La ocupación de Perú:

(Enero de 1881 - Agosto de 1884)

por Jorge Ojeda Frex

Con la entrada del ejército chileno a Lima, termina la fase más importante de la Guerra del Pacifico, pero se inicia una nueva fase mucho más larga y terrible.

La situación en Perú a Enero de 1881, era terrible, vencido en los campos de batalla, con el enemigo ocupando casi todas las principales ciudades, quebrado económicamente y divido políticamente, los chilenos trataron de pactar la paz según sus pretensiones (Cesión de Tarapacá, Tacna y Arica, además del pago de indemnizaciones), Piérola desalentado por la derrota estaba dispuesto a tratar, pero se daba cuenta de las consecuencias para su país, a los sondeos chilenos respondió de manera orgullosa, lo que le valió que Chile instalara un gobierno títere en el pueblo de la Magdalena, además se despacharon diversas expediciones a la sierra a fin de asegurar el control de todo el país, los líderes peruanos restaron su apoyo a Piérola agrupándose en torno al gobierno títere de García Calderón, quien alentado por el embajador de Estados Unidos, pensó poder obligar a Chile a renunciar a sus peticiones territoriales y que sólo aceptara una indemnización económica, es en este panorama en que asumió la jefatura del ejército de ocupación (reducido a 10.000 hombres) el Contralmirante Patricio Lynch.

Por su parte restablecido de sus heridas, se dirigió a la sierra un hombre que pondría en jaque a Lynch durante los años siguientes, el Coronel Andrés Cáceres.

Una de las primeras medidas de Lynch fue ordenar el regreso de la expedición del Teniente Coronel Ambrosio Letelier, jefe que según llegó a los oídos de Lynch, había estado lucrando indebidamente de los pueblos serranos, estos abusos sumados a la actividad de Cáceres, fueron el germen de la primera rebelión del departamento de Junín, el despacho de una compañía del batallón "Buin" 1° de Línea a cubrir la retirada de las tropas de Letelier dio origen a uno de los combates más importantes de este primer periodo, el combate de Sangra, donde resultaron dueños del campo los chilenos, pero con numerosas bajas.

Mientras Cáceres se hacía más fuerte y su prestigio se acrecentaba a causa de la retirada de los chilenos, Lynch reorganizó la administración del territorio bajo su mando de forma extremadamente eficaz, pero debido a las presiones Estadounidenses las tropas chilenas debieron iniciar una nueva campaña a fin de pacificar la Sierra, el último día del año 1881 se inició la campaña.

Dos columnas chilenas operando separadamente intentaron copar a Cáceres, pero este hábilmente aunque debiendo abandonar a sus enfermos logró retirarse hasta Tarma, Lynch debió organizar una nueva expedición a fin de destruir a Cáceres, puso entonces al mando de esta al Coronel Gana, quien de manera poco diligente, persiguió a Cáceres y lo obligó a evacuar Tarma y dirigirse al Sur, en Tarma, Gana cedió el mando al Coronel del Canto, comandante del 2° de Línea, quien de manera mucho más activa persiguió a Cáceres con mayor ahínco, es en esa marcha cuando el Batallón "Lautaro" sufre un terrible percance al caer el puente sobre el río Mantaro mientras el batallón lo cruzaba, pero a pesar de esto las tropas chilenas logran alcanzar a Cáceres y obligarlo a aceptar combate en Pucará, sin embargo este logra nuevamente evadirse y refugiarse en Ayacucho, dueñas del departamento de Junín las tropas chilenas terminan la persecución, dedicándose a labores de ocupación, estableciendo guarniciones a lo largo de todo el departamento, enfrentando a los guerrilleros que constantemente los hostigan.

Las tropas chilenas se encuentran entonces enfrentadas a un nuevo problema, las enfermedades, que cobran muchas más vidas que los enfrentamientos, así mismo Cáceres con mucha paciencia reconstruye su ejército, cuando sus tropas están preparadas las lanza al combate, su plan destruir completamente a las fuerzas chilenas, para lo que simultáneamente ordena tres ataques, contra Marcavalle, en el sur, la Oroya en el Norte y Concepción en el centro, generándose de este modo tres combates, de este modo las tropas chilenas que ya se preparaban para evacuar la sierra se vieron de pronto obligadas a combatir, el primer ataque a la Oroya se termina con la derrota de los peruanos, quienes de este modo no pueden "cerrar la puerta de salida" del ejército chileno, en Marcavalle, la guarnición derrotada logra romper el contacto y replegarse al grueso de las fuerzas que avanzaron en su ayuda, pero este avance para salvar las tropas en retirada sella el destino de la guarnición de Concepción, que asaltada por un número muy superior de tropas regulares y de guerrilleros sucumbe completa (9 y 10 de Julio de 1882), al llegar el grueso de las tropas chilenas solo encuentran en el lugar muerte y destrucción, en venganza arrasan todos los pueblos entre Concepción y Tarma donde detienen por fin la marcha, Cáceres intenta un nuevo asalto contra una compañía del "Lautaro" establecida en Tarma Tambo, pero esta resiste firmemente hasta la llegada de refuerzos.

