|

Oraciones
Calendario
Links Enseñanzas
Tema del mes
Preguntas y respuestas Glosario E-mail
|
La filosofía del Bhagavadgita de acuerdo
a Swami Krishnananda
capítulo anterior
capítulo siguiente
VII
LA NATURALEZA DE LA COMPRENSIÓN
CORRECTA
Hemos cubierto prácticamente todo el terreno
que se encuentra detrás del significado y
el contexto del primer capítulo del Bhagavadgita.
Necesitamos mucho tiempo para cubrir todo
el campo de este primer capítulo, porque
es la base para el pensamiento y la comprensión
de lo que sigue en los próximos capítulos.
Observamos que la base del Primer Capítulo
no es simple y no es una mera introducción
como aparenta ser. Más bien, prepara el terreno
para la enseñanza. Estoy seguro que recordarán
las varias etapas de pensamiento por las
que tuvimos que pasar para comprender el
profundo significado de 'El Yoga del abatimiento
del Espíritu', título del primer Capítulo.
El abatimiento, o melancolía en la cual se
encuentra Arjuna, ha sido descripta como
una condición espiritual. Es por eso, que
el abatimiento es considerado como parte
de Yoga. No es una condición mórbida de negatividad
o actitud de apego al mundo, es una condición
necesaria positiva en su etapa inicial, una
tarea que el buscador espiritual debe de
tomar en su esfuerzo al encuentro de la Realidad
universal. La oscuridad que enfrentamos al
principio es un efecto de la tremenda preparación
interior que se lleva a cabo en las primeras
etapas de auto investigación, estudio y recepción
del conocimiento de las varias avenidas del
mundo. Pero se debe dar una explicación de
por qué surge el abatimiento, y esta explicación
se encuentra en la respuesta de Krishna en
los pocos versos al comienzo del segundo
capítulo. El punto es que no es suficientemente
claro. Falta el conocimiento de Samkhya.
Hay una confusión del intelecto y una dirección
equivocada de la razón, esto se debe a encontrarse
esta contaminada por los prejuicios de la
psiquis. ¿Quién podría decir que nuestra
razón o lógica se encuentra condicionada
por la estructura de nuestra personalidad,
la cual se encuentra ubicada en un contexto
fenoménico del universo y todo lo que tiene
que ver con este fenómeno? La palabra Samkhya
usada en el Segundo capitulo, es el conocimiento
que se encuentra en consonancia con la naturaleza
de la Realidad, y aquello que se encuentra
en disonancia con su naturaleza es lo opuesto
a ello, la ausencia de conocimiento o Samkhya.
Lo que este conocimiento es será dicho en
el Tercer Capitulo, que tratara sobre la
correcta comprensión, junto al cual sabremos
el significado de comprensión errónea. La
reacción inmediata de Krishna, el Maestro,
a la difícil situación de la psiquis de Arjuna
es metafísica, y toma en consideración ciertos
aspectos en el curso del argumento. La respuesta
inmediata que surge como reacción a los varios
argumentos formulados por Arjuna es que el
alma del individuo es esencialmente inmortal.
El temor a la muerte, a la destrucción y
a la catástrofe que hostigó la mente de Arjuna,
todos estos problemas se encuentran fuera
de punto debido a la esencia de ser o a lo
indestructible del individuo. No existe la
destrucción de nada que exista. Tampoco puede
haber destrucción de aquello que no existe.
Esta es la simple lógica que surge como un
haz de luz de Krishna sobre la mente de Arjuna.
El temor a la destrucción fue uno de los
puntos utilizados por Arjuna para contrarrestar
la idea que comprometerse en la guerra es
necesario. Este argumento recibió una respuesta
en un corto pasaje que explica que la destrucción
de la realidad no es posible. Lo que es,
siempre es; y lo que no es, no puede ser
bajo ninguna circunstancia. Ahora, cuando
se dice que algo es destruido, no comprendemos
de lo que estamos hablando. Tan solo hay
un cambio de forma; el complejo nombre-forma
se transforma en el proceso de evolución
del universo. Incluso en esta transformación
no tiene lugar en ningún elemento una total
destrucción. Se lleva a cabo, si, una descomposición
y reajuste de las partes de una manera en
particular y bajo ciertas condiciones. Y
cuando nos falta el conocimiento de este
proceso peculiar por el cual todas las cosas
pasan, lo consideramos como un proceso destructivo
o muerte. El hecho es que la esencia de todas
las cosas es inmortal, llamamos a esta esencia
el alma de las cosas y no es necesario entonces
temer a algo que llamamos muerte. Si la muerte
que parece inminente es un factor que retrasa
nuestro compromiso en cualquier acción, este
temor debe ser abandonado inmediatamente
pues no existe la muerte de la esencia de
la personalidad del individuo. Es el temor
a la destrucción de la forma o del complejo
nombre-forma, esto si es inevitable, nadie
puede escapar a ello, pues lo finito no puede
descansar en sí mismo eternamente. La muerte
se hace necesaria porque la evolucion es
una necesidad. Y la muerte no es mas que
un nombre que le damos al proceso de pasar
de un estado a otro. Por lo tanto, no puede
existir temor a la muerte de la esencia de
un individuo y no podemos escapar a la transformación
del complejo nombre-forma llamada: muerte
de la personalidad. Por lo tanto, no existe
causa de sufrimiento. Lo inevitable debe
ser aceptado pues llorar sobre lo inevitable
no tiene sentido. No se puede evitar la posibilidad
de esta transformación por la que todas las
cosas deben pasar, en tanto se encuentren
en la forma de una entidad finita y en el
reino de las relaciones dentro del espacio
y el tiempo. Pero si es del alma que se habla,
ésta no puede ser destruida. Este es un punto
metafísico, un tema altamente filosófico,
que es la respuesta de Krishna a la pregunta
de Arjuna. Pero esta no es la única respuesta.
