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"Vendrá sobre la tierra
una oscuridad total que durará
tres días y tres noches. .. El aire se volverá pestilente, nocivo.
... Sólo las velas benditas arderán".
Muy
próximos tres días de tinieblas
Soy sacerdote católico y acabo de pasar unas semanas de gran angustia
interior. Si hablo muchos se burlarán de mí, quizá mis propios hermanos en
el sacerdocio, principalmente. Si callo mi conciencia me grita: ¡cobarde!
Y me remuerde la Palabra de Dios: "Cuando yo digo al malvado: "Vas a
morir", y tú no lo amonestas, si no hablas para advertir al malvado, que
abandone su mala conducta, de su sangre te pediré cuentas a tí".
-Ezequiel 3,18.
Por eso hablaré, es mejor quedar bien con Dios que temer a los hombres.
Textos revisados por la Iglesia:
Aunque la materia que trata este libro no requiere en la actualidad una
censura eclesiástica, un imprimatur, por haber sido derogado - ya en 1966
-, por S. S. Pablo VI, el canon 1.399 DC, los textos citados fueron
editados con licencia eclesiástica, imprimatur, habiéndose dictaminado
"no encontrar en ellos nada que desdiga de la FE y la Moral de la Santa
Iglesia Católica."
Por una serie de circunstancias tuve acceso a documentos desconocidos en
nuestro ambiente, por no haber sido publicados en español, profecías de las
épocas más variadas, de países y lenguas muy distantes.
Lo asombroso e inexplicable es la unanimidad e insistencia, con la que se
han recibido avisos del Cielo, que dentro de poco tiempo tres cuartas partes
de la humanidad perecerán en TRES DIAS de tinieblas.
Me parecía absurda la idea, incompatible con la bondad y misericordia
Divina. Pero leyendo, releyendo, reflexionando
y meditando, me convencí de que no es posible que tantas personas de peso a
los ojos de Dios (estigmatizados auténticos, santos canonizados, místicos, y
tantas apariciones marianas aprobadas por la Iglesia), se equivoquen tan
unánimemente.
Yo sí lo creo: Dios castigará muy pronto al mundo de una manera tan
terrible, como no ha habido desde el diluvio, ni habrá jamás. Y si es así,
tengo el deber de AVISAR a mis hermanos, gritarles esta terrible realidad.
Muchas pruebas fehacientes:
Retengo con San Pablo que "el justo vive de fé", y como Santo Tomás
necesito "tocar" antes de creer. Pero precisamente por haber estudiado la
Biblia se que Jesús prometió: "El Espíritu os
anunciará las cosas que vayan a suceder." -Juan 16,13.
Y el profeta Amós nos dice: "¿Hay alguna desgracia, sin que la haya
causado el Señor?", y contesta: "¡No!, porque el Señor no hace nada sin
revelar sus designios a los profetas." -Amós 3,6-7.
Tocando el tema de las profecías, muchos arrugarán el ceño, quizás ya
cansados del uso y abuso que hacen algunos hermanos separados de las
profecías bíblicas, constantemente gritando: "ya viene Cristo", "¡ya está
el fin del mundo a la puerta!"
No se trata del Fin del mundo, aquí me limito a relatar las profecías
como las he hallado escritas. Hemos seleccionado las fuentes más dignas de
fé, prefiriendo textos que fueron publicados con imprimatur, con licencia
eclesiástica.
San Pedro Canisio nos advirtió:
"Hay menor peligro en creer lo que con alguna probalidad nos refieren
personas de bien, cosa no reprobada por los doctores, antes que
rechazarlo todo con espíritu temerario y de desprecio."
Y tristemente son muchos los que así obran, (y entre ellos no pocos
sacerdotes). Veamos algunos textos:
Capítulo I
Muy próximos tres días
de tinieblas
ANA MARIA TAIGI (1769-1837):
Mujer de luces extraordinarias. Su cuerpo se conserva incorrupto. Fué
beatificada en 1920. El Cardenal Salotti escribió su vida. Predijo la
abdicación de Carlos IV de España, la caída de Napoleón, la liberación del
Papa Pío VII, etc. Con mcuchos detalles, y todos
comprobados.
Cuando agonizaba el Papa León XII, piden
oraciones a Ana Maria Taigi y ella contestó:
"El Papa no morirá, pero que se prepare Monseñor Strambi -su consejero-,
que ha ofrecido la vida por él, pues el Señor ha aceptado su generoso
ofrecimiento."
Y, a la sorpresa de todos, León XII sale del peligro, y de repente
Monseñor Strambi -actualmente beatificado-, cae desvanecido y muere.
Son muchas las pruebas dadas. Veamos un resumen de sus predicciones:
- "Dios enviará dos castigos: uno en forma de guerra, revoluciones y
peligros, originados en la tierra; y otro enviado desde el Cielo.
Vendrá sobre la tierra una oscuridad total que durará tres
días y tres noches. Nada será visible y el aire se volverá
pestilente, nocivo, y dañará, pero no solo a los enemigos de
la Religión. Durante los tres días de tinieblas la luz artificial será
imposible. Sólo las velas benditas arderán". ...
"Los fieles deben permanecer en sus casas rezando el Santo Rosario, y
pidiendo a Dios Misericordia. Las personas dadas al pecado perecerán en
toda la tierra durante esta oscuridad universal, con excepción de algunos
pocos que se convertirán."
En otra visión vió:
- "La tierra envuelta en llamas hundiéndose numerosos edificios. La tierra
y el cielo parecía que estaban agonizando. Millones de hombres morirán por
el hierro, unos en guerras, otros en luchas civiles; millones perecerán en
los tres días de tinieblas. ... Después de purificar al mundo y a su
iglesia, y de arrancar de cuajo toda la mala hierba, Nuestro Señor operará
un renacimiento milagroso".
-Véase Apocalipsis 6, 12-17;
8, 12-13;
9, 2;
11, 15-19.
SAN
GASPAR DE BUFALO (1786-1836)
Fundador de los Misioneros de la Preciosísima Sangre:
- "Aquél que sobreviva a los tres días de tinieblas y de espanto, se
verá a sí mismo como solo en la tierra, ... No se ha visto nada semejante
desde el diluvio."
SOR MARIA DE JESUS
CRUCIFICADO (1878)
Religiosa carmelita, recientemente beatificada:
- "Durante tres días de tinieblas, las personas entregadas a sus caminos
depravados perecerán, de tal modo que sólo sobrevivirá una cuarta parte de
la humanidad".
Continua ¿Creer
o no creer?
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