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CAPÍTULO PRIMERO: RECONOCIENDO Entre [ ] pensamientos En cursiva cambio de Idioma <<< <<< Escena en Gris (Escena del Pasado) Un Porshe 911 Carrera de color negro circula por el Campus de la Universidad Privada de Aeronáutica más Importante de Japón. En él se encontraban dos chicos de 20 años. El que conduce, un chico de pelo negro azabache recogido en una trenza; de ojos azul cobalto. Viste un pantalón negro y una camisa de estilo chino del mismo color ajustada, dejando apreciar su excelente corpulencia y forma física. Su acompañante, un joven de sus misma edad y corpulencia, de pelo corto castaño oscuro y ojos marrones viste un pantalón negro y una camisa de seda azul. Detienen el coche frente a una de las casas del Campus. - Ya sabes lo que tienes que hacer. - Sí… – responde el chico de pelo castaño. - Luego hablamos. El chico de pelo corto castaño abre la puerta y sale del coche; la cierra tras de sí. Se dirige a la casa, se detiene unos pasos antes de llegar a la puerta. Echa una ojeada general, una gélida sonrisa se forma en su rostro; continúa andando y entra. El chico de pelo negro observa desde dentro del coche a su compañero. Una vez que ha entrado, el joven pone en marcha el motor del coche y rápidamente desaparece de allí.
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Una preciosa y atractiva chica de ojos color café y cabellos cortos negros azulados, con un esbelto y bien formado cuerpo, vestida con un vaquero y una camisa de tirantes blanca, pasea por la acera de una de las calles del Campus Residencial de la Universidad. - Veamos… - dice la chica – Casa 421. Debe estar por aquí cerca… La joven continúa caminando en busca de la que será su nuevo hogar por una buena temporada. Camina mientras observa las demás casas, los coches que hay aparcados en frente, los jardines… Toma aire profundamente. Por fin llega frente al ansiado lugar. Llama a la puerta, esperando que su amiga de toda la vida salga a recibirla. Pasan unos segundos y vuelve a llamar. - ¡Voy! – se escucha la voz desde dentro. Una no menos preciosa joven abre la puerta, con una toalla enrollada al cuerpo y otra en el pelo. - ¡¡Akane!! - ¡¡Ukyo!! ¿Así recibes a la gente? – dice pícara mirando a su amiga de arriba a abajo. - ¡¡Amiga!! – ambas se abrazan - ¿Cómo estás? - Bien, muy bien. ¿Cómo estás tú? - ¡¡Oh, muy bien!! ¿Qué te parece esto? - ¡¡Me gusta mucho!! - Pues todavía no has visto absolutamente nada… Espera a ver a los chicos… - guiñándole un ojo - Oye loca ¿Me vas a invitar a pasar a mi casa? – le saca la lengua - Jajaja, claro – las dos chicas se agarran de la mano y entran - Ven, deja que termine de vestirme y … - la puerta se cierra.
