XYZ
Clemente Palma
X Y Z
Clemente Palma
Ediciones “Perú Actual”
Lima, 1934
Esta novela constituye una
de las mayores piedras de escándalo de la literatura peruana. Ha sido
prácticamente borrada de todo estudio o recopilación académica
“seria” de nuestra escena literaria. Haga la prueba, lector, y trate de ubicar
alguna referencia a Clemente Palma en cualquier biblioteca o estudio sobre
literatura peruana. A lo más, encontrará menciones a sus cuentos
y a su desdichado juicio sobre César Vallejo. Y si trata de ser más
detallista, encontrará que algunos estudiosos mencionan a “XYZ” como
parte de su producción literaria, aunque se cuidan de mencionar que
no la han leído. Y como nuestras glorias académicas son muy
respetuosas de la palabra escrita, se limitan a informar al lector que “XYZ”
es una novela “grotesca”. Vaya novedad, si lo dice la misma portada. Les
faltó agregar que se trataba de un libro con cubiertaa y hojas de
papel, impreso en castellano…
¿Cómo es que
pudo escribirse una novela como “XYZ” en nuestro panorama literario, centrado
(hasta ahora) en intonsos debates entre “andinos” y “criollos”, o en buscar
la cuadratura del círculo que constituye la “novela nacional”? Por
suerte, Clemente Palma supo librarse desde un principio de ciertos prejuicios,
al menos en el campo literario, puesto que, lamentablemente, en otros aspectos
era un peruano a carta cabal: era un racista. Aunque es pertinente precisar
que, hasta antes de la Segunda Guerra Mundial, casi toda la sociedad peruana
era racista, como lo prueba el refrán “no hay nada peor que blanco
pobre, negro con plata e indio con mando”. No es el único caso de
un talento literario que es al mismo tiempo un imbécil moral: el mismo
José Carlos Mariátegui, en sus “Siete Ensayos de Interpretación
de la Realidad Peruana”, tiene una opinión bastante peyorativa acerca
de los afroperuanos y los asiáticos, lo cual no le impidió
desarrollar una de las teorías políticas más interesantes
del siglo XX.
No intento justificar el
racismo, ni menos a Clemente Palma como racista. Simplemente, deseo situar
al hombre dentro de su contexto histórico-social (como me enseñaron
en el colegio), el cual me llega a preguntar ¿y quién no era
racista en esa época? ¿Y en la actualidad, es menos racista
la sociedad peruana?
XYZ
El título, críptico
como el que más, es otro factor que, a mi parecer, ha contribuido
al desconocimiento de esta obra de Clemente Palma. Si a ello añadimos
el hecho de una edición única y difícil de hallar, obtenemos
pues un libro rodeado de una aureola de misterio.
El protagonista de la novela
responde al nombre de Rolland Poe, acaudalado científico norteamericano
aficionado al álgebra, afición de la cual viene el apodo que
le pone un compañero universitario: XYZ. Cabe señalar que las
iniciales de “Rolland Poe” corresponden a las de “Ricardo Palma”, padre del
autor.
La novela está narrada
desde el punto de vista de William Perkins, condiscípulo de Rolland
Poe en la Universidad de Los Angeles. Perkins principia por rememorar los
primeros años universitarios de ambos, para luego indicarnos que Rolland
Poe inició una carrera de industrial, basada en la explotación
de inventos propios y mejoras técnicas. Rolland Poe se nos muestra
como un brillante científico, cuyo talento es celebrado por sus contemporáneos,
al punto que se le llega a considerar el “heredero de (Thomas Alva) Edison”.
Incluso, llega a brindar importantes consejos a Albert Einstein y Madame
Curie, en lo tocante a la teoría de la relatividad y al proceso de
producción de radio.
