La segunda novela de 007, Vivir y dejar... morir (1954), consiguió gustar tanto a los lectores como el sector crítico y esto ocasionó que las productoras televisivas se interesaran por explotar un éxito del cual sólo se veía la punta del iceberg.
La cadena de televisión norteamericana CBS, ofreció a Fleming el año 1954, 1.000 dólares para poder transportar su primera novela a un capítulo de una hora de duración del programa Climax Mistery. El 21 de septiembre de aquel año, James Bond era visto en movimiento por primera vez, en el cuerpo del actor Barry Nelson. El capítulo, filmado sólo en dos escenarios y con ambiente teatral, pasó sin pena ni gloria.
Aun así la cadena televisiva encargó a Fleming la confección de nuevas historias para la televisión, por lo que el autor creó Risico, Panorama para matar, y Sólo para tus ojos. Finalmente y visto el escaso éxito televisivo, Fleming no las vendió y conjuntamente con Quantum of Solace y La rareza Hilderband, fueron publicadas en 1960 bajo el nombre de Sólo para tus ojos.
Más tarde, el 1955, el actor y director Orson Welles se interesó por la novela Moonraker, pero el film nunca llegó a salir a la luz por lo que el productor devolvió los derechos a Fleming. Nunca se había sabido nada de aquel intento cinematográfico hasta que el año 2000, la hija del productor encontró las latas del film dirigido y protagonizado por el legendari Orson Welles como el megalómano Sir Hugo Drax y Dirk Bogarde como James Bond 007.
Mientras el agente 007 probaba suerte a la televisión y el cine de una manera inevitablemente desinteresada, dos productores, Albert R. Broccoli y Harry Saltzman, que eran unos más de los millones de lectores de las novelas de oro, pensaron que trasladar a James Bond a la pantalla grande tenía que ser a la fuerza una buena inversión. Y así formaron la productora Danjaq, acrónimo de los nombres de las mujeres de los productores y la EON.
De esta manera y con la aprobación de Fleming se puso en marcha la maquinaria para crear la primera película de la que seria la franquicia más larga y rentable de la historia del cine.
Bond en la pantalla grande
Durante los infructuosos intentos de la entrada del agente secreto a la televisión, hubieron propuestas cinematográficas que, de hecho, era lo que más interesaba a Fleming.
El marzo de 1955, el productor de cine Gregory Ratoff ofreció a Fleming la cantidad de 6.000 dólares por los derechos cinematográficos de su primera novela, Casino Royale. Con este dinero el autor se compró el automóvil que tanto le gustaba, un Thunderbird.
Ratoff murió sin poder llevar a cabo el que deseaba y su vidua vendió los derechos a otro productor, Charles K. Feldman, quien parodiaría a 007 en 1967 en la multifacética Casino Royale, con un Sir James Bond retirado interpretado por David Niven. El proyecto se queda estancado y más tarde Fleming lo utiliza en su novela Dr. No.
En 1958, Fleming conoce de la mano de Ivan Bryce al productor de cine irlandés Kevin McClory. Las ganas por impulsar a Bond de una vez por todas a la pantalla grande hizo que se asociaran, y fundaron la Xanadu Productions. McClory crea al máximo enemigo de 007, la agencia SPECTRA. El productor irlandés, Fleming y el guinista Jack Wittingham, crearon un guión. Su primero título fue “Longitud 78 Oeste” que fue cambiado por Fleming por el de Operación Trueno, debido a que el título principal coincidía con el nombre d’un código de los servicios secretos americanos.
Las ilusiones canalizadas en este film acaban quedándose en eso, ilusiones. La relación entre McClory y Fleming tambaleaba y la sociedad se rompió. Los escritos que habían realizado conjuntamente los aprovechóFleming en su novela del mismo nombre. Este acto ocasionó la denuncia de McClory a Fleming por utilizar ilegítimamente la creación de los tres, y desencadenó en un juicio que Fleming perdió. Finalmente, el diciembre de 1960, el productor Harry Saltzman compra todos los derechos de las novelas de James Bond hechas y por hacer, exceptuando Casino Royale. Más tarde Albert R. Broccoli se uniría a Saltzman y formarían una sociedad al 50%, la EON. El salto definitivoala fama para poder consolidar una base firme y empezar sin problemas la producción de la película, vino el 17 de marzo de 1961. La revista Life publicó en uno de sus artículos los diez libros preferidos del presidente nortemericno Kennedy, entre los cuales estaba desde Rusia con amor .
El presidente declaró que las aventuras de Fleming eran de las que más le gustaban y que siempre mantenía un libro en su mesita de noche. De la noche al día, los libros de Bond se popularizan, y la siguiente novela Operación trueno, se vende mejor que nunca. Respaldados por la United Artists, sólo les hacía falta un actor para encarnar en la pantalla al agente secreto James Bond. Uno de los primeros elegidos, y visto ahora parece una elección lógica, fue Cary Grant, la quintaesencia del actor british y elegante. El actor no rehusó, pero no se quería encadenar a ninguna serie, de manera que dijo que haría una, pero no dos.