SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

Om Namo Bhagavate Sivanandaya! Om Namo Bhagavate Chidanandaya! Om Namo Bhagavate Krishnanandaya! Om Namo Bhagavate Brahmanandaya!

 

Actividades

Lecturas Diarias

Oraciones

Calendario

Links

Enseñanzas

Tema del mes
Preguntas y respuestas

Glosario

E-mail
 

 

Charla del libro "Medita estas verdades" de Swami Chidananda

charla anterior
charla siguiente

35


ADORAD A DIOS COMO VIRTUD


¡Radiantes divinidades! ¡Adorados buscadores de Dios! El 14 de Julio, exactamente un cuarto de siglo, ese gran ser inspirador y fuente de una nueva luz en nuestras vidas, aquel que aún es la vida misma de nuestra vida, concluyó su carrera en la tierra.
Él abandonó su cuerpo físico y se retiró de este activo campo de vida mundana, vyavaharic.
Él fue muy compasivo y trabajó mucho por la humanidad. Trabajó duro noche y día hasta el último momento y nos dejó un legado, no tan solo proclamado, también practicado en su propia vida personal. Él no apareció como una mera cometa a través del cielo que mientras dura derrama su luz, mas al alejarse retorna nuevamente la oscuridad; por el contrario, él dejó una luz resplandeciente, una eterna luz. Si abrimos nuestros ojos, veremos esa luz, si vivimos en esa luz y hacemos que esa luz ilumine nuestro camino en la vida, no nos encontraremos jamás en oscuridad. Esa es una razón por la que siempre deberíamos sentirnos regocijados, puesto que él está entre nosotros, en medio de la humanidad, lo hayamos conocido o no.
Él nos ha dado un gran tesoro. Él ha sido para nosotros una luz constante e inagotable que ilumina nuestro camino en la vida con sus sabias enseñanzas. Sus enseñanzas tienen poder, fuerza; tienen una cualidad peculiar transformadora que se comunica con cualquiera que trate de usar sus enseñanzas para el propio apoyo interior, como alimento, soporte y, lo que es más, como nuestra luz y vida.
Como dije, él no predicó ni meramente proclamó, nos dió verdades practicadas en su vida diaria. Y una de las cosas que él quería que recordáramos y viviéramos fue que Dios no es tan solo adorado en altares y templos privados, símbolos e imágenes, santos y sabios, seres espirituales y personas santas, a Dios también se le adora en Su manifestación como virtud.
La virtud comprende dharma, y dharma es la presencia del Espíritu de Dios en este mundo de actividad humana. Dharma es el propio Ser de Dios. Dharma es la manifestación de Dios en la vida humana. Y si adoráis a Dios como virtud, entonces realizaréis a Dios como Esencia trascendental, como Ser Cósmico, como Alma Universal, como Espíritu Divino. Y él nos dio ciertos valores fundamentales, virtudes fundamentales, daivi sampad, no solo para vivirlas, considerarlas como Dios y adorarlas en nuestra vida como Dios. Y puedo aseguraros, que si vosotros adoráis estas virtudes como si fueran Dios, realizaréis a Dios. Vuestra vida estará coronada de divina experiencia, realización de Dios.
Debéis rendir culto a la virtud practicándola. Esta es la manera hacia la transformación espiritual y realización. "Mi Dios es la verdad" dijo Mahatma Gandhi, "yo adoro la verdad. No meramente reverencio la verdad, practico la verdad. La adoro verdaderamente. Me siento ligado a la verdad por votos solemnes; la verdad es mi Dios." Dios es verdad, eso es cierto, tat sat, pero Mahatma Gandhi dijo audazmente: "La verdad es Dios, y a través de la verdad, deseo obtener todo lo que se encuentra más allá de ella, la Realidad. Porque ahora me encuentro en esta vida, por ello, deseo relacionarme a algo aquí, ahora, no a algo invisible, supramundano." Él dijo: "Ese tattva, ese principio, esa esencia a la que adoraré durante el transcurso de mi vida, física, verbal y mentalmente es: la verdad."
