SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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"Significado espiritual de las fiestas religiosas" de Swami Krishnananda

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EL JUEGO DE LO INFINITO


Siempre ha habido una perpetua e incesante emanación de luz, calor y tibieza del sol por espacio de eras y eras. Así es también la manifestación de Dios en el mundo como encarnaciones. Usamos el término encarnación para señalar la manera en que las fuerzas espirituales trabajan en el mundo temporal. Las fuerzas espirituales son los mensajeros de Dios, los brazos de Dios moviéndose en el mundo de espacio y tiempo, los ojos de Dios operando en el proceso empírico de percepción, la majestad de Dios proclamándose a sí misma en toda su grandeza, ya sea manifestado invisiblemente o mostrándose visiblemente ante nuestros ojos físicos. Tales son las encarnaciones o Avataras. Esta manifestación divina no se limita a lugares, tiempos y personas. Puesto que Dios es omnimpregnante, su acción es también omnimpregnante. Es una omnipresente, incomprensible abundancia de la bondad, conocimiento y poder de Dios que ocasionalmente entra en el mundo de espacio y tiempo y se hace sentir en forma palpable. A pesar que las revelaciones de Dios son perennes, perpetuas, sin principio ni fin, a pesar que es una actividad ininterrumpida como el fluir del Ganga o la irradiación del sol; sin embargo, estas manifestaciones son, a veces, demasiado sutiles para ser percibidas por los ojos humanos.
Tenemos varias graduaciones de frecuencias en rayos de luz y ondas sonoras; pero las graduaciones de frecuencias más elevadas no pueden ser percibidas por los ojos o escuchadas por los oídos. Tenemos lo que llamamos rayos cósmicos, rayos X, rayos Alfa, rayos Beta, rayos Gama, y muchos otros que no son formas perceptibles de rayos de luz, a pesar de ser más poderosos que los visibles, groseros rayos de luz, tales como los que emanan del sol, de la luna, de una vela o una antorcha de luz. Ellos son más penetrantes en su acción, de naturaleza más penetrante y más efectiva en los resultados que producen. Sin embargo, son invisibles a los ojos físicos y a los sentidos físicos del hombre, puesto que nuestros sentidos trabajan en baja frecuencia, mientras que estos rayos de luz son de una frecuencia más alta. No puede haber comunión física entre la baja frecuencia y la alta frecuencia. Ustedes saben bien, que las ondas de radio no chocan unas con las otras si las frecuencias son diferentes. Pero si todas las estaciones de radio difusión envían mensajes en ondas sonoras de la misma frecuencia, habrá colisión y confusión, y nada se sabrá ni se entenderá. Diferentes frecuencias no chocan entre sí y, por lo tanto, no tenemos tal conflicto entre las estaciones radio difusoras en el mundo.
De la misma manera, diferentes frecuencias de energía trabajan en el cosmos en diferentes reinos con diferentes propósitos. Y esta es una de las razones por la cual nos es imposible ponernos en contacto con fuerzas supra-físicas que operan incluso ahora bajo nuestra propia nariz. Infierno y Cielo, los siete mundos, el Svargaloka, el Satyaloka y tales otros niveles supranormales de existencia que leemos en las escrituras, existen incluso aquí y ahora. Pero, no podemos ponernos en contacto con ellos, así como no podemos ver con nuestros ojos físicos los rayos X ni los rayos cósmicos. Están aquí mismo y no lejos, físicamente hablando. Pero son casi inexistentes para nuestros propósitos, porque el contacto simultáneo con diferentes frecuencias de fuerza es imposible. Por eso es que a menudo, manifestaciones de Dios o Avataras supra-normales permanecen incomprensibles a la percepción humana. Algunas veces, esos rayos invisibles se hacen densos en formas visibles como los rayos del sol y comenzamos a verlos. Sentimos su presencia y nos beneficiamos con el poder de esos rayos, físicamente hablando. No sabemos de qué manera somos influenciados por los rayos cósmicos. Tampoco los conocemos ni los vemos ni podemos comprenderlos. Pero, podemos ver visiblemente como somos beneficiados por los rayos del sol. Sentimos que el sol es indispensable. El sol es nuestra vida, nuestro aliento y nuestra existencia. Esto es así, porque la frecuencia de los rayos de la luz del sol es co-extensiva y uniforme a las frecuencias en las que operan nuestros sentidos. Vemos un mundo físico delante de nosotros porque las partículas físicas de la naturaleza que vemos con nuestros ojos son de una similar frecuencia a la constitución de nuestros propios órganos sensoriales. Es por eso que podemos ver el Bhuloka pero no el Bhuvarloka, Svarloka, Maharloka, Janaloka, Tapoloka, o Satyaloka. Tampoco podemos ver Patala y los otros sub-mundos, pues ellos se encuentran más allá de la capacidad de nuestros sentidos.
