Carl Friedrich
Wilhelm Borgward, fundador, presidente y propietario de las
tres compañías del llamado “Grupo Borgward”
(Borgward, Goliath y Lloyd), construyó su primer automóvil
bajo la marca Goliath, e incorporó la marca Hansa tras
adquirir la Hansa-Lloyd. Sin embargo, ningún automóvil
salió bajo su propio nombre hasta poco antes de iniciarse
la II Guerra Mundial, aún cuando la compañía
llevaba su nombre desde su formación, en los años
veinte.
En 1937 fue presentado en el Auto & Moto Show de Berlín
el Hansa 2000, y dos años después el Hansa 2300,
y ambos fueron rebautizados como Borgward (2000 y 2300, respectivamente)
en 1939.
El 2000 dejó de fabricarse en ese mismo año,
pero el 2300 permaneció en producción hasta
1942, sirviendo a altos funcionarios del partido y del ejército.
Tras la finalización del conflicto mundial, Borgward
decidió dividir su compañía en otras
tres virtualmente independientes: la Goliath Werke GmbH, la
Lloyd Maschinenfabrik GmbH, y la Automobil-und Motorenwerke
Carl F. W. Borgward GmbH.
La Goliath, naturalmente, producía autos bajo esa marca,
y lo mismo ocurrió con la Lloyd. La Borgward, sin embargo,
inició su existencia introduciendo su producción
bajo la doble marca Borgward-Hansa, hecho que se debía
a que la marca Hansa era sumamente conocida y muy prestigiosa.
El primer automóvil presentado por la Borgward fue
el Borgward Hansa 1500, el primer modelo verdaderamente nuevo
de Alemania, derrotando en la carrera no solamente a firmas
como Mercedes-Benz, sino también a las subsidiarias
de las grandes compañías americanas, la Ford
y la Opel (de GM). Poco después, Borgward dio un paso
más al producir la primer caja automática alemana,
la “Hansamatic”.
El 1500 era un auto nuevo en todo sentido, con su diseño
tipo pontón, luces integradas en los guardabarros,
aletas “a la americana” y sin estribos laterales.
Contaba con un motor de 1498 cc capaz de entregar 48 hp a
4800 rpm.
El coche era suficientemente bueno como para tentar a Borgward
de someterlo a pruebas destinadas a generar una publicidad
favorable —algo que ya había hecho con el Goliath.
El Borgward Hansa 1500 rompió 12 récord mundiales,
entre ellos el lograr mantener un promedio de 172 kph a lo
largo de 1000 millas de recorrido.
Sin embargo, la mejor carta de presentación del nuevo
modelo era su “estilo americano”, algo que seguramente
tuvo oportunidad de estudiar Carl mientras fue prisionero
de guerra, ya que allí tenían acceso a publicaciones
de los Estados Unidos.
En 1950, Borgward vio cumplido un sueño que había
nacido en los años treinta y que se había visto
interrumpido por la guerra: la aparición de un auténtico
coche de carrera de la marca, el Borgward Hansa 1800 Typ Inka.
En 1952 cesó la producción del modelo que le
había permitido a Borgward volver al negocio de los
automóviles, el Hansa 1500, con 22.504 ejemplares fabricados
desde su aparición en 1949.
Mientras tanto, Carl Borgward continuaba decidido a triunfar
en el mercado de los autos de lujo y en 1952 lanzó
el Borgward Hansa 2400. El 2400 fue el primer auto alemán
en contar con una caja automática, la Hansamatic de
la propia firma. Sin embargo, y a pesar de sus muchas virtudes,
el auto tenía algunos defectos que fueron destacados
por la prensa especializada. En primer lugar, la Hansamatic
no estaba todavía completamente desarrollada y sufría
de algunos problemas. Además, sus frenos no eran buenos
y su visibilidad desde el interior era pobre.
