COMISION No. 4 - FORMACION DEL TAQUIGRAFO

INFORME DE LA COMISION DE ENSEÑANZA Y PREPARACION DEL TAQUIGRAFO

La enseñanza de la Taquigrafía en el Uruguay se imparte a través de dos vertientes: la oficial y la privada.

ENSEÑANZA OFICIAL
ENSEÑANZA PRIVADA
DATOS DE LA REALIDAD
CONCLUSIONES

ENSEÑANZA OFICIAL

La Taquigrafía es una materia en un curso de Secretariado Comercial que se dicta a nivel de la Educación Técnico-Profesional. El carácter de enseñanza oficial trae consigo la gratuidad, con lo cual teóricamente la materia quedaría abierta a todos los grupos sociales.

La materia figura allí únicamente como complementaria del curso de Secretariado. La teoría del sistema Martí era enseñada durante todo un año, mientras que el segundo curso se utilizaba para desarrollar la velocidad.

Para verificar estas aseveraciones, concurrimos al Departamento de Planificación Curricular de la División de Planeamiento Educativo del Consejo de Educación Técnico Profesional (Universidad del Trabajo del Uruguay), ubicado en la calle Guaná No. 2130, donde fuimos amablemente atendidos por el señor Ernesto Bardesio, asesor de dicha institución. Allí se nos informó que la materia Taquigrafía figura únicamente en los cursos de Secretariado Bilingüe y que el sistema que se enseña es el Gregg.

A continuación, transcribimos el Programa del año 1989 que nos fue entregado.

Contrapongamos a esta realidad la opinión del profesor Avenir Rosell, taquígrafo uruguayo, nacido en España, que se desempeñara en este profesión en el Cuerpo de Taquígrafos de la Cámara de Representantes. Decía: "Cada nación debe contar con su instituto o centro de estudios técnicos, que abarque todos los aspectos, directos o indirectos, afectantes a la Taquigrafía y su profesión; instituto que integrará un ente internacional donde estén representadas todas las naciones que hablen una misma lengua".

Por otra parte, conviene destacar que es auspicioso el nivel etario que recibe el conocimiento y la buena condición en el aprendizaje teórico, pero en los hechos luego de finalizado los cursos se produce una deserción muy grande. El resultado es que puede quedar como un conocimiento que se recibió en un momento determinado y que luego se tiene la posibilidad de retomar. La realidad indica que no alcanzan en el medio la proyección equivalente al esfuerzo realizado.

También en este aspecto debemos recurrir a la opinión de A. Rosell que establecía: "El estudio de la teoría taquigráfica, un estudio consciente y asiduo, puede abarcar desde dos hasta seis meses, según el sistema, la intensidad del estudio y la edad del estudiante; pero la Taquigrafía aprendida en ese lapso de tiempo servirá apenas para sustituir a la escritura corriente en anotaciones personales, apuntes y demás usos en los que la velocidad no sea factor esencial. Para la obtención de velocidades profesionales es preciso proseguir la práctica durante meses y aun años, según las condiciones quirográficas, las disposiciones intelectuales del individuo, y la predisposición a asimilar los más variados conocimientos y disciplinas". Y agregaba: "Entre las conclusiones aprobadas por el I Iberoamericano-Filipino de Estenografía (Barcelona, 1922), figura la siguiente: 'El Congreso declara solemnemente que es completamente engañosa toda promesa de formar taquígrafos prácticos, aunque sean comerciales, en un período inferior a seis meses'".

Si bien existen distintas visiones sobre la forma de encarar la enseñanza de la Taquigrafía -hay quienes piensan que tendría que formar parte de un curso en que se complementaría con otras materias; otros consideran que debería existir una carrera corta que tendría que inscribirse en el marco del IPA-, todos coinciden en que debe estar rodeada de una amplia formación que abarcara el lenguaje, redacción, literatura, mecanografía, grabaciones, nociones de derecho y sociología.

ENSEÑANZA PRIVADA

En los últimos tiempos, la enseñanza privada prácticamente ha monopolizado lo que puede considerarse como preparación para competir en los llamados a la provisión de cargos de taquígrafos parlamentarios. Se puede apreciar una variedad de sistemas -Martí, Escobar, Carissimi, Gregg, Pitman y Estenital- y alguno de ellos parecería empezar a prevalecer.

Aquí también es conveniente precisar que todos los centros de enseñanza buscan, fundamentalmente, llegar a las velocidades máximas exigidas, sin profundizar en materias como las que ya hemos mencionado. Esto tiene una razón de orden pragmático: nadie se prepara para aquello que no se le exige.

De cualquier manera, debemos admitir esta realidad, pero sin olvidar algunos principios que fueron claramente definidos por A. Rosell cuando sobre los profesores de Taquigrafía, decía: "Estamos todos comprometidos a levantar Colegios taquigráficos sobre la base de principios de ética en todos los órdenes: técnico-profesionales, docentes, económicos. A condición, claro está, de un leal y permanente acatamiento de los taquígrafos a la institución rectora por fuerza de una concienciación gremial que ha de primar sobre cualquier otra motivación en la conducta del taquígrafo y del profesor".

DATOS DE LA REALIDAD

En un informe de la CEPAL, que se hizo público en estos días a través del profesor Germán Rama, se manifiesta preocupación por los resultados de una encuesta llevada a cabo en 1992 en alumnos de segundo ciclo de Enseñanza Secundaria. De allí surge las carencias que existen en general entre ese alumnado en idioma y en cálculo matemático. A su vez, quienes hacen docencia también manifiestan "que en las aulas de Taquigrafía se palpa el escaso conocimiento del idioma español, así como de cultura general".

CONCLUSIONES

De lo expuesto anteriormente se deduce que el taquígrafo debe reunir dos condiciones básicas: una, dominar la técnica, dos, contar con una instrucción mínima. Las condiciones deben exhibirse antes del ingreso a un Cuerpo de Taquígrafos. Esa es la tradición universal en la materia.

Esto es lo que ha llevado a la Asociación Argentina de Taquígrafos Parlamentarios a propiciar la creación de una carrera de taquígrafos a nivel terciario. En el plan de estudios se incluyen materias específicas y aquellas conexas con el trabajo del taquígrafo parlamentario. De este modo, el plano se inserta en la tendencia mundial en cuanto a la exigencia de formación profesional al taquígrafo.

Si bien es cierto que debemos fijarnos como meta alcanzar ese objetivo, nuestra realidad nos impide dar ese paso. En consecuencia, en virtud de la situación expuesta -virtudes y carencias que acompañan a la enseñanza pública y privada-, y más allá del intento de incidir en la Educación Técnico-Profesional -sobre la que debemos poner el acento, aunque su concreción puede aparecer como lejana en este momento-, es necesario buscar otros métodos que nos lleven a concretar la aspiración de lograr postulantes con bases más sólidas de conocimiento. Uno que consideramos idóneo es proceder a la modificación de las bases de concursos para ingresar a los Cuerpos de Taquígrafos como manera de obligar al aspirante a ingresar a especializarse más en materias como idioma, información general referida a organismos legislativos -nacionales y comunales-, al país en que vivimos y también a lo que ocurre en el mundo. Obviamente, los Cuerpos de Taquígrafos son autónomos en materia de fijar sus bases y cada uno recogerá estas sugerencias en la medida en que lo entienda conveniente y oportuno.

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