El mundo físico no es el único mundo que existe en el cosmos. Es tan solo un nivel de frecuencia de poder, energía, fuerza y, debido a eso, no podemos ver más de un mundo a la vez. No podemos ver nada más arriba o más abajo de nosotros. Vemos solo horizontalmente, y ese es el mundo físico de los cinco elementos -tierra, agua, fuego, aire y éter. Ahora saben por qué vemos un solo mundo, a pesar que las escrituras hablan de varios mundos. Ustedes saben también por qué vemos tan solo seres humanos y no Devas, Dioses y celestiales. No podemos verlos, porque ellos se encuentran en un nivel más elevado de frecuencia de conciencia, así como tampoco podemos oír ondas radiales con nuestros propios oídos físicos. Necesitamos un transistor para eso, porque el tímpano físico es grosero comparado con las sutiles ondas etéreas enviadas por las estaciones radiodifusoras en las distintas partes del mundo. Todo esto es para explicar científicamente y comprender lógicamente la razón de por qué estamos confinados al nivel físico de percepción y experiencia y por qué somos completamente inconscientes de la existencia de los poderes supra-normales y de las manifestaciones divinas de Dios.
Mas, las manifestaciones de Dios son perpetuas, sin principio ni fin, ya sea que las veamos y conozcamos o no, así como las otras frecuencias de energía, como la luz y el sonido, existen, ya sea que las contactemos físicamente o no. Como ya lo mencioné, cuando estas frecuencias se hacen más y más densas, por razones que no comprendemos, comenzamos a ver el mundo y sentir las fuerzas de la naturaleza. De la misma manera, Dios a veces puede tomar encarnaciones de un tipo que podemos observar físicamente y conocer sensorialmente, disfrutar y beneficiarnos con ellas. Entonces, la frecuencia baja al nivel de nuestro conocimiento y percepción. Tal fue el caso de la serie de encarnaciones que hemos visto en las escrituras como Matsya, Kurma, Varaha, Narasimha, Rama, Krishna, etc. Pero, estos no son los únicos Avataras de Dios. Akhanda y Ananta, continuos y sin fin son los Avataras de Dios, dice el Srimad Bhagavata Mahapurana. Como los rayos infinitos del sol, como las infinitas gotas del océano y como las infinitas partículas del espacio, así son las infinitas manifestaciones de Dios. A pesar del hecho que son infinitas en su esencia, son limitadas en sus operaciones y manifestaciones cuando se encuentran a una frecuencia específica de revelación. Estas son las Encarnaciones visibles como Cristo, Buddha, Krishna y otros seres supra-normales a los que llamamos superhombres, Atimanavas o Avataras.
Hoy es una ocasión muy auspiciosa a la que llamamos Rasa Purnima, día de luna llena en el mes de Asvini, asociado a las Lilas de Bhagavan Sri Krishna, que es Shodasa kala Murti, Purna-Avatara, Divinidad que se digna descender al nivel de nuestra percepción física. Aquí la gloria del Infinito está condensada y focalizada en la finitud de la percepción humana. Ese fue el Avatara de Bhagavan Sri Krishna en el que tenemos un fantástico e inescrutable fenómeno que se llama Rasa-Lila, un juego que se supone que efectuó a orillas del Yamuna, en Madhuvana, refugio selvático del sagrado Vrindavana, la noche de este particular día de luna llena. Esto no es una mera historia o evento épico que estamos narrando, contemplando o recitado, es un fenómeno espiritual, porque Dios no puede ser sino espiritual; si es que Dios es algo, Él es espiritual. Y si Él puede hacer algo, es actividad espiritual. Si existe algún propósito detrás de Sus operaciones, es tan solo un propósito espiritual. Dentro y fuera, a lo largo y ancho de Su Creación, es espiritualidad lo que está operando.
