"LOS SALMOS"
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(1) = Del maestro
de coro. Salmo. De David. =
1 (2) Yahveh, en
tu fuerza se regocija el rey; ¡oh, y cómo le colma tu salvación de júbilo!
2 (3) Tú le has
otorgado el deseo de su corazón, no has rechazado el anhelo de sus labios. =
Pausa. =
3 (4) Pues le
precedes de venturosas bendiciones, has puesto en su cabeza corona de oro
fino;
4 (5) vida te
pidió y se la otorgaste, largo curso de días para siempre jamás.
5 (6) Gran gloria
le da tu salvación, le circundas de esplendor y majestad;
6 (7) bendiciones
haces de él por siempre, le llenas de alegría delante de tu rostro.
7 (8) Sí, en
Yahveh confía el rey, y por gracia del Altísimo no ha de vacilar.
8 (9) Tu mano
alcanzará a todos tus enemigos, tu diestra llegará a los que te odian;
9 (10) harás de
ellos como un horno de fuego, el día de tu rostro; Yahveh los tragará en su
cólera, y el fuego los devorará;
10 (11) harás
perecer su fruto de la tierra, y su semilla de entre los hijos de Adán.
11 (12) Aunque
ellos intenten daño contra ti, aunque tramen un plan, nada podrán.
12 (13) Que tú
les harás volver la espalda, ajustarás tu arco contra ellos.
13 (14)
¡Levántate, Yahveh, con tu poder, y cantaremos, salmodiaremos a tu poderío!
(1) = Del maestro
de coro. Sobre «la cierva de la aurora». Salmo. De David. =
1 (2) Dios mío,
Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¡lejos de mi salvación la voz de mis
rugidos!
2 (3) Dios mío,
de día clamo, y no respondes, también de noche, no hay silencio para mí.
3 (4) ¡Mas tú
eres el Santo, que moras en las laudes de Israel!
4 (5) En ti
esperaron nuestros padres, esperaron y tú los liberaste;
5 (6) a ti
clamaron, y salieron salvos, en ti esperaron, y nunca quedaron confundidos.
6 (7) Y yo,
gusano, que no hombre, vergüenza del vulgo, asco del pueblo,
7 (8) todos los
que me ven de mí se mofan, tuercen los labios, menean la cabeza:
8 (9) «Se confió
a Yahveh, ¡pues que él le libre, que le salve, puesto que le ama!»
9 (10) Sí, tú del
vientre me sacaste, me diste confianza a los pechos de mi madre;
10 (11) a ti fui
entregado cuando salí del seno, desde el vientre de mi madre eres tú mi
Dios.
11 (12) ¡No andes
lejos de mí, que la angustia está cerca, no hay para mí socorro!
12 (13) Novillos
innumerables me rodean, acósanme los toros de Basán;
13 (14) ávidos
abren contra mí sus fauces; leones que desgarran y rugen.
14 (15) Como el
agua me derramo, todos mis huesos se dislocan, mi corazón se vuelve como
cera, se me derrite entre mis entrañas.
15 (16) Está seco
mi paladar como una teja y mi lengua pegada a mi garganta; tú me sumes en el
polvo de la muerte.
16 (17) Perros
innumerables me rodean, una banda de malvados me acorrala como para prender
mis manos y mis pies.
17 (18) Puedo
contar todos mis huesos; ellos me observan y me miran,
18 (19)
repártense entre sí mis vestiduras y se sortean mi túnica.
19 (20) ¡Mas tú,
Yahveh, no te estés lejos, corre en mi ayuda, oh fuerza mía,
20 (21) libra mi
alma de la espada, mi única de las garras del perro;
21 (22) sálvame
de las fauces del león, y mi pobre ser de los cuernos de los búfalos!
22 (23)
¡Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré!:
23 (24) «Los que
a Yahveh teméis, dadle alabanza, raza toda de Jacob, glorificadle, temedle,
raza toda de Israel».
24 (25) Porque no
ha despreciado ni ha desdeñado la miseria del mísero; no le ocultó su
rostro, mas cuando le invocaba le escuchó.
25 (26) De ti
viene mi alabanza en la gran asamblea, mis votos cumpliré ante los que le
temen.
26 (27) Los
pobres comerán, quedarán hartos, los que buscan a Yahveh le alabarán: «¡Viva
por siempre vuestro corazón!»
