Oreste Plath Biography
About Project
Main Page of the Games
Main Page of the Rhymes
Children Customs
Each of us was a child once...
Resources
Games list
Teachers and students involved in the project
Main Page of the project
 
Photo by Karen Müller Turina
Photo by Karen Müller Turina
Corporación Nacional Folklórica y Cultural Oreste Plath
ARRURRUPATAS
del libro Folclor Chileno de Oreste Plath. Editado por Editorial Grijalbo, Santiago de Chile. 1998,pp. 396-404.

En Chile se usan los términos arrurrupata, arrorró, nana y canción de cuna.
Según una investigadora chilena, la expresión a la rurru podría ser una forma onomatopéyica del ruido de la cuna, pero en el diccionario se encuentra la expresión rorro, que significa niño pequeñito, lo que hace suponer que rurru es una adulteración de rorro. Muchos se inclinan a creer que la palabra a la rurru debe provenir de la española a la rorro, que se encuentra en varias coplas de cuna española.
No hay que olvidar que las madres son muy dadas a hacerle a los niños arrumacos. Arrumaco es demostración de cariño con gestos y ademanes y que deviene del árabe: Arrame, mirada atenta, y que arrullo es un canto grave y monótono con el que se adormece a los niños; también sirve para que una persona enamore a otra, valiéndose de palabras dulces y halagüeñas. Quién sabe si de la mezcla de todo esto haya recibido su conformación la palabra Arrurrupata.
Arrorró, usada en Chile, puede ser una deformación de la palabra arrobar, arrobarse, es enajenarse, elevarse, quedar o dejar fuera de sí. ¿Y no es esto lo que hacen las madres con este cantar?
Nana, del italiano nanna, mujer casada, madre, abuela. En América, naña, nana, es hermana mayor, es niñera, nodriza, y nana significa también herida, enfermedad, dolor, voz que se le dirige al niño que todavía no sabe hablar, a quien se le enseña a pronunciarla para que en todo caso pueda dar a conocer sus dolencias, y nana es, a la vez, canción para hacer dormir a los niños. Seguramente viene de Nenia, que tiene su etimología del latín y que es fábula con que se divierte a los niños y canciones para adormecerlos. Entre los romanos, nenia es cantarcillo y nombre de cantar.
Canción de cuna, la que se canta junto a la cama del niño. La canción de cuna es melodía y movimiento; es el cantar suave y sencillo que acuna. La canción que es tibia como un regazo.
Arrurrupatas, arrorrós, nanas y canciones de cuna, vienen cantándose en Chile desde la primera época de la Colonia. De ahí que las arrurrupatas chilenas se identifiquen con las de España y algunos pueblos de América, derivándose entonces de su tronco común, el español.
Naturalmente que cada canto, cada copla tiene sus variantes, porque es la madre, de acuerdo con sus propios sentimientos, la que arregla su letra, aunque se entonen con la misma melodía a lo largo de todo el país.
Otra diferencia entre las nanas ibéricas y las arrurrupatas chilenas, es que en España se invoca en ellas a los santos y en las composiciones del país los santos están dedicados a las labores más domésticas o, simplemente, están ausentes.
El tema más frecuente en Chile es el zoomórfico: así, desfilan en estos cantos la vaca, con sus cuernos de plata; el toro, con sus astas de oro; la zorra, con su cola larga y rosilla.
En Chile, todas estas canciones están escritas en hexasílabos.

1) Dórmite guagüita
 que viene la cierva
 a saltos y a brincos
 por entre las piedras.

2) Dórmite guagüita,
 que viene el venado
 a comerte el “toto”
 todito c...

3) Hace tuto, guagua
 que viene la zorra
 a comerte el “poto”
 hecho mazamorra.

4) A la rru-rru pata
 que parió la gata
 cinco burriquitos
 y una garrapata.

5) Dórmite niñito,
 que viene la vaca
 con los cachos d’oro
 y las uñas e’plata.

6) Dórmite niñito,
 que allí viene el toro
 con la cola e’plata
 y los cachos di oro.

7) Este chiquitín
 tiene buen andar:
 patitas de diuca
 piernas de zorzal.

8) Dórmite niñito,
 que viene el chancho
 a comerte el “toto”
 porque lloras tanto.

9) Dórmite niñito,
 que viene la vaca
 a comerte el “poto”
 porque tiene caca.

