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¿Adónde vamos? (VI). El paradigma de la estructura clásica.
Hacemos un alto en el camino de la innovación que llevamos
desde hace muchos meses para hablar de una forma de contar historias
que se nos quedó en el tintero el mes pasado. Antes de nada, tengo que
decir que este método es audiovisual y sobre todo, cinematográfico.
Evidentemente no se ha comprobado su eficacia a la hora de escribir
aventuras, que se parecen más a la literatura que a otra cosa y desgraciadamente
no entiendo mucho de técnicas narrativas literarias (¿alguien se anima
a escribir sobre esto?) así que me limitaré a aportar mi granito de
arena desde el terreno que conozco: el audiovisual.
De todas formas creo que se pueden hace aventuras bastante
interesantes siguiendo este modelo audiovisual que sospecho será muy
parecido al literario; si bien este método es sólo uno de los posibles.
Estoy seguro que muchas de nuestras aventuras e historias siguen el
paradigma aún cuando el autor no era consciente. Esto es porque estamos
tan habituados a que nos cuenten historias y a ver películas que tenemos
el modelo grabado en el subconsciente. Pero es importante que lo pasemos
a la esfera consciente para aprovechar todas sus ventajas; vamos a ello:
EL PARADIGMA DE ESTRUCTURA CLÁSICA
Partamos de la base de que toda historia está contada
en clave de SUJETO BUSCA OBJETO. El sujeto puede ser individual o colectivo
y el objeto, material o inmaterial. De todas formas, aunque el objeto
último del sujeto sea inmaterial, suele concretarse en algo material.
PRIMERA ETAPA; que llamaremos "presentación": Ese sujeto
nos será presentado en su contexto; por ejemplo: el personaje comienza
la aventura en un lugar determinado, no empiezan desde el principio
los problemas sino que vamos conociendo cosas sobre el personaje y su
entorno. Son las típicas aventuras que empiezan en casa del protagonista
y que poco a poco se van complicando. En esta etapa también suelen presentarse
los personajes principales y sus características y define el "tono"
que va a tener la aventura: humorístico, terrorífico, de fantasía...
Lo que marca el final de la presntación y el comienzo del "desarrollo"
es lo que llamaremos "PRIMER PUNTO DE TRAMA": en él se produce un cambio
de situación en el personaje; por ejemplo: estaba en su casa tan tranquilo
cuando Godzilla de un coletazo le tira el techo encima. Ahora el personaje
está sin casa, su situación a cambiado. Este ejemplo nos sirve también
para ver otra de las funciones del primer punto de trama: concretar
el objeto que busca el sujeto. En este caso sería vengarse del bicho
Godzilla.
Con esto comienza la SEGUNDA ETAPA: el "desarrollo".
Ahora el personaje tiene un objetivo más o menos claro y va a por él.
En esta etapa se desarrolla el grueso de la historia y aquí suceden
la mayoría de las hazañas o desgracias del sujeto hasta llegar al SEGUNDO
PUNTO DE TRAMA, que separa el desarrollo del final. En el cine (recordad
que es un modelo cinematográfico), a veces resultaba demasiado aburrido
el desarrollo de la película (pegaba un "bajón"), así que se introdujo
durante los años 70 un PUNTO DE TRAMA CENTRAL (entre el primero y el
segundo) más o menos en el centro del desarrollo para darle más dinamismo
a la historia. En este punto de trama central volvía a pasar lo mismo:
algo que ocurría o algo que hacía el personaje, cambiaba la situación
de éste. Por ejemplo: Godzilla, no contento con dejar sin casa al protagonista,
rapta también a su novia. En cuanto al segundo punto de trama (el que
divide el desarrollo del final) es el que "pone las cosas feas": cuando
el personaje entra por fin en la guarida de Godzilla sin ser visto (eso
cree él) y de repente se presenta el bicho, con toda su familia, rodeándolo.
Así comienza la TERCERA ETAPA, la "conclusión": las
cosas están muy crudas para nuestro héroe y cuando las mandíbulas de
Godzilla están a punto de cerrarse sobre él...¡ocurre algo inesperado!...los
bichos empiezan a caer dormidos...¿por qué? Pues porque los tranquilizantes
que el amigo del protagonista (que dábamos por muerto) lanzó a los bichos
sin que supiéramos nada, habían hecho efecto por fin. A este acontecimiento
inesperado se le llama METÁBASIS SÚBITA y puede ser muy evidente, como
las del ejemplo, o más escondida. Tras esto, el prota puede rescatar
de entre los escombros a su amada y dos meses después casarse con ella...