27 (28) Le
recordarán y volverán a Yahveh todos los confines de la tierra, ante él se
postrarán todas las familias de las gentes.
28 (29) Que es de
Yahveh el imperio, del señor de las naciones.
29 (30) Ante él
solo se postrarán todos los poderosos de la tierra, ante él se doblarán
cuantos bajan al polvo. Y para aquél que ya no viva,
30 (31) le
servirá su descendencia: ella hablará del Señor a la edad
31 (32) venidera,
contará su justicia al pueblo por nacer: Esto hizo él.
(1) = Salmo. De
David. =
1 Yahveh es mi
pastor, nada me falta.
2 Por prados de
fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
3 y conforta mi
alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
4 Aunque pase por
valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu
cayado, ellos me sosiegan.
5 Tú preparas
ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza,
rebosante está mi copa.
6 Sí, dicha y
gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de
Yahveh a lo largo de los días.
(1) = Salmo. De
David. =
1 De Yahveh es la
tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que en él habitan;
2 que él lo fundó
sobre los mares, él lo asentó sobre los ríos.
3 ¿Quién subirá
al monte de Yahveh?, ¿quién podrá estar en su recinto santo?
4 El de manos
limpias y puro corazón, el que a la vanidad no lleva su alma, ni con engaño
jura.
5 El logrará la
bendición de Yahveh, la justicia del Dios de su salvación.
6 Tal es la raza
de los que le buscan, los que van tras tu rostro, oh Dios de Jacob. = Pausa.
=
7 ¡Puertas,
levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey
de la gloria!
8 ¿Quién es ese
rey de gloria? Yahveh, el fuerte, el valiente, Yahveh, valiente en la
batalla.
9 ¡Puertas,
levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey
de la gloria!
10 ¿Quién es ese
rey de gloria? Yahveh Sebaot, él es el rey de gloria. = Pausa =
(1) = De David =
1 = Alef. = A ti,
Yahveh, levanto mi alma,
2 oh Dios mío. =
Bet. = En ti confío, ¡no sea confundido, no triunfen de mí mis enemigos!
3 = Guimel. = No
hay confusión para el que espera en ti, confusión sólo para el que traiciona
sin motivo.
4 = Dálet. =
Muéstrame tus caminos, Yahveh, enséñame tus sendas.
5 = He. = Guíame
en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. = (Vau) = En ti
estoy esperando todo el día,
6 = Zain. =
Acuérdate, Yahveh, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre.
7 = Jet. = De los
pecados de mi juventud no te acuerdes, pero según tu amor, acuérdate de mí.
por tu bondad, Yahveh.
8 = Tet. = Bueno
y recto es Yahveh; por eso muestra a los pecadores el camino;
9 = Yod. =
conduce en la justicia a los humildes, y a los pobres enseña su sendero.
10 = Kaf. = Todas
las sendas de Yahveh son amor y verdad para quien guarda su alianza y sus
dictámenes.
11 = Lámed. = Por
tu nombre, oh Yahveh, perdona mi culpa, porque es grande.
12 = Mem. = Si
hay un hombre que tema a Yahveh, él le indica el camino a seguir;
13 = Nun. = su
alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
14 = Sámek. = El
secreto de Yahveh es para quienes le temen, su alianza, para darles cordura.
15 = Ain. = Mis
ojos están fijos en Yahveh, que él sacará mis pies del cepo.
16 = Pe. =
Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.
17 = Sade. =
Alivia los ahogos de mi corazón, hazme salir de mis angustias.
18 = (Qof.) = Ve
mi aflicción y mi penar, quita todos mis pecados.
19 = Res. = Mira
cuántos son mis enemigos, cuán violento el odio que me tienen.
20 = Sin. =
Guarda mi alma, líbrame, no quede confundido, cuando en ti me cobijo.
21 = Tau. =
Inocencia y rectitud me amparen, que en ti espero, Yahveh.
22 Redime, oh
Dios, a Israel de todas sus angustias.
(1) = De David. =
1 Hazme justicia,
Yahveh, pues yo camino en mi entereza, me apoyo en Yahveh y no vacilo.
2 Escrútame,
Yahveh, ponme a prueba, pasa al crisol mi conciencia y mi corazón;
3 está tu amor
delante de mis ojos, y en tu verdad camino.
4 No voy a
sentarme con los falsos, no ando con hipócritas;
5 odio la
asamblea de malhechores, y al lado de los impíos no me siento.
