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"Es
importante y necesario orar por los difuntos"
-J.P.
II
ORACION POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
(recibida por Santa Gertrudis)
"Padre Eterno, te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo,
Jesucristo, en unión con todas las Misas que se celebran en el mundo
entero en este día, por todas las Benditas Ánimas del Purgatorio, por los
pecadores en todas partes, por los pecadores en la Iglesia universal, por
aquéllos en mi casa y en mi familia".
ORACIÓN POR LOS DIFUNTOS
"¡Oh Dios! Nuestro Creador y Redentor, con tu poder
Cristo conquistó la muerte y volvió a Ti glorioso. Que todos tus hijos que
nos han precedido en la fe, especialmente (N…
... ... ) participen de
su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria,
donde Cristo vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios,
por los siglos de los siglos." Amén.
"Dales, Señor, el descanso eterno. Brille para
ellos la luz perpetua.
Descansen en paz." Amén.
"María, Madre de Dios, y Madre de misericordia,
ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor."
Amén.
POR NUESTROS PARIENTES
"A Santa María, Madre nuestra y Reina de todos los santos nos encomendamos,
especialmente en su advocación como Virgen del Carmen, para que guíe
nuestros pasos hasta la Eterna Bienaventuranza, como las madres de la tierra
hacen con sus pequeños, que los observan y animan con amor mientras caminan
y los socorren en sus tropiezos".
RECOMENDACIÓN DEL ALMA A CRISTO
"Señor, te encomendamos el alma de tu siervo /a
(... ... mencione su nombre) y te suplicamos, Cristo Jesús, Salvador
del mundo, que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas, ya
que por ella bajaste misericordiosamente del cielo a la tierra.
- Reconócela, Señor, como criatura tuya; no creada por dioses extraños,
sino por Ti, único Dios Vivo y Verdadero, porque no hay otro dios fuera de
Ti, ni nadie que produzca tus obras.
- Llena, Señor, de alegría su alma en tu Presencia y no te acuerdes de
sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de
la concupiscencia.
- Porque, aunque haya pecado, jamás negó al Padre, ni al Hijo, ni al
Espíritu Santo; antes bien, creyó, fue celoso de la honra de Dios y adoró
fielmente al Dios que lo hizo todo. Dios la tenga en su gloria." Amén.
POR NUESTROS SERES QUERIDOS
"Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores
ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que
están en el Purgatorio. Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran
predilección, escucha la súplica que te hacemos y por tu Misericordia
concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del
eterno descanso en el seno de tu infinito Amor." Amén.
"Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu Luz perpetua.
Que las almas de los fieles difuntos por la Misericordia de Dios descansen
en paz." Amén.
POR LOS PADRES DIFUNTOS
"¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre. Por
tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre) y no recuerdes sus
pecados. Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor. Te
lo pido por Cristo nuestro Señor". Amén.
POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO.
"¡Oh
buen Jesús! El dolor y sufrimiento de los demás conmovía siempre tu
corazón. Mira con piedad las almas de mis queridos familiares del
Purgatorio. Oye mi clamor de compasión por ellos y haz que aquellos a
quienes separaste de nuestros hogares y corazones disfruten pronto del
descanso eterno en el hogar de tu amor en el Cielo".
ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN POR LAS
ALMAS
"Dulcísimo
Jesús mío, que para redimir al mundo quisisteis nacer, ser circuncidado,
desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con
cordeles, llevado al suplicio, como inocente cordero; presentado ante
Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos;
abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de
espinas, golpeado con la caña, cubierto el Rostro con una púrpura por
burla; desnudado afrentosamente, clavado en la Cruz y levantado en ella,
puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándoos a beber hiel y vinagres
y herido el costado con la lanza. Librad, Señor, por tantos y tan
acerbísimos dolores como habéis padecido por nosotros, a las almas del
Purgatorio de las penas en que están; llevadlas a descansar a vuestra
santísima Gloria, y salvadnos, por los méritos de vuestra sagrada Pasión y
por vuestra muerte de Cruz, de las penas del infierno para que seamos
dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevasteis al buen
ladrón, que fue crucificado con Vos, que vivís y reináis con el Padre y el
Espíritu Santo por los siglos de los siglos". Amén.
(San Agustin,
Confesiones.)
LOS QUE MARCHARON
"No llores si me amas... Si conocieras
el don de Dios y lo que es el cielo... Si pudieras oír el cántico de los
ángeles y verme en medio de ellos... Si por un instante pudieras
contemplar como yo la belleza ante la cual las bellezas palidecen...
Créeme. Cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga
a este cielo en el que te ha precedido la mía... Ese día volverás a
verme... Sentirás que te sigo amando, que te amé y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas. Volverás a verme en transfiguración,
en éxtasis, feliz... Ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano por los senderos nuevos de luz y de vida. Enjuga
tu llanto y no llores si me Amas." San
Agustín
ORACION POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
"Padre Misericordioso, en unión con la Iglesia Triunfante del
Cielo, te suplico tengas piedad de las almas del Purgatorio. Recuerda tu
eterno amor por ellas y muéstrales los infinitos méritos de tu amado Hijo.
Dígnate librarles de penas y dolores para que gocen de paz y felicidad.
Dios, Padre celestial, te doy gracias por el don de perseverancia que has
concedido a las almas de los fieles difuntos.
Amable Salvador, Jesucristo. Eres el Rey de reyes en el país de la dicha.
Te pido que por tu misericordia oigas mi oración y liberes las almas del
Purgatorio. Llévalas de la prisión de las tinieblas a la luz y libertad de
los hijos de Dios en el reino de tu gloria. Amable salvador, te doy
gracias por haber redimido las pobres almas con tu preciosísima Sangre,
salvándolas de la muerte eterna.
Dios Espíritu Santo, enciende en mi el fuego de tu divino amor. Aviva mi
fe y confianza, acepta benignamente las oraciones que te ofrezco por las
almas que sufren en el Purgatorio. Quiero aplicar los méritos de esta
devoción en favor de mis difuntos padres, hermanos, hermanas, parientes y
amigos. Atiende mi plegaria para que podamos reunirnos en el Reino de tu
gloria.
Dios Espíritu Santo, te doy gracias por todos los beneficios con que has
santificado, fortalecido y aliviado a estas benditas almas y en especial
por consolarlas en los actuales sufrimientos con la certeza de la
felicidad eterna. Que pronto se unan contigo y oigan aquellas benditas
palabras que las llaman al hogar del Cielo: "¡Vengan, los Bendecidos por
mi Padre! Tomen posesión del Reino que ha sido preparado para ustedes
desde el principio del mundo" -Mt 25,34.<
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