Entre sus virtudes estaba su excelente motor de 2337 cc y
82 hp de potencia, y sus elegantes líneas. Pero ninguna
de ellas logró revertir la tendencia inicial y, cuando
su producción cesó finalmente en 1959, apenas
se habían vendido 1032 unidades.
Poco después de la salida al mercado del 2400, Borgward
puso en la calle otro auto de características similares
pero de menor cilindrada y potencia, así como de menos
lujo, el Borgward Hansa 1800. Tampoco este cumplió
con las expectativas iniciales, ya que su mínima diferencia
con el 1500 —del cual derivaba— no justificaba
su precio superior, y el público no respondió.
En 1953, salió la versión Diesel del 1800, que
tuvo asimismo una tibia recepción, y poco después
el Borgward Hansa 1800 Sport, una versión más
deportiva de 60 hp y una velocidad máxima de 150 kph.
El año fue mejor para los Borgward de carrera. Un Hansa
1500RS, piloteado por Brudes, llegó tercero en los
1000 Km de Nürburgring, detrás de los más
poderosos Ferrari y Jaguar. Asimismo, en noviembre, dos Borgward
participaron en la Carrera Panamericana —con un recorrido
de 3100 km por los peores caminos de América—
con un resultado agridulce. El auto conducido por Brudes chocó
y abandonó durante la primera etapa, pero el piloteado
por Hartmann llegó una hora y media antes que el auto
siguiente. Desgraciadamente había sido descalificado
por un retraso de 7 segundos en una etapa previa.
En 1954, finalmente, se produjo el lanzamiento del auto más
popular y exitoso de la historia del grupo: el Isabella. Antes
de que terminara su primer año se habían vendido
nada menos que 11.000 ejemplares, una cifra asombrosa teniendo
en cuenta la historia reciente de la marca. Al cesar su producción,
en 1961, se habían fabricado 202.862 unidades. El auto
era tan bueno que permitió a Carl Borgward acuñar
la frase que de ahí en adelante acompañaría
sus avisos publicitarios: “Autos de Bremen – Autos
de prestigio”.
En 1955 debutaron el Isabella TS (mejor equipado y más
deportivo) y la versión combi, lo que permitió
ampliar el mercado. Durante 1955, las ventas de todo el grupo
llegaron a las 108.000 unidades.
Y el futuro parecía tan prometedor que Chrysler, que
necesitaba una subsidiaria en Alemania para competir con las
de Ford y General Motors, ofreció a Borgward adquirir
el 51 por ciento de la compañía. Borgward rechazó
la oferta.
Borgward presentó en 1956 un nuevo auto de lujo, el
Borgward Hansa 2300 Pullman, el cual esperaba que fuera más
exitoso que el 2400 que apenas se estaba vendiendo. Desgraciadamente,
las esperanzas no fueron cumplidas. El auto tampoco logró
colocarse.
En 1957 aparecieron dos nuevas versiones del Isabella: el
TS Deluxe y el Coupé, este último considerado
por muchos como el más bello auto fabricado por el
Grupo a lo largo de su historia. También salió
una versión convertible coupe, aunque en número
sumamente limitado: apenas 20 unidades.
En 1959, luego de un año en que no se habían
producido grandes novedades en campo de los automóviles,
Borgward presentó, en el Salón Internacional
del Automóvil de Francfort, el nuevo 2300, conocido
como “Der Grosser Borgward” (El Gran Borgward),
cuya principal característica era ser el primer automóvil
alemán en contar con suspensión de aire, algo
que en los Estados Unidos recién se había introducido
el año anterior y en el modelo tope de Cadillac. El
auto contaba además con un motor de seis cilindros
de 100 hp, dato que tal vez tenga que ver conque poco después
su nombre fuera cambiado por el de Borgward P100.
Más como había ocurrido con todos los modelos
de lujo introducidos por Borgward, este tampoco tuvo buenas
ventas y, cuando su producción cesó en 1961
apenas se habían construido 2587 unidades.
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