6 Mis manos lavo
en la inocencia y ando en torno a tu altar, Yahveh,
7 haciendo
resonar la acción de gracias, todas tus maravillas pregonando;
8 amo, Yahveh, la
belleza de tu Casa, el lugar de asiento de tu gloria.
9 No juntes mi
alma con los pecadores, ni mi vida con los hombres sanguinarios,
10 que tienen en
sus manos la infamia, y su diestra repleta de soborno.
11 Yo, en cambio,
camino en mi entereza; rescátame, ten piedad de mí;
12 mi pie está
firme en suelo llano; a ti, Yahveh, bendeciré en las asambleas.
(1) = De David. =
1 Yahveh es mi
luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida,
¿por quién he de temblar?
2 Cuando se
acercan contra mí los malhechores a devorar mi carne, son ellos, mis
adversarios y enemigos, los que tropiezan y sucumben.
3 Aunque acampe
contra mí un ejército, mi corazón no teme; aunque estalle una guerra contra
mí, estoy seguro en ella.
4 Una cosa he
pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos
los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo.
5 Que él me dará
cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su
tienda, sobre una roca me levantará.
6 Y ahora se alza
mi cabeza sobre mis enemigos que me hostigan; en su tienda voy a sacrificar.
sacrificios de aclamación. Cantaré, salmodiaré a Yahveh.
7 Escucha,
Yahveh, mi voz que clama, ¡tenme piedad, respóndeme!
8 Dice de ti mi
corazón: «Busca su rostro.» Sí, Yahveh, tu rostro busco:
9 No me ocultes
tu rostro. No rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi auxilio. No me
abandones, no me dejes, Dios de mi salvación.
10 Si mi padre y
mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.
11 Enséñame tu
camino, Yahveh, guíame por senda llana, por causa de los que me asechan;
12 no me
entregues al ansia de mis adversarios, pues se han alzado contra mí falsos
testigos, que respiran violencia.
13 ¡Ay, si
estuviera seguro de ver la bondad de Yahveh en la tierra de los vivos!
14 Espera en
Yahveh, ten valor y firme corazón, espera en Yahveh.
(1) = De David. =
1 Hacia ti clamo,
Yahveh, roca mía, no estés mudo ante mí; no sea yo, ante tu silencio, igual
que los que bajan a la fosa.
2 Oye la voz de
mis plegarias, cuando grito hacia ti, cuando elevo mis manos, oh Yahveh, al
santuario de tu santidad.
3 No me arrebates
con los impíos, ni con los agentes de mal, que hablan de paz a su vecino,
mas la maldad está en su corazón.
4 Dales, Yahveh,
conforme a sus acciones, y a la malicia de sus hechos, según la obra de sus
manos trátales, págales con su misma moneda.
5 Pues no
comprenden los hechos de Yahveh, la obra de sus manos: ¡derríbelos él y no
los rehabilite!
6 ¡Bendito sea
Yahveh, que ha oído la voz de mis plegarias!
7 Yahveh mi
fuerza, escudo mío, en él confió mi corazón y he recibido ayuda: mi carne de
nuevo ha florecido, le doy gracias de todo corazón.
8 Yahveh, fuerza
de su pueblo, fortaleza de salvación para su ungido.
9 Salva a tu
pueblo, bendice a tu heredad, pastoréalos y llévalos por siempre.
(1) = Salmo. De
David. =
1 ¡Rendid a
Yahveh, hijos de Dios, rendid a Yahveh gloria y poder!
2 Rendid a Yahveh
la gloria de su nombre, postraos ante Yahveh en esplendor sagrado.
3 Voz de Yahveh
sobre las aguas; el Dios de gloria truena, ¡es Yahveh, sobre las muchas
aguas!
4 Voz de Yahveh
con fuerza, voz de Yahveh con majestad.
5 Voz de Yahveh
que desgaja los cedros, Yahveh desgaja los cedros del Líbano,
6 hace brincar
como un novillo al Líbano, y al Sarión como cría de búfalo.
7 Voz de Yahveh
que afila llamaradas.
8 Voz de Yahveh,
que sacude el desierto, sacude Yahveh el desierto de Cadés.
9 Voz de Yahveh,
que estremece las encinas, y las selvas descuaja, mientras todo en su Templo
dice: ¡Gloria!