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El chico paró el coche frente al Bar más conocido y que más frecuentaban los estudiantes de la Facultad, el Nekohanten. Muchos de los hombres, además de por el ambiente oscuro y con una ligera nebulina rojiza invadiéndolo dándole un toque sensual, lo frecuentaban por la espectacularidad belleza de, especialmente, una de las camareras: Xian-Pu, que bien era conocida su fama de flirteadota y su soltería. Echó una mirada general antes de entrar; hizo lo mismo una vez dentro. Xian-Pu estaba tras la barra sirviendo unas copas a dos chicos que coqueteaban con ella. Otros chicos estaban jugando al billar americano a la izquierda y unas chicas estaban en una de las mesas, parecía que estudiaban. Se dirigió a la barra. Rápidamente Xian-Pu se acercó a él y sensualmente comenzó a hablarle. - Hola… ¿Cómo está hoy mi chico favorito? – la chica se cruzó de brazos apoyándose en la barra, dando una buena vista de su bien torneado y formado escote. - Bien… ¿Me sirves algo? - Lo que tú quieras, - dijo acercándose más - ya lo sabes… - Cerveza por favor - Ahora mismo, cariño – le guiñó un ojo y fue a por lo que el le pidió – Aquí tienes. - Gracias – la sonrió. - Me gusta tu sonrisa… - dijo ella - Xian-Pu… - Pero es cierto me gusta. Deberías sonreír más… Me gustaría hacerte sonreír y…
Dos chicas entraron por la puerta: - ¿Tienes que inscribirte en alguna materia? - Si, las optativas – dijo Akane - Pues mañana vamos. Mira este es el Nekohanten, - dijo parándose a la entrada - aquí nos solemos reunir la mayoría de los estudiantes – la chica miró a la barra – vaya, vaya… Si tenemos aquí a uno de los bombones, corrección a ‘el bombón’ de la facultad... - apoyo su dedo índice sobre su labio inferior - Y la ‘putita’ de Xian-Pu coqueteando con el… - ¿De qué hablas? – preguntó Akane algo confundida - ¡Mira! Allí están las chicas, vamos – agarró a Akane de la mano y la llevó a la mesa donde estaban las otras dos jóvenes, pasando detrás del chico. Este echó una mirada fugaz a las recién llegadas, observando con especial interés a la nueva, mientras jugaba con el vaso de cerveza. - Hola pareja – dijo una de las chicas que estaba sentada - Hola chicas – habló Ukyo – esta es mi amiga de toda la vida Akane – el chico paró en seco el vaso al escuchar el nombre - que ahora compartirá la casa con nosotras. - Hola Akane, yo soy Sayuri y esta es Yuka – Yuka levantó la mirada del papel e hizo un gesto con la mano en forma de saludo. - Hola, un placer… - Bueno, ¿quieres tomar algo Akane? Voy a pedir. - Coca-Cola por favor. - Akane, siéntate y cuéntanos acerca de ti – dijo Sayuri. Akane tomó asiento. Ukyo se dirigió a la barra para pedir, mientras Akane hablaba con las chicas. No le costaba en absoluto hacer amistades, al igual que en muchas ocasiones tampoco le costaba crearse enemigas; enemigas envidiosas. - Hey Xian-Pu. - ¿Qué va a ser? - Coca-Cola y una cerveza sin alcohol para mí. - Ahora mismo – la chica abrió una de las neveras y sacó una coca-cola, mientras abría la botella y sacaba la cerveza… - ¿Quién es la Nueva? - ¡Ah! Se llama Akane, una antigua amiga de la infancia. Mi mejor amiga en realidad, luego te la presento. - Vale. Aquí tienes – dijo entregándole el pedido El chico tomó un sorbo de cerveza y volvió a remover el vaso. Prestando especial interés en el grupo de las 4 jóvenes. Comenzó a estudiar sus movimientos. - ¡¡¡Esto te encantará!! – Ukyo elevó la voz, haciendo que casi todos los presentes en el bar giraran hacia ellas. Las otras chicas comenzaron a reír por lo bajo. - Ukyo… casi conseguí olvidar tus gritos… - dice Akane llevándose una mano a la frente - Imposible – dijo Yuka – eso no se puede olvidar… Maldita escandalosa. - Cierra el Pico… - Ukyo protestaba - Pero si es verdad… Imagínate cuando está en la cama con un chico la noche que nos da – intervino Sayuri - Ya bueno… Pero yo quiero a un chico en Especial ahora mismo… - una pequeña sonrisa lujuriosa se dibujó en su rostro. - Oh si claro… ¡Todas! Queremos a ese, guapa. - ¿A quién? – preguntó Akane inocentemente - A ese – señaló Ukyo con su dedo índice hacia la barra – Te aseguro que es el más guapo de toda la universidad… Uff, menudo trasero… - Menudo todo – agregó la silenciosa Yuka - ¡¡Tendo!! – gritó Ukyo. El chico paró en seco el vaso, girándose ligeramente hacia las chicas – Oh, oh… Llamamos su atención… - Ukyo se cruzó provocativamente de piernas - Creo que le gustas Akane… - dijo con un tono burlón mezclado con nerviosismo y una gran y sensual sonrisa, sin quitarle la vista al chico. - ¿Yo? ¿A…a quién? ¿Qué dices? – el joven miraba a Akane, de arriba abajo y esta se ruborizo tenuemente al notar que verdaderamente era ella la observada y que además sus amigas tenían toda la razón en lo referente a ‘el bombón’. - Me se todos sus movimientos, - susurraba Ukyo a sus amigas y compañeras - bueno todos los que puedo, quisiera conocer otros y…compartirlos con el… Ummf – una imitación de gemido se abrió paso entre sus labios. - ¡Ukyo! – gritaron las 3 chicas. El chico sonrió y se levantó – ¡Xian-Pu! – la espectacular camarera le miró, haciéndole un gesto con la cabeza en forma de despedida. Dejó un billete sobre la barra y salió del Bar.
