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charla del libro "Medita estas Verdades"
de Swami Chidananda
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37
PARADOJA DE LA REALIZACIÓN DE DIOS
¡Radiante Atman Inmortal! ¡Amados hijos de
lo Divino! Vosotros, jijnasus en busca del
conocimiento que ilumina la sabiduría que
libera; mumukshus anhelando liberación, liberación
de la ignorancia, de la oscuridad y la atadura,
de las limitaciones finitas, debéis conocer
esta verdad: a pesar que la realización de
Dios o supremo estado de liberación e iluminación
no es un producto de karma, ni tampoco un
acto o fruto de un cierto proceso o esfuerzo
sino que es nitya prapta avastha (un estado
eterno), nija svarupa (nuestra propia naturaleza),
no obstante, para convencernos de esto, para
conocer esto intelectualmente, con el fin
de desarrollar fe y creer en esta verdad,
para realizar esto como experiencia, como
nuestra propia experiencia, es necesario
un tremendo esfuerzo. Se necesita acción
y a esa acción se la llama sadhana.
Vedanta siddhanta (filosofía) dice, que la
experiencia suprema, la realización del Absoluto,
no es el resultado de karma, porque si algo
es el producto de una acción significa que
anteriormente no existió, que surge a la
existencia a partir de la acción. El grano
cosechado por el granjero no existió originalmente
sobre el campo. Es con su trabajo -arando,
sembrando, regando, quitando las malas hierbas
-que el campo produjo la cosecha. La cosecha
es relativa. Se relaciona a algo más y está
limitada en tiempo y espacio; está relacionada
a una causa. En tanto que el Absoluto no
está relacionado a nada. Es la causa sin
causa de todas las cosas; es sin principio
ni fin, ilimitado.
Por lo tanto, Vedanta siddhanta declara:
"Incluso la actividad continua, llevada
a cabo en un período de diez millones de
nacimientos, no será efectiva para lograr
brahma-jnana, porque el Absoluto no está
confinado o limitado por un fenómeno causa
y efecto, una acción y el fruto del proceso
de esa acción.
No podéis devenir algo que ya sois. No tiene
sentido. No podéis devenir algo que sois
eternamente. Algo que no fue y surge a la
existencia dejará nuevamente de ser. Ese
es el defecto si es el producto del fin de
un proceso. Queda sujeto a la ley de causalidad.
No hay altos y bajos en la realización del
Ser. Es siempre pleno, no cambia jamás ni
se altera.
Sin embargo, la única cosa sobre la que insisten
todos los Gurus para obtener la realización
del Ser es, acción, acción, acción, incesante
sadhana, incesante lucha, incesante esfuerzo,
haced esto, haced aquello. Nada ilustra esto
mejor que el esfuerzo tremendo llevado a
cabo por el meditador Zen en pos del satori.
Es increíble como deben esforzarse por horas
y horas entregados a la meditación interior.
Ellos luchan; algunos incluso se desploman
por la intensidad del esfuerzo.
Nuestro reverenciado Sri Swami Brahmanandaji
Maharaj escribió un tratado llamado Revelación
sobre lo Eternamente Revelado. Si la revelación
es eterna, ¿por qué el esfuerzo? Cual es
la verdad en la yuxtaposición de dos declaraciones
contradictorias, ambas proclamadas por las
más elevadas autoridades en las escrituras
y por seres realizados?
¿Es esto paradójico? ¿Es que los Gurus son
contrarios a la declaración de la Vedanta
siddhanta, a la última tesis de Vedanta?
No hay paradoja. La Vedanta siddhanta es
verdadera. No es el resultado del esfuerzo.
Pero se requiere esfuerzo vigoroso, esfuerzo
a lo largo de toda la vida. Se sabe que Totapuri,
el Guru que dió advaita jnana upadesa a Sri
Ramakrishna Paramahamsa, dijo que luchó duro
por espacio de cuarenta años antes de obtener
la realización.
Sadhana significa esfuerzo, purushartha.
El simple hecho es que sin sadhana la realización
de Dios es imposible. Sin un esfuerzo serio,
sostenido, continuo, combinado con gran interés
y entusiamo, la realización es imposible.