10 Yahveh se
sentó para el diluvio, Yahveh se sienta como rey eterno.
11 Yahveh da el
poder a su pueblo, Yahveh bendice a su pueblo con la paz.
(1) = Salmo.
Cántico para la dedicación de la Casa. De David. =
1 (2) Yo te
ensalzo, Yahveh, porque me has levantado; no dejaste reírse de mí a mis
enemigos.
2 (3) Yahveh,
Dios mío, clamé a ti y me sanaste.
3 (4) Tú has
sacado, Yahveh, mi alma del seol, me has recobrado de entre los que bajan a
la fosa.
4 (5) Salmodiad a
Yahveh los que le amáis, alabad su memoria sagrada.
5 (6) De un
instante es su cólera, de toda una vida su favor; por la tarde visita de
lágrimas, por la mañana gritos de alborozo.
6 (7) Y yo en mi
paz decía: «Jamás vacilaré.»
7 (8) Yahveh, tu
favor me afianzaba sobre fuertes montañas; mas retiras tu rostro y ya estoy
conturbado.
8 (9) A ti clamo,
Yahveh, a mi Dios piedad imploro:
9 (10) ¿Qué
ganancia en mi sangre, en que baje a la fosa? ¿Puede alabarte el polvo,
anunciar tu verdad?
10 (11) ¡Escucha,
Yahveh, y ten piedad de mí! ¡Sé tú, Yahveh, mi auxilio!
11 (12) Has
trocado mi lamento en una danza, me has quitado el sayal y me has ceñido de
alegría;
12 (13) mi
corazón por eso te salmodiará sin tregua; Yahveh, Dios mío, te alabaré por
siempre.
(1) = Del maestro
de coro. Salmo. De David. =
1 (2) En ti,
Yahveh, me cobijo, ¡oh, no sea confundido jamás! ¡Recóbrame por tu justicia,
líbrame,
2 (3) tiende
hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte
que me salve;
3 (4) pues mi
roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
4 (5) Sácame de
la red que me han tendido, que tú eres mi refugio;
5 (6) en tus
manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
6 (7) tú detestas
a los que veneran vanos ídolos; mas yo en Yahveh confío:
7 (8) ¡exulte yo
y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las
angustias de mi alma,
8 (9) no me has
entregado en manos del enemigo, y has puesto mis pies en campo abierto.
9 (10) Tenme
piedad, Yahveh, que en angustias estoy. De tedio se corroen mis ojos, mi
alma, mis entrañas.
10 (11) Pues mi
vida se consume en aflicción, y en suspiros mis años; sucumbe mi vigor a la
miseria, mis huesos se corroen.
11 (12) De todos
mis opresores me he hecho el oprobio; asco soy de mis vecinos, espanto de
mis familiares. Los que me ven en la calle huyen lejos de mí;
12 (13) dejado
estoy de la memoria como un muerto, como un objeto de desecho.
13 (14) Escucho
las calumnias de la turba, terror por todos lados, mientras se aúnan contra
mí en conjura, tratando de quitarme la vida.
14 (15) Mas yo
confío en ti, Yahveh, me digo: «¡Tú eres mi Dios!»
15 (16) Está en
tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
16 (17) haz que
alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!
17 (18) Yahveh,
no haya confusión para mí, que te invoco, ¡confusión sólo para los impíos;
que bajen en silencio al seol,
18 (19)
enmudezcan los labios mentirosos que hablan con insolencia contra el justo,
con orgullo y desprecio!
19 (20) ¡Qué
grande es tu bondad, Yahveh! Tú la reservas para los que te temen, se la
brindas a los que a ti se acogen, ante los hijos de Adán.
20 (21) Tú los
escondes en el secreto de tu rostro, lejos de las intrigas de los hombres;
bajo techo los pones a cubierto de la querella de las lenguas.
21 (22) ¡Bendito
sea Yahveh que me ha brindado maravillas de amor (en ciudad fortificada)!
22 (23) ¡Y yo que
decía en mi inquietud: «Estoy dejado de tus ojos!» Mas tú oías la voz de mis
plegarias, cuando clamaba a ti.
23 (24) Amad a
Yahveh, todos sus amigos; a los fieles protege Yahveh, pero devuelve muy
sobrado al que obra por orgullo.
24 (25) ¡Valor,
que vuestro corazón se afirme, vosotros todos que esperáis en Yahveh!
