SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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Del libro "Medita estas verdades" de Swami Chidananda

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EL ENGAÑO


¡Radiantes Almas Inmortales! Aquel que recibe ahetuki kripa, la gracia compasiva de Dios y de hombres dioses como Gurudev, y seria y diligentemente la pone en práctica en su propia vida diaria, más y más recibe. Aquel que se muestra valioso, no debido al sentimiento o al pensamiento, mas debido al ser y hacer, viviendo en acción, a ese ser, se le da más y más gracia, más y más bendiciones. La ley es tal que en aquellos que debido a su buena fortuna son receptores sensibles, la gracia fluye perennemente.
Pero aquellos que reciben y tan solo aparentan estar de acuerdo e incluso contrarían en pensamiento y acción las elevadas, inspiradoras y liberadoras enseñanzas divinas de Dios, enviadas por Sus santos, profetas y maestros espirituales, esos individuos se apartan del influjo de la gracia de Dios. La gracia de Dios no nos es negada, no nos es quitada. Nosotros mismos nos apartamos de ella, y de nada valen los lamentos, excepto el remordimiento, arrepentimiento, una transformación y renovación de nuestra vida en el Espíritu.
Eso, por lo tanto, depende enteramente del buscador, del alma individual, ya sea que trabaje para recuperar la gracia de Dios o continúe privado de ella. Más que nada es el engaño, la astucia, la escondida falta de honradez, dobleces, que son hijas de la falsedad, asatya, que apartan al alma individual del influjo de la gracia de Dios. Armamos una barrera entre nosotros y la gracia de Dios con toda la gama de falta de honradez, astucia, engaño y dobleces. Estos son los grandes enemigos de un bhakta y un sadhaka. Ponen una gran distancia entre sí mismos y el Supremo Ser, quien es toda compasión, todo amor, toda piedad, toda gracia.
Todos los santos, sabios, místicos y maestros de todas las religiones estuvieron totalmente de acuerdo en este punto. El gran Guru de Swami Vivekananda, Sri Ramakrishna Paramahamsadev, solía decir una y otra vez, que a menos que nos liberemos del engaño y falta de honradez, no podremos acercarnos a Dios. Debéis ser completamente inocentes, tan inocentes como niños, de corazón puro. Jesús dijo hace casi dos mil años atrás: "A menos que seáis como niños no podréis entrar en el Reino de los Cielos." "Benditos sean los puros de corazón porque ellos verán a Dios." "Dejad que los niños se acerquen a Mí, porque de ellos es el Reino de los Cielos." Los niños tienen el corazón puro, una naturaleza libre de engaños.
Y el más grande y peligroso de todos los engaños es engañar al Guru y seguir como si el mundo no supiera lo que somos, tampoco Dios. Tal embustero es un verdadero ateo, que aparentemente cree en Dios, pero en lo que respecta a su vida y acción vive y actúa como si no hubiera Dios que observa constantemente lo que estamos haciendo, ningún Dios que conozca sus íntimos y más escondidos pensamientos y motivaciones. Eso significa que es un verdadero nastika (ateo).
Pero hay un solo engaño peor que engañar al Guru y el engaño imaginario de Dios, el mayor de todos los engaños es el auto-engaño. Tal sadhak, tal buscador piensa: "Yo estoy engañando a todos, nadie sabe que puedo esconder mi ser interior."Él olvida que no puede engañar al Espíritu interior que se encuentra en todos. No puede engañar a Dios. Él se engaña a sí mismo pensando que se ha escondido de todos y la pobre alma engañada incluye también a Dios. No existe mayor auto-engaño. Y aquel que vive en la ilusión del auto-engaño tiene un largo camino por delante, debe hacer mucho sadhana y lucha.
Comprender esto es importante, porque si se supera esto, se ha hecho el setenta y cinco por ciento de sadhana. Si se supera esto, estaremos muy cerca de Dios. Dios es muy querido para nosotros y nosotros también lo somos para Él. Él no puede mantenerse alejado de un corazón verdaderamente puro.
Esta es la gran necesidad de hoy día, porque el engaño y el fraude son un modo de vida. E incluso son aceptados como algo necesario, inevitable -"Si hacemos mucha japa o damos buenas conferencias, entonces lo compensaremos."
No quiero decir con esto que tal embaucador será castigado por Dios. Dios no castiga jamás. Mas, la gran tragedia es, que aunque Él no castigue, el embaucador se privará de una gran ganancia, sufrirá una pérdida muy grande, la mejor oportunidad, perderá la más dorada de las oportunidades y hará un desastre de su vida. ¿Qué más queréis? Habrá echado a perder su vida. Esto es suficiente. La dunda (vara) o castigo no es necesario. No es necesario si sois verdaderamente sabios, verdaderamente perceptivos, capaces de ver qué terrible sería perder esta oportunidad y privaros de esta ganancia. Ellos la llaman mahati vinashti -pérdida completa.
