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Charlas del libro "Medita estas Verdades"
de Swami Chidananda
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65
LA CLAVE DE TODOS LOS YOGAS
¡Gloriosa Atman Inmortal! ¡Amados y benditos
hijos de lo Divino! Rindo homenaje a la Presencia
Divina eterna y universal, fuente y substrato
de toda existencia, Dios uno, que se encuentra
detrás y más allá de todas las religiones.
Origen y base de la que sois una parte. Al
ser una parte de esa grande, suprema y divina
Presencia, divino Principio, divina esencia
llamada Brahman, sois divinos. Esta es la
clave en la cual deberíais fundamentar vuestra
conciencia: "Yo soy divino."
El gran Maestro del Mundo, Señor Krishna,
nos recuerda nuestra divinidad cuando dice:
"mamaivamso jivaloke jivabhutah sanatanah,
parte eterna Mía, oh Arjuna, deviene el alma
individual en este mundo de nacimiento y
muerte de las almas por siempre encarnadas.
Este es jiva loka, donde las almas individuales
nacen debido a la fuerza del prarabdha karma,
y parte Mía es el alma individual.
Y en nuestros tiempos, el reverenciado y
amado Sagrado Maestro Gurudev Swami Sivanandaji
nos recordaba: "Tú eres Eso, tat tvam
asi." Una y otra vez él solía decir:
"No os identifiquéis con esta jaula
perecedera de carne y huesos. Debéis asegurar
y afirmar vuestra divinidad. Vosotros sois
el Atman inmortal." No se cansaba de
repetir una y otra vez esta gran verdad,
gran factor uno de nuestra vida, nuestra
divinidad.
Por lo tanto, que vuestra clave sea la divinidad.
Que vuestra conciencia no se desvíe jamás
de este centro interior de conciencia divina,
conciencia de vuestra divinidad. Que esa
sea la base de todos vuestros pensamientos,
sentimientos, y acciones. Pensad en ello
siempre, recordadlo siempre, contempladlo
siempre, concentrados en ello, siempre centrados
en ello, conscientes de ello, para que por
la sola persistencia y perseverancia en la
afirmación de esta verdad, os transforméis
en un nuevo ser.
Mana eva manushyanam karanam bandhamokshayoh
(La mente es la causa de atadura y liberación
del hombre). De acuerdo a lo que piense,
eso llegará a ser. Siempre centrados en vuestra
divinidad. Entonces, todo lo demás le seguirá.
Cuando brilla el sol, desaparece la oscuridad.
Cuando esta conciencia brilla en vuestro
corazón, no puede haber nada que le sea contrario.
No puede haber ajnana nidra (sueño de ignorancia)
cuando hay jagrata chetanah (vigilia consciente).
Ese debería ser la sadhana, ya seáis bhakta,
Yogui, Vedantino, jnani o karma yogui. Todos
consideran que no debería haber oscuridad
en el centro del ser, que deberíamos estar
centrados en la luz, que deberíamos despertar
a la luz y que ésta debería brillar, sin
excepción. El bhakta brilla con esa luz,
porque sabe que él es un amsa (parte) de
paramatma. El Vedantino brilla con esa luz,
porque sabe que él es la Luz. El Yogui sabe
que él no es el jivatman con ataduras, es
purusha, libre de aflicciones, independiente,
siempre trascendiendo maya, siempre en estado
de jnana, satyam jnanam anantam (verdad,
conocimiento, infinito). Y el karma yogui
necesita estar basado en este conocimiento.
Si no, estará perdido. Las circunstancias
del campo de yoga abhyasa, campo de karma,
hace que sea más necesario para él que para
cualquier otro.
Por lo tanto, este arte y ciencia de involucrarse
en karma sin atarse a karma, es tema central
del Bhagavad Gita. "Yogah karmasu kausalam
(Yoga es destreza en acción)" es la
única definición dada por el Señor Krishna
sobre Yoga, Yoga que libera. "Tam vidyat
duhkhasamyogaviyogam yogasamjnitam -eso debería
conocerse como Yoga, eso que desconecta el
alma de su condición de estar ligada al dolor,
eso que hace posible el cese de esta conexión
con el dolor." Eso significa que os
libera del dolor.
