SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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Una llamada a la liberación de Swami Chidananda

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La gloria de la verdad, de no-dañar y de la pureza


Sois buscadores de la verdad y amantes de la rectitud. Ellos dicen dharma premi. Dharma rectitud. Dharma premi es aquel que ama la rectitud. La base de toda rectitudes la verdad. El carácter, la integridad, la verdad, todos significan lo mismo. Una y otra vez se ha dicho: "Aquel que destruye dharma es destruido por dharma." Eso significa que cuando alguien destruye dharma y deviene perverso, su perversidad lo transforma. No es necesario ninguna fuerza externa que lo empuje al desierto. Su misma perversidad es suficiente. Él deviene el creador de su propia perdición, de su propio sufrimiento, que han sido llamados por él mismo.
Mas dharma protege al que lo protege. Aquel que protege dharma, ese ser es protegido por dharma. Donde está dharma, el éxito está en todas las cosas. Dharma se basa en verdad. La verdad es suprema dharma porque Dios es verdad. Y nosotros somos buscadores de la verdad. Es la puerta de entrada hacia la vida más elevada. La verdad es el alma de la rectitud. La base de una vida recta, la base del carácter es verdad. Ser verdaderos es por lo tanto, la mejor base para el supremo éxito en la vida. Adorar la verdad es lo necesario.
La verdad es el más grande sadhana. La verdad es la más grande disciplina, la más grande austeridad. Verdad es el voto más grande y la verdad es mejor de todas las flores que complacen al Señor Todopoderoso. Si es adorado con la flor de la verdad, Él deviene extremadamente gracioso y derrama gracia. La verdad es, por lo tanto, el mejor deseo, lo verdaderamente necesario-lo más deseado de todas las cosas. Por lo tanto, medita la verdad, medita sobre la verdad, reflexiona sobre la verdad, deviene adorador de la verdad. En esto se encuentra tu bien más elevado.
En este mundo, durante este período de Kali Yuga (era de oscuridad), la verdad está descartada y por lo tanto los individuos sufren. Mas aquel que se adhiera a la verdad, que practica la verdad, que toma los votos de la verdad y practica la austeridad de la verdad logra el poder para superar kali. La terrible influencia de la oscuridad es superada con la luz de la verdad. La verdad es la gran tapasya de esta era. Es una gran purificadora e inspiradora, una fuerza que ayuda al sadhaka superar a cada paso todos los obstáculos que encuentra en su camino. Es la verdad, por lo tanto, un gran benefactor. Es el bien más elevado.
Por lo tanto, el sabio sadhaka considera a la verdad como su compañero en esta vida. Es el punto de entrada de todas las cosas elevadas. Es también el alma del carácter. Por lo tanto, el amado Maestro Santo la consideraba parte de los tres principios indispensables para ser aceptados y entrar a su familia de buscadores espirituales y sadhakas. Él decía: "Adornado con la verdad, ¡Oh buscador de Dios!, ven y te haré miembro de mi familia espiritual." Deberíamos reflexionar sobre este valor supremo, la grandeza y necesidad de la verdad en nuestra vida espiritual y secular. Pues si nuestra vida secular es ideal y apoya a nuestra vida espiritual, entonces, debería armonizarse con la verdad.
Lo espiritual está fundado en verdad y ética. Un estado de experiencia divina y perfección emerge de la semilla de una buena vida, de un idealismo moral y ético en nuestra vida. Eso no significa un puritanismo irracional, ilógico o fanático. Significa un idealismo sano, racional y ético, un bien que surge de la apreciación por lo auspicioso, lo bello y lo santo; un bien, una rectitud de carácter y conducta, conducta elevada, nobleza de actitud y acercamiento hacia la vida que surge de una verdadera cultura, verdadera educación y verdadera comprensión.
(B) No-dañar
La espiritualidad está similarmente fundada en el bien que surge de comprender que así como yo experimento y siento también los demás experimentan y sienten: "Lo que considero desagradable, dañino o indeseable para mí, no lo daré a otros , ni en pensamiento, palabra o acción. Los demás son como yo. Ellos tienen sensibilidad. Por lo tanto, deben obtener la misma consideración que debo tener para conmigo." De esta manera igualándonos con los demás nos comportamos con un sentido de justicia, de consideración, de compasión. Tal persona no hará nada que dañe a otros, que destruya el bienestar de otros, que esté en contra del bien elevado de otros. Esta es la esencia del humanismo.