Por lo tanto, pelead con todo vuestro poder. Haced un plan. Tened un método definitivo, sistemático, para trabajar en vosotros, para manteneros alertas, despiertos, siempre observándoos. Siempre auto analizándoos y atentos a cada pensamiento, palabra y acción. Corroborad que ni siquiera el mínimo vestigio de engaño esté en vosotros. A menos que estéis eternamente vigilantes, a menos que discriminéis activamente de la mañana a la noche, es muy difícil evitar estas terribles caídas. Es como el limo sobre la superficie de un camino liso. Un pequeño paso esquiv, resbalaréis y os caeréis.
Por lo tanto, impregnáos de las grandes enseñanzas de los maestros y mantenéos siempre vigilantes. Con cada paso discriminad activamente y seguid esa discriminación con una acción correcta. Orad a Dios desde el fondo del corazón: "hazme completamente sincero, de buenas intenciones. Quítame el mínimo vestigio de cualquier tipo de engaño. ¡Oh Dios, esto es lo único que pido!" Sed cautelosos siempre, siempre vigilantes. Porque en este reino interno de pensamientos escondidos, sois vuestro propio amigo, vuestro propio ayudante. Nadie más puede ayudaros.
Ni siquiera Dios interferirá. Él es el testigo, Él observa. Él no necesita interferir. Él ha dado tanta sabiduría, tantas enseñanzas, tanta iluminación, tanta guía desde la aurora de la creación a través de Sus santos y sabios, Mesías y profetas, Gurus y todas las escrituras. Él ha dado todo lo que tenía que dar, y ha dicho todo lo que tenía que decir. Él ha enriquecido nuestra vida más allá de toda medida. Más que nada, luego de haberlo dado todo, Él dijo: "Si después de haber escuchado lo que os dije, después de todo el conocimiento y la instrucción que os he dado, si la recibís, Me seguís y actuáis de acuerdo a Mis instrucciones, todo estará bien para vosotros. Pero si debido a vuestro propio auto-engaño persistís en vuestras locuras y contradecís Mis instrucciones, pereceréis, todo terminará para vosotros. Sed por lo tanto cuidadosos. Yo os he dicho, os he advertido, os he proporcionado la mejor sabiduría. Ahora reflexionad sobre ello y haced lo que deseéis." También Dios nos deja cumplir nuestros deseos.
Meditad por tanto sobre todo esto. Manana sobre las mahavakyas (reflexión sobre las grandes declaraciones) no es suficiente. Tat tvam asi (Tú eres eso), aham brahmasmi (Yo soy Brahman), prajnanam brahma (La Conciencia es Brahman) -tan solo pensar en esto no es suficiente. Debéis también pensar sobre los otros grandes factores de la vida espiritual que nos ha mostrado el Bhagavad Gita y las otras grandes escrituras. Por eso Gurudev dijo: "Haced introspección reflexionad. Buscad el motivo escondido de vuestras acciones. Sed puros de pensamientos, palabras y obras." Una y otra vez Gurudev enfatizó esto en todas sus instrucciones.
Que estas grandes palabras de guía, palabras de sabiduría -marga darsa (indicadores del camino), nos sean beneficiosas. Que podamos meditar seriamente en nuestra vida y auto-examinarnos todos los días y a lo largo de cada día. Tan solo ahí se encuentra nuestra salvación. Gurudev dijo: "Haced introspección al fin de cada día; meditad sobre las acciones de ese día." No lo dijo restándole importancia.
Cuantos de nosotros lo hace todas las noches -sentarse a revisar las acciones del día: "¿Qué hice de 6 a 7 a.m., de 7 a 8 a.m., el día entero?" ¿Quién se sienta, medita y luego anota lo que descubre sobre sí mismo, se vuelve humilde, se arrepiente y trata de corregirse al otro día? Esta es la prueba de nuestra sinceridad, de nuestra verdadera autenticidad, la autenticidad de nuestra aspiración espiritual. Esto es lo que debemos hacer. Aquí se encuentra nuestra salvación.
Pensad profundamente sobre lo que ha sido compartido, benefíciaos y realizad a Dios en esta misma vida. Que vuestra espiritualidad sea de primera calidad, veinticuatro quilates, no menos de eso. Elegid lo mejor, no lo segundo mejor. Esto es lo que deberíais hacer, porque si satisfacemos las condiciones, si somos puros, sinceros, inocentes, sin maldad y de actitud sincera, Dios nos dará lo más elevado. Sin la menor duda, sin falla. Él nos dará completo éxito en nuestra vida espiritual y búsqueda. Así es la ley. Aquel que lo merece recibirá las más elevadas bendiciones, no se le negarán jamás. ¡Dios os

Actualizada el sábado, 7 de abril de 2001

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