstancias del campo de yoga abhyasa, campo de karma, hace que sea más necesario para él que para cualquier otro.
Por lo tanto, este arte y ciencia de involucrarse en karma sin atarse a karma, es tema central del Bhagavad Gita. "Yogah karmasu kausalam (Yoga es destreza en acción)" es la única definición dada por el Señor Krishna sobre Yoga, Yoga que libera. "Tam vidyat duhkhasamyogaviyogam yogasamjnitam -eso debería conocerse como Yoga, eso que desconecta el alma de su condición de estar ligada al dolor, eso que hace posible el cese de esta conexión con el dolor." Eso significa que os libera del dolor.
Si vuestra mente se encuentra agitada, confusa, si vuestra mente está inquieta, os será imposible estar en un estado de karmakusalata (destreza en acción). No podréis efectuar una acción con destreza, con sabiduría, con discriminación, si vuestra mente está completamente confundida, agitada, inquieta, falta de paz, siempre de aquí para allá. Ellos dicen: "samatvam yoga uchyate (estabilidad de la mente es Yoga)." Samatva (ecuanimidad) es indispensable para tener claridad de conciencia, para que brille estable la luz de una conciencia despierta.
Así como la llama de una lámpara quema estable y firmemente donde no hay viento, donde todo está en calma, tranquilo, así también la llama de la conciencia interior del Yogui debería quemar firme, brillante, sin vacilar, radiando luz en las cuatro direcciones. ¿Cómo puede haber esta conciencia firme, este estado interior de firme resplandor, firme vigilancia, si la mente esta siempre agitada, vacilante, para un lado, para el otro, en un estado de agitación? No es posible. Por lo tanto, se ha hecho énfasis sobre samatva (ecuanimidad).
Sin esta samatva, es imposible mantener la vigilancia mientras os encontráis en el medio de un remolino de actividad. Manteniendo samatva internamente, si actuáis sin agitación, entonces la acción no os atará. Entonces actuaréis con sabiduría, con discriminación, sin perderos, sin engañaros.
Entonces, "yuddhyasva vigatajvarah (estando libres de fiebre, pelead)." Este deseo afiebrado por el fruto de la acción, esta gran agitación de anhelo, deseo por el resultado de la acción, esto es lo que atrapa a una persona en la red de la ilusión, continuando el lloriquear y lamentarse. Porque si es egoísta, si está motivada por el deseo de obtener algún estado, alguna cosa, gozar una experiencia, obtener algún tipo de sensación, entonces, nos encontraremos siempre agitados. "Karmanyevadhikaraste ma phaleshu kadachana (Tenéis el derecho a la acción, jamás al fruto)."
Libres entonces del deseo y el anhelo, en calma y en silencio, centrados en el Ser, actuad en un estado de unidad y equilibrio interior.. Entonces la acción no os atará, porque hay sabiduría detrás. Hay jagriti (conciencia) detrás. Conciencia de divinidad detrás. En tal estado, la acción no puede atar. Ese es el campo del karma yoguin. El karma yoguin, más que nada, requiere este estado de conciencia, de jagriti, de samatva, de karma kausalam (destreza en la acción), libertad del deseo personal de ganancia, libertad del anhelo por sensaciones, por experiencias. Ese es el corazón de karma yoga: el estar por encima del deseo y el anhelo, no queriendo nada, ni siquiera el éxito en la acción.
Un soldado no pelea para ganar la batalla o guerra. Eso le incumbe al general. Él pelea para cumplir con su deber. Suya es la acción inmediata en la cual está involucrado. Él no piensa en la batalla o guerra, él piensa en su deber inmediato. Entonces su acción es completa. Él ha satisfecho su rol, su particular misión. Así debería ser la conciencia del jivatma en el campo de la actividad mundana.
Un edificio no está construido tan solo de ladrillos, ni tan solo de cemento, ni de vigas de hierro tan solo. Es una combinación de muchas cosas que hacen a un edificio. Por lo tanto, debemos trabajar laboriosamente. Dios en Su propia sabiduría, en su propio tiempo, cumple con todas las cosas. No es tan solo nuestro esfuerzo que atrae la voluntad de Dios. Hay muchos otros factores.