Este singular personaje,
empero, decide orientar sus investigaciones hacia otros campos del saber
humano, como la filosofía y la biología, lo cual no le impide
desenvolverse en otros ámbitos, como el cinematográfico. Amigo
de Douglas Fairbanks, pasa un tiempo en su compañía y con la
de otras estrellas hollywoodenses. Al espectar varias producciones cinematográficas,
admira la capacidad del cine de reproducir la existencia –sobre todo de las
actrices - en casi todos sus aspectos. Y se pregunta si acaso no será
posible perfeccionar esa reproducción, al punto de hacer audibles
y tangibles las imágenes que observa en la pantalla…
Este deseo llevará
a Rolland Poe a desarrollar un proceso que le permitirá hacer realidad
sus ambiciones, proceso que involucra a partes iguales seudo ciencia y fantasía:
mediante radioactividad, se estimula una porción de albúmina
de huevo, para dar origen a un duplicado humano. En palabras de Poe, “La
radioactividad ejerce una acción sustantiva en la vitalidad, energía
y multiplicación de las células que, de inertes y trabajosamente
conservables, se convierten en dóciles y evolutivas”. Esta suerte
de materia vital puede adoptar la forma (viviente) que el científico
desee. En este caso, la “forma” es provista por las imágenes de actores
y actrices hollywoodenses registradas en sus respectivas películas.
Poe hace construir “una especie de moldes de cristal que tenían vagamente
la forma o contorno de la entidad orgánica que deseaba reproducir”.
Si bien estamos en la época del cine mudo, nuestro inventor utiliza
placas de selenio y sales de potasio para dotar de habla a sus réplicas
(no explica, en cambio, cómo consigue que la voz sea idéntica a la original).
Y con una solución digna de Robert Bloch, el resultado son reproducciones
idénticas de seres humanos, basadas en las imágenes capturadas
en el celuloide: identidad de los entes, identidad de las personalidades.
Pero dejemos que el mismo Clemente Palma nos narre el primer encuentro de
William Perkins con una de las criaturas surgidas de la inventiva de Rolland
Poe:
“Y pasamos a otra habitación
del mismo piso de la casa. Rolland me puso un pequeño micrófono
adaptable a un oído, y me dijo”
- Ahora mira y escucha.
Así lo hice, y de
pronto ví en el piso claramente iluminado por la luz solar que entraba
por las ventanas un perrillo de San Bernardo, no mayor que un ratoncillo,
que vino a mí moviendo amistosamente la cola y ladrando alegremente.
En otro extremo de la habitación, sobre una diminuta chaise longue,
estaba un pequeño Maurice Chevalier, de unos cuarenta centímetros,
y a quien había conocido y tratado alguna vez en Los Angeles con más
respetables dimensiones. Estaba tarareando su Paris je t’aime … y al vernos
entrar se incorporó, y con voz que me llegó por el micrófono
con la intensidad humana normal, me dijo:
- Hello, mister Perkins,
how do you do?”
El “Maurice Chevalier” de
cuarenta centímetros, calco perfecto del original, se considera a
sí mismo el “auténtico” Maurice Chevalier, aunque no puede
explicarse su aparición repentina en la residencia de Rolland Poe,
a quien sin embargo “recuerda” haber conocido en Hollywood. Lamenta además
lo breve de su estadía, pues está por “regresar al estudio
de la Paramount, en Hollywood, para filmar un nuevo argumento con miss Jeannette
(McDonald), Irene Dunn, (Clark) Gable y Stone... Y después iré
a mi París, donde pasaré el invierno”.
Ya en privado, Rolland Poe
explica a su amigo que los seres a los que ha dado vida, los “homúnculus,
una variedad específica de lo que llamo a los andrógenos o andromorfos”
se rigen por leyes biológicas bastante singulares: viven poco tiempo,
no tienen la percepción de ser copias, su inteligencia y conciencia
son idénticas a las del “original” y, entre otras características
más, su muerte se produce al agotarse la “radioactividad acumulada,
por delicuescencia, o sea, que todo el organismo se deshace y licuefacta de
un modo semejante al de la sal común en la humedad.” El líquido
resultante es reutilizable.
A partir de aquí,
la acción se traslada a una isla ubicada en algún lugar del
Océano Pacífico, isla que ha sido comprada por Rolland Poe
para continuar con sus experimentos lejos de miradas indiscretas. William
Perkins se encarga de la construcción de una residencia y laboratorios
idóneos para la reproducción de los homúnculos.