El individuo no es una mera entidad metafísica
aunque es también eso. Hemos notado en nuestros
estudios anteriores que el individuo es también
una unidad social. Hay una gran sociedad
de individuos y la relación del individuo
con esta atmósfera social debe ser también
considerada al hacer un juicio. Existe un
deber para todos con respecto a la atmósfera
en la cual nos encontramos. A esto se le
llama Dharma del individuo con respecto a
la sociedad. Svadharma es usualmente considerada
como nuestra obligación hacia la sociedad
en la cual vivimos. Y sabemos qué es la sociedad.
Cuando hablamos de sociedad no nos referimos
meramente a la atmósfera humana sino también
a todo lo que nos rodea. Más adelante, incluimos
el entero universo, y de esta manera tenemos
una obligación con esta vasta expansión del
universo que toca nuestra misma piel en varios
grados de su manifestación, incluyendo lo
que llamamos relación humana. Desde el punto
de vista de la naturaleza última de la Realidad,
desde el punto de vista de nuestra conexión
con la sociedad que nos rodea, como también
debido al interés de nuestro propio ser;
desde todos estos ángulos de visión, si consideramos
la obligación de una persona, parecería que
nadie está libre de un tipo u otro de obligación.
Es así como la inacción es impensable. Y,
también la decisión de no hacer nada es acción.
El mundo atado a la acción, impele a todos
hacia la actividad de alguna manera. Pero
la sabiduría consiste en comprender el proceso
de conectar nuestra actividad con el todo
al que pertenece, y cualquier tipo de egoísmo
o énfasis en nuestra propia particularidad
o finitud en el proceso de comprometernos
en una acción no sería Yoga, sino un pasaje
dentro de nuestra atadura.
La atadura es la consecuencia que sigue a
la acción que surge del desconocimiento de
la conexión vital de nuestro ser con el todo
al que pertenecemos. Y la Libertad es lo
opuesto. La acción no es, entonces, una mera
iniciativa individual. Es una parte del propósito
total del universo como un todo. Y no comprender
esto sería la ausencia de Samkhya, o conocimiento.
"Yo les he explicado qué es Samkhya,"
dice Krishna. Los detalles de la filosofía
Samkhya se tocarán en el Capítulo Segundo.
Esta es una pequeña introducción de lo que
es la Samkhya. Samkhya debe aplicarse a la
práctica diaria. Este conocimiento debe llegar
a ser un método o procedimiento para conducirnos
en la vida diaria. A este uso del conocimiento
de Samkhya en la vida diaria se le llama
Yoga. "Ahora les diré qué es Yoga."
El conocimiento precede a la acción. La manera
en que debemos comportarnos, nuestra conducta
en este mundo, el método para la acción,
es el conocimiento. La teoría y la práctica
van juntas. El conocimiento y la acción son
inseparables. Yoga no es una mera acción
en el sentido del término, es la acción que
procede del ser de una persona, y la acción
que se hace más y más comprensiva y completa
al expandirse en la dimensión del ser gradualmente
en el proceso de la práctica del Yoga. "Tan
solo un poco de esta práctica es un gran
crédito." "Nehabhikramanaso sti."
No hay pérdida alguna en este glorioso encuentro
del alma con el Absoluto. Cada esfuerzo en
la dirección correcta será beneficioso. Debemos
sentirnos contentos de haber hecho algo bueno.
Todo es bueno si es hecho con una comprensión
de la Samkhya. Cesa de ser bueno y se transforma
en atadura sólo cuando no tiene conocimiento.