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[Maldito imbécil] – pensaba el chico mientras conducía a toda velocidad de camino a la casa del Campus. Aparcó en el garaje de entrada y furiosamente atizó la puerta del vehículo. Entró en la casa, dirigiéndose al salón encontrándose a dos chicos en el sofá, sus otros compañeros. - Ryoga – dijo con voz fría y gutural. - Arriba, en el Pc – habló uno de ellos. Subió las escaleras; rabiosamente entró en la habitación. Ryouga estaba, como bien le indicaron sus compañeros, delante del PC, de espaldas a la puerta. Se dirigió a el y le tomó de improviso del cuello de la camisa semi-empotrándolo contra la pared. - ¿Qué coño estás haciendo? – se quejó el recién sorprendido. - Eso mismo quiero saber yo. Explícame por qué no se me ha Informado de que la chica Tendo ha llegado y por qué he debido enterarme de quién era de forma casual. - ¿Has conocido a la chica? – preguntó sorprendido. - ¡¡¡RESPONDE!! – gritó apretándolo más contra la pared y agarrándolo ahora del cuello. Una Heckler & Koch semiautomática de 4’’ apuntaba a la sien de Ryouga. - El paquete llegó esta tarde – dijo casi sin voz. Su rostro se volvía tenuemente rosado. - ¿Esta tarde? ¡¡¡NO MIENTAS!! - No miento… - al chico le costaba grandes esfuerzos hablar – Ha llegado esta tarde, al poco de yo llegar y tu marcharte. Lo… estaba revisando ahora… Giró la vista y la posó sobre el escritorio mientras aflojaba el agarre de su compañero, lo dejaba en el suelo y guardaba el arma. Se acercó a la mesa revisando los papeles. - ¿Está todo? – preguntó a su compañero, el cual movía el cuello y lo rozaba con su mano derecha. - Todo. - ¿Tiempo?. - 10 Minutos. Hay que deshacerse de ello. - ¿Por qué no me avisaste? - Hago mi trabajo.- pausó mirando al chico, que pasaba las hojas que había en el archivador. - Debí comprobar antes algunas cosas y verificar si la Información es auténtica. - ¿Lo es? - Si. - Bien. 10 minutos. ¿Lo quemo? - Sí, yo ya lo tengo… – dijo señalándose con el dedo índice en la sien - … Aquí. - De acuerdo – Tomó todos los papeles y se dispuso a marcharse. Su compañero ya estaba sentado delante del Pc. - Ryouga… – dijo en el umbral de la puerta, con la cabeza ligeramente girada a su compañero. - Lo se. – Ryouga comenzó a teclear y relajó la voz - Vete… El chico bajó su mirada zafirina y azotó la puerta, marchándose del cuarto.
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