Las criaturas inferiores, las especies sub-humanas, no tienen este sentimiento de: "Estoy dañando a otros, No debo." Las formas inferiores de vida están constituidas de una naturaleza que se alimentan de otras formas de vida. Esto lleva a la destrucción, a matar. El más bello pájaro, de voz más bella será aparentemente sin corazón. Cogerán de pronto una inocente mariposa al vuelo. Si el insecto es demasiado grande o lucha, lo golpeará con el pico contra un objeto duro y luego se lo tragará. Todas las formas de vida no humanas están constituidas de esa manera, a pesar que hay excepciones como los animales herbívoros tales como el elefante, el camello y el caballo. Pero con raras excepciones, la mayor parte de las formas vivas en la naturaleza se alimentan de otras formas de vida. No existe sentimiento alguno que cuando cazamos estamos causando daño, produciendo dolor, destruyendo vida. Ese sentimiento se encuentra ausente. En el ser humano, ese sentimiento se encuentra presente. Esa es la esencia de lo humanidad de la condición humana.
Desde el punto de vista de la filosofía Vedanta y del Yoga, esto es debido a la evolución espiritual. Él ser humano es un ser evolucionado. Por lo que es capaz de compasión, bondad, consideración por los sentimientos de otras personas y una urgencia y deseo de no dañar, no causar sufrimiento, ni destruir vida. Esto debe desarrollarse hasta que lleguemos a ser divinos. Y el ideal de ahimsa (no-dañar), el pináculo de compasión, jiva-karunya, fue enseñado por el Señor Jesús. Él dijo: "no existe mayor amor en este mundo humano que aquella persona que se encuentra preparada para dar su vida para salvar la vida de un amigo."
Es, también perfectamente posible encontrarse establecidos en ahimsa, jamás dañar, nada de peleas, y al mismo tiempo dañar, causar sufrimiento usando medios sutiles. En la sociedad occidental hay un término llamado "tortura psicológica." Algunas veces se le usa en las cortes como fundamento de divorcio. "En varias maneras sutiles, sobre el plano mental, mi compañero me torturó, fue causa de incontable tortura psicológica, insultándome, haciéndome sentir poca cosa." De esta manera, causando ansiedad, temor y sufrimiento, todo tan solo de manera sutilmente psicológica, es también contra la ley de ahimsa.
Yoga y la vida espiritual demandan que la violencia en todos los aspectos, daña en todas sus formas, ya sea grosera o sutilmente, manifiesta o no-manifiesta, expresada o no-expresada, debe ser evitada, debe ser abandonada. Y El Santo Maestro Swami Sivanandaji lo amplió más diciendo: "No es suficiente meramente estar en contra de la violencia, dañando a los demás, ya sea de manera grosera o sutil, por intermedio de la acción o psicológicamente; por el contrario, debemos ejercitar activa y positivamente la compasión, el sentimiento, la bondad, daya, karuna."
Pues ese es nuestro concepto de Dios. Él es toda compasión, un océano de compasión. Y toda la espiritualidad, todo el yoga, todo sadhana, es un intento para acercarnos a Dios, para volver a Dios, para contactarnos con Dios, para experimentar a Dios y establecernos en Él. Es un continuo esfuerzo para acercarnos al gran, divino, Ser Universal cósmico, para entrar y experimentarlo y llegar a ser uno con esa Suprema Realidad. Es un proceso místico interior donde el buscador crece en la naturaleza de Dios o se acerca progresivamente al ideal de divinidad, deseando llegar a ser un canal de la divinidad de Dios, llegar a ser una expresión de todo lo que concebimos como Dios, todo lo que pensamos que es Dios.
Lo llaman alquimia espiritual, un proceso lento pero seguro de transformación de nuestro mismo ser desde nuestra naturaleza inferior hacia un estado más elevado de divinidad, de la naturaleza de Dios. Es una transformación progresiva interior lenta pero segura del ser, para asemejarnos al Ser que tratamos de alcanzar, de realizar. Y cuando mayor es la transformación, mayor es el cambio interior que nos lleva más y más cerca hacia esa suprema experiencia. Esta es la dimensión interior de yoga. Este ascenso hacia la divinidad es la forma interior de yoga. Es verdadero yoga. Es la vitalidad y corazón interior de yoga. Esta transformación interior es el contenido sutil invisible de la vida espiritual, yoga y la práctica de yoga.