(1) = De David.
Poema. =
1 ¡Dichoso el que
es perdonado de su culpa, y le queda cubierto su pecado!
2 Dichoso el
hombre a quien Yahveh no le cuenta el delito, y en cuyo espíritu no hay
fraude.
3 Cuando yo me
callaba, se sumían mis huesos en mi rugir de cada día,
4 mientras
pesaba, día y noche, tu mano sobre mí; mi corazón se alteraba como un campo
en los ardores del estío. = Pausa. =
5 Mi pecado te
reconocí, y no oculté mi culpa; dije: «Me confesaré a Yahveh de mis
rebeldías.» Y tú absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado. = Pausa. =
6 Por eso te
suplica todo el que te ama en la hora de la angustia. Y aunque las muchas
aguas se desborden, no le alcanzarán.
7 Tú eres un
cobijo para mí, de la angustia me guardas, estás en torno a mí para
salvarme. = Pausa. =
8 Voy a
instruirte, a mostrarte el camino a seguir; fijos en ti los ojos, seré tu
consejero.
9 No seas cual
caballo o mulo sin sentido, rienda y freno hace falta para domar su brío, si
no, no se te acercan.
10 Copiosas son
las penas del impío, al que confía en Yahveh el amor le envuelve.
11 ¡Alegraos en
Yahveh, oh justos, exultad, gritad de gozo, todos los de recto corazón!
1 ¡Gritad de
júbilo, justos, por Yahveh!, de los rectos es propia la alabanza;
2 ¡dad gracias a
Yahveh con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez cuerdas;
3 cantadle un
cantar nuevo, tocad la mejor música en la aclamación!
4 Pues recta es
la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad;
5 él ama la
justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la tierra.
6 Por la palabra
de Yahveh fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada.
7 El recoge, como
un dique, las aguas del mar, en depósitos pone los abismos.
8 ¡Tema a Yahveh
la tierra entera, ante él tiemblen todos los que habitan el orbe!
9 Pues él habló y
fue así, mandó él y se hizo.
10 Yahveh frustra
el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos;
11 mas el plan de
Yahveh subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las
edades.
12 ¡Feliz la
nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad!
13 Yahveh mira de
lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;
14 desde el lugar
de su morada observa a todos los habitantes de la tierra,
15 él, que forma
el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.
16 No queda a
salvo el rey por su gran ejército, ni el bravo inmune por su enorme fuerza.
17 Vana cosa el
caballo para la victoria, ni con todo su vigor puede salvar.
18 Los ojos de
Yahveh están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor,
19 para librar su
alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.
20 Nuestra alma
en Yahveh espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo;
21 en él se
alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos.
22 Sea tu amor,
Yahveh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.
(1) = De David.
Cuando fingiéndose demente ante Abimélek, fue despachado por él y se marchó.
=
1 (2) = Alef. =
Bendeciré a Yahveh en todo tiempo, sin cesar en mi boca su alabanza;
2 (3) = Bet. = en
Yahveh mi alma se gloría, ¡óiganlo los humildes y se alegren!
3 (4) = Guimel. =
Engrandeced conmigo a Yahveh, ensalcemos su nombre todos juntos.
4 (5) = Dálet. =
He buscado a Yahveh, y me ha respondido: me ha librado de todos mis temores.
5 (6) = He. = Los
que miran hacia él, refulgirán: no habrá sonrojo en su semblante.
6 (7) = Zain. =
Cuando el pobre grita, Yahveh oye, y le salva de todas sus angustias.
7 (8) = Jet. =
Acampa el ángel de Yahveh en torno a los que le temen y los libra.
8 (9) = Tet. =
Gustad y ved qué bueno es Yahveh, dichoso el hombre que se cobija en él.
9 (10) = Yod. =
Temed a Yahveh vosotros, santos suyos, que a quienes le temen no les falta
nada.
10 (11) = Kaf. =
Los ricos quedan pobres y hambrientos, mas los que buscan a Yahveh de ningún
bien carecen.
11 (12) = Lámed.
= Venid, hijos, oídme, el temor de Yahveh voy a enseñaros.
12 (13) = Mem. =
¿Quién es el hombre que apetece la vida, deseoso de días para gozar de
bienes?
13 (14) = Nun. =
Guarda del mal tu lengua, tus labios de decir mentira;
14 (15) = Sámek.
