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La Práctica de la Epidemiología en los Hospitales

El uso de bases de datos automatizadas parece ser ideal para estos propósitos. El epidemiólogo hospitalario que se interesa en los programas compartidos podría disponer en los componentes de un sistema de información hospitalario, de una base de datos cada vez mas amplia sobre el paciente. Si se incluyen los datos correspondientes a los programas antes descritos, la información comprenderá resúmenes universales de las altas de los pacientes, resúmenes sobre las evaluaciones del uso de recursos, informes relativos al control de infecciones, informes acerca de las enfermedades transmisibles para los departamentos de salud pública, registros contables e informes censales. Además, en muchas instituciones se dispone en formato automatizado de informes de laboratorio clínico, informes de Rayos X, informes sobre regímenes alimentarios y, en algunos casos, datos de la farmacia y otros servicios auxiliares. Si un epidemiólogo hospitalario bien informado participa en el desarrollo de estos sistemas automatizados, encontrará herramientas sumamente útiles con las cuales podrá explorar correlatos clínicos hasta entonces, fuera de su alcance. Los detalles de esta base de datos, si bien no se acercan a la información "completa" que brinda la historia clínica del archivo, superan tanto a esa fuente en la obtención oportuna, legibilidad, confiabilidad y costo, que parece razonable suponer que en el futuro la consulta de las bases de datos computarizadas reemplazará a la desagradable y engorrosa tarea de examinar la historia clínica de archivo, tal como se hace actualmente en muchas fases de la investigación clínica. Por ultimo, esta utilización de datos se realiza en un ambiente que acrecienta la confianza institucional en el manejo seguro y confidencial de la información.

PROGRAMA AMPLIADO DE EPIDEMIOLOGIA HOSPITALARIA
Mientras el (la)
enfermero (a) epidemiólogo (a) dedicado (a) al control de las infecciones encontró apoyo en los programas de adiestramiento auspiciados por el gobierno y varios estados, así como en una sociedad profesional fuerte, los coordinadores de la seguridad, salud ocupacional, evaluación del uso de recursos, y evaluación de la atención a los pacientes en los hospitales no contaron mas que con una ayuda mínima. Como consecuencia, pocos de estos profesionales en una misma institución reconocen las semejanzas dentro de sus programas o la utilidad que para ellos tienen los métodos epidemiológicos. Motiva con mas preocupación, el hecho de que la mayoría de los enfermeros epidemiólogos y de los epidemiólogos hospitalarios dedicados al control de las infecciones, no reconocen las similitudes, ni las oportunidades que se les ofrecen en los demás programas hospitalarios obligatorios. Algunos han evitado trabajar en otros programas por no estar familiarizados con ellos; pero, muchos otros sienten justificada preocupación por la perdida de control, la falta de apoyo institucional, o su propia capacidad en las áreas mas difusas de los programas múltiples.

En la Asociación Americana de Hospitales y en el JCAH han aparecido decididos defensores de la función compartida en el terreno de la "garantía de calidad" 11, 12, pero los modelos individuales son escasos y sin un apoyo adecuado de los profesionales dedicados al control de las infecciones. Si el epidemiólogo hospitalario, el(la) enfermero(a) epidemiólogo(a) y esos "epidemiólogos no reconocidos como tales", empleados actualmente en programas de seguridad del paciente, medicina ocupacional y evaluación y garantía de calidad, reconocen estas oportunidades, podrán brindar, mediante un esfuerzo coordinado, servicios mas eficientes a sus propios programas y al objetivo común, de una mejor atención al paciente.
Este programa ampliado de epidemiología hospitalaria también ofrece oportunidades educacionales únicas de demostrar los métodos prácticos de la epidemiología a los profesionales clínicos y al personal de atención medica. Esta concepción del epidemiólogo hospitalario no es nueva. Si bien en ocasión del renacimiento de la epidemiología hospitalaria durante el decenio de 1960 a 1970, en las presentaciones del APHA, del CDC y de los grupos d la Ciudad de Nueva York, el interés principal y los conocimientos especializados estaban centrados en el control de las infecciones, cada uno de estos grupos se refirió a las oportunidades de hacer uso de la epidemiología en otras actividades hospitalarias. Fuers, y otro describieron sus programas como "un ejemplo de la extensión de los conceptos y técnicas de la medicina preventiva al campo total de la medicina" (por medio de) "la información profesional, presencia e influencia de los epidemiólogos hospitalarios". Al mismo tiempo, el Dr. Langmuir, entonces en los CDC, escribió que el epidemiólogo hospitalario "introduciría la práctica de la epidemiología en el ambiente hospitalario". También señalo que, "el concepto de epidemiólogo hospitalario debe ser reconocido como una función importante en el centro medico hospitalario". También señalo que, "las oportunidades para realizar investigaciones epidemiológicas son únicas", y finalmente que, "el concepto de epidemiólogo hospitalario debe ser reconocido como una función importante en el centro medico hospitalario". Autores contemporáneos interesados en la calidad de la practica de la medicina han continuado expresando a sus comentarios sobre estos conceptos. El Dr. Theodore Eickhoff ha señalado recientemente que "identificar a este campo solo como objetivo de un programa de infección hospitalaria puede ser demasiado limitado", y "los principios y métodos de la epidemiología ... se prestan de manera extraordinaria para el estudio y mejor comprensión de un numero de otros fenómenos dentro del hospital", ... incluyendo, "la identificación de los factores que influencian en el comportamiento personal y los patrones de la practica", y "la evaluación de las modalidades de diagnostico, prevención y tratamiento de pacientes hospitalizados y ambulatorios. El Dr. Robert Ebert, en un editorial aparecido en el American Journal of Medicine, ha propuesto que se cree una unidad especial en los departamentos clínicos dedicados a los problemas de efectividad y eficacia. Esas unidades estarán dirigidas por médicos competentes en medicina clínica; pero también, en formación profesional en epidemiología y
bioestadística. Esa unidad se dedicaría a los estudios de efectividad, como consultora interesada en el diseño y la interpretación de los resultados. Podría identificar problemas, proporcionar el marco en donde llevar a cabo los estudios y obtener la colaboración de los expertos que se necesiten para los estudios especiales 14.

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