Si vuestra mente se encuentra agitada, confusa,
si vuestra mente está inquieta, os será imposible
estar en un estado de karmakusalata (destreza
en acción). No podréis efectuar una acción
con destreza, con sabiduría, con discriminación,
si vuestra mente está completamente confundida,
agitada, inquieta, falta de paz, siempre
de aquí para allá. Ellos dicen: "samatvam
yoga uchyate (estabilidad de la mente es
Yoga)." Samatva (ecuanimidad) es indispensable
para tener claridad de conciencia, para que
brille estable la luz de una conciencia despierta.
Así como la llama de una lámpara quema estable
y firmemente donde no hay viento, donde todo
está en calma, tranquilo, así también la
llama de la conciencia interior del Yogui
debería quemar firme, brillante, sin vacilar,
radiando luz en las cuatro direcciones. ¿Cómo
puede haber esta conciencia firme, este estado
interior de firme resplandor, firme vigilancia,
si la mente esta siempre agitada, vacilante,
para un lado, para el otro, en un estado
de agitación? No es posible. Por lo tanto,
se ha hecho énfasis sobre samatva (ecuanimidad).
Sin esta samatva, es imposible mantener la
vigilancia mientras os encontráis en el medio
de un remolino de actividad. Manteniendo
samatva internamente, si actuáis sin agitación,
entonces la acción no os atará. Entonces
actuaréis con sabiduría, con discriminación,
sin perderos, sin engañaros.
Entonces, "yuddhyasva vigatajvarah (estando
libres de fiebre, pelead)." Este deseo
afiebrado por el fruto de la acción, esta
gran agitación de anhelo, deseo por el resultado
de la acción, esto es lo que atrapa a una
persona en la red de la ilusión, continuando
el lloriquear y lamentarse. Porque si es
egoísta, si está motivada por el deseo de
obtener algún estado, alguna cosa, gozar
una experiencia, obtener algún tipo de sensación,
entonces, nos encontraremos siempre agitados.
"Karmanyevadhikaraste ma phaleshu kadachana
(Tenéis el derecho a la acción, jamás al
fruto)."
Libres entonces del deseo y el anhelo, en
calma y en silencio, centrados en el Ser,
actuad en un estado de unidad y equilibrio
interior.. Entonces la acción no os atará,
porque hay sabiduría detrás. Hay jagriti
(conciencia) detrás. Conciencia de divinidad
detrás. En tal estado, la acción no puede
atar. Ese es el campo del karma yoguin. El
karma yoguin, más que nada, requiere este
estado de conciencia, de jagriti, de samatva,
de karma kausalam (destreza en la acción),
libertad del deseo personal de ganancia,
libertad del anhelo por sensaciones, por
experiencias. Ese es el corazón de karma
yoga: el estar por encima del deseo y el
anhelo, no queriendo nada, ni siquiera el
éxito en la acción.
Un soldado no pelea para ganar la batalla
o guerra. Eso le incumbe al general. Él pelea
para cumplir con su deber. Suya es la acción
inmediata en la cual está involucrado. Él
no piensa en la batalla o guerra, él piensa
en su deber inmediato. Entonces su acción
es completa. Él ha satisfecho su rol, su
particular misión. Así debería ser la conciencia
del jivatma en el campo de la actividad mundana.
Un edificio no está construido tan solo de
ladrillos, ni tan solo de cemento, ni de
vigas de hierro tan solo. Es una combinación
de muchas cosas que hacen a un edificio.
Por lo tanto, debemos trabajar laboriosamente.
Dios en Su propia sabiduría, en su propio
tiempo, cumple con todas las cosas. No es
tan solo nuestro esfuerzo que atrae la voluntad
de Dios. Hay muchos otros factores.
La sola luz del sol no puede hacer crecer
la semilla. Tampoco la sola tierra, ni el
agua tan solo pues perecería. Si solo la
ponéis en agua, se pudrirá. Si tan solo la
exponéis al sol, se marchitará y morirá.
Requiere de una combinación adecuada. Solo
entonces, la semilla vivirá, crecerá y se
transformará en una planta o árbol.