Ya instalado, Rolland Poe
empezará por duplicar a diversas actricess: Greta Garbo (cuyo duplicado
“muere” tras cumplir su ciclo), Joan Crawford, Norma Shearer, Joan Bennett
y Jeannette McDonnal (sic), con quien Poe iniciará una relación
romántica.
Dado que las instalaciones
de la isla requerían de mantenimiento, Poe se rodea de un grupo de
servidores negros, a los que considera de mente simple y suficientemente
ignorantes como para no tener sospechas respecto a las actividades a que
se dedica. Tiene también un capataz, un joven blanco y sordomudo,
de quien deduce que sería incapaz de comunicar nada al mundo exterior.
Empero, el supuesto sordomudo
es un pícaro que finge tal condición para suscitar lástima
y lograr así mejores empleos y remuneraciones. Se sorprende ante la
aparición de las actrices, considerando utilizar dicha información
en su provecho. Abandona la isla en el barco que, necesariamente, los aprovisiona
de alimentos. Dada la inesperada ausencia de su capataz, y siendo sus servicios
necesarios, Rolland Poe creará un duplicado de Rodolfo Valentino.
Considero que estamos ante una suerte de broma de Clemente Palma. Valentino
ya estaba muerto para el tiempo en el cual transcurre la novela, y su presunta
homosexualidad lo hacía “seguro” para el ambiente de la isla, llena
de hermosas mujeres…
En Hollywood, el ex capataz
informa a algunos representantes de la industria cinematográfica sobre
la presencia de varias actrices en la isla de Poe. Estos sospechan primero
que se ha producido un rapto, para luego concluir que Rolland Poe prepara
algún tipo de sorpresa utilizando dobles de las actrices de moda.
En una acción entre intrépida y jocosa, “el director de la
Metro Goldwin Meyer, Lewis Stone, William Power, Gary Cooper y George Bancroft”
se embarcan en un yate, junto con un grupo de mercenarios, y se dirigen a
la isla. Tras un intento fallido de negociación con Rolland Poe, rescatan
(o raptan, según se mire) a las cuatro dobles, matando (de nuevo)
a Rodolfo Valentino, ofreciendo a Poe volver con el dinero correspondiente
a sus derechos como “manager” de las actrices, a quienes consideran dobles
de las originales, sin conocer su extraordinario origen. Demás está
decir que las dobles agradecen el rescate, pues siguen creyendo que son las
actrices originales.
De vuelta en Hollywood, y
con mucho sentido del negocio, los productores deciden realizar un espectáculo
basado en el “rescate de las dobles”, en el cual participarán estas
y las actrices “originales”, quienes no salen de su asombro al encontrarse
con sosías tan perfectas. La opinión pública, manipulada
por los diarios, atribuye las peculiares personalidades de estas dobles,
quienes creen ser las auténticas estrellas del cine, a supuestos poderes
hipnóticos de Rolland Poe.
El final es melodramático.
Durante la presentación de las actrices y sus dobles, en un teatro
de San Francisco, reaparecerá Rolland Poe (a quien habíamos
dejado en su isla), quien, comunicará al mundo la naturaleza de las
dobles, su inevitable final (la licuefacción de las mismas, que ocurre
en esos mismos instantes) y la consecuencia no deseada de la manipulación
del radio: Rolland Poe ha sido contaminado por la radioactividad, y por ende,
está condenado a muerte. Tras producirse la licuefacción de
las dobles, a la vista de los concurrentes al teatro y de los representantes
de la prensa, Rolland Poe “rápidamente se descerrajó un tiro
de pistola en el corazón cayendo muerto en la sala”.
Este es, pues, el increíble
argumento de “XYZ”, novela que constituye un verdadero rasgo originalidad
dentro de la literatura peruana. Quien diría que fue escrita en 1935.
Mi agradecimiento al señor
Guillermo Guedes y a la señora Adriana Alarco de Zadra, Director y
Presidenta de la Fundación a cargo de la Casa Museo Ricardo Palma,
sin cuya colaboración habría sido imposible escribir este artículo.
Y mi reconocimiento y admiración
a Clemente Palma, hijo de su tiempo, por haber escrito esta novela.
Daniel Salvo
Lima, 3 de setiembre de 2005
(publicado originalmente en Velero
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