Temiendo verse cortado en cuanto inicie la marcha, del Canto saca a sus tropas de improviso y se dirige a la Oroya donde concentra sus tropas y abandona la sierra derrotado.

El prestigio de Cáceres llega al máximo, esta vez es indudable que ha conseguido un gran triunfo, aún a pesar de no haber podido copar a los chilenos, la suerte del Perú parece mejorar, incluso en Chile se sienten voces pidiendo la desocupación del Perú al norte del Sama, la presión Estadounidense es tremenda, García Calderón es tomado preso y enviado a Chile, muchos piensan que Cáceres caerá de un momento a otro sobre Lima pero de pronto la diosa fortuna hace su jugada, en Estados Unidos fallece el presidente, y se cambia el embajador en perú, al tiempo que asumen una nueva política de no intervención.

Hacía 1883, Perú lo encontramos dividido en cuatro zonas, la costa ocupada por Chile, el Norte gobernado por el General Iglesias, el Centro por Cáceres y el Sur por Montero, ninguno de los tres lideres, ni aún combinando fuerzas se saben capaces de revertir la situación, pero Iglesias toma la decisión de pactar la paz en los términos de Chile, estos son tomados por sorpresa y no saben como reaccionar, solo lo hacen cuando Cáceres pone en marcha su ejército a fin de neutralizar a Iglesias, quien apenas si tiene medios para hacer frente al caudillo del centro, Montero oficialmente repudia a Iglesias, pero por vías informales trata de mejorar la oferta de este a fin de que Chile no le apoye, pero su movimiento no es efectivo, los chilenos despachan una serie de expediciones contra Cáceres bajo el mando del Coronel Arriagada, quien inútilmente persigue al hábil caudillo serrano, quien logra burlarlo, por otra parte desde Lambayeque es enviado el Coronel Gorosteaga con 1.100 hombres con orden de cortar el paso hacía el norte a Cáceres, este es reforzado poco después por unos 550 hombres más, esta fuerza se sitúa en Huamachuco, Cáceres acosado, con unos 4.000 chilenos en su espalda y los 1.700 de Gorosteaga al frente parece perdido, si ambas fuerzas chilenas se juntan es el fin, pero hábilmente según su costumbre logra engañar a Arriagada que marcha al sur, alejándose de Gorosteaga dejándolo solo frente a los 3.000 hombres de Cáceres, de esta manera el 10 de Julio de 1883, en Huamachuco, se libra la batalla decisiva, el enfrentamiento es definitivo, las tropas chilenas desbandan al ejército de Cáceres, y este se ve obligado a huir.

La paz se firma en Ancón, pero los chilenos que con la expedición Arriagada se han vuelto a posesionar del departamento de Junín, se ven obligados a realizar dos nuevas campañas a fin de asegurar a Iglesias en su gobierno, así salen dos expediciones, una desde Huacanyo hacía Ayacucho y la segunda desde Tacna hacía Arequipa, esta última, contó más con la porfía del jefe de la expedición, Coronel Velázquez que con los graves problemas normales del terreno, solo la amenaza del reemplazo por otro comandante apresuró al tozudo Coronel a emprenderla, sin embargo contra lo que se pudiera creer, esta fue la mejor organizada y dirigida de cuantas se realizaron en la guerra, sin sufrir bajas, ni tener siquiera un rezagado, Velázquez ocupó Arequipa. Abrumado por los hechos Cáceres se vio en la obligación de aceptar el tratado de paz y los chilenos pudieron iniciar la desocupación del Perú, así en Agosto de 1884, las últimas tropas chilenas dejaron el suelo del Perú.

 

Artículos Relacionados:

1.- La expedición Letelier (en construcción)

2.- El Combate de Sangra (en construcción)

3.- La intervención Estadounidense(en construcción)

4.- La expedición Lynch – Gana(en construcción)(*)

5.- La Expedición del Canto

6.- La expedición Arriagada(en construcción)

7.- La batalla de Huamachuco

8.- La expedición de Ayacucho

9.- La expedición de Arequipa(en construcción)

 

Documentos Relacionados:

1.- El tratado de Ancón

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