La fábrica
Lloyd SRL (Lloyd Motoren Werke GmbH) fue fundada en abril
de 1949 por el Dr. Ingeniero honoris causa Carl F. W. Borgward.
Su objetivo inicial fue que esta planta sirviera para reparar
las herramientas y maquinarias de las otras dos fábricas,
muchas de las cuales habían sido destruidas durante
la guerra.
Una vez cumplida esta tarea, la Lloyd pudo abocarse a la fabricación
de automóviles, el primero de los cuales, el Lloyd
LP300, fue presentado en abril de 1950, y fue tan favorable
la repercusión que se decidió inmediatamente
iniciar su producción en serie. Sin embargo, la capacidad
de la fábrica no daba por entonces para encarar una
producción de la magnitud prevista, por lo que hubo
que utilizar las naves que durante la guerra habían
sido construidas para las antiguas Fábricas Franke.
De todas maneras, esto no fue más que una solución
provisoria, pues la demanda crecía día a día
y finalmente fue necesario construir la nave 3, que se inauguró
el 1 de julio de 1951. Posteriormente, en 1954, se construyó
la nave 4 de una fábrica que cinco años antes
había iniciado sus actividades con apenas 17 trabajadores.
A pesar de que la fábrica Lloyd había
sido fundada por Borgward en 1949, el nombre tenía
un origen mucho más antiguo. El más inmediato
era la Bremer Hansa-Lloyd Werken, empresa fundada en 1914
como producto de la fusión entre la Hansa, fundada
en 1905, y la Lloyd, constituida en 1906. El primer automóvil
de marca Lloyd, aparecido en ese año, había
sido diseñado por Joseph Volmer y construido por la
empresa NAMAG, que tenía su sede en la ciudad de Bremen.
A partir de él, la fábrica continuó produciendo
vehículos Lloyd —con motores de entre 2300 y
5500 cc— hasta su fusión con la Hansa en 1914,
tras lo cual los automóviles comenzaron a salir con
la marca Hansa.
El nombre no volvió a aparecer en un auto sino hasta
la constitución de la Lloyd Maschinenfabrik GmbH en
1949, en el marco del plan diseñado por Borgward para
diversificar su industria automotriz. Un año después
vio la luz el primer producto Lloyd en 35 años, el
Lloyd LP300, un pequeño vehículo con motorde
dos cilindros y dos tiempos de 293 centímetros cúbicos,
y carrocería de madera y cuero. El coche salió
a la venta en cuatro versiones (LP, LC, LK y LS) y hasta 1952,
cuando cesó su producción, se habían
fabricado 18.087 unidades.
Al año siguiente apareció una versión
de trabajo denominada LT500, reemplazada en 1955 por el más
grande LT600. entre ambos vehículos se fabricaron hasta
1961 unas 24.600 unidades.
En 1953, en reemplazo del LP300, salió el Lloyd LP400,
con un motor más grande y 12 caballos de fuerza. También
éste contaba con cuatro modelos bajo las mismas denominaciones
que el 300 y se trataba básicamente del mismo tipo
de auto, aunque la carrocería de PVC contaba ahora
con laterales en acero. Posteriormente se incorporarán
puertas, capós y techo también en este material.
Lo que no fue igual fue la repercusión entre el público,
ya que hasta 1957, cuando fue discontinuado, se vendieron
más de 100.000 unidades.
Un año después, en 1954, apareció el
Lloyd LP350. Sometido a las tradicionales pruebas que Borgward
imponía para obtener publicidad, el auto rompió
14 récord mundiales, incluido uno en que logró
mantener una velocidad promedio de 112,1 kph a lo largo de
un recorrido de 5000 millas.
En 1955, en un nuevo paso hacia adelante de la marca, apareció
el Lloyd LP600 (también con versiones LC, LK y LS,
y en 1957 la más deportiva denominada Alexander). El
600 fue el primer modelo de la marca en contar con un motor
de cuatro tiempos (lo que obligó a mejorar elementos
como la caja de cambios y la suspensión), aunque todavía
de dos cilindros. Se fabricaron 36.296 unidades hasta el cese
de su producción en 1957.
En 1956 apareció el auto más pequeño
producido por la marca, el Lloyd LP250, con motor de 250 cc,
aunque con prestaciones similares a las del LP350. el coche
se fabricó sólo por un año, con 3768
unidades construidas.
Finalmente, en 1957, fue presentado el que probablemente fue
el mejor auto de la marca, el Lloyd Alexander. Inicialmente
apareció dentro de la gama del 600, del cual tomaba
su motor, para luego desarrollarse por sí mismo, a
partir de 1958, con el nombre de Lloyd Alexander TS (además
de unos 50 fabricados por Frua entre 1958 y 1959), con 25
hp.
En producción hasta 1963 —de hecho fue el último
coche del grupo en desaparecer— se llegaron a fabricar
unos 140.000 ejemplares, siendo el auto más exitoso
de la marca.
En 1959 apareció el último modelo introducido
por la marca, el Lloyd Arabella, el primer Lloyd con motor
de cuatro cilindros (en este caso bóxer).
Desgraciadamente para él, las primeras 1000 unidades
salieron de fábrica con un serio defecto, y debieron
ser rescatadas para su corrección por cuenta de la
fábrica, lo que ocasionó un problema financiero,
por no hablar del daño al prestigio de la marca. De
hecho, aunque su producción cesó hacia el final
del año siguiente, sus ventas continuaron con dificultad
hasta el cierre la empresa, en 1963. Se vendieron unas 45.500
unidades, aunque buena parte de ellas a pérdida.
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