La sola luz del sol no puede hacer crecer la semilla. Tampoco la sola tierra, ni el agua tan solo pues perecería. Si solo la ponéis en agua, se pudrirá. Si tan solo la exponéis al sol, se marchitará y morirá. Requiere de una combinación adecuada. Solo entonces, la semilla vivirá, crecerá y se transformará en una planta o árbol.
Por lo tanto, es una combinación de muchos factores. A nosotros nos toca hacer nuestra parte y dejar el resto a los poderes que sean. Si pensamos que tenemos que hacerlo todo, no tendremos paz. Estaremos siempre agitados. Es nuestro deber, con cada paso, ser conscientes de nuestra divinidad y tratar de vivir activamente esta divinidad, de expresar esta divinidad, de manifestar esta divinidad, en pensamiento, palabra y obra, y continuar haciéndolo. Esta es la parte que nos toca.
Preocuparnos siempre de samadhi, de la Realización sobre la visión de Dios -"Hace muchos años que medito y no veo nada"- no es productivo. ¿Por qué deberíais ver algo? ¿Estáis meditando para ver algo o porque es para eso que Dios os ha creado, porque ese es vuestro más elevado deber? Estáis cumpliendo con la función para la cual Dios os ha hecho. Él se ocupará del resto. "Kripanah phalahetvah (Miserables son aquellos que buscan el fruto)." El Señor los castiga, gente mezquina siempre pensando en el fruto. "Yo hago algo y por lo tanto debo tener algo en cambio. Debo obtener algo." ¿Por qué deberíais? Jamás penséis en los frutos. Es tan solo la gente mezquina que constantemente piensa, "Yo hago esto, Yo hago aquello; no oigo sonidos, no veo luces." Tienen maneras equivocadas de pensar en lo que respecta a sadhana y la vida espiritual
La vida espiritual es tan grande, tan grande, tan gloriosa, tan sublime. No constituye estas tonterías: luz o sonido o cualquier otra cosa. Debéis trabajar laboriosamente, cumplir con vuestro deber, entonces, el Ser Cósmico Mismo hará el resto.
Debéis pensar únicamente en la tarea que tenéis en la mano: "Yo estoy aquí para brillar de divinidad. Yo estoy aquí porque se me ha dado la gloriosa oportunidad de expresar lo que soy. Mi cuerpo, mente, intelecto y sentimiento me han sido dados como canales para expresar lo que soy, para irradiar mi divinidad. Eso es lo mío, eso es lo que me concierne. Esa es la vida para mí, ser lo que soy e irradiar mi realidad en pensamiento, palabra y obra, en mi vida entera. Déjame desarrollar esta vida, haciéndome más fuerte día a día, brillante, más radiante. Déjame ocuparme de eso." Ese es mi sadhana; eso es Yoga. Despertad la luz interior. Desarrolladla con diligencia y manifestadla dinámicamente. Esa es la vida divina. Esa es la parte que os toca. Eso es lo que se espera de vosotros. El resto le seguirá a su debido tiempo.
Encamináos entonces en dirección a vuestro divino destino. No seáis mezquinos. No anheléis frutos o resultados. Sed impersonales. Sed pacientes. Y si hacéis el bien, buenos efectos le seguirán. El resultado le seguirá. El Señor Buddha dijo: "Así como la rueda del carro sigue los pasos del buey, cuando se crea una causa, el efecto le seguirá." Esta es la gran ley. Por lo tanto, si cumplís con vuestro deber, lo que le corresponda le seguirá. Ningún poder en este universo puede privarles del efecto del trabajo. Ningún poder sobre esta tierra puede privaros de lo que merecéis. Estad seguros de eso.
Ocupáos en buen karma. Mantened calma interior, un estado de equilibrio interior, absoluta calma, con destreza, con sabiduría, con conciencia. Siempre ligados internamente con el supremo Ser Cósmico. Arraigados a lo Eterno en medio de la acción, arraigados en lo Divino. Eso es el Bhagavad Gita. Y esa es la llave hacia el logro más elevado. Nanyah pantha vidyate'yanaya (No hay otro camino hacia Aquello).
¡Debéis meditar bien estas verdades y os beneficiaréis! Siempre centrados en vuestra divinidad. Que la divinidad sea vuestra clave. ¡Dios os bendiga!

Actualizada el lunes 17 de febrero de 2002

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