Sólo que un tiempo después ella da a luz a ... ¡unos adorables lagartitos
verdes! Pero eso es otra historia y estamos desviándonos del tema :-)
NO SE VAYAN TODAVÍA, AÚN HAY MÁS
Existen otras cosas llamadas CATALIZADORES, que son
los encargados de empujar la acción y que explican el porqué de cada
uno de los puntos de trama, es decir, que están conectados de manera
causal. Esto nos lleva a otro punto importante: la RELACIÓN DE CAUSALIDAD
(que no casualidad) entre todos los elementos de la historia; me explico:
El final tiene su causa en el segundo punto de trama (o el algún acontecimiento
anterior), que a su vez es causado por el punto de trama central y éste
por el primero. Y entre ellos, cada catalizador es causa del siguiente
y consecuencia del anterior.
Sigamos con nuestro nefasto ejemplo (os pido perdón
por mi poca imaginación): Catalizadores serían personajes o aconteciemientos
que ayudan al protagonista a avanzar en la historia (aunque parezcan
una contrariedad al principio). Por ejemplo: Quedarse a descansar en
casa de un amigo y recuperarse de las heridas, lo cual le permitió estar
fuerte para sobrevivir a una paliza que le meten unos gamberros (otro
catalizador) al salir de casa de su amigo (es que vivía en un mal barrio).
Va al hospital y allí conoce a otro herido (otro catalizador) que le
pone sobre la pista de la guarida de Godzilla (llegar a ella es el segundo
punto de trama). Podreis comprobar que los catalizadores, a diferencia
de los puntos de trama, no hacen cambiar al personaje de situación (al
menos drásticamente) y que explican el porqué del punto de trama, además
de tener una relación causal entre ellos.
Por supuesto, en este ejemplo estas cosas son llevadas
al extremo; no es necesario tampoco seguir a rajatabla todo esto. Repasemos:
tenemos una presentación que nos informa sobre el personaje y su entorno,
un primer punto de trama que cambia la situación del personaje y le
hace tener un objetivo. Tras él, un desarrollo en el que el personaje
evoluciona hasta llegar al segundo punto de trama, en el que su situación
vuelve a cambiar y que acelera la llegada de una metábasis súbita que
concluye la historia. Todos estos elemento poseen una relación de causalidad
y suelen estar explicados por los catalizadores, que "llevan" la historia
y que a su vez, también están relacionados causalmente.
CONCLUSIÓN
Soy consciente de que a muchos les parecerá el uso de
esto encorsetar demasiado la narración; el método les perecerá una máquina
de contar historia todas iguales pero con los nombres cambiados y que
elimina la libertad del creador. Esto no es del todo cierto, si bien
es verdad que, al tener la misma estructura, todas las historias serán
algo parecidas. Verdaderamente, al final todo dependerá del autor; si
no tiene talento sus historias serán aburridas y parecidas a las demás;
pero si tiene bastante talento sabrá dar a su historia toques que, aún
manteniendo la estructura clásica, la hagan original. Por último, si
el autor es un genio no necesitará métodos, ni paradigmas ni leches,
pero los que no somos genios agradecemos tener un modelo que nos permite
contar historias narrativamente eficaces porque este esquema nos garantiza
la coherencia.
Quizá no me creais, pero os puedo asegurar que el 99%
de las películas de cine siguen el Paradigma de Estructura Clásica.
Seguro que podeis citarme un montón de películas que no lo siguen. En
este caso habrá dos opciones:
-La mayor parte de ellas sí lo seguirán, pero
con variantes, o de forma escondida.
-La pequeña parte restante forma parte del 1%
restante (trabalenguas incluido por el mismo precio)
Con esto termina este paréntesis en la serie, el mes
que viene seguiremos por donde lo dejamos.
Caballeros, buenas noches
PD: Todo este artículo está basado en las clases de
mi profesor de Narrativa Audiovisual, Vicente Peña.
(c) Diciembre 2001 K.R.A.C.
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