Cuarenta sílabas, catorce palabras
Enrique Prochazka
Cuarenta
silabas, catorce palabras
Enrique Prochazka
Lluvia Editores, 2005
Lima
Este volumen de cuentos
de Enrique Prochazka lo posiciona como uno de los principales escritores
peruanos que está “saliendo adelante” en estos años. No solo
eso, es también uno de los ya-no-tan-pocos escritores nacionales
que escribe ciencia ficción. No que “ha incursionado” en el género,
sino que lo ha asumido como un medio más de expresión artística.
Como diría un gran amigo y escritor, José B. Adolph: “no
hay géneros buenos o malos, sino buenos o malos escritores”. Y Prochazka
es uno de los buenos.
Y además de bueno,
original. Aunque hay quien le recuerda su “deuda” con Borges, sus cuentos
son, que duda cabe, algo más o menos anómalo dentro de lo
que podríamos llamar tradición literaria peruana. Prochazka,
tal vez para su buena suerte, no podría estar incluido en los (falsos)
bandos “andino” y “criollo”, en los que algunos desean ver reducida la
expresión literaria nacional. Prochazka nos demuestra que un escritor
es básicamente eso, un trabajador de las letras, antes que militante
de una secta o simpatizante de algún bando.
Entonces, para mi mal
quizá, tampoco podría “reducirlo” a escritor de ciencia ficción.
Escribe cuentos del género, si, pero estos forman parte de una producción
más vasta que está empezando a dar que hablar. Por ende,
me limitaré a comentar con cierto detalle los cuentos de “Cuarenta
sílabas, catorce palabras” que me ha parecido pertenecen al género
de ciencia ficción. Y es que de eso trata esta página.
Daniel Salvo
…Un cuento.-
Más que un cuento, una reflexión sobre el oficio de escribir.
Test de Turing.-
El test de Tuing, procedimiento creado por Alan Turing en 1950, sirve para
averiguar si una máquina es inteligente o no. (Recuerden la policía
Turing de “Neuromante”, cuya finalidad era impedir la aparición
de inteligencias artificiales). Los protagonistas de esta historia juegan
un poco a ser Frankensteins informáticos, planteándose como
reto “crear” una inteligencia artificial. Y, al igual que lo ocurrido con
el Doctor Victor von Frankenstein, la criatura no hace lo que sus creadores
desean. El final es sorpresivo. Lo mejor de todo, nos muestra que la vida
académica puede ser tan emocionante (y mezquina) como cualquiera.
Usos telefeéricos
del cuchillo.- Parte de una novela prometida por el autor.
“Tu, que entraste
conmigo”.- Un ejemplo interesantísimo de ciencia ficción
“hard-metafísica”. La protagonista del relato, una científica
llamada Beatriz Mathieu, se encuentra con un misterioso desconocido que se
autodenomina Dante en el curso de una expedición a una caverna. Dante
resulta ser el poseedor de la palabra secreta que permite el viaje en el
espacio y en el tiempo. Más aún, su propio origen es enigmático,
pues no sabemos si viene del futuro, del pasado o siquiera si es humano…
Lo cual no le impide trabar una singular amistad con Beatriz, a quien conduce
a su morada actual, a la que llama Ucronía. Entre otras actividades,
tienen lugar largas conversaciones acerca de la naturaleza del universo,
la utilidad de los fractales, las máquinas de Von Neuman y otras disquisiciones
que dotan de verosimilitud el singular viaje realizado por ambos. Es admirable
la soltura con la que se expresa Prochazka al exponer temas que, en otro
contexto, me habrían hecho salir corriendo. Un glosario de términos
poco usuales (al menos,
para quienes sólo tenemos nociones básicas de filosofía)
habría sido de agradecer. Empero, una vez finalizado el relato (¡en
Marte!), uno descubre que incluso un neófito en cosas como el teorema
de Gödel o el test de Turing puede disfrutarlo sin problemas.
Vientre del Ucumayo.-
No es CF, pero que importa. Un veterano experto en canotaje queda atrapado
en un río subterráneo, teniendo que descubrir la vía
que conduce al exterior. Las otras alternativas son conductos ciegos que
pueden llevarlo a una muerte segura.
Los orillados.-
Un recuento de intenciones, personajes y escritores.
At the beach y At
the beach II.- Excelentes cuentos con sorpresa final, sobre un autor
de éxito y un abogado que parecen disfrutar de la playa y al final
no son lo que parecen.
El rey y el mar.-
Divertida recreación de los afanes de Jerjes y sus esfuerzos por
conquistar Europa.
Las tardes en Nazareth.-
En otros tiempos, decir que un relato era digno de haber sido escrito por
Jorge Luis Borges era considerado un honor. Hoy en día, uno no sabe
cómo lo va tomar el público lector o el mismo autor. Ni modo,
este es un relato digno de haber sido escrito por Borges: una erudita investigación
sobre un supuesto sermón que nos revela un aspecto insólito
acerca de la crucifixión de Jesucristo.
El revés.-
Un cuento tristísimo, sobre una niña que vive en la selva
y posee como únicos tesoros un libro y una bolsa plateada.
Exoesqueletos.-
Un relato de horror, donde la lejanía, la oscuridad y otros seres
que comparten el mundo con el ser humano pueden aliarse contra él,
sin culpa. ¿Cuánto sabemos de la naturaleza? ¿Quién
sabe qué se oculta en la oscuridad?
Golpe de timón.-
El protagonista de esta historia tiene motivos bastante bizarros para vivir…
y para morir.
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