Lo material es desconocido en el mundo de Dios. Es algo que no existe. Es una historia espiritual que leemos y recitamos en el Srimad Bhagavata y el Mahabharata, conectada a la vida de Bhagavan Sri Krishna. No es una biografía mortal que leemos, porque en el reino de Dios, la mortalidad no existe. Mortalidad, vicisitud, transitoriedad, materialidad, externalidad, dolor y muerte son todas limitaciones de la conciencia, surgidas por un error de percepción, y ellas no existen por sí mismas. No tienen existencia como tales, son tan solo procesos que tienden hacia el Ser Superior.
Así, en este maravilloso fenómeno llamado danza Rasa, el Espíritu danza con Sus propias manifestaciones.
El Srimad Bhagavata lo dice de manera bella y significativa: "Reme rameso vrajasundaribhih yatharbhakah svapratibimba-vibhramah- Como un niño que juega con su propia imagen vista en el espejo, así también el Señor juega con los eternos devotos de Vrindavana. Él no jugó con personalidades, así como tampoco un niño juega con nadie cuando se mira a sí mismo en el espejo. Esta es la interpretación dada por el mismo Srimad Bhagavata en el Dasama Skandha. Así Dios juega con Dios, como un niño juega consigo mismo, o el Original danzando con sus propios reflejos, connotando la danza espiritual del cosmos, la atracción de la parte hacia el Todo, la inseparabilidad de Dios, y la agonía del alma debido a sentirse perdida del Supremo. La aventura inquieta del alma respecto al Original del cual es parte integral, más aun, es Él Mismo, es la quintaesencia de la danza llamada "Danza Rasa". Rasa significa quintaesencia."Raso vai sah; Rasam hyevayam labdhva anandi bhavati" dice el Taittiriyopanishad. Es Ananda manifestada en todo el mundo. Es Bienaventuranza y no dolor que vemos en el mundo. El dolor es tan solo el rehusarse por parte de nuestra conciencia a reconocer la bienaventuranza de la creación de Dios. Ananda es la realidad. El dolor no es la verdad de la existencia. Así es Ananda, la Beatitud sobrenatural, Belleza, magnificencia y brillo de Dios que se ha revelado a sí mismo en este movimiento histórico épico del Supremo, en los reinos temporales, como Bhagavan Sri Krishna. Es imposible para la mente humana comprender el significado de Rasa. Porque no es algo que el hombre pueda comprender. Es Dios danzando al compás de Su propia tonada.
Esto es el eterno Tandava o danza cósmica que trae consigo todas las manifestaciones -personal, social, política y espiritual-es el remedio administrado al alma del hombre para curarlo de la enfermedad del Samsara. Como lo dijo el sabio Suka al final de la descripción en el Rasa Panchadhyayi: "Este es el remedio prescripto para las enfermedades del corazón." 'Hridroga' es la palabra usada, que significa, enfermedad del corazón que tiene un solo remedio, el amor de Dios. Nuestra enfermedad del corazón es nuestra enfermedad central. No significa necesariamente enfermedad del corazón físico a la que llamamos alta presión, ataque al corazón, etc., significa la conciencia Samsárica, atadura del alma. Kama, Krodha y Lobha son ataques al corazón, originalmente hablando. Estas son las ataduras esenciales del alma. Se supone que la cura de Samsara se encuentra contenida en este significado escondido del juego de la Divinidad en el reino mortal. Dios danza eternamente. Puede ser la danza de Siva, de Rudra o de Krishna. Pueden llamarlo con el nombre que deseen. Es el Espíritu que persiste a través de la materia interfiriendo con cada paso del proceso de evolución en el trabajo de transformar la materia en Espíritu, convirtiendo la externalidad en Belleza universal de Dios, e insistiendo en que lo mortal debe hacerse inmortal. Porque la Divinidad es el derecho de nacimiento del hombre.
