Editorial
Una curul para Algernon
Si Charlie Gordon fuera peruano, sería Presidente de la República
La novela "Flores para Algernon",
de Daniel Keyes, escrita en 1966, es considerada una de las mejores obras
de ciencia-ficción que tratan el tema del incremento de la inteligencia.
El Algernon del título es un ratón de laboratorio que
ha sido sometido a una operación que acrecienta su capacidad cerebral,
lo cual se traduce en una mayor rapidez en resolver laberintos de madera.
Un grupo de científicos decide experimentar con seres humanos, siendo
elegido Charlie Gordon, un retrasado mental que trabaja en una panadería.
El pobre Charlie se convierte en el hombre más inteligente del mundo,
para descubrir que el efecto de la operación es temporal: su destino
será volver a convertirse en un retrasado mental.
El mérito de esta novela,
llevada al cine en 1968 y teniendo a Cliff Robertson en el papel de Charlie
(por el cual ganó un Oscar), es indiscutible, y ha sido ensalzada
por muchos críticos y lectores. Sin embargo, ciertos acontecimientos
del mundo político peruano -¡quién lo diría!-
, han despertado sospechas acerca del rigor de los datos empleados por Daniel
Keyes, sobre todo los relativos al supuesto "retardo mental" de Charlie Gordon.
¿Es Daniel Keyes un mentiroso?
En literatura, es válido el recurso de inventar personalidades y circunstancias
que no necesariamente tienen un correlato con la realidad. Pero dicha invención
debe obedecer a una serie de convenciones que, en conjunto, permiten que
entre el lector y el autor se produzca esa complicidad que nos convenza de
la "verosimilitud" de lo escrito. Así, unas letras impresas se convierten
en un mundo, sino verdadero, auténtico. Y durante años, nadie
se ha percatado de lo poco verosímil que es el personaje Charlie Gordon,
sobre todo si se lo compara con ciertos congresistas peruanos.
Veamos. Charlie Gordon es un
retrasado mental bastante sui generis. Asiste a una escuela. Puede
redactar "informes de progresos". Es consciente de ser un retrasado (de no
ser muy listo), pero tiene "deseos de superarse". Parece el sueño
dorado de los promotores del colegio Ann Sullivan (institución de
lo más serio y respetable, dicho sea de paso. Tengo muchos amigos
egresados de ahí). Incluso escribe y redacta con coherencia, si dejamos
de lado ciertos detalles como la ortografía. Acepta las pruebas a
las que le someten los investigadores con bastante estoicismo. Incluso puede
leer, aunque con dificultades.
¿Son así los retardados
mentales? De ser así, entonces estamos ante la necesidad urgente de
modificar nuestras ideas acerca del retardo mental y de la inteligencia.
Por que en el Perú, tenemos congresistas que, al menos aparentemente,
parecen estar por debajo del nivel mental de Charlie Gordon.
¿Pruebas? Pruebas y nombres
es lo que tenemos. Y, mejor aún, testimonios recogidos en diversos
medios de comunicación que son de conocimiento público.
Entre finales de febrero y principios
de marzo de 2004, diversos diarios publicaron titulares haciendo referencia
al otorgamiento de un "bono por escolaridad" a los 120 congresistas de la
República, ascendente a S/. 25,000 cada uno. Esta noticia generó
un escándalo (los empleados públicos reciben por escolaridad
S/. 250 a los sumo), que intentó ser acallado por diversos congresistas.
Dicho "bono por escolaridad"
congresal en realidad es una bonificación extraordinaria, un ingreso
extra que los congresistas obtienen por... bueno, hasta el momento, no se
me ocurre cómo se justifica dicho premio. Pero en su intento de justificar
lo injustificable (acto propio de alguien con serios problemas de salud mental),
varios congresistas han dado muestras de poseer, por decirlo de un modo discreto,
inteligencias en vías de desarrollo.
Para estar seguros de nuestras
afirmaciones, sometimos a un grupo de lectores escogidos al azar las respuestas
(verídicas) de 4 congresistas y la respuesta (ficticia, aunque probable)
de Charlie Gordon, mezclándolas y sometiéndolas al grupo de
lectores, de modo que estos trataran de identificar cuáles respuestas
pertenecían a retrasados mentales que no fueran congresistas y cuáles
respuestas pertenecían a congresistas..
Ante la pregunta: ¿Estaría
usted dispuesto a percibir en el Perú una remuneración altísima,
subvencionada con los impuestos de todos, ascendente a 25 mil soles, y encima
percibir una "bonificación extraordinaria" por el mismo monto, solo
por que si? ; tres congresistas y Charlie Gordon respondieron de
la siguiente manera:
A) Por 27 años
de trabajo me dieron una jubilación de S/. 1,350. Por eso entré
a la política (...) Lo que voy a hacer con ese dinero es pagar mis
deudas, sí señor...
B) No apoyaría la derogación
del bono por escolaridad, porque veo a jóvenes congresistas que necesitan
ese aporte. Con ese dinero, los solteros pueden ir preparándose para
cuando tengan hijos.
C)
-¿Usted está
a favor de devolver el dinero o no?
-No, yo no voy a devolver
nada.
-¿Pero es un montón
de plata?
-No te pongas envidioso, hijo.
-No es envidia. ¿No
se da cuenta?
-Métete a la política
y allí vas a ganar y estar feliz.
-¿O sea que, si quiero
plata, debo ser político?
-Claro, para que ganes, porque
ahorita seguro estás ganando mal y estás fregado.
D) Creo que ese dinero no
me corresponde. Mi trabajo no amerita una remuneración tan elevada.
Los resultados fueron sorprendentes.
Para los lectores, las respuestas de A, B y C pertenecían a retrasados
mentales, mientras que la respuesta de D habría sido emitida por un
filósofo, un humanista, un santo o un extraterrestre. Todos estuvieron
de acuerdo en que D no podía ser, bajo ningún supuesto, peruano.
Como el lector puede comprobar,
las respuestas corresponden a las siguientes personas y a un personaje ficticio:
A) Doris Sánchez
B) Santos Jaimes Serkovic
C) Enith Chuquival
D) Charlie Gordon
Es decir, nadie detectó
que Charlie Gordon era un retrasado mental. De modo que, o bien EE.UU. es
un país tan adelantado que sus retrasados mentales tienen una inteligencia
superior a la de algunos de nuestros congresistas, o Daniel Keyes nos ha
tomado el pelo durante todos estos años dándonos una falsa
imagen de lo que es el retardo mental. En consecuencia, los supuestos méritos
de su novela "Flores para Algernon", que le valieron un Hugo y un Nebula,
son bastante cuestionables.
Ya es hora de desenmascarar
a Charlie Gordon, o de proponerlo como candidato a la Presidencia de la República
para el 2006.
Daniel Salvo (c) marzo de 2004.
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