Evacuación de Dunkerque (Mayo 1940)
La retirada del puerto de Dunkerque y de las playas adyacentes fue organizada por el vicealmirante británico Bertram Home Ramsay, oficial superior de la Marina en Dover, y se inició con la modesta esperanza de evitar la captura de las Fuerzas Expedicionarias Británicas (BEF) y otras tropas aliadas, antes de que el enemigo invadiera toda la zona costera. Cuarenta y un destructores, junto con corbetas, dragaminas y naves de transporte y patrulla se concentraron con rapidez en Dover, ayudadas por una flota de diversas embarcaciones de recreo y barcas de pesca. Las unidades británicas y francesas luchaban tenazmente para cubrir la retirada a lo largo del perímetro de Dunkerque; mientras tanto, los soldados se alineaban para ser recogidos en los muelles y playas bajo un continuo bombardeo y ataque aéreo sobre la costa. Casi de forma milagrosa, 338.226 soldados británicos, franceses y belgas habían sido evacuados con destino a Inglaterra el 4 de junio, con unas pérdidas de seis destructores hundidos y diecinueve dañados, sin mencionar los destrozos sufridos por las pequeñas embarcaciones.
Los historiadores no se han puesto de acuerdo con respecto al motivo por el que las fuerzas acorazadas alemanas no consiguieron adentrarse a tiempo en la bolsa de Dunkerque para realizar el ataque decisivo. De cualquier modo, la orden de no avanzar provino con toda certeza de Adolf Hitler; antes de que la anulara, los británicos habían tenido tiempo de organizar su defensa y sus ejércitos consiguieron escapar.