Tal es la magnitud del significado contenido en el Juego-Rasa de Bhagavan Sri Krishna, la irresistible urgencia del alma por su Hacedor, que no es comparable ni siquiera con la atracción de la limadura de hierro hacia el imán, o el movimiento de los ríos hacia el océano. Estas comparaciones son inadecuadas. Es la irresistible atracción y urgencia del alma. 'Irresistible' es una palabra pobre que usamos por falta de un término mejor. Es humanamente imposible de describir, porque no se trata del poder humano trabajando. La llamada de Dios no es como la llamada del hombre. No es como un jefe llamando a un subordinado o una madre llamando a su hijo. No es ni siquiera el amante llamando a su bienamada. Mucho más que todas las ilustraciones en las que podamos pensar; es el sentido, el significado, la importancia y la fuerza de la llamada de Dios al alma del hombre. Cuando Dios llama al alma del hombre, ¿qué pasa con ella? Esto ni el alma misma puede comprender; dejemos a un lado la lengua humana tan débil en su expresión. El gran Veda Vyasa, en su majestuoso lenguaje, y su hijo el sabio Suka, en su brillante exposición, tratan de darnos un tipo de indicación sobre como sería. Pero, pobre es el entendimiento humano para comprender su significado y, más pobre aún, la lengua humana. ¡Quien puede comprender el Espíritu sino el Espíritu mismo!
Esta fue la expresiva y corta respuesta dada por el sabio Suka al rey Parikshit cuando este hizo una humana pregunta respecto a este tema trascendental. ¿Oh, qué es esto?, exclamó Parikshit. ¿Como puedo comprenderlo? ¿Como puedo soportarlo? ¿Qué significa esta descripción, la cual no es fácilmente comprendida por la mente humana? Suka dio a esto una respuesta divina de un modo divino, diciendo que la divinidad es diferente de la humanidad y que el hombre no está capacitado para entender a Dios usando sus meras facultades humanas. 'Na tu mam sakyase drashtum anenaiva svachakshusha, divyam dadami te chakshuh.' "¡Puedes verme con tus ojos humanos! Yo te daré visión divina". Esta fue la respuesta cósmica de Bhagavan Sri Krishna en el encuentro individual de Arjuna con Visvarupa. Si Visvarupa no puede ser visto por el ojo mortal, Rasa Lila no puede ser comprendida por el intelecto mortal. No fue una simple actividad temporal que haya tenido lugar; pero como nos dice el Bhagavata, es un drama espiritual interpretado por el Maestro de todos los poderes.
El tiempo cesó de ser y el sistema estelar no pudo moverse, dice la escritura. No fue danza de una noche. Fue una larga, larga obra muy exitosa que acalló el movimiento del tiempo mismo; las estrellas comenzaron a contemplarlo y los celestiales lo observaron maravillados no conscientes de tiempo, espacio y personalidad. Toda conciencia particularizada puede decirse que fue destruída por completo. La conciencia de la personalidad en sí misma no estaba ahí. No fue mortalidad, ni humanidad, ni individualidad; fue el Espíritu danzando en armonía con el Espíritu Universal.