Adorad la verdad, adorad la compasión, adorad la suprema virtud de no odiar a nadie, de no desear mal a nadie, de no dañar a nadie, de no lastimar -practicando activamente la bondad, la compasión, la piedad. Adorad la resplandeciente pureza en pensamiento, palabra y obra. En todos los estados de la conciencia, caminando, soñando, durmiendo, adorad la virtud de la pureza, el celibato, la castidad, brahmacharya. Adorad esa forma de vida, esa forma de conducta y carácter, eso os llevará a brahma-jnana, a la realización de Brahman eso es brahmacharya, el sendero de pureza, en palabra y obra.
Brahmacharya es el sendero que afirma el dominio del ser más elevado sobre el ser inferior, el sendero que afirma la supremacía de sattva sobre rajas y tamas. Es el sendero que afirma vuestro control sobre las pasiones puramente groseras, animales, afirmando así vuestra elevada naturaleza divina. Es el sendero de la disciplina, el sendero de samyama (perfecta restricción), el sendero de la conquista de los deseos, el sendero del dominio sobre la mente, el sendero para establecer la hegemonía de lo divino sobre lo meramente humano. Brahmacharya significa todo esto y mucho más. Meditad sobre ello.
Debéis tratar de comprender, pero adorad. Adorad brahmacharya, adorad satya, adorad ahimsa, adorad la compasión y la bondad, adorad la veracidad en la vida, la pureza en la conducta y el carácter, en pensamiento, palabra y obra, y que todo esto sea vuestro Dios. No tengáis otro Dios. Podéis contemplar a Dios, podéis contemplar la eternidad, el infinito, el océano de bienaventuranza, la Luz de luces más allá de toda oscuridad, podéis contemplar todas estas cosas, pensar y reflexionar sobre ellas, pero no podéis amar y adorar la paz, o ananda o jnana, porque ellas son abstrusas, conceptos abstractos y vosotros deseáis algo más, algo para lo que podáis vivir y algo con la ayuda de lo cual os podáis preparar a morir. Eso es virtud.
Leed el capítulo dieciséis del Bhagavad Gita, y comprenderéis. Podéis desear paz, gozo, luz, pero no podéis amarlas, no podéis adorarlas. Pero durante las veinticuatro horas del día y de la noche, con cada respiro, podéis adorar la virtud, podéis vivir para realizar la virtud. Eso sí podéis hacer. Eso es sadhana, eso es Yoga Supremo. Por eso, adorad. Dios se revelará a Sí mismo en Su forma oculta, trascendental.
Este gran mensaje, este gran sadhana que Gurudev nos dejó, este secreto último sobre la vida espiritual que nos otorgó como su legado especial, es, que a través de la virtud podremos obtener la fuente de toda virtud que es Dios. Dios mora dentro de nuestro corazón y es la fuente de todo lo bueno. Él es nuestra realidad más íntima, fuente de nuestra conducta y carácter, fuente de nuestra virtud y bondad, fuente de nuestra verdad, pureza y compasión, fuente del divino vivir de nuestra vida.
Por lo tanto, sed adoradores de la virtud. Adorad la virtud en vuestra vida y conducta, en cada acción día y noche. Así vuestra vida será sublime y divina. Vosotros os transformaréis en un ser divino y entraréis al más elevado nivel de experiencia divina. ¡Dios os bendiga en esta sublime tarea! ¡Dios os bendiga en este gran sadhana! ¡Que la inspiradora vida de Gurudev que se encuentra delante de vosotros como ejemplo resplandeciente os incite a persistir en este gran sadhana de virtud adorable como vuestro Dios en la tierra! ¡Que su ejemplo inspirador os dé fuerza, coraje y perseverancia para mantenerles en este camino y continuar en él hasta su mismo y lógico fin para llegar a transformarles en una gloriosa personalidad divina y establecerles en la experiencia divina!

Actualizada el sábado, 1 de agosto de 2001

Hosted by www.Geocities.ws

1