| Los
adelantos en los métodos de la epidemiología
hospitalaria nos llevan a preguntarnos si esta
disciplina debe continuar limitándose al estudio
de las enfermedades infecciosas. Las infecciones
nosocomiales son solo uno de los riesgos a que
están expuestos los pacientes internados. Se
ha descrito hechos adversos en la atención de
los pacientes en todo el espectro de lesiones
físicas, químicas, ergométricas y psicológicas.
En la mayoría de los hospitales, los hechos
en los que no hay de por medio infecciones son
objeto de un programa para la seguridad del
paciente vagamente supervisado por el servicio
de enfermería. En fecha reciente, un grupo de
acción cooperativa formado por personas de los
servicios de seguridad, administración, clínicos,
y jurídicos han aunado sus esfuerzos en una
función denominada "manejo de riesgo". En algunas
instituciones, un "gerente de riesgos" coordina
los distintos aspectos de la evaluación y el
control de acontecimientos adversos en los pacientes.
Estos programas son consecuencia de la necesidad
de la institución de contar con medios para
evaluar su responsabilidad legal y financiera,
respecto a los pacientes.
FUNCIONES
DEL EPIDEMIOLOGO HOSPITALARIO
Para el epidemiólogo hospitalario interesado
en su tarea, es evidente que la metodología
y la recolección de los datos necesarios para
un programa efectivo, en salvaguarda de la seguridad
del paciente, se corresponden enteramente con
los programas en ejecución para el control de
infecciones. A la inversa, el control de infecciones
puede muy bien ser considerado como un programa
de seguridad biológica. Por ello, es notable
que estos programas sigan siendo, en gran medida
, funciones independientes en el hospital. Una
de las explicaciones posibles de esta separación
puede ser el hecho de que el gerente de riesgos
considera que la evaluación de la responsabilidad
es el punto central de ese programa, mientras
que en el control de las infecciones la atención
se ha centrado siempre en la prevención de incidentes.
Otra explicación podría ser que los principios
de los programas de seguridad no son una parte
visible de la mayoría de los planes de estudio
de la medicina y la enfermería. En el ejercicio
actual de su profesión, las tareas habituales
del epidemiólogo hospitalario incluyen el prestar
asesoramiento a los servicios de medicina ocupacional
del hospital sobre la evaluación y el control
de las enfermedades transmisibles en el personal
de salud. No se han aprovechado las oportunidades
para que el epidemiólogo hospitalario estudie
los otros factores de riesgo potencial en estos
empleados, a pesar de ser bien conocidas las
altas tasas de incidencia y la gravedad de los
accidentes en esta industria. |
PROGRAMAS
DE EPIDEMIOLOGIA HOSPITALARIA
Existen otros dos programas de interés inmediato
para quienes dedican su atención a los conceptos
mas amplios de la epidemiología hospitalaria.
Estos son los programas de evaluación del uso
de los recursos hospitalarios en función de
la contención de costos, de la Organización
de Evaluación de las Normas profesionales (Professional
Standars Review Organization PSRO o PRO) y los
programas de evaluación de la atención del paciente
en función de la calidad, considerados obligatorios,
tanto por la PSRO, como la JCAH. Estos programas
tienen por objeto evaluar la eficiencia y la
eficacia de la atención medica prestada por
la institución. En la mayoría de los hospitales
e instituciones de atención de salud estos programas
son supervisados por un (a) enfermero(a), o
por los coordinadores de los programas de garantía
de calidad o de evaluación del uso de los recursos.
La metodología del programa, la estructura del
comité y las técnicas de intervención de estas
funciones de evaluación de la calidad en el
hospital son muy similares a las de los programas
de control de infecciones y manejo del riesgo
descritos anteriormente. Los programas de control
de infecciones, medicina ocupacional, seguridad
del paciente, evaluación del uso de recursos
y evaluación de la atención del paciente son
considerados como funciones estándares y obligatorias
de los hospitales por el JCAH y la PSRO y, en
algunos Estados, por el Departamento de Salud.
Cuando se examinan los datos recogidos para
cada uno de estos programas obligatorios, resulta
sorprendente comprobar el gran número de duplicaciones.
Los datos demográficos que se requieren del
paciente en estos programas son casos idénticos,
así como los componentes principales de la información
diagnostica, terapéutica y de los prestadores
de servicios. El compartir la recolección, el
resumen, la comparación y la evaluación de estos
datos puede aumentar la eficiencia y disminuir
los costos de los distintos programas.

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