Maharshi Patanjali declaró: "Sadhana
sostenido y continuo por un largo período
de tiempo, con interés y entusiasmo, logra
resultados. "Es la absoluta verdad.
Es necesario. Este sadhana, este esfuerzo,
es necesario, no para obtener la realización
del Ser, puesto que es una experiencia siempre
presente, sino para remover todo aquello
que se interpone en el camino entre vosotros
y esa siempre presente experiencia, para
remover el velo de ignorancia que no permite
que ello sea experimentado.
Una personalidad dotada de intuición le dice
a un pobre sentado en una choza miserable:
"Toda vuestra pobreza podría desaparecer
puesto que a doce pies debajo de donde te
sientas hay un tesoro enterrado, justo aquí,
en el centro de esta choza." El tesoro
está aquí. No ha sido creado, no ha sido
traído a la existencia. Pero ¿qué diferencia
hará a la pobreza de este hombre, le comprará
alimentos a pesar del hecho que el tesoro
se encuentra ahí, que se encuentra dentro
de los límites de la choza, donde él está
sentado?
No. Él deberá comenzar a cavar, esforzándose,
transpirando. Tiene que esforzarse, cavar,
cavar y cavar. El tesoro puede estar ahí,
pero él es el mismo pobre hombre hasta que
cavando y cavando llegue a los doce pies
de profundidad. Incluso si ha cavado once
pies, sigue siendo el mismo hombre pobre.
Solo cuando ha llegado a los doce pies podrá
tomar el tesoro. Solo entonces su pobreza
desaparecerá y será enormemente rico. Solo
el esfuerzo le permitirá obtener el tesoro.
Solo el esfuerzo puede ponerlo en contacto
vivo con lo que ya existía en toda su plenitud.
Esta es la manera como podéis entender la
necesidad del esfuerzo para obtener lo que
ya está muy próximo. Tulasidas dice: "Podéis
crear una llamarada de un bloque de hielo,
podéis exprimir arena seca y hacer que salga
aceite de ella, pero seguramente sin sadhana,
sin devoción, sin adoración, no podréis cruzar
este océano de samsara." Esta regla
jamás variará -por lo tanto, esfuerzo, esfuerzo,
esfuerzo, esfuerzo, sadhana, sadhana, sadhana.
"Haced verdadero sadhana mis queridos
niños," cantaba Gurudev. Un temperamento
frívolo no es bueno para el camino espiritual.
La pereza no es buena. Las excusas vanas
no son buenas. Y la noción fantasiosa -que
se puede lograr la realización sin la ayuda
de sadhana- no es buena. Sadhana es necesaria;
el esfuerzo es indispensable. Con esfuerzo
obtendréis lo que no necesita del esfuerzo
para ser experimentado. Pero el esfuerzo
es necesario para remover todo lo que interviene
dentro y fuera.
Comprended vuestra vida, vuestra presente
necesidad y la Meta última a la luz de esto.
Sed fieles al nombre de sadhaka. Comprometerse
en sadhana espiritual. No permitáis que os
supere el letargo; no permitáis que se desarrolle
el cinismo. Cada acto de sadhana es valioso
si se hace con espíritu de entrega, con el
espíritu de ser un instrumento a través del
cual Dios es suficientemente misericordioso
como para servirse de él. Servicio desinteresado,
meditación, japa, reflexión, viveka, vichara
-todo esto es sadhana. Debéis pensar siempre:
"Bendito soy de ser el instrumento con
el cual lo Divino juega en la forma de sadhana
espiritual."
Sumisos y con espíritu de humildad, con espíritu
dedicado, comprometidos en vigoroso sadhana,
jamás permitiendo que el fatalismo supere
vuestro espíritu, jamás permitiendo la duda.
La duda debe ser eliminada con la espada
de la determinación, de la sabiduría, del
sentido común, de la inteligencia. ¡Jamás
permitáis acercarse a vuestra mente, a vuestra
conciencia, estados negativos, siguiendo
vigorosamente hacia adelante, con entusiasmo,
comprometidos en sadhana espiritual! ¡Esto
es verdaderamente necesario ¡Esto es lo verdaderamente
bueno!
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