Tenemos solo un deber y no tenemos derecho
de esperar fruto alguno de la ejecución de
ese deber. Esta es la enseñanza más importante
del Bhagavadgita. Esto es algo que la mente
moderna no puede llegar a comprender con
facilidad, pues se encuentra totalmente concentrado
a la espera del fruto, aún antes que la semilla
haya sido sembrada. Estamos siempre pensando
en los derechos que esperamos de un mundo
y no pensamos en las obligaciones que debemos
a la sociedad en la cual nos encontramos.
No podemos esperar los frutos de nuestra
acción, esperar estos frutos es un error,
porque los frutos no están en nuestras manos,
en tanto que la acción es una obligación.
Podemos ilustrar con el ejemplo de la siembra
en un campo, observen al agricultor, él lleva
a cabo su deber muy bien, pero no podemos
decir que el fruto se encuentra enteramente
en sus manos. Muchos factores se encuentran
fuera de su poder, y esos imponderables contribuyen
al resultado que es la cosecha. Debe llover,
condiciones meteorológicas adecuadas y muchas
otras cosas. El fruto, el resultado, la consecuencia
de una acción la deciden factores que se
encuentran más allá de la comprensión del
individuo humano y por lo tanto, esperar
un fruto en particular sería de completa
ignorancia por parte de cualquier persona.
Sufrimos, porque esperamos una particular
consecuencia que sigue a la serie de acciones
que llevamos a cabo, y esos resultados que
esperamos no se hacen realidad por la simple
razón que existen otras condiciones que deben
ser satisfechas. Yo como agente, el que inicia
la acción, podría ser uno de esos factores.
Si, lo aceptamos. Pero yo no soy el único
factor, y considerarme el único principio
condicionante detrás de la producción del
resultado de una acción sería completa ignorancia
y eso es, ausencia de Samkhya, conocimiento.
Es así como se nos dice una y otra vez, en
las enseñanzas, que es inadecuado esperar
el fruto. Se considera al universo entero
en la producción del resultado, incluso en
la más pequeña de las acciones, y nosotros
no somos el único factor que decide. Existe
una "bancada de jueces", pues no
es un juez tan solo que decide el caso. Este
formidable conocimiento es fuente de gran
solaz y paz para la mente, y se encuentra
enraizado tanto en el éxito como en el fracaso.
Las palabras, éxito y fracaso, son juicios
hechos por nosotros sobre la naturaleza de
los resultados de la acción. Pero no debemos
hacer tales juicios porque el éxito y el
fracaso no deben ser considerados para definir
lo correcto de una acción, siendo como son
nuestra propia valuación, nuestros propios
puntos de vista y no necesariamente el punto
de vista del propósito del universo. Puede
sí existir un fracaso a pesar de todos los
esfuerzos que hemos hecho, y eso no debe
ser fuente de abatimiento para nuestra mente,
siempre y cuando hayamos hecho todo lo mejor.
Tampoco debe haber sentimiento de triunfo
debido al éxito, por encontrarse de acuerdo
a nuestros placeres y predilecciones. 'Sukha'
y 'Dukha', placer y dolor, no deberían ser
los factores jueces al efectuar una acción.
Debemos tener cautela para que la acción
sea llevada a cabo de manera impersonal para
liberarla así de toda posibilidad de arrogarnos
individualmente la acción. Todas las acciones
son acciones cósmicas y parecen ser acciones
de nosotros debido a la percepción errónea
de los factores de causa de cualquier acción.
Yoga es el equilibrio de la actitud que mantiene
la conciencia debido a la presencia de Samkhya-Buddhi,
o conocimiento detrás de la ejecución del
deber, "Samatvam Yoga Uchyate."
Y esta ecuanimidad de la conciencia al llevar
a cabo un deber o acción, acelera el proceso
de la acción, y llegamos a la destreza debido
al elemento de impersonalidad que se encuentra
ahí presente. Cuanto menos egoístas, más
aptos seremos para llevar a cabo una acción
de manera adecuada.
Yoga es destreza en ación, 'Yogah karmasu
kausalam.' Pericia en acción es Yoga, una
pericia que le sigue a la ecuanimidad que
se encuentra tras la ejecución de una acción.
Es así como Yoga ha sido definido de manera
nueva en el Segundo Capítulo del Bhagavadgita,
no necesariamente de manera que la gente
lo considera usualmente. Yoga es impersonalidad
en el acercamiento y no meramente la vida
aislada de ermitaño de un individuo que realiza
ejercicios de respiración o posturas del
cuerpo. Tal cosa no es el Yoga del Bhagavadgita,
a pesar que la importancia de este aspecto
de Yoga también lo veremos más adelante.
El Yoga del Bhagavadgita comprende mucho.