= apártate del mal y obra el bien, busca la paz y anda tras ella.
15 (16) = Ain. =
Los ojos de Yahveh sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor,
16 (17) = Pe = el
rostro de Yahveh contra los malhechores, para raer de la tierra su memoria.
17 (18) = Sade. =
Cuando gritan aquéllos, Yahveh oye, y los libra de todas sus angustias;
18 (19) = Qof. =
Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los
espíritus hundidos.
19 (20) = Res. =
Muchas son las desgracias del justo, pero de todas le libera Yahveh;
20 (21) = Sin. =
todos sus huesos guarda, no será quebrantado ni uno solo.
21 (22) = Tau. =
La malicia matará al impío, los que odian al justo lo tendrán que pagar.
22 (23) Yahveh
rescata el alma de sus siervos, nada habrán de pagar los que en él se
cobijan.
(1) = De David. =
1 Ataca, Yahveh,
a los que me atacan, combate a quienes me combaten;
2 embraza el
escudo y el pavés, y álzate en mi socorro;
3 blande la lanza
y la pica contra mis perseguidores. Di a mi alma: «Yo soy tu salvación.»
4 ¡Confusión y
vergüenza sobre aquellos que andan buscando mi vida! ¡Vuelvan atrás y queden
confundidos los que mi mal maquinan!
5 ¡Sean lo mismo
que la paja al viento, por el ángel de Yahveh acosados;
6 sea su camino
tiniebla y precipicio, perseguidos por el ángel de Yahveh!
7 Pues sin causa
me han tendido su red, han cavado una fosa para mí.
8 ¡Sobre cada uno
de ellos caiga de improviso la ruina: le prenda la red que había tendido, y
en su fosa se hunda!
9 Y mi alma
exultará en Yahveh, en su salvación se gozará.
10 Dirán todos
mis huesos: Yahveh, ¿quién como tú, para librar al débil del más fuerte, al
pobre de su expoliador?
11 Testigos
falsos se levantan, sobre lo que ignoro me interrogan;
12 me pagan mal
por bien, ¡desolación para mi alma!
13 Yo, en cambio,
cuando eran ellos los enfermos, vestido de sayal, me humillaba con ayuno, y
en mi interior repetía mi oración;
14 como por un
amigo o un hermano iba y venía, como en duelo de una madre, sombrío me
encorvaba.
15 Ellos se ríen
de mi caída, se reúnen, sí, se reúnen contra mí; extranjeros, que yo no
conozco, desgarran sin descanso;
16 si caigo, me
rodean rechinando sus dientes contra mí.
17 ¿Cuánto
tiempo, Señor, te quedarás mirando? Recobra mi alma de sus garras, de los
leones mi vida.
18 Te daré
gracias en la gran asamblea, te alabaré entre un pueblo copioso.
19 No se rían de
mí, mis enemigos pérfidos, ni se guiñen sus ojos los que me odian sin razón.
20 Pues no es de
paz de lo que hablan a los pacíficos de la tierra; mascullan palabras de
perfidia,
21 abren bien
grande su boca contra mí; dicen: «¡Ja, Ja, nuestros ojos lo han visto!»
22 Tú lo has
visto, Yahveh, no te quedes callado, Señor, no estés lejos de mí;
23 despiértate,
levántate a mi juicio, en defensa de mi causa, oh mi Dios y Señor;
24 júzgame
conforme a tu justicia, oh Yahveh, ¡Dios mío, no se rían de mí!
25 No digan en su
corazón: «¡Ajá, lo que queríamos!» No digan: «¡Le hemos engullido!»
26 ¡Vergüenza y
confusión caigan a una sobre los que se ríen de mi mal; queden cubiertos de
vergüenza y de ignominia los que a mi costa medran!
27 Exulten y den
gritos de júbilo los que en mi justicia se complacen, y digan sin cesar:
«¡Grande es Yahveh, que en la paz de su siervo se complace!»
28 Y tu justicia
musitará mi lengua, todo el día tu alabanza.
(1) = Del maestro
de coro. Del siervo de Yahveh. De David. =
1 (2) Un oráculo
para el impío es el pecado en el fondo de su corazón; temor de Dios no
existe delante de sus ojos.
2 (3) Con ojo
harto lisonjero se mira, para encontrar y detestar su culpa;
3 (4) las
palabras de su boca, iniquidad y engaño; renunció a ser sensato, a hacer el
bien.
