|
INTRODUCCIÓN
Una sala, oscura, con un atronador silencio. Se divisan tres figuras, una más alta que las otras dos, bajo un foco alumbrando en el centro de la sala. - ¿Sabéis por qué estáis aquí? – gritó un hombre, de 1.85 aproximadamente, Musculado. Sus rasgos eran marcados y bruscos. Fríos. Vestía con pantalones negros y camiseta negra ajustada. Hablaba despectivamente hacia los dos niños de 10 años que estaban frente a él. - ¡No señor! – dijeron ambos - Estáis aquí por que sois los elegidos para una Importante Misión. Debéis ser conscientes de que no tendréis contacto con el mundo a partir de ahora hasta que estéis preparados. Nadie podrá saber quienes sois, ni dónde vivís, ni nada relativo a vuestro pasado, olvidarlo. ¡Nunca habéis tenido un pasado! Al menos no hasta que vuestra formación haya terminado. Habéis estado preparándoos para esto desde que nacisteis, junto con otros compañeros. Olvidarlos a todos, absolutamente a todos, sus caras, sus nombres ¡TODO! Por que ¡¡¡ESTÁN MUERTOS!!! Ahora solo estáis vosotros, ‘ELEGIDOS’. ¡¡NACISTEIS PARA ESTO!!
Los niños tenían un semblante serio y su posición era firme, ambas manos atrás y su mirada perdida al frente.
- Sois GENIOS, en todos los aspectos. A partir de ahora seréis entrenados en muchas materias que debéis dominar a la perfección ¡¡VUESTRA MALDITA VIDA ESTÁ EN JUEGO GUSANOS!! Hasta que no lleguéis al máximo de vuestra capacidad ¡¡seguiréis entrenando!! Y ya sabéis el castigo cuando no rendís al máximo ¿verdad?
Los chicos seguían en la misma posición.
- ¡¡RESPONDED DESGRACIADOS!! - ¡Sí Señor! - Comenzaremos a las 5 de la mañana. Más os vale ser puntuales… No creáis que por que seáis Genios voy a ser blando con vosotros, malditas ratas de cloaca. ¡¡ESTÁIS EN EL INFIERNO!! Y yo… Soy el Diablo.
Ambos chicos siguieron en la misma posición hasta que el hombre salió de la sala. Se ‘relajaron’, o mejor dicho hicieron lo que ellos entendían por ‘relajarse’.
- Será mejor que nos vayamos. - Tienes razón. - ¿Será cierto? - ¿El qué? - Que los han matado. - Dalo por hecho.
A continuación salieron de la sala. Una vez estuvieron fuera, la luz se apagó. |