10) Duérmete guagüita,
 al león lo corrieron,
 si no se arranca
 lo muerden los perros.

11) Duérmete niñito,
 no me hagáis sufrir:
 calla con mi canto,
 pónete a dormir.

12) Este niño lindo
 se quiere dormir.
 Cierra los ojitos
 ¡y los vuelve a abrir!

13) Este niño lindo
 se quiere dormir
 y el pícaro sueño
 no quiere venir.

14) ¿Qué tiene este niño?
 no quiere dormir
 háganle la cama
 en el toronjil.

15) Este niño lindo
 se quiere dormir,
 tiéndanle la cama
 sobre el toronjil
 y de cabecera
 pónganle un jazmín
 para que se duerma
 este querubín.

16) Arrurrú mi guagua,
 arrurrú mi sol
 arrurrú, pedazo
 de mi corazón.

17) Esta guagua linda
 no quiere dormir,
 quiere que le traigan
 flores del jardín.

18) Esta guagua linda
 no quiere hacer tuto,
 quiere que le traigan
 flores del cartucho.

19) Hace tuto guagua
 que tengo que hacer:
 lavar tus mantillas,
 sentarme a coser.

20) Duérmete, mi niñito,
 duérmete, por Dios,
 por los capachitos
 de San Juan de Dios.

21) Señora Santa Ana
 ¿qué dicen de Vos?
 Que sois soberana
 y abuela de Dios.

22) Señora Santa Ana
 carita de luna
 cuídame la guagua
 que tengo en la cuna.

23) —Levántate Juana
 y enciende la vela,
 y anda a ver quién anda
 por la cabecera.
 —Son los angelitos
 que andan de carrera
 en busca del niño
 que vaya a la escuela.

24) María Candela
 encendé la vela
 mira quién anda
 por las escaleras.
 Son los angelitos
 que andan de carrera
 llamando a los niños
 que van a la escuela.

25) Santa Magdalena
 ¿por qué tiene pena?
 porque la gatita
 se comió la cena.
 Levántate, niña,
 enciende la vela,
 anda a ver quién anda
 por la cabecera.
 Los ángeles son,
 que andan de carrera
 por llevarse al niño
 de la cabecera.

26) Señor San José,
 labrador mayor:
 bate la bandera
 que pasa el Señor.
 El Señor pasó
 y nadie lo sintió:
 sola la bandera,
 sola se batió.

27) Señora Santa Ana
 ¿por qué llora el niño?
 Por una manzana
 que se le ha perdido.
 Ven para mi casa,
 yo te daré dos:
 una para el niño
 y otra para vos.

28) María lavaba,
 y José tendía,
 la guagua lloraba
 del frío que hacía.

29) María lavaba,
 los siete pañales,
 José los tendía
 en los romerales.

30) María lavaba,
 San José tendía
 en los matorrales
 de Jesús María.

31) María Sant’Ana,
 carita de raso,
 duérmeme a este niño
 que tengo en los brazos.
 

NOTAS COMPLEMENTARIAS

Estas canciones que cantan las madres apretando al niño sobre su pecho, canto inaugural del hijo, es para adormilarlo cuando el sueño tarda en venir. Esta canción entre el cansancio y el llanto, conjuga lo divino y lo humano.
Estas cantigas se confunden con los villancicos y algunos aseguran que aquí tuvieron su punto de partida estos himnos de loor.
Las Canciones de Cuna llegaron a Chile de España y viven con la tradición chilena. A Bolivia arribaron de la Península, y al Brasil, de Portugal.
El nombre de esta canción cambia: en Chile, es Arrurrupata; en el Uruguay, Arrorró; en Honduras, Arrurrú; en el Brasil, Cantigas de Ninar o Acalantos; en Portugal, Cantigas de Arrolar (Arroló); en Francia, Berceuse; en Italia, Ninne, Nanne o Cantilena; en Inglaterra, Lullaby; en los Estados Unidos de Norteamérica, Lullubuy; en Alemania, Wiegenlied; en Suecia, Llulla; en Dinamarca, Llulle; en Holanda, Llollen, Lullen; en Polonia, Kalebka; en Macedonia, Weigenzang.
En América esta canción ha sufrido variaciones, arreglos presumiblemente americanos. Se cambian nombres de santos por nombres locales, por flores o animales. O, simplemente, se mezclan con otras canciones hispanas.
Un ejemplo que presenta Bolivia:

Los niñitos de San Juan
piden queso y piden pan,
y no les dan
porque son majaderitos
como el fulanito.