4 (5) Sólo
maquina iniquidad sobre su lecho; en un camino que no es bueno se obstina y
no reprueba el mal.
5 (6) Oh Yahveh,
en los cielos tu amor, hasta las nubes tu verdad;
6 (7) tu
justicia, como los montes de Dios, tus juicios, como el hondo abismo. A
hombres y bestias salvas tú, Yahveh,
7 (8) oh Dios,
¡qué precioso tu amor! Por eso los hijos de Adán, a la sombra de tus alas se
cobijan.
8 (9) Se sacian
de la grasa de tu Casa, en el torrente de tus delicias los abrevas;
9 (10) en ti está
la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz.
10 (11) Guarda tu
amor a los que te conocen, y tu justicia a los de recto corazón.
11 (12) ¡Que el
pie del orgullo no me alcance, ni la mano de los impíos me avente!
12 (13) Ved cómo
caen los agentes de mal, abatidos, no pueden levantarse.
(1) = De David. =
1 = Alef. = No te
acalores por causa de los malos, no envidies a los que hacen injusticia.
2 Pues aridecen
presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten
confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz,
4 ten tus
delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon
tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar
como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive
en calma ante Yahveh, espera en él, no te acalores contra el que prospera,
contra el hombre que urde intrigas.
8 = He. = Desiste
de la cólera y abandona el enojo, no te acalores, que es peor;
9 pues serán
extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un
poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán
la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El
impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él;
13 el Señor de él
se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. =
Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al mísero y
al pobre, para matar a los rectos de conducta;
15 su espada
entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo
poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los
brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene
Yahveh.
18 = Yod. =
Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna;
19 no serán
confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura.
20 = Kaf. =
Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como
el ornato de los prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. =
Toma el impío prestado y no devuelve, mas el justo es compasivo y da;
22 los que él
bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán exterminados.
23 = Mem. = De
Yahveh penden los pasos del hombre, firmes son y su camino le complace;
24 aunque caiga,
no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui
joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando
el pan.
26 En todo tiempo
es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. =
Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada;
28 porque Yahveh
ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán
por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;
29 los justos
poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del
justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la ley de su
Dios está en su corazón, sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío
al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano
Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en
Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la tierra, el
exterminio de los impíos verás.
35 He visto al
impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo
y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al
perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;
38 pero los
rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos extirpada.
39 La salvación
de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia;
40 Yahveh los
ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se
acogen.
(1) = Salmo De
David. En memoria. =
1 (2) Yahveh, no
me corrijas en tu enojo, en tu furor no me castigues.
2 (3) Pues en mí
se han clavado tus saetas, ha caído tu mano sobre mí;
3 (4) nada
intacto en mi carne por tu enojo, nada sano en mis huesos debido a mi
pecado.
4 (5) Mis culpas
sobrepasan mi cabeza, como un peso harto grave para mí;
5 (6) mis llagas
son hedor y putridez, debido a mi locura;
6 (7) encorvado,
abatido totalmente, sombrío ando todo el día.
7 (8) Están mis
lomos túmidos de fiebre, nada hay sano ya en mi carne;
8 (9) entumecido,
molido totalmente, me hace rugir la convulsión del corazón.
9 (10) Señor,
todo mi anhelo ante tus ojos, mi gemido no se te oculta a ti.
10 (11) Me
traquetea el corazón, las fuerzas me abandonan, y la luz misma de mis ojos
me falta.
11 (12) Mis
amigos y compañeros se partan de mi llaga, mis allegados a distancia se
quedan;
12 (13) y tienden
lazos los que buscan mi alma, los que traman mi mal hablan de ruina, y todo
el día andan urdiendo fraudes.
13 (14) Mas yo
como un sordo soy, no oigo, como un mudo que no abre la boca;
14 (15) sí, soy
como un hombre que no oye, ni tiene réplica en sus labios.
15 (16) Que en
ti, Yahveh, yo espero, tú responderás, Señor, Dios mío.
16 (17) He dicho:
«! No se rían de mí, no me dominen cuando mi pie resbale!».
17 (18) Y ahora
ya estoy a punto de caída, mi tormento sin cesar está ante mí.
18 (19) Sí, mi
culpa confieso, acongojado estoy por mi pecado.