Considera la vida misma como Yoga. La manera
en que vivimos en este mundo es Yoga. Y esta
manera de vivir tiene varios requisitos o
preparaciones. Condiciones necesarias para
lograr llevar a cabo el deber en la vida.
Tenemos que tener también en cuenta, que
los derechos le siguen automáticamente a
los deberes. Pedir derechos sería una redundancia
en el contexto de las cosas, porque, los
privilegios del individuo son el resultado
necesario que sigue al llevar a cabo los
deberes correctamente, estamos ansiosos por
nuestros derechos debido a que nuestros deberes
son llevados a cabo de manera incorrecta,
el egoísmo que se encuentra en nuestras acciones
anula la ejecución del deber. El valor de
la acción en la forma de deber, yace en la
falta de egoísmo que se encuentra detrás
de éste, la impersonalidad en la que se encuentra
enraizado. Cuánto más grande el ser que ejecuta
la acción, mayor es el desinterés detrás
de la acción. Lo que llamamos egoísmo en
un individuo es la actitud de la limitación
del ser involucrado en la visualización de
las cosas. Hay grados de egoísmo y también
grados de desinterés. Comparando la etapa
elevada con la inferior esta última podría
parecer egoísta. Al avanzar nuestra conciencia
en el proceso de su evolución encontraremos
que existe un ascenso gradual del desinterés.
Y el grado particular de egoísmo que determina
una acción también determinará la naturaleza
del resultado que sigue a la acción, hasta
que se de la total abolición de la personalidad,
entonces, la acción no es más acción. Ahí
vemos inacción en la acción, cuando la acción
es motivada por la anulación de la conciencia
de individualidad. A eso se le llama Acción
Cósmica, si a eso se le puede llamar acción.
Es así como acción y ser se mezclan en una
etapa en particular, y la existencia misma
llega a ser acción. Pero esta es una muy
remota posibilidad, el final de las cosas,
el absoluto al que llega el ser cuando se
supone que ha obtenido la liberación, liberación
de la conciencia de la finitud de todo, en
esa condición el individuo deviene el Ser
de todos los seres, "Yena sarvam idam
tatam," el Ser en nosotros que impregna
todos los seres. Y, por lo tanto, el que
lleva a cabo la acción debería ser considerado
como el Ser de todos los seres, es así como
todos llevan a cabo esa acción, no 'tu' o
'yo' como individuos privilegiados, encerrados
en un complejo de cuerpo y mente. Este es
el resumen y la substancia de Samkhya y de
Yoga como expuestos en el segundo capítulo
del Gita, en respuesta a la pregunta de Arjuna
en el primer capítulo. Habiendo surgido las
preguntas de Arjuna desde los varios niveles
de su personalidad, la respuesta debe también
ser igualmente relevante para esos mismos
niveles. Esa es la razón por la que el Bhagavadgita
no acaba en el segundo capítulo, aunque,
debido a un propósito práctico, parece como
si la respuesta fuera completa. Hemos puesto
el fundamento para una correcta y completa
respuesta, pero los detalles siguen en los
capítulos próximos.
Nuestros problemas no surgen meramente desde
un nivel de nuestro ser, como dicen los homeópatas
que la enfermedad no se encuentra en el mero
cuerpo físico. Es una condición orgánica
y a menos que arranquemos la raíz, la enfermedad
no se curará. El entero Bhagavadgita es la
panacea, el remedio, la medicina prescrita
es un antídoto para las preguntas enfermas
que surgen de la personalidad desintegrada
de la humanidad en general representada en
la individualidad de Arjuna. Se nos ha dicho
también, al final del segundo capítulo como
se conduce esa persona equilibrada en este
mundo.
Todos nosotros podemos comprender como se
conduciría en este mundo una persona perfecta.
No es necesario hacer comentarios. Todo es
bienvenido, todo está bien. Todo está bien
para esa persona que ha cesado de ser una
persona. Esa persona se ha transformado en
'impersonal' por ello todo es bienvenido
y es absorbido en la impersonalidad de la
persona, el genio de un individuo. Así como
cada río es bienvenido en el océano y éste
absorbe todas las aguas, tal es la comprensión
y caridad de una persona impersonal, el Sthitaprajna,
el individuo perfecto del segundo capítulo
del Bhagavadgita. Alguien establecido en
comprensión, cuya conciencia no se mueve
cuando los vientos del mundo soplan, tal
persona es un espiritual robusto, conocido
a veces como el Jivanmukta en el lenguaje
de la filosofía Vedanta. ¡Que maravilloso
mensaje en un solo capítulo! ¡Y qué tremendo
problema tenemos en el primer capítulo! El
deber es el nombre de esta admonición cargada
de sabiduría del gran Maestro del Bhagavadgita,
Bhagavan Sri Krishna.
|