Por lo tanto, es una combinación de muchos
factores. A nosotros nos toca hacer nuestra
parte y dejar el resto a los poderes que
sean. Si pensamos que tenemos que hacerlo
todo, no tendremos paz. Estaremos siempre
agitados. Es nuestro deber, con cada paso,
ser conscientes de nuestra divinidad y tratar
de vivir activamente esta divinidad, de expresar
esta divinidad, de manifestar esta divinidad,
en pensamiento, palabra y obra, y continuar
haciéndolo. Esta es la parte que nos toca.
Preocuparnos siempre de samadhi, de la Realización
sobre la visión de Dios -"Hace muchos
años que medito y no veo nada"- no es
productivo. ¿Por qué deberíais ver algo?
¿Estáis meditando para ver algo o porque
es para eso que Dios os ha creado, porque
ese es vuestro más elevado deber? Estáis
cumpliendo con la función para la cual Dios
os ha hecho. Él se ocupará del resto. "Kripanah
phalahetvah (Miserables son aquellos que
buscan el fruto)." El Señor los castiga,
gente mezquina siempre pensando en el fruto.
"Yo hago algo y por lo tanto debo tener
algo en cambio. Debo obtener algo."
¿Por qué deberíais? Jamás penséis en los
frutos. Es tan solo la gente mezquina que
constantemente piensa, "Yo hago esto,
Yo hago aquello; no oigo sonidos, no veo
luces." Tienen maneras equivocadas de
pensar en lo que respecta a sadhana y la
vida espiritual
La vida espiritual es tan grande, tan grande,
tan gloriosa, tan sublime. No constituye
estas tonterías: luz o sonido o cualquier
otra cosa. Debéis trabajar laboriosamente,
cumplir con vuestro deber, entonces, el Ser
Cósmico Mismo hará el resto.
Debéis pensar únicamente en la tarea que
tenéis en la mano: "Yo estoy aquí para
brillar de divinidad. Yo estoy aquí porque
se me ha dado la gloriosa oportunidad de
expresar lo que soy. Mi cuerpo, mente, intelecto
y sentimiento me han sido dados como canales
para expresar lo que soy, para irradiar mi
divinidad. Eso es lo mío, eso es lo que me
concierne. Esa es la vida para mí, ser lo
que soy e irradiar mi realidad en pensamiento,
palabra y obra, en mi vida entera. Déjame
desarrollar esta vida, haciéndome más fuerte
día a día, brillante, más radiante. Déjame
ocuparme de eso." Ese es mi sadhana;
eso es Yoga. Despertad la luz interior. Desarrolladla
con diligencia y manifestadla dinámicamente.
Esa es la vida divina. Esa es la parte que
os toca. Eso es lo que se espera de vosotros.
El resto le seguirá a su debido tiempo.
Encamináos entonces en dirección a vuestro
divino destino. No seáis mezquinos. No anheléis
frutos o resultados. Sed impersonales. Sed
pacientes. Y si hacéis el bien, buenos efectos
le seguirán. El resultado le seguirá. El
Señor Buddha dijo: "Así como la rueda
del carro sigue los pasos del buey, cuando
se crea una causa, el efecto le seguirá."
Esta es la gran ley. Por lo tanto, si cumplís
con vuestro deber, lo que le corresponda
le seguirá. Ningún poder en este universo
puede privarles del efecto del trabajo. Ningún
poder sobre esta tierra puede privaros de
lo que merecéis. Estad seguros de eso.
Ocupáos en buen karma. Mantened calma interior,
un estado de equilibrio interior, absoluta
calma, con destreza, con sabiduría, con conciencia.
Siempre ligados internamente con el supremo
Ser Cósmico. Arraigados a lo Eterno en medio
de la acción, arraigados en lo Divino. Eso
es el Bhagavad Gita. Y esa es la llave hacia
el logro más elevado. Nanyah pantha vidyate'yanaya
(No hay otro camino hacia Aquello).
¡Debéis meditar bien estas verdades y os
beneficiaréis! Siempre centrados en vuestra
divinidad. Que la divinidad sea vuestra clave.
¡Dios os bendiga!
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