Y esto, por lo tanto, requiere que lo abandonemos y lo removamos de nosotros, todo lo contrario al concepto que tenemos de lo que es la naturaleza de Dios, todo lo que no es naturaleza de Dios. Todo aquello que no armonice con la naturaleza de Dios no puede tener lugar en el ascenso espiritual hacia la divina perfección. Cualquier cosa que no armonice con el supremo ideal-la naturaleza de Dios-lógicamente, racionalmente, no puede tener un lugar en la vida espiritual. Para ver esto con claridad, no requiere de gran erudición, filosofía o conocimiento metafísico. No podemos acercarnos a la luz llevando con nosotros oscuridad. Cuando nos acercamos a la luz, la oscuridad no tiene lugar.
La verdad, compasión y bondad van de la mano. Porque cuando somos bondadosos y compasivos, manifestamos nuestra verdadera naturaleza que es la naturaleza de Dios. Deviene nuestra vida auténtica, no contraria a nuestra realidad. Deviene nuestra verdadera vida. Todo lo que sea contrario a la naturaleza de Dios en nosotros-ya sea mental, verbal o físicamente-es contrario a nuestra verdadera naturaleza; estamos contradiciendo nuestra verdad. Y nuestra vida deviene falsa. No es expresar la verdad de nuestro ser, nuestra verdadera identidad. Esta es la contradicción interior, una dicotomía, que surge si no crecemos en espíritu de divina compasión y bondad. Esto debe ser comprendido y aprehendido. Debe ser visto con claridad y practicado con determinación.

(C)Pureza
De la misma manera, Atman o Brahman es nitya, niranjana, nirmala, suddha sattva, todo lo que tiene que ver con santidad, pureza sin mancha y sagrado. Por lo tanto, Al comienzo de raja yoga como parte de la práctica de niyama, Maharshi Patanjali quiere que el aspirante espiritual luche por un estado de limpieza interna y externa, de pureza interna y externa. Y la clásica tradición Vedantina también llama nuestra atención hacia los tres obstáculos que se encuentran en el camino de la iluminación, del conocimiento supremo. Ellos hablan de mala, vikshepa y avarana. Mala es impureza, Vikshepa es la constante inquieta naturaleza de la mente y avarana es una cortina o velo que esconde. Ellos dicen: "Estos tres obstáculos que se interponen como barreras entre el jivatma y el paramatma, el alma que busca y el Supremo Ser, deben ser eliminados o erradicados. Deben ser removidos." Ellos dicen que sadhana es remover todo lo que se encuentra en el camino de nuestra realización de la siempre-presente Realidad.
Gurudev solía decirlo de una manera muy simple: "Purifícate, concéntrate, medita y realízate." Purificación significa la superación de mala. Concentración significa la superación de vikshepa. Meditación significa el método de remover el velo que esconde la Realidad interior, y esto lleva a la realización.
Y ellos declaran que las impurezas de la mente son pasión carnal o deseo impuro, ira, avaricia o codicia, engaño o apego infatuado, arrogancia que es un signo del ego, y envía o celos. Estos son llamados los seis enemigos, shadripu, que se cruzan en el camino hacia la sabiduría, la iluminación y la liberación-kama, krodha, lobha, moha, mada y matsarya. Y en el Srimad Bhagavad Gita, el Señor Krishna nombra específica y especialmente a la lujuria, la ira y la codicia como obstáculos, los mayores enemigos del hombre. Por lo tanto, deben ser superados, renunciados y erradicados de la naturaleza humana. "Trividham narakasyedam dvaram nasanam atmanah kamah krodhas tatha lobhas tasmat etat trayam tyajet (Triple es la puerta de este infierno destructivo del ser-lujuria, ira y codicia: por lo tanto abandónalos)."
Es así como, crecer en pureza, superando esos factores que representan la básica impureza del alma atrapada en maya debido a los samskaras y vasanas negativos, forman una parte integral de la preparación parra una vida espiritual elevada. Deberíamos tratar sincera y diligentemente de erradicar completamente estas cualidades negativas con una práctica lente y paciente, humildad, oración, satsanga, compañía de los grandes, manteniendo un ideal elevado y basando nuestra vida en ciertos principios.
El auto-control deviene una parte esencial de ello. La comprensión psicológica, la introspección diaria y el auto-análisis son parte de ello. Y un serio anhelo por obtener este estado de pureza deviene una parte indispensable de ello, un gran anhelo por llegar a ser una encarnación de pureza, una personificación de santidad. Es esto que otorga poder y fuerza desde adentro para obtener ese estado de santidad. "Sed perfectos como vuestro Padre en el Cielo lo es."