En Bolivia, algunas veces, el Cuento de Nunca Acabar, sirve para hacer dormir. Ejemplo: “La ancianita de las ovejas”. —Era una viejecita que tenía muchos cabritos y muchas ovejitas. En la noche, cuando llegaban de pastoreo o en las mañanas cuando levantaba la tranca del corral para darles libertad, se paraba en la puerta y las dejaba pasar de una en una (contando: un... dos... tres... cuatro... cinco... seis.., etc.).
Generalmente el niño quedaba profundamente dormido, cuando la persona que cuenta llega al número de cien. Al día siguiente pregunta:
—¿Y la viejecita del cuento?
A lo que se le responde:—Aún sigue contando sus ovejitas.
Esta página del folclor infantil ha preocupado intensamente a los folclorólogos y entre ellos a los brasileños Renato Almeida, Lindolfo Gomes, Gilberto Freyre, Gustavo Barroso, Pereira da Costa, Silva Romero, Aluzio de Almeida, Luis Heitor Correa de Azevedo, Mario de Andrade, Alexina de Magalhaes, Alberto Faría, María Stella de Novais, Amadeu Amaral, Alfonso A. de Freitas, Fiusino Rodríguez Valle P., Deodato de Morais, Osvaldo Orico, Manoel Querino, Raúl Bopp, Mariza Lira, Leonor Posada, Cecilia Meireles, Fausto Teixeira.
En Portugal, Camilo Castelo Branco, Gonçalves Viana, Teófilo Braga, Jaime Lopes Díaz, María Clementina Pires de Lima, Luis Chaves, Armando Leca.
En Puerto Rico, María Cadilla de Martínez; en el Uruguay, Ildefonso Pereda Valdés, Zahara Zaffaroni Becker; en Bolivia, Antonio Paredes Candia, Víctor Varas Reyes; en Colombia, Benigno A. Gutiérrez; en la Argentina, Orestes Di Lullo, Juan Draghi Lucero, Julio Aramburú; en el Perú, Efraín Morote Best.
 

BIBLIOGRAFIA

Aramburú, Julio. El Folklore de los niños. Juegos, corros, rondas, canciones, romances, cuentos y leyendas. Librería Editorial El Ateneo Buenos Aires, Argentina (2ºedic) 1944.
Díaz Casanueva, Humberto. Selección de poemas para los niños.  Departamento de Educación Primaria. Santiago de Chile, 1928.
Draghi Lucero, Juan. Cancionero popular cuyano.  Tiraje aparte del material publicado en el VII volumen de “anales del Primer Concurso de Historia de Cuyo”, Imprenta Best Hnos. Mendoza, Argentina 1938.
Flores [Toledo], Eliodoro. Nanas o canciones de cuna corrientes en Chile. Santiago de Chile, 1911.
Gutiérrez, Benigno A. Arrume folklórico. De todo el maíz. Imprenta Departamental Colombia. , Medellín, Colombia  (1ª y 2ª edic.) 1944.
Laval, Ramón A. Contribución al folklore de Carahue [Chile].  Librería General de Victoriano Suárez Parte. Madrid, España 1916.
Lullo, Orestes Di. Cancionero popular de Santiago del Estero. A. Baicco y Cia Editores. Buenos Aires, Argentina 1940.
Manríquez, Cremilda. Estudio del folklore de Cautín. Universidad de Chile, “Anales de la Facultad de Filosofía y Educación”. Sección de Filología. Tomo III, 1941-1943. Santiago  de Chile, 1943.
Melo, Veríssimo de. Acalantos. Fortaleza,  Brasil, 1949.
Membreño, Alberto. Hondureñismos. Tegucigalpa, Honduras 1897.
Paredes Candia, Antonio. Literatura folklórica recogida de la tradición oral boliviama.  Talleres Gráficos A. Gamarrá. La Paz, Bolivia, 1953.
Pereda Valdés, Ildefonso. Cancionero popular uruguayo. Editorial  Florensa & Lafon. Montevideo,  Uruguay 1947.
Plath, Oreste. Folklore Chileno. Aspectos populares infantiles.  Tirada aparte de los  “Anales de la Universidad de Chile” Santiago de Chile, 1946.

Submitted by Karen Müller Turina <[email protected]>
Santiago, Chile
Hosted by www.Geocities.ws

1