Una vez más, reiteramos, es imposible de describir. Aunque nos da una idea de lo que Dios es y como Dios trabaja y de cual es nuestra meta en esta vida. La meta del alma es unión del alma con Dios, e inquieta está la mente en tanto no vea a Dios. A pesar de ser cierto que no es apta para ser comprendida, no es difícil de obtener, porque es el único logro, anhelo del alma. Los insaciables anhelos y deseos sin fin de la mente humana, son suficientemente demostrativos del hecho de que Dios no puede encontrarse dentro de la mente humana. El alma desea a Dios, y no los oropeles de la tierra. No pedimos comida, ropa, refugio, calor o protección; el alma no desea nada excepto a Dios. Pero este anhelo del alma por lo Eterno se manifiesta bajo la forma de pedidos distorsionados y exigencias de objetos temporales que son los anhelos del alma en su incompetencia para comprender sus propios anhelos y aspiraciones. El alma ha enloquecido en busca de Dios, el cual no puede ser visto por los sentidos. Llevar fuego con un manojo de paja es imposible. Pero, el alma trata de contener al Infinito en su mente finita. El intento imposible del alma de limitar la universalidad de Dios dentro de lo finito de la mente es actividad Samsárica; y los placeres de los sentidos, la excitación de los nervios y el cosquilleo de la conciencia.
Mas, esto no puede satisfacernos, no estaremos satisfechos hasta que logremos aquello que deseamos. Y el 'nosotros,'el verdadero 'Yo', es el alma dentro nuestro que anhela el Alma afuera. El alma del ser humano anhela la Supra-alma, lo Infinito. Lo finito anhela lo Infinito, porque lo finito no puede satisfacerse con ningún número de objetos finitos. Las riquezas de la tierra toda no pueden satisfacer al alma, porque el alma es una expresión de lo Infinito que es Uno; y los objetos son finitos a pesar de ser muchos en número.
Esta implicancia entró en la mente de la gente, de los devotos, a través de la descripción de este embelesado, loco y embriagador Amor a Dios exhibido por las Gopis de Vrindavana en un período histórico de tiempo, de manera completamente sobrehumana. El eterno significado de este Juego, es el de inmortalizar todos los intentos de la devoción. De todos los incidentes en la vida de Sri Krishna, este último es algo que el hombre difícilmente puede entender y, se supone, que el hombre no debe comprender. Pues aquí, en los cinco capítulos del Srimad Bhagavata en los que se describe el Rasa-Lila, el gran autor ha aplicado infinita sabiduría y plenitud de sentimiento y comprensión. El lenguaje en sánscrito usado allí es de tipo superior. Súbitamente hay un cambio de énfasis y retórica en el Srimad Bhagavata, al comienzo del capítulo de Rasa; y ustedes empiezan a sentir una pulsación en los nervios cuando estas experiencias supranormales nos son dadas en lenguaje humano.
Tal fue la ocasión Rasa Purnima, cuando Dios entró en la más baja frecuencia de la conciencia humana y se hizo visible, a pesar que lo Infinito está en su seno en frecuencias más elevadas de existencia supranormal, lo cual es imposible de percibir.
La conclusión es que Dios es Todo y no puede haber otro que Dios. El alma humana tiene un solo deseo: unidad con Dios. No tiene muchos deseos. Todos nuestros anhelos y necesidades -necesidades físicas, aspiraciones intelectuales, necesidad social-todas son formas distorsionadas del deseo del alma por Dios. Son movimientos equivocados de la aspiración del alma por Divinidad. Samsara no es sino la tortura, la angustia, la lucha y la agonía del alma debido a la pérdida de Dios. Todo este gemir y sollozar del alma se llama Samsara.
Esto es lo que estamos experimentando. Inquieta es nuestra vida y lamentable es la existencia del hombre, en tanto no haya comprendido el significado de este anhelar y el objeto de su anhelo. Nuestra vida se ha vuelto miserable debido meramente a que no hemos comprendido ni siquiera el significado de nuestro propio anhelar. ¡Anhelamos algo pero creemos equivocadamente que es otra cosa! Para rectificar este error de la percepción distorsionada del hombre, Bhagavan Veda Vyasa nos dio esta escritura bajo la forma de una biografía inmortal del Hombre Inmortal, el Super-Hombre de Oriente, cuyo eterno Juego observamos y celebramos en el muy auspicioso Rasa Purnima.
¡Bendito sea este día! ¡Benditos sean los devotos buscadores de la Verdad y aspirantes que buscan a Dios y no descansan hasta haberlo realizado! ¡Que la infinita gracia del Todopoderoso esté siempre con todos nosotros!

Actualizada el sábado, 7 de abril de 2001

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