Debería haber una pasión positiva por pureza, un gran anhelo para brillar con esta divina virtud, una determinación para liberarnos de todas estas manchas y hacer realidad esta transformación. Debería haber un gran amor por esta vida de santidad y pureza. Son tan solo estos ingredientes que actuarán como una fuerza poderosa y conquistadora que ayudará al buscador y al aspirante espiritual surgir por sobre todo lo grosero, por sobre todo lo que es tamásico y rajásico, todo lo que es mezquino e innoble, todo lo que no es espiritual o divino. Sabiendo que estas cosas no son buenas para él, él siente: "Estas cosas estarán bien para millones y billones que están atrapados en la ignorancia y ceguedad, tomando al mundo como la única realidad y a los goces sensuales como la mayor fortuna, lo más deseable, pero no son para mí." De esta manera se mantiene despierto el verdadero aspirante, mientras otros duermen no conociendo los ideales de una vida espiritual más elevada.
Es en un estado de vigilia, jagriti, que debemos vivir con esta cualidad radiante de divina pureza, de naturaleza Divina. Y esto requiere un poco de trabajo paciente y verdadero auto-análisis, introspección, oración, cultivando compañía de santos, buena lectura, repetición del Divino Nombre manteniendo un ideal elevado. Todo esto lleva a este proceso interno al éxito.
Y si miráis bien este importante sadhana, comenzaréis a ver que es fácil. Debe surgir espontáneamente, pues sois la radiante encarnación de pureza, siendo el Atman puro, el nitya suddha atman. "Yo soy Atman, siempre puro, parte de la divina Realidad Cósmica. En mi mora la pureza en toda su gloria, en toda su plenitud."
Si os identificáis de esta manera con vuestra verdadera y esencia naturaleza más elevada, naturaleza espiritual, deviene natural crecer en pureza, manifestarla en vuestro pensamiento, palabra y obra. "Es natural para mi ser puro, porque yo soy el siempre-puro Atman." Si hago que penetre esta verdad en la verdad, si afirmo esta verdad y os identificáis con vuestra verdadera naturaleza, y no con lo que no es vuestra realidad, los temporarios adjuntos limitantes, entonces crecer en esa naturaleza, manifestar que eres esa Realidad en pensamiento, palabra y obra deviene la cosa más natural. Llegar a ser conscientes de vuestra sublime naturaleza espiritual y hacer de tu vida un proceso espontáneo de la expresión de esta naturaleza, es el secreto de una vida y sadhana interior verdadero y efectivo.
El arco iris no debe hacer sadhana para ser colorido. La manteca no debe hacer sadhana para ser suave. El hielo no debe hacer sadhana para quemar y ser caliente. El azúcar y la miel no deben hacer un especial sadhana, disciplina y yoga, para ser dulces. Esto es así: para ser lo que se es, para expresar nuestra naturaleza esencial no requiere de ninguna ciencia especial o técnica o sadhana o práctica.
Es necesario ser conscientes de lo que somos. Entonces llegará a ser natural expresarlo y manifestarlo. Este es el secreto, la llave, para crecer en pureza y espiritualidad y hacer de vuestra vida un ascenso glorioso hacia la experiencia de Dios, hacia la realización de Dios.
¡Que nos beneficiemos todos al meditar estas verdades que son fundamentales para la vida espiritual. Que nos beneficiemos y crezcamos en divinidad día a día, minuto a minuto, con cada acto y cada pensamiento. Que esto sea algo espontáneo. Que sea esto algo gozoso, pues ser nosotros mismos es lo más espontáneo, la cosa más gozosa en la que podamos pensar!
"Este es un mundo de dolor y muerte." Se dice que si realizamos a Dios podemos ir más allá de todo dolor, sufrimiento y muerte. Por lo tanto, mientras estamos dedicando nuestra vida entera, nuestra inteligencia y energía para realizar a Dio, para llegar a eliminar el dolor y la muerte, tiene sentido no hacer sufrir a otros seres vivos.
Cuando nuestra vida entera está entregada para evitar, trascender y liberarnos para siempre del dolor, ¿cómo podemos ser tan inconscientes, tan ciegos como para dañar a otros seres vivos? Es la cumbre de lo irracional. Es inhumano, porque va contra la inteligencia humana. Va completamente en contra del mismo espíritu de nuestra vida, del mismo ideal hacia el que nos dirigimos.

Actualizada el viernes 3 de mayo de 2002

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