Idea de la navaja y el cuchillo de Taramundi
Llamamos
cuchillo a una lámina de acero estrecha, afilada por un costado,
dotada de un mango formado por alguna materia que permita el agarre. Su utilidad
es el corte.
Son instrumentos de uso doméstio o profesonal,
forman pare de nuestra vida cotidiana y nos resultan de lo más natural
manejándolos con igual soltura que nuestros propios miembros.
Pero
la navaja goza de una especial importancia por su calidad e objeto personal,
que hace de ella todo un mundo lleno de leyendas.
La navaja, hoy muy evolucionada, llega a verse como un cuchillo de hoja móvil
para guardar el filo o toda ella en un alojamiento del mango, de acuerdo con
esto, hacen falta, al menos tres elementos que pueden crecer hasta un número
considerable, estos son: HOJA, EJE y MANGO, acompañados de varias piezas
destinadas a proporcionar fortaleza.
Nadie sabe como nació la navaja y nunca lo sabremos. No hay inventor
ni lugar concreto de origen, el oxido convirtió los metales en polvo
y los mangos orgánicos desaparecieron. El fundamento es remoto pero
el auge vino mucho después.
La navaja se muestra ahora como un elemento reducido, ligero y fuerte, destinado
a lo cotidiano o al tiempo libre, el simple acero al carbono ha cedido ante
los modernos aceros aleados para llegar a la mayor resistencia y eficacia,
además de facilitar y mejorar el proceso térmico y combatir
esa bestia negra que es la herrumbre, de hecho, los aceros inoxidables han
invadido el campo de la cuchillería.