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Tecnología adaptada
La cabina
Betty, Angie, y Lucio
Discrimación vs. integración
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A Ciegas

"Nací ciego. No sé lo que es el color, ni la perspectiva. Pero sueño. Sueño que camino y me choco con las cosas."

Gino

"Yo podía ver de niño. Perdí la visión poco a poco y a los 16 años ya no veía nada. De noche, sueño que puedo ver,que camino sin bastón y que los colores me rodean"

Marco

A los invidentes se les denomina discapacitados, es decir, "sin capacidad". Injusta denominación para un grupo de seres humanos que sólo se diferencian de la mayoría en algunos pequeños aspectos. Demasiado injusta porque los presenta como "menos" que los demás.

Beatriz, Angie y Lucio son tres chicos que podrían dar cátedra sobre cómo enfrentar la adversidad. Ninguno tiene problemas para hablar sobre su ceguera, sobre lo que para ellos significa enfrentarse a una realidad que los margina, los reduce. Porque su verdadera "discapacidad" no es su imposibilidad de percibir la luz, sino la actitud conmiserativa y discriminatoria de los demás.

Ellos son la prueba viviente de que los verdaderamente ciegos somos el resto, los que a pesar de que nuestros ojos no tienen ningún defecto, no tenemos la "capacidad" para darnos cuenta de que los 600.000 invidentes que viven en el Perú no necesitan compasión, ni misericordia, sino un trato igualitario que tome en cuenta las diferencias y las trate de atenuar.

Lucio, Angie y Beatriz luchan contra la indiferencia de nuestra sociedad.

Una vía por la que las personas con discapacidad pueden aminorar esas diferencias, es la tecnología. Y un ejemplo de esto son estos tres jóvenes, Beatriz, Angie y Lucio, que actualmente administran una cabina de Internet para invidentes en San Borja, Lima. Su Cyber Café, que todavía no puede funcionar como cabina sino que ha tenido que convertirse en un centro de capacitación en computación, busca ser una puerta por la cual un buen grupo de discapacitados visuales pueda acercarse a las facilidades y beneficios que les brindan los softwares y hardwares adaptados.

Mi nombre es Alejandra Costa y esta página se las dedico a ellos, que me dejaron husmear un poco en sus vidas y a las señoras de la ONG Buena Vida, quienes los apoyan de forma desinteresada. Mi objetivo es poner un granito de arena para acabar con la verdadera ceguera, la ceguera de la sociedad que no puede ver que los incapacitados visuales son personas que, no por ser diferentes, son inferiores.

Textos y fotos: Alejandra Costa

E-mail: [email protected]

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