19 (20) Aumentan
mis enemigos sin razón, muchos son los que sin causa me odian,
20 (21) los que
me devuelven mal por bien y me acusan cuando yo el bien busco.
21 (22) ¡No me
abandones, tú, Yahveh, Dios mío, no estés lejos de mí!
22 (23) Date
prisa a auxiliarme, oh Señor, mi salvación!
(1) = Del maestro
de coro. De Yedutún. Salmo. De David. =
1 (2) Yo me
decía: «Guardaré mis caminos, sin pecar con mi lengua, pondré un freno en mi
boca, mientras esté ante mí el impío.»
2 (3) Enmudecí,
quedé en silencio y calma: mas al ver su dicha se enconó mi tormento.
3 (4) Dentro de
mí mi corazón se acaloraba, de mi queja prendió el fuego, y mi lengua llegó
a hablar:
4 (5) «Hazme
saber, Yahveh, mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que sepa yo
cuán frágil soy.
5 (6) «Oh sí, de
unos palmos hiciste mis días, mi existencia cual nada es ante ti; sólo un
soplo, todo hombre que se yergue,
6 (7) nada más
una sombra el humano que pasa, sólo un soplo las riquezas que amontona, sin
saber quién las recogerá.»
7 (8) Y ahora,
Señor, ¿qué puedo yo esperar? En ti está mi esperanza.
8 (9) De todas
mis rebeldías líbrame, no me hagas la irrisión del insensato.
9 (10) Me callo
ya, no abro la boca, pues eres tú el que actúas.
10 (11) Retira de
mí tus golpes, bajo el azote de tu mano me anonado.
11 (12)
Reprendiendo sus yerros tú corriges al hombre, cual polilla corroes su
anhelos. Un soplo sólo, todo hombre. = Pausa. «=
12 (13) Escucha
mi súplica, Yahveh, presta oído a mi grito, no te hagas sordo a mis
lágrimas. Pues soy un forastero junto a ti, un huésped como todos mis
padres.
13 (14) ¡Retira
tu mirada para que respire antes que me vaya y ya no exista más!
(1) = Del maestro
de coro. De David. Salmo. =
1 (2) En Yahveh
puse toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.
2 (3) Me sacó de
la fosa fatal, del fango cenagoso; asentó mis pies sobre la roca, consolidó
mis pasos.
3 (4) Puso en mi
boca un canto nuevo, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán, y
en Yahveh tendrán confianza.
4 (5) Dichoso el
hombre aquel que en Yahveh pone su confianza, y no se va con los rebeldes,
que andan tras la mentira.
5 (6) ¡Cuántas
maravillas has hecho, Yahveh, Dios mío, qué de designios con nosotros: no
hay comparable a ti! Yo quisiera publicarlos, pregonarlos, mas su número
excede toda cuenta.
6 (7) Ni
sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías
holocaustos ni víctimas,
7 (8) dije
entonces: Heme aquí, que vengo. Se me ha prescrito en el rollo del libro
8 (9) hacer tu
voluntad. Oh Dios mío, en tu ley me complazco en el fondo de mi ser.
9 (10) He
publicado la justicia en la gran asamblea; mira, no he contenido mis labios,
tú lo sabes, Yahveh.
10 (11) No he
escondido tu justicia en el fondo de mi corazón, he proclamado tu lealtad,
tu salvación, no he ocultado tu amor y tu verdad a la gran asamblea.
11 (12) Y tú,
Yahveh, no contengas tus ternuras para mí. Que tu amor y tu verdad
incesantes me guarden.
12 (13) Pues
desdichas me envuelven en número incontable. Mis culpas me dan caza, y no
puedo ya ver; más numerosas son que los cabellos de mi cabeza, y el corazón
me desampara.
13 (14) ¡Dígnate,
oh Yahveh, librarme, Yahveh, corre en mi ayuda!
14 (15) ¡Queden
avergonzados y confusos todos juntos los que buscan mi vida para cercenarla!
¡Atrás, sean confundidos los que desean mi mal!
15 (16) Queden
consternados de vergüenza los que dicen contra mí: «¡Ja, Ja!»
16 (17) ¡En ti se
gocen y se alegren todos los que te buscan! Repitan sin cesar: «¡Grande es
Yahveh!», los que aman tu salvación.
17 (18) Y yo,
pobre soy y desdichado, pero el Señor piensa en mí; tú, mi socorro y mi
libertador, oh Dios mío, no tardes.